Cap�tulo 10
PROBLEMAS ACERCA DE COMPRAS Y PRECIOS
�Cu�nto cuestan los limones?
Tres docenas de limones cuestan tantos rublos como limones dan por 16 rublos.
�Cu�nto vale la docena de limones?
El impermeable, el sombrero y los chanclos
Un individuo compr� un impermeable, un sombrero y unos chanclos por 140
rublos. El impermeable vale 90 rublos m�s que el sombrero, y el sombrero
y el impermeable juntos cuestan 120 rublos m�s que los chanclos.
�Cu�nto cuesta cada cosa por separado?
Este problema debe resolverse de memoria y sin ecuaciones.
Las compras
Cuando sal� de compras llevaba en el portamonedas cerca de 15 rublos
sueltos y en monedas de 20 copeikas. Cuando volv� tra�a tantos
rublos sueltos como monedas de 20 copeikas llevaba cuando sal�, y tantas
monedas de 20 copeikas como rublos sueltos ten�a antes. En total me
qued� la tercera parte de la suma que cog� al salir.
�Cu�nto gast� en las compras?
La compra de frutas
Por cinco rublos se han comprado 100 frutas distintas. Los precios de las
frutas son los siguientes: las sand�as a 50 copeikas cada una, las
manzanas a 10 copeikas cada una y las ciruelas a 10 copeikas la decena.
�Cu�ntas frutas de cada tipo se han comprado?
Encarecimiento y abaratamiento
Una mercanc�a encareci� en un 10 % y luego se abarat� en
un 10 % .
�Cu�ndo era m�s barata, antes de encarecerla o despu�s de
abaratarla?
Los barriles
A un almac�n llevaron seis barriles de kvas. La figura 205 indica
cu�ntos litros hab�a en cada barril. El primer d�a se
presentaron dos clientes: uno compr� dos barriles y el otro, tres, con
la particularidad de que el primero compr� dos veces menos kvas que el
segundo. No hubo que destapar ni un solo barril.
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Figura 205
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De los seis barriles s�lo qued� uno en el almac�n.
�Cu�l?
La venta de huevos
Este viejo problema popular parece, a primera vista, absurdo por completo, ya
que en �l se habla de la venta de medio huevo. Sin embargo, puede
resolverse perfectamente.
Una campesina lleg� al mercado a vender huevos. La primera cuenta le
compr� la mitad de todos los huevos m�s medio huevo. La segunda
clienta adquiri� la mitad de los huevos que le quedaban m�s medio
huevo. La tercera clienta s�lo compr� un huevo. Con esto
termin� la venta, porque la campesina no ten�a m�s huevos.
�Cu�ntos huevos trajo al mercado?
El problema de Bened�ktov
Muchos aficionados a la literatura rusa no sospechan que el poeta V.
Bened�ktov es autor del primer libro de acertijos matem�ticos en
lengua rusa. Este libro no fue publicado; qued� en forma de manuscrito y
no se encontr� hasta el a�o 1924. Yo tuve ocasi�n de
conocer este manuscrito e incluso, bas�ndome en uno de sus acertijos,
determin� el a�o en que fue compuesto: el de 1869 (que en dicho
manuscrito no figura). El problema que proponemos a continuaci�n,
planteado por el poeta en forma literaria, est� tomado de este libro. Se
titula �Soluci�n ingeniosa de un problema dif�cil�.
�Una recovera, que dispon�a de nueve decenas de huevos para vender,
mand� sus tres hijas al mercado y ella confi� a la mayor y
m�s lista de ellas una decena, a la segunda, tres decenas, y a la
tercera medio ciento. Cuando se iban les dijo:
-Poneos de acuerdo antes sobre el precio a que los vais a vender y no
hag�is rebajas; mantened todas el mismo precio; pero yo espero que mi
hija mayor, como es m�s despierta, sabr� sacarle a su decena
tanto como la segunda a sus tres, y, adem�s, le ense�ar� a
�sta a sacar por sus tres decenas tanto como la hermana menor por su
medio ciento. Dejad que las ganancias y los precios sean iguales para las tres.
Sin embargo, yo quisiera que vendierais todos los huevos de forma que
redondeando resultaran a no menos de 10 copeikas la decena, y por las nueve
decenas, no menos de 90 copeikas�.
Aqu� interrumpo la narraci�n de Bened�ktov, para dar al
lector la posibilidad de acertar por su cuenta c�mo cumplieron las hijas
el encargo de la madre.
SOLUCIONES
1. �Cu�nto cuestan los limones?
