Capítulo 16: NO HAY MAN QUE POR BIEN NO VENGA
No son pocos los hombres que añoran las épocas pasadas. En qué sentido se pregunta? En tantos, le respondo, pero el que nos compete ahora es el de la obra.
Históricamente la mujer se lucía por su belleza, en la mitología griega Dice, Dicea o Diké (en griego antiguo Δίκη Diké, "justicia") es la personificación de la justicia. Cuenta la leyenda que acusada esta mujer de algún delito cometido se presentó ante un tribunal y para demostrar su inocencia se quitó la ropa ante el mismo. Al quedar deslumbrados por su belleza los jueces la declararon inocente por el solo argumento de que belleza e injusticia no podían ir de la mano. Una vez más o la primera, la mujer usaba su arma estratégica de la que a veces tanto reniega. Eso era todo lo que tenía que hacer y no hasta hace mucho, una mujer para convencer a un hombre de hacer lo que a ella se le diera la gana. Y también este ejemplo viene a cuento, si es que viene, para contrarrestar lo complicado que se le hacía al hombre seducir a una mujer. El hombre debía ser inteligente, honrado, severo, trabajador, simpático, y por ejemplo hacer puentes, edificios, ganar batallas, presidir organizaciones o países, liderar revoluciones, descubrir la cura contra alguna enfermedad incurable, descubrir un continente, etc. etc. etc.
Todo esto nada menos que para conquistar una mujer o para conseguir una mujer, que en definitiva iba a terminar gobernando sobre sus territorios y necesidades.
Y como no podía ser de otra manera y como dice el tango como dos extraños, "cómo cambian las cosas los años" y no me va a decir que no ha percibido tales diferencias. Basta con caminar unas cuadras por cualquier avenida o paseo de compras para percibir que ahora el hombre tiene otros recursos para seducir a las mujeres, por ejemplo ropas, perfumes, zapatos, centros de estética, y ese tiempo que le dedica a esas vituallas se lo restó a sus ocupaciones más trabajosas. En cambio y habiendo mordido el anzuelo su pez, la mujer decidió olvidarse un poco de esa tarea sencilla para ella de seducir al hombre, y a ocupar esos espacios que el hombre fue cediendo en beneficio de su eterna contrincante.
La mujer amigo ahora ocupa el puesto al que aspiraba, compra el auto de sus sueños, tiene un bulo que usted ni siquiera hubiera podido usurpar, y cuando quiere o se le antoja, con todo eso en su mochila, se baja un bretel y usted se derrumba en babas y se acurruca a sus pies para cumplir con cualquier orden que ella decida encargarle o imponerle.
Qué espera que le recomiende para esta dura realidad en la que se ha sumido su presente y con casi certeza su futuro? Bueno este consejo sin duda alguna será una clave definitoria para ubicarlo en el contexto de la batalla que enfrentamos.
Señores, después de años de experiencias fructuosas e infructuosas, debo confesarle que puedo develarles el secreto más guardado del género femenino y que le ayudará para enfrentarla aún en las más ásperas contiendas. Y aunque le parezca simple y básico, no olvide que así somos nosotros y que la respuesta a la gran incógnita que domina ahora el universo no podía provenir de otro lado y menos aún contener otra fórmula que la sencillez y la simpleza.
Hagan lo que hagan, vivan donde vivan, trabajen de lo que trabajen, hagan edificios, puentes, piloteen aviones, lideren rebeliones, presidan países, o ganen premios nóbeles, no pueden vivir sin un hombre. Sí, aunque digan o afirmen lo contrario, aunque salten por el aire cuando lean estas líneas, saben sabrán cuando tengan ese minuto mágico de reflexión, que todo lo que hagan y a todo lo que quieran llegar, llegan mejor y complementadas si lo hacen con nosotros.
Por ende, y de la manera que pueda, recuerde este concepto cuando ella quiera dejarlo o cuando lo esté echando. Usted vale, tiene una cotización elevadísima en el mercado de sus almas y se les nota la falta de pirueta en el vuelo cuando usted no la acompaña. No se oculte, no llore demasiado, no se desespere, mal que les pese a ellas somos su mal más necesario.