
20. St Aun�s (F) � St Juli� de L�ria (AND)
La actividad fren�tica de la ma�ana nos despierta, nos aseamos en los servicios del �rea, damos un paseo tras desayunar (hay un bosquecillo contiguo) y, finalmente, seguimos camino hacia B�ziers y Narbonne, la capital romana de la provincia Gallia Narbonensis y desde que conocemos el mundillo camper, capital tambi�n de la poderosa cadena de distribuci�n de accesorios, Narbonne Accessoires.
Cerca de all� una intensa lluvia nos sorprende en la autopista justo cuando pas�bamos a la altura de un �rea de servicio. As� es que aprovechamos la inclemencia para comer en un buf� bastante apetitoso, aunque no econ�mico del todo. Que nos dio las fuerzas suficientes para parar a visitar el c�lebre Fort de Salses, con el cielo todav�a amenazante.

El lugar, punto estrat�gico sobre la calzada romana Via Domitia, es un lugar emblem�tico de la catalanidad porque indica el punto m�s septentrional de los Pa�sos Catalans, como recuerda el dicho popular entre Salses y Guardamar, donde en el siglo XIII se encontraba la frontera entre Catalunya y Francia.
Sinti�ndonos ya como en casa, disfrutamos a fondo de la oferta l�dica de Perpiny�, donde pasamos una buena tarde

que acab� con unas cr�pes ricas-ricas muy cerca del Castellet, en este desenfadado local donde os recomendamos pedir la Sup�rieure y la Gargant�a.

Un poco despu�s nos enfilamos hacia Andorra yendo por la carretera de Ll�via, esa villa gerundense, completamente rodeada de territorio franc�s, que se salv� de ser francesa en el Tratado de los Pirineos por un error morfol�gico. Se acord� que ellos se anexionar�an 33 pueblos de la comarca de la Cerdanya, pero Ll�via no era pueblo sino villa, que no es lo mismo. Y qued� excluida del acuerdo y enclavada. As� es que, desde entonces, uno sale de Espa�a por Puigcerd�, pasa por Francia y vuelve a entrar en Espa�a.
Curiosidades que tiene la Historia.

Por cierto: no dej�is de visitar junto a la iglesia la farmacia m�s antigua de Europa. Est� en Ll�via. La visitamos en otro viaje, ya con la Marco Polo, y es muy curiosa.

Luego nos recibe una Andorra ya dormida, a las tres de la ma�ana. Hora ideal para ver muchas cosas bonitas sin agobios.
Nos acostamos finalmente en el aparcamiento del hipermercado-bazar Punt de Trobada, que todo el que visita el Principado ha visto seguramente, porque est� en la misma carretera de Espa�a en Sant Juli� de L�ria.
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