Sabemos que 36 limones cuestan tantos rublos como limones dan por 16 rublos.
Pero 36 limones valdr�n
36 * (el precio de uno)
Y por 16 rublos dan
16/16 el precio de uno .
Por lo tanto,
36 * (el precio de uno) = 16 / el precio de uno .
Si el segundo miembro no se dividiera por el precio de uno, el primer miembro
resultar�a ser mayor en una cantidad dos veces igual al precio de uno,
es decir, a 16:
36 * (el precio de uno) * (el precio de uno) = 16.
Si el primer miembro no se multiplicara por 36, el segundo miembro
resultar�a disminuido en 36 veces:
(el precio de uno) * (el precio de uno) = 16/36.
Est� claro que el precio de un lim�n es igual a 4/6 = 2/3 rublos,
y el precio de la docena de limones ser� 2/3 * 12 = 8 rublos.
2. El impermeable, el sombrero y los chanclos
Si en vez del impermeable, el sombrero y los chanclos s�lo hubiera
comprado dos pares de chanclos, hubiese tenido que pagar no 140 rublos, sino
tantos rublos menos como los chanclos son m�s baratos que el impermeable
y el Bombero, es decir, 120 rublos menos. Por consiguiente, sabemos que dos
pares de chanclos valen 140 - 120 = 20 rublos, de donde un par costar�
10 rublos.
Ahora podemos deducir que el impermeable y el sombrero juntos valen 140 - 10 =
130 rublos. Pero el impermeable cuesta 90 rublos m�s que el sombrero.
Volvemos a razonar como antes: en vez del impermeable y el sombrero, se compran
dos sabremos. En este caso habr� que pagar no 130 rublos, sino 90 rublos
menos. Por lo tanto, dos sombreros valen 130 - 90 = 40 rublos, de donde el
precio de un sombrero ser� 20 rublos.
As�, pues, los precios de las prendas compradas son: el de los chanclos
10 rublos, el del sombrero, 20 rublos; y el del impermeable, 110 rublos.
3. Las compras
Llamemos x al n�mero inicial de rublos sueltos e y al n�mero de
monedas de 20 copeikas. Entonces, cuando sal� de compras llevaba en el
portamonedas
(100x + 20y) copeikas.
Cuando volv� ten�a (100y + 20x) copeikas.
Sabemos que la �ltima suma es tres veces menor que la primera; por lo
tanto
3 (100y + 20x) = 100x + 20y.
Simplificando esta expresi�n, obtenemos:
x = 7y.
Si y = 1, x = 7. Partiendo de esta suposici�n, yo ten�a al
principio 7 rublos y 20 copeikas; esto no est� de acuerdo con la
condici�n del problema (�cerca de 15 rublos�).
Hagamos y = 2; entonces x = 14. En este caso la suma inicial ser�a igual
a 14 rublos y 40 copeikas, lo que concuerda bien con la condici�n
antedicha.
Si se supone y = 3, resulta una suma demasiado grande: 21 rublos y 60 copeikas.
Por consiguiente, la �nica respuesta adecuada es 14 rublos y 40
copeikas. Despu�s de las compras quedaron 2 rublos sueltos y 14 monedas
de 20 copeikas, es decir, 200 + 280 = 480 copeikas; lo que compone,
efectivamente, la tercera parte de la suma inicial (1440 : 3 = 480).
Se gastaron 1440 - 480 = 960 copeikas, es decir, el precio de las compras es 9
rublos y 60 copeikas.
4. La compra de frutas
A pesar de la aparente indeterminaci�n, el problema s�lo tiene
una soluci�n. Es esta:
Sand�as
Manzanas
Ciruelas
Total
|
Cantidad
1
39
60
100
|
Precio
50 copeikas
3 rublos y 90 copeikas
60 copeikas
5 rublos y 00 copeikas
|
5. Encarecimiento y abaratamiento
Es un error considerar que el precio ser� el mismo en ambos casos.
Hagamos los c�lculos correspondientes. Despu�s de encarecer, la
mercanc�a costaba el 110%, o sea, el 1,1 del precio inicial.
Despu�s de abaratarla, su precio constitu�a el
1,1 * 0,9 = 0,99
es decir, el 99% del inicial. Por consiguiente, despu�s de la rebaja, la
mercanc�a result� un 1 % m�s barata que antes de la subida
del precio.
6. Los barriles
El primer cliente compr� un barril de 15 litros y otro de 18. El
segundo, uno de 16 litros, otro de 19 y otro de 31.
En efecto,
15 + 18 = 33.
