|
El reclamo de la calle Nuestra sociedad esta en peligro. Esta en peligro no solo de no obtener mejoras, si no de perder lo que a obtenido. Este mundo de hoy en día, va acelerado, tanto que los cambios que nos afectan a todos se aprueban y producen de una manera casi imperceptible, vamos hacia un muro de hormigón, pero lo vemos cuando nos damos de narices contra el. Las mejoras de nuestra sociedad han hecho que nos acomodemos, nos ha hecho personas individualistas, que no individuos, masas de personas individualistas con un pensamiento único compartido por todos que se nos ha vendido bien. Miramos por lo nuestro pero dentro de los cánones y premisas de lo establecido, y lo conducido por grandes entidades de poder que pertenecen a unos pocos, los de siempre. El individualismo en tanto que es de personas individuales, no es algo malo, siempre y cuando ese individualismo sea del individuo, no ajeno. Con muchos individuos no hay pensamiento único que valga, deja de existir, y la gran pluralidad resulta beneficiosa para la mayoría, el resultado es una sociedad de personas. Los individuos no tienen porque estar desligados de lo social, entre ellos pueden sumar y llevar proyectos en común, el resultado final será bueno para la sociedad en general. El reclamo de la calle, es la manifestación del pueblo, de sus individuos, de su disconformidad con el funcionamiento de la sociedad, sus leyes, su gobierno, sus problemas. Es el hálito social, el que desgraciadamente esta en peligro de extinción. Cuando las personas no están organizadas, ni tienen sentido critico, están a merced de quien tiene poder, entonces leyes que nadie quiere se aprueban y se ponen en funcionamiento. Leyes que los mas conformistas ven de buen modo hasta que se ven inmersas en ellas, cuando eso sucede ya es demasiado tarde porque se ha vuelto atrás socialmente. Las comodidades o mejoras que tenemos hoy en día, que no son todas las necesarias y buscadas, nunca han sido algo de carácter fijo o inamovible, como lo puede ser la salida del sol mañana por la mañana, por lo contrario han sido conseguidas tras años y años de penalidades y disconformidades manifestadas por las personas en tiempo pasado, sea por manifestaciones, huelgas, revoluciones, actos de sabotaje, etc. Por eso para mi,
cualquier manifestación, sea la que sea, tiene su importancia,
ya que no es mas que la manifestación de un mal social. Mal social
que de ser muy grande ni manifestación tendría, porque
ya estaríamos hablando de muerte social, por eso mientras haya
aun reclamos en la calle hay signo de esperanza. Para acabar decir que
aunque el reclamo de un día en la calle es necesario, no por
ello es suficiente, y ha de ser diario y en cualquier momento, algunos
los llaman tener pensamiento critico y conciencia social. Marlowe. Barcelona. 7 febrero 2002. |
|
El
Inconformista Digital
|