
10. Dumbarton (UK) � Nairn (UK)
En esa oficina, a media ma�ana, una simp�tica ancianita de moral victoriana, como salida de aquellas series de televisi�n grabadas en tonos pastel, nos inform� correct�simamente sobre los atractivos de las Highlands que ahora enfil�bamos, nos aconsej� castillos, horarios, curiosidades... All� tambi�n nos hacemos con el mapa de Michelin actualizado de IRL y UK. As� da gusto.
Camino de ellas, paramos a comer en una agradable zona de descanso rodeada de cascaditas de ensue�o. Hay que decir ya, de entrada, que todo el norte de Escocia es furgoperfecto.
Al fondo, ya aparece la majestuosa silueta del Ben Nevis (1344 m)

que nos da paso a la famosa falla geol�gica del Glen More (la zona sombreada de amarillo), un hundimiento en anticlinal que conecta la costa noreste por Inverness con la suroeste por Fort William y que est� surcada por seis lagos muy alargados y dos r�os. Como sus separaciones son peque�as, se aprovech� en 1822 para construir el Canal de Caledonia y conectar ambos mares.


Uno de los puntos neur�lgicos de la regi�n es, por tanto, Fort William, al sur, que junto a sus colegas Fort Augustus, en el centro, y Fort George, al norte, eran plazas defensivas del canal que operaron muy bien durante las revueltas jacobitas del siglo XVIII.
Bueno, pues all�, en Fort William, pasamos a comprar al Safeway local un cargamento de chocolates y le dimos de beber su 97 octanos a nuestra sedienta m�quina. Luego vinieron unos agradables paseos por las d�rsenas y esclusas finales del canal

donde nos cruzamos con uno de los trenes que hacen el recorrido desde all� hasta Mallaig.

A nosotros ya no nos daba tiempo seg�n el c�lculo de d�as que llev�bamos hilvanado, pero hubiera estado interesante usar el tren tur�stico (llamado West Highlands Steam Train) que hace el mismo recorrido, porque es un verdadero almac�n de r�cords.

Para abrir boca, Mallaig (1) es el mayor puerto pesquero de Escocia y tiene al lado el lago Nevis, el de menos altitud de Europa; Arisaig (2) es la estaci�n ferroviaria m�s occidental de UK; el lago Morar (3) es el m�s profundo de Gran Breta�a y su r�o hom�nimo es tambi�n el m�s corto de la isla; los 21 arcos del viaducto en curva de Glenfinnan (4) lo hacen el mayor del mundo hecho en hormig�n y adem�s lo recordar�n los aficionados a las pelis de Harry Potter; y el Ben Nevis (5) es la cumbre situada a mayor altitud del Reino Unido. �Alguien da m�s en s�lo 84 millas?
Un poco m�s adelante, en el memorial de Spean Brigde, paramos a merendar. Ah� abajo se ve peque�ito el Renault 21.

Y, por fin, la leyenda nos viene al encuentro: el lago Ness. Que es una cosa como el de Sanabria, pero mucho m�s alargado (37 km). Decepciona un poco porque all� no hay monstruo ni nada similar, sino un peaso negocio en torno a �l de quitar el hipo. Eso s�: tiene m�s agua dulce que todos los lagos de Gales e Inglaterra juntos y adem�s son extraordinariamente opacas para el buceo por los arrastres que hace de las turbas cercanas.

Un �ltimo empujoncito por los tramos finales del canal

y alcanzamos el destino final del viaje: la capital de las Tierras Altas, Inverness. La Escocia en estado puro, los escaparates llenos de faldas kilt...

Est� en un hermoso lugar lleno de sabor

(justo frente al castillo aparcamos),

del que carec�a este supuesto bar espa�ol, especializado en �tapas?, y donde, haciendo honor al nombre del local, La Tortilla Asesina [sic], nos dieron una comida horrible pese a la simpat�a de Juan Ra�l, un apuesto camarero sudafricano que nos atendi� muy bien.
Y eso que a nosotros nos gusta casi todo...
Lo �nico que ten�an de ib�rico era el horario. Todos los dem�s comederos de la ciudad ya hab�an echado el cierre a esas alturas.

En el centro, mientras las gaviotas del cercano Mar del Norte se dejaban casi tocar entre las bicis, nos lleg� la pena de emprender el regreso a casa. Hab�amos llegado al punto de inflexi�n.
No nos fue sencillo encontrar un lugar adecuado para dormir hasta que, no lejos del aeropuerto, un poco antes de Nairn, milagrosamente apareci� un gran ensanchamiento, rodeado de jardines, sin casas cercanas, discreto, silencioso... parec�a el fondo de un �rea de descanso de autopista francesa. Para no molestar en el camino de gravilla, nos colocamos un poco entre la hierba y nos entregamos al sue�o. Era el sitio perfecto... pensamos.
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