Cap�tulo 25
ACERTIJOS GEOM�TRICOS
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El carro
�Por qu� se desgasta m�s y se quema con m�s frecuencia el
eje delantero del carro que el eje trasero?
Soluci�n
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El n�mero de caras
He aqu� una pregunta que sin duda parecer� a muchos demasiado
ingenua o, al contrario, demasiado ingeniosa: �Cu�ntas caras tiene un
l�piz hexagonal?
Antes de mirar la soluci�n, recapacite acerca de la pregunta.
Soluci�n
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�Qu� representan estos dibujos?
Un giro desacostumbrado da a los objetos representados en la figura 291 un
aspecto raro, que hace dif�cil el reconocerlos.
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Figura 291
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No obstante, procure imaginarse lo pintado por el dibujante. Se trata de
objetos de uso ordinario que usted conoce perfectamente.
Soluci�n
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Los vasos y los cuchillos
En una mesa hay tres vasos colocados de tal forma, que las distancias entre
ellos son mayores que la longitud de cada uno de los cuchillos intercalados
(figura 292).
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Figura 292
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A pesar de esto es necesario hacer, con los tres cuchillos, puentes que unan
entre s� los tres vasos. Est� claro que no se permite mover los
vasos de sus sitios; tampoco se puede utilizar ninguna otra cosa adem�s
de los tres vasos y los tres cuchillos.
�Podr�a usted hacer esto?
Soluci�n
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�C�mo est� hecho esto?
En la figura 293 se ve un cubo hecho de dos trozos de madera machihembrados: el
macho de la mitad superior entra en la hembra de la inferior.
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Figura 293
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Pero f�jese en la forma y en la disposici�n de este machihembrado
y diga c�mo se las compuso el carpintero para unir las dos partes,
porque cada mitad est� hecha de un solo trozo de madera.
Soluci�n
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Un tap�n para tres orificios
En una tabla (figura 294) se han practicado seis filas de orificios, a
raz�n de tres en cada fila.
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Figura 294
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De un material cualquiera hay que hacer, para cada fila, un tap�n que
sirva para tapar los tres orificios.
Para la fila primera no es dif�cil hacer esto: est� claro que
puede utilizarse como tap�n el tarugo representado en la figura.
Idear la forma de los tapones para las otras cinco filas es algo m�s
dif�cil; no obstante, estos problemas tambi�n puede resolverlos
todo aquel que sepa algo de dibujo t�cnico: en este caso se trata, en
esencia, de hacer una pieza a partir de sus tres proyecciones.
Soluci�n
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Hallar el tap�n
He aqu� una tablilla (figura 295) con tres agujeros: uno cuadrado, otro
rectangular y otro redondo.
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Figura 295
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�Puede existir un tap�n cuya forma sea tal que permita tapar estos tres
agujeros?
Soluci�n
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Un segundo tap�n
Si consigui� resolver el problema anterior, �no podr�a encontrar
otro tap�n para los orificios que se muestran en la figura 296?
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Figura 296
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Soluci�n
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Un tercer tap�n
Para terminar, aqu� tiene otro problema del mismo tipo: �puede existir
un tap�n que sirva para los tres agujeros que se ven en la figura 297?
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Figura 297
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Soluci�n
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Dos jarros
Un jarro es el doble de alto que otro, pero el segundo es 1 1/2 veces
m�s ancho que el primero (figura 298).
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Figura 298
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�Cu�l de ellos tiene m�s capacidad?
Soluci�n
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�Cu�ntos vasos?
En estos anaqueles (figura 299) hay vasijas de tres dimensiones, pero
est�n colocadas de tal modo, que la capacidad total de las vasijas que
hay en cada anaquel es la misma.
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Figura 299
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La capacidad de la menor de las vasijas es un vaso. �Qu� capacidad
tienen las vasijas de los otros dos tama�os?
Soluci�n
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Dos cacerolas
Hay dos cacerolas de cobre de igual forma e id�ntico espesor de las
paredes. La capacidad de la primera es ocho veces mayor que la de la segunda.
