¿Revalida,
invalida, minusválida o
parapléjica?-
Kilobites. Malaga. 8 febrero 2002.
El síntoma, el signo, la huella, presentaciones sutiles
del ser que se esconde avergonzado.
Mientras
España iba bien, algo se iba cociendo a fuego lento.
Y es que eso de va bien, es tan etéreo, abstracto
y demagogo que colaba. La economía iba bien, por eso
iba bien el país. En la expresión aznarniana,
España, significaba dólares.
Ahora la
cosa del dólar no conoce su mejor momento. La economía
no va bien, pero no podemos decir que España no
va bien. Por eso se ve la necesidad de cambiar de registro.
Pero he
aquí la sorpresa. ¿Qué podría ser
ahora España para seguir pregonando su bonanza? Nada.
No encuentran un solo punto de apoyo sobre el que hacer palanca
para su promoción y propaganda.
Los niños
no respetan ningún tipo de autoridad, ni siquiera la
de sus padres. Los adolescentes no tienen los conocimientos
necesarios para dejar de ser niñatos, y les da igual
ocho que ochenta; confunden un pretérito imperfecto con
un Impuesto sobre el Valor Añadido. En cuanto a los jóvenes
qué decir. Ahogan sus penas en vino. Somos la Generación
basura, basura en los contratos laborales y basura de
botellón. Y los mayores
los adultos están
en guerra, y asesinan a su prole antes de que crezcan, para
que no sean estos los que les corten la cabeza a ellos.
España
va de pena. Sólo reímos por no llorar, y eso no
tiene ninguna gracia. Pero todo esto se coció, a fuego
lento, mientras la cosa iba bien.
No se preocupen
ustedes, los únicos capaces de restaurar el bien
se encargarán de hacerlo, aunque para ello no tengan
que hacer otra cosa que volver a ocultar toda esta basura bajo
la alfombra mediática e implantar un poco de mano dura,
a todas luces necesaria, para aquellos que no tienen luces ningunas.
El
reclamo de la calle - Marlowe.
Barcelona. 7 febrero 2002.
Nuestra
sociedad esta en peligro. Esta en peligro no solo de no obtener
mejoras, si no de perder lo que a obtenido. Este mundo de hoy
en día, va acelerado, tanto que los cambios que nos afectan
a todos se aprueban y producen de una manera casi imperceptible,
vamos hacia un muro de hormigón, pero lo vemos cuando
nos damos de narices contra el.
Las mejoras
de nuestra sociedad han hecho que nos acomodemos, nos ha hecho
personas individualistas, que no individuos, masas de personas
individualistas con un pensamiento único compartido por
todos que se nos ha vendido bien. Miramos por lo nuestro pero
dentro de los cánones y premisas de lo establecido, y
lo conducido por grandes entidades de poder que pertenecen a
unos pocos, los de siempre.
El individualismo
en tanto que es de personas individuales, no es algo malo, siempre
y cuando ese individualismo sea del individuo, no ajeno. Con
muchos individuos no hay pensamiento único que valga,
deja de existir, y la gran pluralidad resulta beneficiosa para
la mayoría, el resultado es una sociedad de personas.
Los individuos no tienen porque estar desligados de lo social,
entre ellos pueden sumar y llevar proyectos en común,
el resultado final será bueno para la sociedad en general.
El reclamo
de la calle, es la manifestación del pueblo, de sus individuos,
de su disconformidad con el funcionamiento de la sociedad, sus
leyes, su gobierno, sus problemas. Es el hálito social,
el que desgraciadamente esta en peligro de extinción.
continua