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Una
tarde con unos amigos
Dolor
y Placer  
Todas
las noches, lo mismo. Pero no puedo saber de quiénes
son esos pasos.
Pero hoy es diferente...hoy tengo fuerzas y salgo...y golpeo
la puerta. Espero nerviosa hasta que se abre. Sales tu, y sin
hablar me invitas a participar.
Tu cuerpo brilla, mezcla de sudor y aceites. Con tus manos vas
quitando cada prenda de mi cuerpo, que se estremece. Vas a buscar
el aceite, y te dedicas a untarme. El olor a esencias...la
luz mortecina...la música monocorde me genera un estado
especial...me sirves algo y lo bebo de un trago.
Aun estoy parada...y mis ojos se entrecierran para disfrutar
de la sensación.
Me separas las piernas y comienzas a lamerme mientras tus dedos
se deslizan por mi cadera. Te pones detrás de mi... siento
tu pecho en mi espalda... tu vello sobre mis glúteos
y tus manos sobre mis pechos...me susurras al oído las
cosas que me harás y con tus dedos presionas mis pezones.
Todo es resbaloso y suave.
La sangre golpea cada terminación nerviosa...presiento
el orgasmo...aun sigo de pie...mis piernas se tensan...todo
mi cuerpo se tensa y un espasmo me sacude. Tomo tu cabeza y
la presiono contra mi.
- Muy bien (me dices). Sólo déjate hacer.
Estoy mareada pero sigo excitada. Me recuestas sobre una gran
alfombra persa. La decoración de tu departamento es como
una tienda turca: llena de sahumerios, lienzos, almohadones,
y para saturar la imagen: dos lámparas con luces rojas...
es un ambiente denso, onírico.
Mi respiración lentamente recobra su ritmo y descubro
tu sonrisa cómplice -Tranquila... veras que gozarás
de una manera diferente, como jamás has gozado.
Me tomas los tobillos, me atas a cada pata de una
gran mesa de caoba... estoy expectante, entonces me sirves otro
trago para calmarme, me dices que respire hondo. Tomas mis brazos
y los cruzas por sobre mi cara tapándome los ojos. Algo
caliente cae sobre mi vientre... gimo por el ardor...y dos manos
esparcen ese líquido por todo mi torso...la música
ha entrado por mis oídos y gira en mi cerebro aturdido,
que apenas distinguen las palabras que me dicen.
Las manos con el ungüento embadurnan mis costados, mis
hombros, mis pechos, los muslos, los tobillos. No queda ni un
rincón de mi piel sin ese oleoso ungüento. Tomas
un pañuelo de seda rojo y lo extiendes sobre mi cara
pasándolo hasta la nuca donde lo anudas. Mis ojos sólo
ven una gran mancha roja oscura. Solo me quedan cuatro sentidos
para sufrir y disfrutar. Confundida e indefensa me encuentro
a tu merced.
Miedo y excitación.
Me desatas los tobillos. Extrañas sensaciones me recorren
cuando noto cómo alzas mi cuerpo y lo elevas hasta posarme
sobre la mesa y bajo mi espalda colocas un duro almohadón
que me mantiene incorporada, pero nuevamente mis piernas son
tomadas para inmovilizarme. Mi cabeza queda caída hacia
atrás. Intento imaginar cómo estoy sobre esa gran
mesa de caoba. Mis pezones erectos están en lo alto de
mi cuerpo alerta. Un leve suspiro arrulla a mi oído.
-Prepárate, no lo vas a poder aguantar, me dices, mientras
tus manos siguen ahora arrastrando sus dedos por mi cuerpo.
Primero son leves caricias sobre los pezones... apenas un ligero
movimiento de aire que percibo. Después algo húmedo
que los acaricia...despacio...muy despacio provocando que mis
pechos sientan un profundo placer que se extiende por mi cuerpo.
Las caricias se endurecen. Son los dientes que me mordisquean...
la presión es más fuerte. Me besas mi boca seca
de tanto jadear y con tu lengua me la abres... bebo tu saliva...
casi no puedo respirar.
-Ahhhhhhhhhhh!!!!!!!!
Un fuerte dolor en
mis pechos me aturde... y mi grito callado por esa boca que
sellan mis labios... el dolor se diluye mientras veo en el fondo
rojo del pañuelo pequeñas estrellitas parpadeantes.
Sin descanso noto como mis muslos empiezan a ser manipulados,
amasados, sobados, preparándolos. un objeto rugoso recorre
la cara interna de mis muslos, haciendo dibujos en mi piel.
La boca sigue presionando mis labios. Un aroma fresco de perfume
te delata. El extraño objeto recorre mis ingles, rozando
los laterales, poblados de vellos, de mi sexo. Es cilíndrico
y alargado pero lleno de protuberancias que casi arañan
mi piel. La punta del cilindro separa mis labios. Mi sexo lanza
señales de excitación que llegan a mi cabeza y
a mis doloridos pezones... sólo escucho jadeos que me
provocan calor. El cilindro de punta roma pasa por sobre mi
clítoris que por momentos palpita deseoso de recibir
caricias. El cilindro, de un material desconocido, gira sobre
sí mismo rozando con sus pequeños bultos mi sexo
que empieza a destilar humedad. Hurgan la entrada de mi vagina.
-Ayyyyyyyyyy!!!!!!!....
Otro grito ahogado por los besos. Un fuerte dolor en mi vientre.
Ese pene artificial apenas ha avanzado unos centímetros
por el interior provocándome un corto pero fuerte dolor.
Mis pies y manos sujetados ... me siento a tu merced. Noto como
despacio me va penetrando, milímetro a milímetro.
El dolor se atenúa ante una extraña sensación
de placer. Cada vez me siento más llena... me aflojo
y me dilato... agrandando el espacio para sentir cómo
giran esas protuberancias sobre las paredes de mi vagina ...mmmmmm.....
-¿Te gusta? Susurra tu voz tras apartar tu boca de mis
labios.
Muevo la cabeza afirmativamente.... la música me envuelve
con cada acorde ... siento que me voy a correr... que voy a
estallar en un orgasmo.... pero me distrae un ruido que se dispara
en la habitación... flashes... si, me estás fotografiando...
me siento observada.... quiero seguir gozando pero no me lo
permites... estoy atenta a todo lo que ocurre.... oigo tu respiración....
saberme fotografiada me avergüenza y me excita al mismo
tiempo.
Los movimientos del gran cilindro son suaves y rítmicos...me
llenan de placer...noto cómo mis jugos recorren mis nalgas,
mis glándulas responden a la excitación...
Me tomas las rodillas
y las alzas.... ahora algo comienza a entrar por mi ano... me
duele.... me gusta.... me aterra.... me excita.... Y tu voz
suave... calentando con tu aliento mi oído para que me
relaje.... estoy confundida.... todo es muy confuso... todo
se mezcla..... no puedo distinguir lo que me gusta o disgusta.....
lo quiero todo.... el dolor y el placer... y un eterno orgasmo
diferente me hace olvidar dónde estoy.... me siento rendida...
de repente un silencio me sorprende....lentamente me desatas...
me quitas el pañuelo y me encuentro con tu mirada sonriente....
-Anda, incorpórate... ahora te bañaré y
regresarás a tu casa... tal como llegaste...
No comprendo muy bien....pero me dejo hacer. La bañera
llena de espuma me espera...creo que esto continuará....
me gusta.
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