Capítulo 3: COTO DE CAZA
Muy bien, ahora su vestuario está renovado, tiene el santuario presto para el caso de una visita esperada y con sus nuevos amigos va a asistir a un after office. No importa que usted no viva en una ciudad top, esto puede realizarse en cualquier pueblo, barrio o lugar. Pero acá nos referiremos a los centros neurálgicos del placer, o sea y mal que le pese, nos referiremos a la mejor ciudad del mundo, Buenos Aires. Si puede aplíquelo en su ciudad, su barrio o donde sea, pero tenga en cuenta que si tiene posibilidad de darse una vueltita una vez cada tanto, intente con la reina del plata.
Son las 19.30, usted hace rato que terminó sus tareas, y hace 45 minutos que está jugando en la computadora, después de todo ha leído estudios que realizan universidades ignotas de estados unidos, que aseguran que éstos juegos no sólo no son una pérdida de tiempo sino que ejercitan su cerebro. Ya sé, le gustaría conocer algún caso personalmente porque la realidad es que esos son los estudios que le gustaría que le hicieran, y no cada, cada vez menos tiempo, los de colesterol bueno, los del malo, los de (usted Sabe, su amigo) riñones, vista, etc. etc. etc. Asúmalo con grandeza, se está poniendo viejo, y en ese sentido la vertiginosidad de la vida actual ha hecho que usted dependa de su salud casi constantemente. Pero volvamos al evento. Se llevó una camisa recién planchada en el baúl del auto, la corbata esa, que sabe es llamativa en determinados lugares, y estará sometido a una rigurosa prueba ante seres nuevos que lo escanearán de pies a cabeza.
Lustró sus zapatos, los más nuevos, también, lo habrá leído en el capítulo vestuario, debe saber la importancia que a esta altura tiene el uso de buenos zapatos, sabe a cuales me refiero, que no sean esas empanadas negras con cordones. Ya está caminando lentamente, entonces, hacia un bar de moda donde se celebran los famosos after-officce, preferiblemente zona microcentro, cerca del bajo.
Al entrar se sentirá observado y como le advirtieron sus amigos, los nuevos, sentirá un efecto adrenalínico importante, diríjase lo más rápidamente posible a la barra, su puesto de observación estratégico. Antes de arrimarse constate que tiene dónde quedar apoyado en la barra de lo contrario quedará en una segunda línea que es complicada de sostener. Y aquí viene la gran advertencia, el aviso para que no se confunda, más allá de su pinta, su actitud, su parlamento tantas veces ensayado debo decirle que no se equivoque, el target es usted
El target quiere decir en este caso, la víctima. Y solo le sugerimos que la primera vez, observe, mire a sus congéneres y aprenda, la primera vez confórmese con una sonrisa de las barman y tal vez un par de miradas de sus cazadoras, finja un llamado telefónico y salga sin miramientos, la próxima vez no tenga dudas: usted no será un desconocido y ya habrá generado alguna expectativa. Paciencia, hay una vida por delante y la buena noticia es que es la suya.