�Cu�ntas veces mayor es su peso?
Soluci�n
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Cuatro cubos
De un mismo material se han hecho cuatro cubos macizos de alturas distintas
(figura 300), a saber: 8 cm, 8 cm, 10 cm y 12 cm. Hay que colocarlos en los
platillos de una balanza de modo que �stos queden en equilibrio.
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Figura 300
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�Qu� cubo o cubos pondr� usted en un platillo y cu�les (o
cu�l) en el otro?
Soluci�n
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Hasta la mitad
En un barril abierto hay agua. AL parecer esta agua llena el barril hasta la
mitad. Pero usted quiere saber si efectivamente est� lleno el barril
hasta la mitad o si tiene m�s o menos agua. A mano no tiene usted ni un
palo ni nada que pueda servirle de instrumento para medir el barril.
�C�mo podr�a usted convencerse de que el barril est� lleno
justamente hasta la mitad?
Soluci�n
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�Qu� pesa m�s?
Se tienen dos cajas c�bicas de dimensiones iguales (figura 301). En la
de la izquierda hay una gran esfera de hierro cuyo di�metro es igual a
la altura de la caja.
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Figura 301
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La de la derecha est� llena de bolas de hierro peque�as colocadas
como se ve en la figura.
�Qu� caja pesa m�s?
Soluci�n
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La mesa de tres patas
Existe la creencia de que una mesa de tres patas no cojea nunca, aunque sus
patas tengan longitudes distintas.
�Es verdad esto?
Soluci�n
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�Cu�ntos rect�ngulos?
�Cu�ntos rect�ngulos puede usted contar en esta figura (figura
302)?
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Figura 302
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No se apresure a responder. F�jese bien en que se pregunta no por el
n�mero de cuadrados, sino por el de rect�ngulos en general
-grandes y peque�os- que pueden contarse en la figura.
Soluci�n
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El tablero de ajedrez
�Cu�ntos cuadrados, en diversas posiciones, puede usted contar en un
tablero de ajedrez?
Soluci�n
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El ladrillito
Un ladrillo ordinario pesa 4 kg.
Cu�nto pesar� un ladrillito de juguete, hecho del mismo material,
si todas sus dimensiones son cuatro veces menores?
Soluci�n
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El gigante y el enano
�Cu�ntas veces aproximadamente pesar� m�s un gigante de 2
m de altura que un enano de 1 m?
Soluci�n
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Por el ecuador
Si usted pudiera darle la vuelta a la Tierra por el ecuador, su coronilla
escribir�a una trayectoria m�s larga que cada punto de sus
talones.
�Ser�a muy grande la diferencia entre ellas?
Soluci�n
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Visto con lupa
Un �ngulo de 2 1/2 se mira con una lupa de cuatro aumentos.
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Figura 303
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�Qu� magnitud aparente tendr� el �ngulo (figura 303)?
Soluci�n
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Figuras semejantes
Este problema se dedica a los que ya saben en qu� consiste la semejanza
geom�trica. Hay que dar respuesta a las dos preguntas siguientes:
1. �Son semejantes los tri�ngulos interno y externo de la figura 304, a?
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Figura 304
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2. �Son semejantes los cuadril�teros externo e interno del marco del
cuadro (figura 304, b)?
Soluci�n
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La altura de la torre
En la ciudad en que usted vive hay una torre cuya altura desconoce. Usted tiene
una tarjeta postal con la fotograf�a de dicha torre.
�C�mo puede utilizarse esta fotograf�a para determinar la altura
de la torre?
Soluci�n
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�Qu� longitud?
Calcule mentalmente qu� longitud tendr�a una cinta formada por
todos los cuadraditos milim�tricos que caben en 1 m
2
puestos uno a continuaci�n del otro y en contacto directo.
Soluci�n
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Del mismo tipo
Calcule mentalmente cu�ntos kil�metros de altura tendr�a
una columna formada con todos los cubitos milim�tricos que caben en 1
mg, puestos uno encima de otro.