16 + 19 + 31 = 66,
es decir, el, segundo cliente compr� dos veces m�s kvas que el
primero.
Qued� por vender el barril de 20 litros.
Esta es la �nica respuesta posible. Otras combinaciones no dan la
correlaci�n que se requiere.
7. La venta de huevos
El problema se resuelve partiendo del final. Despu�s de que la segunda
clienta adquiri� la mitad de los huevos que quedaban m�s medio
huevo, a la campesina s�lo le qued� un huevo. Es decir, 11/2
huevos constituyen la segunda mitad de lo que qued� despu�s de la
primera venta. Est� claro que el resto completo eran tres huevos.
A�adiendo 1/2 huevo, obtenemos la mitad de los que ten�a la
campesina al principio. As�, pues, el n�mero de huevos que trajo
al mercado era siete.
Hagamos la comprobaci�n:
7:2 = 3 1/2; 3 1/2 + 1/2 = 4; 7 - 4 = 3
3:2 = 1 1/2; 1 1/2 + 1/2 = 2; 3 - 2 = 1,
lo que est� en pleno acuerdo con la condici�n del problema.
8. El problema de Bened�ktov
Reproducimos la terminaci�n de la narraci�n, que interrumpimos,
de Bened�ktov.
�El problema era dif�cil. Las hijas, mientras iban al mercado, empezaron
a cambiar impresiones, pero la segunda y tercera recurr�an al talento y
consejo de la mayor. Esta, despu�s de pensar, dijo:
-Hermanas, vamos a vender los huevos no por decenas, como es costumbre hasta
ahora, sino por septenas: siete huevos son una septena. A cada septena le
ponemos un precio que mantendremos firmemente, como ha dicho la madre. Al
precio fijado no se le rebaja ni una copeika, �entendido? Por la primera
septena pediremos un alt�n, �de acuerdo?
-Demasiado barato -dijo la segunda.
-Pero en cambio -replic� la mayor-, elevaremos el precio en los huevos
que nos queden en los cestos despu�s de vender las septenas completas.
Yo ya he visto que en el mercado, adem�s de nosotras, nadie vende
huevos. No hay quien compita con nosotras. Cuando hay demanda y las
mercanc�as se acaban, el precio de las que quedan sube. Por eso,
nosotras nos resarciremos en los huevos que queden.
-�Y a cu�nto vamos a vender los restantes? -pregunt� la
m�s joven.
-A 3 altines cada huevo. Si quieren, bien, y si no, nada. A quien le hagan
mucha falta, los pagar�.
-Eso es caro -advirti� otra vez la de en medio.
-�Y qu�? -prosigui� la mayor-, �no vendemos acaso, baratos los
primeros huevos por septenas? Lo uno compensa lo otro.
Quedaron de acuerdo.
Llegaron al mercado. Cada una de las hermanas se sent� en su sitio,
separada de las otras, y se puso a vender. El p�blico, atra�do
por la baratura, se agolp� junto a la hermana menor, que ten�a
medio ciento de huevos, y le compr� todos. A cada uno de los siete
primeros clientes le vendi� una septena, cobr� 7 altines y le
qued� en el cesto un huevo. La segunda hermana que ten�a tres
decenas, las vendi� a cuatro compradoras, una septena a cada una, y le
quedaron dos huevos en el cesto: cobr� 4 altines. A la hermana mayor le
compraron una septena, por 1 alt�n, y le quedaron tres huevos.
De improviso se present� una cocinera, a quien su se�ora
mand� para que comprara no menos de una decena de huevos, al precio que
fuera. Acababan de llegar, para pasar un poco de tiempo con su madre, los hijos
de la se�ora, que se pirraban por los huevos fritos. La cocinera
corri� de una parte a otra por el mercado. Ya hab�an vendido
todos los huevos. Solamente a tres recoveras les quedaban seis huevos en total:
uno a una, dos a otra, y tres a la tercera.
La cocinera, como es natural, se acerca primero a la que ten�a tres
huevos (que era la hermana mayor, que hab�a vendido su �nica
septena por un alt�n) y le pregunta:
-�Cu�nto quieres por los tres huevos?
Y ella le responde:
-3 altines por cada uno.
-�Qu� dices!, �te has vuelto loca? -exclama la cocinera.
-Como quiera -le replica la otra-, m�s baratos no los doy. Son los
�ltimos.
La cocinera se dirige a la que ten�a dos huevos en el cesto.
-�A c�mo los vende?
-A 3 altines cada uno. Ese es el precio establecido. Se han vendido todos.
