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Una
tarde con unos amigos
Una
Sorpresa Inesperada   
Se
fue desprendiendo de sus ropas una a una, despacito, descubriendo
su piel, las braguitas, descubriendo un pubis cuidado, doblando
las prendas sobre la encimera de mármol donde descansaban
multitud de frasquitos que contenían diversos olores
en variadas formas. Se detuvo maravillada ante su propio neceser
ahora desplegado a la vista. Necesitaba viajar acompañada
de sus olores y colores preferidos. Para esta ducha escogería
un suave gel de melocotón que tonificase su piel, y un
champú a juego... perfecto! Había dejado el grifo
de la ducha correr mientras se desvestía, y ahora el
vapor daba un aspecto encantado al cuarto de baño.
Entró en la ducha americana con un suspiro de placer,
y poco a poco se fue abandonando al dejarse recorrer el cuerpo
por la infinidad de gotitas a presión. Tenía una
extraña sensación de frío bajo el agua
caliente así que empezó a frotarse cuidadosamente
la piel de todo su cuerpo parte por parte, primero los brazos,
los senos, el plexo y el vientre, las piernas y los muslos por
delante y por detrás, y finalmente por su cara interior,
los hombros, lo que alcanzaba de la espalda, de regreso a los
senos cuyos pezoncitos ya no tenían frío y se
encontraban relajados, mostrando una aureola suave de color
marrón clarito.
"Ummm, qué sensibles están mis pechos....
creo que voy a tener el periodo, o quizás es el recuerdo...".
El mismo recuerdo que ahora guiaba su mano de nuevo hacia la
cara interior de sus muslos, cerquita, muy cerquita de su feminidad.
Dejó sobre la repisa el guante impregnado de melocotón
y se entretuvo en su aseo íntimo con su propia mano,
sobre la que había dejado caer unas gotas de jabón
íntimo neutro que no tardaron, al efecto de la suave
fricción, en crear una abundante y deslizante espuma.
Tenía una pierna levantada apoyado el pie sobre el zócalo,
y su mano se deslizaba por entre sus piernas y sobre su
sexo desde adelante hacia detrás y de vuelta hacia adelante,
lavando su vello púbico recortado, recorriendo cada pliegue
exterior. Sus dedos se adentraron en el sexo, frotando con extrema
delicadeza cada rincón, cada labio envolvente, su clítoris
alerta a estos movimientos, su vulva reclamaba también
especial atención. Cada sección de su sexo estaba
ahora muy encendida por este suave masaje, y se encontró
tentada de penetrarse su vagina con intenciones distantes de
las puramente higiénicas,
pero su mente de mujer pillina se impuso Acabó así
su ducha de manera rápida. Se secó a conciencia
con la suave y enorme toalla, envolvió sus cabellos en
una toalla más pequeña y se dispuso a cuidar su
piel, realzando su tersura con ayuda de su crema preferida.
De nuevo se encontró así acariciando su cuerpo...
Con esta risa interior y mirando el reloj, se dio cuenta de
que era realmente más tarde de lo que esperaba. El tiempo
a solas consigo misma siempre pasaba tan rápido, a pesar
de que disfrutaba de cada minuto en su sola compañía,
desgranándolo uno por uno, dándoles vida propia.
Escogió del armario una falda corta de lino, que le quedaba
justo por encima de las rodillas, una chaqueta de manga corta
cruzada sobre el pecho y abotonada sobre un lado realzaban su
cintura por su corte perfecto, entallado. El escote resultaba
bello y atractivo. Un canalillo se distinguía entre los
dos senos, apretados uno junto al otro por la suave acción
del sostén que se ocultaba debajo. Unas braguitas, limpias
de delicado algodón, colmaban su comodidad. Se deslizó
sobre sus tacones, sintiéndose más segura ahora
erguida sobre ellos. Maquilló levemente sus ojos y sus
labios y se soltó el cabello. Lo peinó ligeramente
y volvió a despeinarlo alocadamente con sus dedos, dándoles
forma y volumen.
Unas gotitas de eau
de rochas resbalando por su escote hasta perderse en el interior.
Se sentía fresca y elegante, y eso pareció querer
confirmar la mirada del chico que, al abrir la puerta del portal,
la dedicó una sonrisa de arriba a abajo.