Soluci�n
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Az�car
�Qu� pesa m�s, un vaso lleno de az�car molido o el mismo
vaso lleno de az�car en terrones?
Soluci�n
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El camino de la mosca
En la pared interna de un tarro cil�ndrico de vidrio se ve una gota de
miel a 3 cm del borde superior de la vasija. Y en la pared externa, en el punto
diametralmente opuesto a la gota de miel, se ha posado una mosca (figura 305).
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Figura 305
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Ind�quele a la mosca el camino m�s corto para llegar a la gota de
miel.
La altura del tarro es igual a 20 cm; su di�metro, a 10 cm.
No conf�e en que la misma mosca encontrar� el camino m�s
corto y as� le ayudar� a resolver el problema; para esto
tendr�a que poseer la mosca unos conocimientos geom�tricos
demasiado grandes para su cabeza.
Soluci�n
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El camino del escarabajo
Junto a la carretera hay un adoqu�n de granito de 30 cm de longitud, 20
cm de altura y 20 cm de anchura (figura 306).
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Figura 306
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En el punto A de dicho adoqu�n hay un escarabajo que quiere ir por el
camino m�s corto al �ngulo B.
�Por d�nde pasa este camino m�s corto y cu�l es su
longitud?
Soluci�n
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El viaje del abejorro
Un abejorro emprende un largo viaje. Desde su nido paterno sale volando en
l�nea recta hacia el sur, cruza un r�o y, finalmente,
despu�s de toda una hora de vuelo, se posa en una ladera cubierta de
arom�tico tr�bol. Aqu� permanece el abejorro media hora
volando de flor en flor.
Ahora le conviene al abejorro visitar el huerto en que vio ayer unos
groselleros en flor. Este huerto se halla al oeste de la ladera, y el abejorro
se apresura a volar en l�nea recta hacia all�. AL cabo de 3/4 de
hora ya estaba en el huerto. Los groselleros estaban en plena floraci�n
y para poder libar en todos ellos necesit� el abejorro una hora y media.
Luego, sin desviarse hacia ning�n lado, el abejorro se dirigi� a
su casa siguiendo el camino m�s corto.
�Cu�nto tiempo estuvo ausente el abejorro?
Soluci�n
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La fundaci�n de Cartago
Acerca de la fundaci�n de la antigua ciudad de Cartago existe la
siguiente leyenda. Dido, hija del rey de Tiro, al perder a su esposo (asesinado
por el hermano de Dido), huy� a �frica y desembarc� con
muchos tirios en su costa norte. Aqu� le compr� al rey de Numidia
tanta tierra �como pod�a delimitar una piel de toro�. Cuando el trato
qued� cerrado, Dido cort� la piel de toro a tiras muy estrechas
y, gracias a esta estratagema, abarc� un territorio suficiente para
construir una fortaleza. As�, seg�n la leyenda, se cre� el
recinto fortificado de Cartago, en torno al cual se edific�
despu�s la ciudad.
Calcule qu� �rea, seg�n esta leyenda, podr�a ocupar
la fortaleza, considerando que la piel de toro ten�a 4 m
2
de superficie y que las tiras que Dido cort� de aqu�lla eran de
1 mm de anchura.
Soluci�n
Cap�tulo 25
SOLUCIONES
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El carro
A primera vista parece que este problema no tiene nada que ver con la
geometr�a. Pero en esto consiste precisamente el conocimiento de esta
ciencia, en saber encontrar la base geom�trica del problema en aquellos
casos en que se halla oculta por detalles secundarios. En esencia, nuestro
problema es indudablemente de geometr�a: sin saber geometr�a es
imposible resolverlo.
As�, pues, �por qu� se desgasta m�s el eje delantero del
carro? Todos sabemos que las ruedas delanteras son menores que las traseras. En
una misma distancia, un c�rculo peque�o da m�s vueltas que
otro mayor; el c�rculo peque�o tiene la circunferencia menor y ,
por eso, entra m�s veces en la longitud dada. Ahora est� claro
que en todos los viajes del carro sus ruedas delanteras dan m�s vueltas
que las traseras, y, como es natural, a mayor n�mero de vueltas, mayor
desgaste del eje.