-Y este huevo, �cu�nto vale? -le pregunta la cocinera a la hermana menor.
Y �sta le contesta:
-3 altines.
�Qu� hacer? Tuvo que comprar los huevos a aquel precio exorbitante.
-Vengan ac� todos los huevos que quedan.
Y la cocinera dio a la hermana mayor 9 altines por sus tres huevos, que con el
alt�n que ya ten�a formaron 10; a la segunda le pag� 6
altines por el par de huevos, que con los 4 que hab�a cobrado antes por
las cuatro septenas sumaron tambi�n 10 altines. La hermana menor
recibi� de la cocinera 3 altines por su �nico huevo, y
junt�ndolos a los 7 que antes le report� la venta de las 7
septenas, vio que, lo mismo que sus hermanas, ten�a 10 altines.
Luego las hermanas regresaron a su casa, cada una le dio a la madre 10 altines
y le contaron c�mo hab�an vendido los huevos y c�mo,
manteniendo una condici�n com�n con respecto al precio,
hab�an logrado cobrar lo mismo por una decena que por medio ciento.La
madre qued� muy satisfecha de que sus hijas hubieran cumplido su encargo
al pie de la letra y de la ingeniosidad de la mayor, que les hab�a
aconsejado lo que ten�an que hacer para cumplirlo; y a�n fue
mayor su alegr�a por el hecho de que el dinero recaudado por sus tres
hijas -30 altines, 0 90 copeikas- fuera el que ella quer�a�.
* * *
Al lector quiz� le interese conocer en qu� consiste el manuscrito
no publicado de V. Bened�ktov, del que hemos copiado el problema
anterior. La obra de Bened�ktov carece de t�tulo, pero de su
car�cter y destino se habla con detenimiento en el pr�logo del
libro.
�El c�lculo aritm�tico puede aplicarse a diversos pasatiempos,
juegos, bromas, etc. Muchos de los llamados trucos (subrayado en el original.
-Ya. P.) se basan en c�lculos num�ricos, realizados a veces por
medio de naipes, en los que se toma en consideraci�n el n�mero de
los propios naipes o el n�mero de puntos que se adjudican a unos u otros
o ambas cosas a la vez. Algunos problemas, en cuya resoluci�n deben
figurar los n�meros m�s enormes, representan hechos curiosos y
dan una idea de estos n�meros que superan todo lo imaginable. Nosotros
los incluimos en esta parte adicional de la aritm�tica. Algunos
problemas requieren para su resoluci�n una inteligencia
extraordinariamente despierta y pueden resolverse aunque a primera vista
parezcan completamente absurdos y contradictorios del sentido com�n, por
ejemplo, el que insertamos aqu� bajo el t�tulo:
Venta ingeniosa de huevos�. La parte pr�ctica, aplicada, de la
aritm�tica requiere a veces no s�lo saber las reglas
te�ricas que se exponen en la aritm�tica pura, sino
tambi�n agudeza, que se adquiere por medio del desarrollo mental que
reporta el conocimiento de las diversas facetas de las cosas serias y de
simples entretenimientos, que por esto hemos cre�do conveniente que
tengan aqu� su puesto�.
El libro de Bened�ktov est� dividido en 20 cap�tulos
cortos, no numerados, pero s� titulados cada uno. Los primeros
cap�tulos llevan los t�tulos siguientes: �Los llamados cuadrados
m�gicos�, �Adivinaci�n de un n�mero pensado desde 1 hasta
30�, �Adivinaci�n de sumas distribuidas en secreto�, �La cifra pensada
en secreto, se descubre por s� sola�, �Conocimiento de una cifra
tachada�, etc. Sigue a continuaci�n una serie de trucos con naipes, de
car�cter aritm�tico. Despu�s de ellos va un
cap�tulo curioso: �El caudillo hechicero y el ej�rcito
aritm�tico�, donde la multiplicaci�n con los dedos se presenta en
forma de an�cdota; luego se encuentra el problema que reproducimos
antes, acerca de la venta de huevos. El pen�ltimo cap�tulo -�La
falta de granos de trigo para llenar las 64 casillas del tablero de ajedrez�-
cuenta la conocida leyenda antigua sobre la invenci�n del juego del
ajedrez.
Finalmente, el cap�tulo 20, �El n�mero enorme de los habitantes
que han vivido en la Tierra�, contiene un intento interesante de calcular el
n�mero total de la poblaci�n de la Tierra desde que existe la
humanidad (un an�lisis detallado del c�lculo de Bened�ktov
fue hecho por m� en el libro ��lgebra recreativa�).
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