Seguía sonriendo para sus adentros al darse cuenta de
que había pasado casi todo el trayecto fantaseando escenas
con el apuesto chico, pero éste insistía en tornarse
Él, y entonces su fantasía se tornaba dulce y
su excitación palpable. Se había dándole
sus labios y friccionando sus sexos en movimientos leves de
cadera. Se había imaginado irguiendo su espalda para
acariciar el rostro de Él con sus senos, mientras sentía
como las manos de Él la tomaban con firmeza por la espalda
y su
cintura, acercándola más, su cabeza ahora inclinada
hacia atrás dejando caer los cabellos, y dejándose
caer rendida.
Se encontró en medio de un jardín colosal, repleto
de plantas exóticas, estanques de peces brillantes, fuentes
que daban sonido de agua tranquila al escenario. Un camino llevaba
a la puerta principal. La luz de la luna iluminaba todo. Nada
se oía desde el vestíbulo de este palacio árabe
donde apenas había entrado, solo tranquilidad abrazada
por las enormes ramas de una palmera dorada en tamaño
natural que se alzaba hasta el techo abierto, y cojines de raso
y seda verdes y dorados por
doquier, y más fuentes de agua tranquila.
El mismo y solícito mayordomo que la abrió la
puerta del palacio iba a acompañarla hasta el recinto
donde se la esperaba, después de comprobar su invitación.
Era tarde y la fiesta estaba animada. Reconoció de inmediato
a varios de sus clientes y se acercó a saludarlos y agradecerles
que la hubiesen invitado a visitar semejante maravilla arquitectónica,
semejante obra de arte. Estaba siendo acompañada por
éstos hacia un lugar en el que pudieran sentarse al estilo
occidental, entre risas y comentarios triviales, pero distinguía
una sonrisa y miradas quizás demasiado pícaras
o encendidas en los rostros de estos tres hombres. "Qué
extraño..."
No pudo terminar este pensamiento pues de repente, se apagaron
todas las luces de la sala, y por un momento nada se veía,
y todos callaron.
En un instante, un
haz de focos iluminó un pequeño escenario que
hasta entonces le había pasado desapercibido, y la multitud
se congregó en torno al este escenario con evidente expectación.
Al momento apareció una muchacha salida de alguna parte
y acompañada por un redoble de extraño tambor.
Lucía un traje de oriente medio, una falda diáfana
con varias capas de velos de colores ribeteados en oro, y unos
pantalones que nacían debajo del ombligo y caían
en bombacho hasta sus tobillos ceñidos de pulseras de
cascabel doradas. Descalza, sus pies acababan graciosamente
en unas uñas de rojo vivo. La chica era preciosa de verdad,
una belleza de ojos oscuros con una larga cabellera
negra y ondulada cayéndole sobre la espalda.
El exquisito traje
de la bailarina estaba diseñado para dejar entrever sus
opulentas nalgas y sus redondos muslos. Constantemente se le
movía el torso sin parar al son de la música.....
wow! estoy impresionada" "como es que sus michelines
resultan tan eróticos???" ...tuvo tiempo de pensar
"
Claro!! en el momento
en que éstos se convierten en sinuosos pliegues de piel.
Sólo tengo que cambiar mi manera de percibir los míos"...
se ha iniciado la caída de velos."
Las gasas iban cayendo vaporosas a su alrededor mientras los
espectadores reían disimuladamente aplaudiendo con
deleite a medida que la chica iba descubriendo su cuerpo. Esta
vez, sentía una creciente excitación.
Tenía los
senos descubiertos, grandes y desnudos..... unos pezones largos
y oscuros que brillaban por efecto del aceite o de la vaselina.
Unos largos muslos y su cintura estrecha... a cualquiera encantaría
ver como la mueve al ritmo de la música ... sus pechos
oscilaban de un lado a otro.
Los velos seguian hasta que se quedó casi desnuda!!!.
Su púbis estaba cubierto por un oscuro triángulo
de vello rizado............"
De repente apareció a la luz de los focos un hombre de
cabello oscuro, vestido también con un traje de oriente
medio, con musculosos y desnudos brazos, y un aro grande dorado
en el lóbulo de una oreja.