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El n�mero de caras
Este problema, lejos de ser una broma, pone de manifiesto el error a que
conduce el empleo de algunas palabras. Un l�piz hexagonal no tiene seis
caras, como piensan muchos. El n�mero total de sus caras, si no se le ha
sacado punta, es ocho: seis laterales y dos peque�as �frontales�. Si
tuviera en realidad seis caras, su forma ser�a muy distinta:
parecer�a una varilla de secci�n cuadrangular.
La costumbre de contar en los prismas nada m�s que las caras laterales,
olvid�ndose de las bases, es muy frecuente.
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�Qu� representan estos dibujos?
Representan, bajo un giro desacostumbrado, los objetos siguientes: una navaja
de afeitar, unas tijeras, un tenedor, un reloj de bolsillo y una cuchara.
Cuando miramos un objeto cualquiera, vemos en realidad su proyecci�n
sobre el plano perpendicular al rayo visual. En nuestro caso se muestran no las
proyecciones que estamos acostumbrados a ver, y esto basta para que el objeto
parezca desconocido.
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Los vasos y los cuchillos
Esto es f�cil de conseguir poniendo los cuchillos como se ve en la
figura 307.
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Figura 307
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Cada cuchillo apoya uno de sus extremos en un vaso y el otro, en un cuchillo,
que a su vez tambi�n se apoya en otro cuchillo. Los cuchillos se
sostienen entre s�.
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�C�mo est� hecho esto?
El secreto es bien sencillo, como puede verse en la figura 308.
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Figura 308
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Todo consiste en que tanto los salientes como los entrantes (machos y hembras)
no se cruzan, como parece al mirar el objeto acabado, sino que son paralelos
entre s� y tienen direcci�n oblicua. Estos salientes son muy
f�ciles de introducir en las ranuras correspondientes.
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Un tap�n para tres orificios
Los tapones necesarios para el fin propuesto se muestran en la figura 309.
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Figura 309
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Hallar el tap�n
El tap�n que hace falta en este caso, existe. Tiene la forma que se ve
en la figura 310. Es f�cil comprobar que un tap�n as�
puede tapar el agujero cuadrado, el triangular y el redondo.
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Figura 310
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Un segundo tap�n
Tambi�n existe el tap�n necesario para los tres orificios
representados en la figura 311: uno redondo, otro cuadrado y un tercero en
forma de cruz.
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Figura 311
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El tap�n se representa en las tres posiciones.
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Un tercer tap�n
Este tap�n tambi�n lo hay. En la figura 312 puede verlo usted por
tres de sus lados.
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Figura 312
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Problemas como �stos tienen que resolver con frecuencia los delineantes,
cuando por tres proyecciones de una pieza cualquiera de una m�quina,
tienen que determinar su forma.
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Dos jarros
El jarro cuya anchura es 1 1/2 veces mayor, si tuviera la misma altura que el
otro, tendr�a una capacidad (1 1/2)2, es decir, 2 1/4 veces mayor. Y
como su altura s�lo es dos veces menor, su capacidad, en fin de cuentas,
es mayor que la del jarro m�s alto.
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�Cu�ntos vasos?
Comparando el primer anaquel con el tercero, notamos que se diferencian entre
s� en lo siguiente: en el tercer anaquel hay de m�s una vasija de
tama�o medio, pero, en cambio, hay tres vasijas peque�as menos. Y
como la capacidad total de las vasijas de cada anaquel es la misma, es evidente
que la capacidad de una vasija de tama�o medio es igual a la de tres
peque�as. As�, pues, la vasija de tama�o medio tiene la
capacidad de tres vasos. Nos queda por determinar la capacidad de la vasija
mayor. Sustituyendo en el primer anaquel las vasijas de tama�o medio por
el n�mero correspondiente de vasos, obtenemos una vasija grande y 12
vasos.
