Entonces Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad.

Mas entre vosotros no será así; sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, será vuestro servidor;

Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo:

Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Mat 20:25-28

 

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Introducción

INTRODUCCIÓN

"Así que, ¿quién es tu cobertura?

Esta es la pregunta concisa que hacen muchos Cristianos modernos dondequiera que se encuentran a los que se reúnen fuera de las líneas instititucionales organizadas. Pero, ¿qué hay en el corazón de esta pregunta y cuál es su base Bíblica? Estas son las preguntas que nos ocuparán en este libro.

Sostengo que la enseñanza moderna conocida como "cobertura protectora" se ha generado muchísima confusión y una conducta Cristiana anómala. Esta doctrina, que ondea bajo la bandera de otros nombres, sostiene que los Cristianos están protegidos del error doctrinal y del fracaso moral cuando se someten a la autoridad de otro creyente u organización Cristiana. La experiencia me ha llevado a creer que la doctrina de la "cobertura" es un asunto que perturba grandemente a Sión en nuestros días, y demanda desesperadamente una reflexión crítica entre el pueblo de Dios.

En las páginas que siguen, intento abrir camino a través de la niebla que rodea a los temas difíciles que van ligados a la doctrina de la "cobertura", tales como liderazgo, autoridad y responsabilidad legal. Adicionalmente, busco trazar las líneas generales de un modelo integral que nos permita entender cómo opera la genuina autoridad espiritual en la ekklesía (iglesia).

¿Está la "Cobertura" Cubierta por la Biblia?

Antes de aventurarnos a examinar la popular enseñanza de la "cobertura", exploremos primero el término mismo "cobertura". Es sorprendente que la palabra aparece solamente una vez en todo el Nuevo Testamento (NT), y en relación con la cabeza cubierta de la mujer (un tema que merece una discusión especial –1 Cor. 11:15). Mientras que el Antiguo Testamento (AT) utiliza poco este término, siempre lo emplea para referirse a las ropas de vestir o a algún tipo de cubierta. Nunca lo utiliza de manera espiritual para referirse a la autoridad o la sumisión.

Por lo tanto, lo primero que tenemos qué decir acerca de la "cobertura" es que hay escasa evidencia Bíblica con la que pueda construirse una doctrina. No obstante este hecho, incontables Cristianos repiten como loros la pregunta "¿quién-es-tu-cobertura?" e insisten en ella como sin fuera la prueba de ácido que mide la autenticidad de una iglesia o un ministerio.

Si la Biblia guarda silencio con respecto a la idea de "cobertura" ¿qué se quiere decir con la pregunta, "Quién es tu cobertura"? la mayoría (si se les insiste) formularían de nueva cuenta la pregunta de este modo: "¿A quién le entregas cuentas? Pero esto suscita otro punto difícil: la Biblia nunca nos remite a los seres humanos para entregarles cuentas, sino exclusivamente a Dios (Mat. 12:36; 18:23; Luc. 16:2; Rom. 3:19; 14:12; 1 Cor. 4:5; Heb. 4:13; 13:17; 1 Ped. 4:5). Es muy extraño, sin embargo, que la sana respuesta Bíblica a esta pregunta ("entrego cuentas a la misma persona que tú –Dios") es a menudo causa de malentendidos y acusaciones falsas.

De este modo, mientras el tono y el timbre de "entregar cuentas" difieren del de "cobertura", la canción a menudo es la misma, y sin duda no armoniza con el canto inconfundible de la Escritura. (Por favor note que hay una forma sana de "responsabilidad legal" en la iglesia, la cual exploraremos más adelante. Pero la conexión entre responsabilidad legal y la doctrina de la "cobertura" carece de base Bíblica.

Sacando a la Luz la Verdadera Pregunta Detrás de la Cobertura

De modo que ampliemos la pregunta un poco más. ¿Qué se quiere decir realmente cuando se insiste en la pregunta acerca de la "cobertura"? Me permito señalar que lo que en verdad se pregunta es, "¿Quién te controla?" La (mala) enseñanza común acerca de la "cobertura" realmente se reduce a cuestiones acerca de quién controla a quién. De hecho, la iglesia institucional moderna está construida sobre la idea del control.

Por supuesto, la gente raras veces reconoce que esto es lo que está en el fondo del asunto, porque está supuestamente bien arropado con vestiduras Bíblicas. Son muchos los Cristianos que creen que la "cobertura" es solamente un mecanismo protector. Sin embargo, si examinamos críticamente la doctrina de la "cobertura", descubriremos que está fundada en un estilo de liderazgo del tipo cadena de mando (uno arriba/uno abajo) donde los que están en posiciones eclesiásticas más altas tienen un dominio sutil sobre los que están debajo de ellos. Es por medio de este control de dirección jerárquico (arriba/abajo) que se afirma que los creyentes están protegidos del error (es decir, que están "cubiertos").

El concepto es más o menos éste: todos deben responder a alguien que está en una posición eclesiástica más alta. En la gran variedad de la iglesias evangélicas de la posguerra, esto se traduce así: los "laicos" deben dar cuentas al pastor. A su vez, el pastor debe dar cuentas a una persona que tiene más autoridad.

De modo que el pastor típicamente dará cuentas a la sede denominacional, a otra iglesia (a menudo llamada la "iglesia madre"), o a un obrero Cristiano influyente (a quien se considera que tiene un rango más alto en la pirámide eclesiástica). Como resultado, se dice que el "laico" está "cubierto" por el pastor, y que éste, a su vez, está "cubierto" por la denominación, la iglesia madre, o el obrero Cristiano. El hecho de que la gente da cuentas a una autoridad más alta equivale a estar protegido por esa autoridad. (Así va la idea).

Pero esta manera de pensar genera las siguientes preguntas contundentes: ¿Quién cubre a la iglesia madre? ¿Quién cubre a la sede denominacional? Y ¿quién cubre al obrero Cristiano? Algunos han ofrecido la respuesta fácil de que Dios es quien cubre a estas autoridades "más altas". Pero tal respuesta elude el problema; porque ¿qué impide que Dios sea directamente la "cobertura" de los "laicos", o aun del pastor? Sin duda, el problema real con el modelo "Dios-denominación-clero-laicos" va más allá de la lógica incoherente y deleznable a la que ésta conduce. El problema más grande es que éste modelo viola el espíritu del NT; porque detrás de la retórica piadosa de "proveer de responsabilidad legal" y de "tener una cobertura", surge amenazador un sistema de gobierno que carece de sustento Bíblico y está impulsado por un espíritu de control.

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