La chica bailaba
alrededor del hombre, meneando la sutil sinuosidad según
la música, sus pechos desnudos balanceándose de
lado a lado.... Ahora ella se le acerca y él pone sus
manos sobre sus senos!!! Dios mío, esto no puede ser...es
un espectáculo erótico!!
El público
emitió un murmullo de aprobación cuando el hombre
tocaba la redondez de los pechos de la hermosa muchacha, sujetandolos
y recogiéndolos por un momento, presionando los pezones
con la punta de sus dedos, pero la chica se apartó y
se agachó a los pies de él. Oía las risas
disimuladas a su alrededor, lo comentarios obscenos, pero no
les prestaba atención y mantenía los ojos clavados
en el bailarín y la chica del escenario.
"La chica se arrodilló delante de él y apoyó
sus manos en la parte delantera de sus bombachos .....introduciendo
sus dedos por una abertura central.....y extrayendo un miembro
largo que cuelga!!!!"
Ésta aparición suscitó un murmullo de excitación
entre las mujeres del público, y ella misma había
enrojecido de pura excitación
"Ahora, el pene le está creciendo debido a las caricias
de dedos largos ....su glande está aumentando de grosor
y su color es visiblemente oscuro!!!"
Una oleada de aprobación recorrió el público.
"La chica.... cerro sus labios sobre la punta del pene
y empezo a succionarlo, tenía más de la mitad
del sexo del hombre alojado en su boca.....movía la cabeza
adelante y atrás...y los labios rojos extendidos por
el grosor del miembro erecto....
Creo que voy a tener
un orgasmo ahora mismo!! (pensó)..tiene la boca repleta
de él... incluso cuando hace retroceder los labios hasta
la punta parece atiborrarse de su sexo !!"
Luego ella cesó sus movimientos y mantuvo la cabeza inmóvil,
al mismo tiempo que el hombre tomaba la iniciativa "
Ahora él sacudía
las caderas adelante y atrás.... al ritmo de la música,...
y sujetaba la cabeza de ella ....mientras deslizaba su sexo
dentro y fuera de la boca abierta."
Se estremecía de excitación mientras contemplaba
aquel acto de posesión, el pene tomaba ahora la boca
de la chica tal como hubiera podido follar su sexo...el miembro
se habría paso entre los labios rojos de la chica con
vigor masculino.
"Vaya manera de hacerlo!!!! Ojalá estuvieras aquí
para verlo!! (pensaba en su amante).....otra vez..... volvió
a meter la mano dentro del pantalón ....y sacándole
los testículos.... el hombre se aceleró y la
muchacha le sujetaba firmemente los testículos mientras
se movía, aferrando el escroto con los dedos mientras
el pene entraba y salía del cerco de sus labios rojos.
De repente, el hombre hizo una mueca y dejó de moverse....
"era evidente que iva a correrse!! disparo su esperma
en la boca de la chica!!!!
Tembló con una mezcla de repulsión y fascinación
mientras veía a esta recibir el flujo con aparente deleite,
sus labios sorbiendo el glande con avidez, sus dedos tirando
de los testículos mientras él terminaba de eyacular
en su boca.
Por fin, como para
asegurarse de tomar hasta la última gota de semen, la
muchacha chupó la punta del pene apretando los labios.
Cuando finalmente retiró la boca del miembro ahora colgante,
se apagaron los focos bruscamente.
La oscuridad no duró más que unos instantes y
seguidamente las luces de la sala mostraron un escenario vacío.
Todos permanecieron en silencio, paralizados por un instante
antes de prorrumpir en aplausos, risas nerviosas y más
aplausos.
Unos brazos la rodearon
desde detrás, atrapándola por debajo de sus pechos....no
se asustó....una de las manos bien conocidas por su cuerpo,
la sujetaba.
Un beso húmedo
y apasionado se perdió en su cuello....un susurro al
oído la decía....
"No temas, amor....estoy aquí, en una fiesta de
la que me han contado maravillas. He venido a buscarte."
Cuando la mano de El agarró su sexo por delante, estrujándolo
con una fuerza deliberadamente incontenida, ella se dejó
ir, corriéndose de absoluto placer físico y emocional.
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