Comparando esto con el segundo anaquel comprendemos que la capacidad de una
vasija grande es igual a la de seis vasos.
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Dos cacerolas
Las dos cacerolas son cuerpos geom�tricamente semejantes. Si la cacerola
grande tiene una capacidad ocho veces mayor, todas sus dimensiones lineales
ser�n dos veces mayores: ser� dos veces m�s alta y dos
veces m�s ancha en ambas direcciones. Pero si es el doble de alta y de
ancha, su superficie ser� 2 * 2, es decir, cuatro veces mayor, porque
las superficies de los cuerpos semejantes guardan entre s� la misma
relaci�n que los cuadrados de sus dimensiones lineales. Si el espesor de
las paredes de las cacerolas es el mismo, el peso de �stas depende de la
magnitud de su superficie. De aqu� se deduce la respuesta a la pregunta
que plantea el problema: la cacerola grande pesa cuatro veces m�s.
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Cuatro cubos
En un platillo hay que colocar los tres cubos menores, y en el otro, el grande.
No es dif�cil cerciorarse de que la balanza debe permanecer en
equilibrio. Para esto no hay m�s que demostrar que la suma de los
vol�menes de los tres cubos menores es igual al volumen del mayor. Esto
se deduce de la igualdad
6
3
+ 8
3
+ 10
3
= 12
3
,
es decir,
216 + 512 + 1000 = 1728.
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Hasta la mitad
El procedimiento m�s sencillo es inclinar el barril de modo que el agua
llegue hasta el borde (figura 313).
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Figura 313
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Si en estas condiciones se ve, aunque s�lo sea un poco, el fondo del
barril, quiere decir que el agua no llegaba a la mitad. Si, por el contrario,
el fondo queda por debajo del nivel del agua, est� claro que �sta
llenaba m�s de la mitad del barril. Y, finalmente, si el borde superior
del fondo se halla precisamente al nivel del agua, �sta ocupa
exactamente la mitad del barril.
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�Qu� pesa m�s?
El cubo de la derecha nos lo figuramos formado por cubos peque�os, en
cada uno de los cuales hay una bola. Se ve entonces f�cilmente que la
esfera grande ocupa una fracci�n del cubo entero igual a la que en un
cubo peque�o ocupa una bola. El n�mero de bolas y de cubos
peque�os no es dif�cil d� calcular: 6 * 6 * 6 = 216. El
volumen de 216 bolas constituye la misma fracci�n de 216 cubos
peque�os que una bola peque�a de un cubo peque�o, es
decir, la misma que la esfera grande constituye del cubo grande. De aqu�
se deduce claramente que en ambas cajas hay la misma cantidad de metal y que,
por consiguiente, deben pesar lo mismo.
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La mesa de tres patas
Una mesa de tres patas siempre puede tocar el suelo con los extremos de las
tres, porque por cada tres puntos del espacio puede pasar un plano, y
s�lo uno; por esta raz�n no cojean las mesas de tres patas. Como
ve, se trata de una raz�n puramente geom�trica y no f�sica.
Por esto es tan c�modo usar tr�podes en los instrumentos de
agrimensura y en las c�maras fotogr�ficas. Una cuarta pata no
dar�a m�s estabilidad al soporte, sino al contrario, har�a
que cada vez fuera necesario tomar medidas para que no cojeara.
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�Cu�ntos rect�ngulos?
En esta figura pueden contarse 225 rect�ngulos en diversas posiciones
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El tablero de ajedrez
En un tablero de ajedrez hay representados no 64 cuadrados, sino muchos
m�s: porque adem�s de los cuadrados blancos y negros
peque�os, hay en ella cuadrados bicolores constituidos por 4, 9, 16, 25,
36, 49 y 64 cuadraditos simples. Teniendo en cuenta todos ellos, resultan:
cuadraditos simples
cuadrados formados por 4 cuadraditos
9
16
25
36
49
64
Total
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64
49
36
25
16
9
4
1
204
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As�, pues, en un tablero de ajedrez hay 204 cuadrados de distinto
tama�o, diversamente colocados.
