|
8
Bueno, pues aqu� la cosa se pone seria. �Veis esos follones de coches atrapados en la nieve que tenemos casi todos los inviernos en Espa�a? Pues en la parte alpina de Baviera cae el triple de nieve, pero son el qu�ntuplo de prevenidos. Carreteras perfectamente limpias, aunque con m�s de un metro y medio de nieve alrededor;

�reas de servicio que se limpian a conciencia todas las ma�anas; legiones de m�quinas esparcidoras de sal viaria, palas pasando sin cesar; veh�culos circulando a cien por hora con neum�ticos de pinchos donde aqu� har�amos trompos a 40 km/h... en fin... esto es Alemania.
Hay una ligera neblina a eso del mediod�a que todav�a no hab�a levantado. Probablemente por ello, a unos dos kil�metros m�s adelante se ha producido un accidente que ocupa el arc�n y parte del carril derecho de la autopista ocasionando una peque�a retenci�n que se va aliviando poco a poco. De todo ello, a trav�s del sat�lite y del sistema TMC, nos informa el navegador con la suficiente antelaci�n: Imagen 1.

Cuando estamos a unos 500 metros, con los coches casi parados a la vista, indicamos la maniobra, aunque por el retrovisor no ven�a nadie, y nos cambiamos al carril izquierdo para avanzar m�s. Los coches del carril derecho estaban parados y los del izquierdo iban con cierta fluidez: Im�genes 2 y 3.
A los dos o tres segundos aparece como por encanto un potente Volkswagen Golf plateado matr�cula LU E 4347 a unos 180 Km/h. Imposible que fuese a menos, porque recorri� en dos segundos unos cien metros.
Lo �nico que recuerdo como imagen viva es que instintivamente di un enorme volantazo acelerando a fondo para cambiarme al carril derecho de nuevo, como intentando evitar el alcance de una vaquilla en el tentadero, pero a la vez frenando inmediatamente para no comerme la fila de coches parados de ese carril. Por el retrovisor se ve�a el terrible chillido de un frenazo en seco y el coche patinando sobre el asfalto y soltando una humareda azul de pastillas de freno casi incandescentes: Imagen 4.
A la d�cima de segundo siguiente, por la ventanilla del conductor vimos rebasar el coche por el carril izquierdo, todav�a patinando y envuelto en aroma a ferodo quemado: Imagen 5. Pensad en toda esa energ�a empotrada contra el culo de la furgo. Nos acab�bamos de salvar por segunda vez de unas vacaciones jodidas.
Cuando por el azar de la retenci�n volvimos a rebasar a ese coche porque moment�neamente qued� m�s lenta la cola de la izquierda que la de la derecha, se trataba de un � matrimonio de ancianos ! que mediante gestos no sab�an ya c�mo pedirnos disculpas... En fin... eso es lo que puede pasar en carreteras donde no existe el l�mite de velocidad gen�rico. Alemania tambi�n es eso.
Con el susto todav�a en el cuerpo, nos salimos a comer en un Burger King de carretera (AutoKing), plantado dentro de un �rea de servicio donde repostamos. Como no aparec�a el grifo del agua, tuvimos que cogerla de la toma del autolavado que estaba libre en ese momento. Y, sin m�s demora, continuar hasta el castillo de hadas m�s bonito del mundo. No me cabe la menor duda. El que se hizo construir el melanc�lico, atribulado y ab�lico Luis II de Baviera. Algo parecido a nuestro austria menor Carlos II, el hechizado. �Record�is la pel�cula Ludwig? Pues �se. Se trata del Schloss Neuschwanstein. La foto a�rea de la derecha, que no es nuestra, seguro que os suena m�s. Segu�a nevando a ratos intensamente y hubo que subir 2 km a pie desde el aparcamiento.

Esta otra, tomada desde dentro del bosque, cay� simp�tica y nos la public� la versi�n impresa de la revista Digital Camera unos meses despu�s, en el n�mero 31 de Julio-Agosto.

Volver desde all� hacia Munich no fue nada f�cil. Se trataba de carreteras secundarias, con el efecto de la sal de la ma�ana un poco retardado ya. Lo peor suced�a cada vez que un veh�culo precedente se deten�a en el centro de la calzada para iniciar el giro a la izquierda en alguna intersecci�n, esperando a que cruzasen los veh�culos del sentido contrario. Al intentar bajar la velocidad para rebasarlo con cuidado por la derecha, a pesar del ASR, la Marco Polo culea un poco por ser de propulsi�n. Hay que tener mucho cuidado con eso si no queremos tener sustos en la nieve cuando todav�a no est� como para montar cadenas.
La gente estaba saliendo de una funci�n de teatro en la Rudolfplatz cuando aparcamos sin problemas en las proximidades. �Qui�n coloca una bestia de cinco metros junto a un teatro de Madrid en hora punta? La diferencia est� en que aqu� la gente (de todas las edades y trajes) se marchaba para casa con sus bicis, caminando o en tranporte p�blico. Hac�a mucho fr�o y la nieve se acumulaba contra los bordillos... Una verdadera lecci�n de civismo y de sostenibilidad para los que dicen en Espa�a que las bicicletas son para el verano... o para los chavales... o para hacerse 40 km en carretera con los amigotes... y luego ir a trabajar o al gimnasio � en coche ! Algo falla en nuestra sociedad... Bueno, no insistir� en este tema, que me pongo malo...
Despu�s de disfrutar de la ciudad, muy animada y epic�rea, como todas las urbes meridionales con respecto a las del norte de su mismo pa�s, nos aventuramos por la helada autopista que conduce de nuevo a Austria por Salzburgo. Asustados por ser adelantados continuamente por camiones a velocidades de v�rtigo (y neum�ticos de invierno), nos acomodamos en la primera �rea de descanso que ten�a sitio libre. En este tramo son todas muy peque�as y llenas de veh�culos pesados. Adem�s, la nieve acumulada y endurecida por la fuerte helada restring�a todav�a m�s las posibilidades.
El ruidito de nuestra calefacci�n estacionaria puesta a tope nos arrull� en Piding, un poco antes de la frontera austriaca.
|