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LA INTENCIÓN DIVINA
Capítulo I
A través de toda la Biblia, desde el Génesis hasta Apocalipsis, encontramos un hilo que sirve de unión sobre cada verso, cada profecía, cada principio, cada narración, cada sombra y cada verdad espiritual. Este hilo de unión es el propósito eterno de Dios en Cristo Jesús. El eterno propósito es el deseo último o intención albergada en el corazón de Dios.
En estos últimos días, Dios está llamando a Su pueblo a descubrir Su propósito, abrazarlo y cumplirlo. Solamente entonces podrá el corazón de Dios sentirse satisfecho.
El propósito eterno de Dios es Su meta. Es a lo que Él apunta, Su intención, Su objetivo, Su visión, Su supremo interés y Su pensamiento pleno. En otras palabras, el pensamiento central del eterno propósito de Dios está en la creación y en la redención. Dios ha estado trabajando en ello desde el comienzo de los tiempos. Y continuará haciéndolo hasta que se haya logrado. De hecho, el propósito eterno gobierna todas las actividades divinas - todo Su movimiento y energías se dirigen hacia ese fin. Desgraciadamente, pocos lo han visto. Y de aquellos que lo han visto, pocos están dispuestos a pagar el precio para ayudar a realizarlo. Dios, sin embargo, señaliza y dirige a Su pueblo a descubrir y cumplir Su intención última.
En las páginas que siguen, echaremos una compresiva ojeada al propósito Divino. Después miraremos hacia el instrumento que Dios ha ordenado para que este sea cumplido. En capítulos posteriores, utilizaremos la mayor parte del tiempo considerando el sacerdocio, que sirve como tipo de su magnífica intención.
La visión debe preceder a la construcción
En proverbios leemos
Proverbios 29:18
18 Cuando falta la profecía, el pueblo se desenfrena, pero el que guarda la Ley es bienaventurado.
La palabra -visión- tiene un enorme significado en el servicio del Señor. La visión es lo que nos da el incentivo espiritual. Es aquello que nos mantiene unidos al Señor, dándonos un sentido de propósito y destino. Sin visión nos desintegramos. Sin un sentido de destino, nos convertimos en indisciplinados. La visión une. La falta de visión produce división.
La visión es aquello que trae al pueblo de Dios hacia una unidad cohesiva. Tiene un poder fortalecedor, emancipador y a la vez sostenedor. Sin visión nos haremos pedazos y seremos desparramados sin control alguno. Ver el propósito eterno nos provee con una visión que nos gobierna. Lamentablemente, muchos cristianos no son capaces de percibir la visión de Dios y Su interés. En su lugar, a menudo miden el interés de Dios en función de sus propios intereses. El resultado es que muchos de los hijos de Dios carecen del incentivo espiritual, ningún sentido del propósito que hay detrás de su obra. Se encuentran divididos con respecto a sus objetivos.
Dios desea revelarnos Su intención con objeto de extraernos de nosotros mismos, de tal manera, que Su corazón y Su interés puedan convertirse en nuestro corazón y nuestro interés.
Jessie-Penn Lewis escribió:
El alma tiene siempre que tener una visión celestial que la separa de las cosas terrenales. Los ojos del corazón deben ser iluminados para conocer la esperanza de su llamado. Cuanto más clara sea la visión, más nos abandonaremos en el Espíritu Santo para que logre su cometido y más intensa será la sed de Dios - un horno de deseo intenso que ha de ser creado por el mismo Espíritu Eterno y que es la suprema condición de conocer a Dios.
¡Qué apropiadas a nuestro tiempo son estas palabras!
De acuerdo a la Biblia, visión siempre precede a construcción. La revelación siempre precede a la obra. Tenemos que prestar especial atención a este esencial principio espiritual. ¿Ven?, Dios quiere que nosotros construyamos para Él. Sin embargo, antes de que podamos construir tenemos que tener claro lo que va a ser el edificio. Moisés tuvo que ver la arquitectura del tabernáculo antes de estar listo para construirlo. Tomó cuarenta días en la Montaña Sagrada de Dios para revelar a Moisés el trazado de Su tabernáculo.
Éxodo 25:40
40 Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte.
Fue solamente después que Moisés vio y entendió el diseño, cuando estuvo calificado para construir.