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El ladrillito
La respuesta que supone que el ladrillito de juguete pesa 1 kg, es decir, nada
m�s que cuatro veces menos que el ordinario, encierra un gran error, ya
que este ladrillito no s�lo es cuatro veces m�s corto, sino
tambi�n cuatro veces m�s estrecho y cuatro veces m�s bajo;
por lo tanto, su volumen y su peso ser�n 4 * 4 * 4 = 64 veces menores.
Por consiguiente, la respuesta concreta ser�: el ladrillito de juguete
pesa 4000 : 64 = 62,5 g.
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El gigante y el enano
Usted ya est� preparado pala poder dar una soluci�n correcta a
este problema. Como las figuras del cuerpo humano son aproximadamente
semejantes, a una talla doble del individuo le corresponder� un volumen
no dos veces mayor, sino ocho. Por lo tanto, nuestro gigante pesar� unas
ocho veces m�s que el enano.
El gigante m�s alto que se ha conocido era alsaciano y med�a 275
cm, es decir, todo un metro m�s que una persona de estatura mediana. El
enano m�s peque�o ten�a menos de 40 cm de altura, o sea,
era aproximadamente siete veces m�s bajo que el enorme alsaciano. Por
esto, si en el platillo de una balanza se pusiera al gigante alsaciano, en el
otro platillo habr�a que colocar, para lograr el equilibrio, 7 * 7 * 7 =
343 enanos, es decir, toda una multitud.
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Por el ecuador
Considerando que la estatura de la persona es igual a 175 cm y llamando R al
radio de la Tierra, tenemos: 2 * 3,14 * (R + 175) - 2 * 3,14 * R = 2 * 3 * 175
= = 1100 cm, es decir, cerca de 11 m. Pero lo sorprendente es que este
resultado no depende en absoluto del radio de la esfera y, por consiguiente, es
igual tanto para la enorme esfera del sol como para una bola peque�a.
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Visto con lupa
Si usted cree que nuestro �ngulo visto con lupa tiene 1 1/2 * 4 = 6�, se
equivoca. El valor de un �ngulo no aumenta cuando se mira con lupa.
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Figura 314
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Es verdad que el arco que mide dicho �ngulo aumenta indudablemente, pero
el radio de este arco aumenta la misma cantidad de veces que �l, de modo
que el valor del �ngulo central permanece invariable. La figura 314
aclara lo dicho.
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Figuras semejantes
A las dos preguntas planteadas en el problema suelen responder con frecuencia
afirmativamente. Pero en realidad s�lo son semejantes los
tri�ngulos; en cambio, los cuadril�teros exterior e interior del
marco, en general, no son semejantes. Para que dos tri�ngulos sean
semejantes basta que sus �ngulos sean iguales, y como los lados del
tri�ngulo interior son paralelos a los del exterior, estas figuras son
semejantes. Pero para que los dem�s pol�gonos sean semejantes no
basta la igualdad de los �ngulos (o, lo que es lo mismo, el paralelismo
de sus lados), es necesario adem�s que los lados de los pol�gonos
sean proporcionales. En el caso de los cuadril�teros exterior e interior
de un marco s�lo se da esta condici�n si son cuadrados (o, en
general, rombos). En todos los dem�s casos los lados del
cuadril�tero exterior no son proporcionales a los lados del
cuadril�tero interior y, por consiguiente, las figuras no son semejantes.
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Figura 315
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La inexistencia de semejanza se hace evidente cuando los marcos son
rectangulares y los listones que lo forman son anchos, como en la figura 315.
En el marco de la izquierda, los lados exteriores se relacionan entre s�
como 2 : 1, mientras que los interiores, como 4 : 1. En. el marco de la
derecha, entre los lados exteriores existe la relaci�n 4 : 3, y entre
los interiores, 2 : 1.
