No sere marido pero tengo un remis


Sunflower Daisy

Dezign
(4 Janv, 2007)
Validate XHTML 1.0 Strict
and Css

 

ill titleCapítulo 12: LADRAN SANCHO SEÑAL QUE ESTAN LADRANDO

Amigo, las mujeres aman los aquelarres. Por si no lo sabe, estos son nada más ni nada menos, que los conciliábulos de brujas, Hexensabatt en alemán, que preside el mismísimo demonio. Si las inocentes reuniones que usted pergeña con extrema dificultad con sus amigos para jugarse un fútbol cinco o una reunión mensual de egresados de la facu o la colimba y que dependía siempre, pero siempre, de la disponibilidad de su ex, de alguna cena insoportable que ella había concertado con su ex suegra, para que hablaran de temas familiares que a usted le importaban poco y nada, sobre todo si se trataba del tarado de su ex cuñado y sus inversiones financieras inescrupulosas, por no decir un ex abrupto, más técnico que lo pintaría de cuerpo entero. Pero como notará fácilmente y gracias a Dios, todo el párrafo tuvo la palabra ex liderando las viejas sentencias de, mujer, suegra, cuñado y abrupto que cayó en la volteada.
Ahora usted arregla su salida cuando se le da la reverenda gana. Pero atención: las mujeres con las que sale o intenta salir periódicamente, organizan estas saliditas de los jueves donde se juntan a cenar y a desmenuzar o mejor dicho descuartizar, a los héroes que las elegimos en esta durísima etapa de la vida para ambos.
Uno las ve, en esas mesas de parrillas o fondas, sentadas en números impares superiores a dos, apoyadas sobre la mesa en ángulo de 45 grados, hablando sin parar o escuchando sin parar, saliéndose de la vaina por despedazarnos, cuando les llegue el turno (obvio cada una tiene su turno para hablar no se superponen como nosotros que hablamos al mismo tiempo).
Si una mujer está leyendo esto en este momento, estará diciéndome, "típico de hombres, siempre creyéndose el centro del universo, se creen que nos reunimos para hablar de ellos, que patéticos". Y debo reconocer que es cierto, que no solo hablan de nosotros, sus temas son amplios y específicos, pero no le quepa la menor duda, que la parte más jugosa, la que están esperando todas después de virar por temas de moda, de precios, de revistas o películas que están dedicadas exclusivamente a su consumación como perras, es hablar de nosotros. Ssí, mal que les pese, ese es el fin último de estas cenas.
Llegado el momento entonces, cada una pone como centro de mesa su espécimen de turno. Y por supuesto usted será invitado no en cuerpo pero si en alma al banquete de brujas. Sépalo porque es cierto, las mujeres pueden hablar sin tapujos de ninguna especie, de cualquier cosa de su humanidad sin el menor prurito ni contemplación, ni conmiseración. Desde el espantoso modelo, que inocentemente se puso el día de la primera cita, sin saber que algunas cosas no combinaban ni con soda, hasta el tamaño de sus partes pudendas. Luego de una vuelta, cada una detallará, sí amigo, hablará en detalle de la forma en que usted le hace el amor, la toca, le comunica sus emociones o sus pasiones en el acto más secreto que usted realiza. Porque y aquí queridas señoras, tomen conocimiento que nosotros, nunca las expondríamos a ustedes en esos detalles que nos colocarían en una situación de desventaja con nuestros amigos. Ya sea porque pensamos que van a levantar temperatura con ustedes -y ustedes en este caso son nuestras-, o porque y aunque no lo crean somos caballeros y ustedes nuestras reinas.
Ladran sancho señal que andan a las "Sanchas", en territorios, que las fascinan. Usted amigo debe saber que las amigas de su chica, saben que tan larga la tiene, como la toca, que tan potente es, si tiene o no pelos en la espalda, etc etc. y cuando las vea, a las amigas digo, y perciba que alguna lo mira de manera extraña, lo escruta de arriba abajo está cotejando nada más y nada menos la detallada autopsia que le hizo la que lo acompaña. Si acaso percibe gestos de sarcasmo, es que usted no califica y le queda poco tiempo de relación, si lo escanéa de arriba abajo, con cierta humedad en sus labios, es que, y perdón chicas por la franqueza, la amiga de su chica lo desea y no descarta la posibilidad de tenerlo en un futuro que ella determinará de manera inconsulta. Cosa que nosotros, los hombres, debido a los códigos de los que ellas se ríen, nunca saldríamos o no deberíamos salir (esto dirigido a los traidores que siempre los hay) con la que salió con un amigo nuestro, aunque sí es cierto que también les hacemos un estudio lascivo de sus virtudes estéticas. Ladran Sancho, porque son perras y de eso hay sobradas constancias. Ladran Sancho pero qué lindas y necesarias!.


 

Comentarios? - * - Lee los Comentarios

</embed>
Hosted by www.Geocities.ws

1