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La altura de la torre
Para poder determinar por medio de la fotograf�a la altura de la torre,
es necesario, en primer lugar, medir lo m�s exactamente posible la
altura y la longitud de la base de su imagen fotogr�fica. Supongamos que
la altura de la imagen sea 95 mm y la longitud de su base 19 mm. En este caso,
mide usted la longitud de la base de la torre real; supongamos que resulta ser
igual a 14 m.
Despu�s de esto razonaremos as�:
La fotograf�a de la torre y la configuraci�n de su original son
semejantes geom�tricamente. Por consiguiente, la altura de la torre real
ser� tantas veces mayor que la longitud de su base, como veces mayor sea
la altura de la imagen fotogr�fica que la longitud de su base. Esta
segunda relaci�n es igual a 95 : 19, es decir, 5; de donde se deduce que
la altura de la torre es cinco veces mayor que la longitud de su base e igual
en realidad a 14 * 5 = 70 m.
As�, pues, la altura de la torre de la ciudad es de 70 m.
Conviene advertir, no obstante, que para determinar la altura de una torre no
sirve cualquier fotograf�a, sino �nicamente aquellas en las
cuales no se hayan alterado las proporciones del original, como suele ocurrir
en las hechas por fot�grafos poco duchos.
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�Qu� longitud?
En un metro cuadrado hay mil veces mil mil�metros cuadrados. Cada mil
mil�metros cuadrados, puestos uno a continuaci�n de otro sin
interrupci�n, constituyen 1 m; mil veces mil constituyen 1000 m, es
decir, 1 km, por lo tanto, la cinta tendr�a un kil�metro de
longitud.
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Del mismo tipo
La respuesta llama la atenci�n: la columna tendr�a... 1000 km de
altura.
Hagamos el c�lculo mental. En 1 m
3
hay 1000 * 1000 * 1000 mil�metros c�bicos. Cada 1000
mil�metros c�bicos, puestos uno sobre otro, da una columna de 1
m. Mil veces m�s mil�metros dar�n una columna de 1000 m =
1 km. Pero como tenemos a�n 1000 veces m�s mil�metros
c�bicos, constituir�n en total una columna de 1000 km.
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Az�car
Haciendo un peque�o esfuerzo mental, este problema, que parece muy
dif�cil, se resuelve con bastante facilidad. Supongamos para simplificar
que los trozos del az�car en terrones tienen un di�metro 100
veces mayor que los granos del az�car molida.
Figur�monos ahora que todos los granos de az�car
aumentar�n 100 veces de di�metro, junto con el vaso en que se
encuentran. La capacidad del vaso aumentar�a en 100 * 100 * 100, es
decir, un mill�n de veces; la misma cantidad de veces aumentar�a
el peso del az�car contenida en �l. Llenemos mentalmente un vaso
normal de esta az�car molida aumentada, es decir, echemos en �l
la millon�sima parte del contenido del vaso gigante. La cantidad echada
pesar�, claro est�, lo mismo que pesa un vaso ordinario de
az�car molida com�n. Pero, qu� es de por s� el
az�car molida aumentada que hemos echado? Ni m�s ni menos que
az�car en terr�n. Por lo tanto, en un vaso cabe la misma cantidad
en peso de az�car en terrones que de az�car molida.
Si en lugar del aumento de 100 veces hubi�ramos supuesto un aumento de
60 veces u otro cualquiera, el resultado hubiera sido el mismo. La esencia del
razonamiento consiste en que los trozos de az�car en terrones se
consideran como cuerpos semejantes geom�tricamente a los granos de
az�car molida y colocados de un modo tambi�n semejante. Esta
suposici�n no es rigurosamente correcta, pero se aproxima bastante a la
realidad (si se trata de az�car en terrones, pero no de cortadillo).
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El camino de la mosca
Para resolver este problema desarrollamos la superficie lateral del tarro
cil�ndrico en una figura plana; obtenemos un rect�ngulo (figura
316, a) de 20 cm de altura, cuya base es igual a la circunferencia del tarro,
es decir, a 10 * 3 1/7 = 31 1/2 cm (aproximadamente). Se�alamos en este
rect�ngulo las posiciones que ocupan la mosca y la gota de miel. La
mosca est� en el punto A, a 17 cm de la base; la gota, en el punto B, a
la misma altura y la distancia de una semicircunferencia de tarro con respecto
a A, es decir, a 15 3/4 cm.
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Figura 316
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Para hallar ahora el punto en que la mosca debe pasar el borde del tarro,
procedemos del modo siguiente. Desde el punto B (figura 316, b) trazamos una
recta perpendicular al lado superior del rect�ngulo y la prolongamos
hasta una distancia igual: obtenemos el punto C. Este punto se une por medio de
una recta con A. El punto D ser� el lugar por donde la mosca debe pasar
al otro lado del tarro, y el camino ADB resulta ser el m�s corto.
Una vez hallado el camino m�s corto en el rect�ngulo
desarrollado, lo volvemos a la forma cil�ndrica y, de este modo, sabemos
el camino que debe seguir la mosca para llegar antes a la gota de miel (figura
316, c).
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El camino del escarabajo
El camino es f�cil de encontrar, si mentalmente hacemos girar la cara
superior del adoqu�n, de forma que quede en el mismo plano que la cara
delantera (figura 317).
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Figura 317
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Entonces es evidente que el camino m�s corto es la l�nea recta
que une A y B. �Qu� longitud tiene este camino? Tenemos el
tri�ngulo rect�ngulo ABC, en el cual AC = 40 cm y CB = 30 cm. Por
el teorema de Pit�goras, el tercer lado, AB, deber� ser igual a
50 cm, ya que 302 + 402 = 502.
As�, pues, el camino m�s corto es AB = 50 cm.
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El viaje del abejorro
El problema se resolver�a muy f�cilmente si se dijera el tiempo
que tard� el abejorro en llegar volando desde el huerto hasta su nido.
Esto no se dice en el problema, pero la geometr�a puede ayudarnos a
saberlo.
Dibujemos el recorrido del abejorro. Sabemos que al principio vol� �en
l�nea recta hacia el sur� durante 60 minutos. Despu�s vol�
45 minutos �hacia el oeste�, es decir, formando un �ngulo recto con su
camino anterior. Y desde all� volvi� a su casa siguiendo el
�camino m�s corto�, es decir, una l�nea recta. Obtenemos el
tri�ngulo rect�ngulo ABC, del cual conocemos los dos catetos AB y
BC, y tenemos que hallar el tercer lado, o sea, la hipotenusa AC.
La geometr�a ense�a que si una cantidad cualquiera est�
contenida tres veces en un cateto y cuatro en el otro, en el tercer lado del
tri�ngulo, o sea, en la hipotenusa, esta misma cantidad estar�
contenida cinco veces exactamente.
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Figura 318
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Por ejemplo, si los catetos de un tri�ngulo son iguales respectivamente
a 3 y 4 su hipotenusa ser� igual a 5 m; si los catetos tienen 9 y 12 km,
el tercer lado tendr� 15 km, y as� sucesivamente. En nuestro caso
un cateto equivale a 3 * 15 minutos de camino, el otro, a 4 X 15; por lo tanto,
la hipotenusa AC = 5 X 15 minutos de camino. De este modo hemos sabido que
desde el huerto a su nido vol� el abejorro 75 minutos, es decir, 1 1/4
horas.
Ahora ya es f�cil calcular el tiempo que estuvo ausente el abejorro. En
sus vuelos tard�:
1 hora + 3/4 de hora + 1 1/4 horas = 3 horas.
En sus paradas se entretuvo:
1/2 + 1 1/2 horas = 2 horas.
En total: 3 horas + 2 horas = 5 horas.
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La fundaci�n de Cartago
Si el �rea de una piel de toro es igual a 4 m2 � 4 millones de mm
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y la anchura de tira es 1 mm, la longitud total de la correa cortada (que es
de suponer que Dido cortase en espiral) ser�a 4 millones de mm, o 4000
m, es decir, 4 km. Con esta correa se puede rodear una parcela cuadrada de 1 km
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o una parcela redonda de 1,3 km
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