De la misma manera el rey David tuvo primero que recibir la visión de la casa de Dios antes que su hijo Salomón pudiera más tarde construirla.
1 Reyes 5:5
Yo, por tanto, he determinado ahora edificar una casa al nombre de Jehová, mi Dios, según lo que Jehová dijo a mi padre David: -Tu hijo, a quien yo pondré en el trono en lugar tuyo, él edificará una casa a mi nombre-.
1 Reyes 8:17
17 Mi padre David tuvo en su corazón edificar una casa al nombre de Jehová, Dios de Israel.
De acuerdo con el mismo principio espiritual, antes que el apóstol Pablo se convirtiera en el sabio maestro constructor, primero tuvo que ver la celestial visión del Señor Jesucristo y Su cuerpo.
Hechos 26:19
19 »Por lo cual, rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial,
1 Corintios 3:10
10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo, como perito arquitecto, puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.
De igual manera antes de que podamos construir de acuerdo a la forma de pensar de Dios, tenemos primero que tener una revelación del patrón Divino.
El propósito eterno es la visión trascendental y patrón que Dios ha dado al hombre para que pueda construir para Él, vivir para Él, y satisfacer a Él. De esta manera, el grado de utilidad que podemos ofrecer al Señor, está en gran parte determinada, en tanto seamos capaces de ver o no la última meta divina.
Supongamos, por ejemplo, que un jugador de baseball ignora la meta del juego. No importa que el jugador conozca muchas de las reglas y hasta tenga algunas habilidades para el juego, si no entiende la finalidad del juego, será de poca utilidad para su entrenador. De igual forma, un carpintero no puede construir una casa si no tiene los planos de la misma. Aunque tenga los conocimientos para construirla, si no tiene idea de lo que va a construir, sus habilidades le servirán de poco. Todo esto es igual en el realmo espiritual.
Infinidad de cristianos trabajan y construyen, pero están ignorantes acerca del objeto de sus labores. A pesar de que puedan haber visto parcialmente algunas de las metas de Dios, han errado al no conocer el producto terminado. Como resultado los trabajos y esfuerzos han quedado cortos de alcanzar lo que es mas anhelado por el corazón de Dios.
Que Dios nos revele a nosotros Su visión última para que podamos fervientemente dedicarnos en Su construcción.
El eterno propósito - Una verdad celestial
Después de haber visto la importancia del propósito eterno, Pablo arduamente trabajó para explicárselo al pueblo de Dios. La epístola a los Efesios es el libro más espiritual del Nuevo Testamento ya que en él revela el eterno propósito más claramente que en ningún otro libro de la Biblia.
La mayor parte de esta epístola es vista bajo la perspectiva de Dios - la mayoría vista desde los cielos. Por esta razón Efesios contiene el tema de mayor relevancia que el resto de las escrituras. La verdad de Dios alcanza su punto más alto en esta carta. Y es más, es solamente en la carta a los efesios donde encontramos el -eterno propósito-
Efesios 3:11
11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús, nuestro Señor,
El propósito eterno, por tanto, es una verdad celestial. En los capítulos 1 al 3 de Efesios, Pablo virtualmente acaba con el lenguaje tratando de ayudar a los santos a entender el propósito divino. Consideremos las siguientes frases:
para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él... que él alumbre los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos... Al leerlo podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo... y de aclarar a todos cuál sea el plan del misterio escondido desde los siglos en Dios, el creador de todas las cosas... a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.
Para algunos creyentes, las verdades divinas enseñadas en el libro de Efesios son -demasiado espirituales- para que ellos las puedan apreciar. Tales individuos prefieren las cartas de corrección y las de carácter práctico, tales como Corintios y Filipenses en lugar de la celestial y espiritual dirigida a los efesios, a los colosenses y a los romanos. No es extraño oír exclamar a esos creyentes: -tenemos que salirnos de las nubes, bajarnos de los cielos y ser más prácticos-. No obstante este criticismo revela una falta de entendimiento y compresión concerniente a cuán apropiada es la verdad de Dios.
Toda la práctica experiencia en el Señor descansa sobre los cimientos de ver la realidad espiritual que le corresponde. En otras palabras, la verdad eterna (divina verdad que es objetiva) siempre precede la verdad experimental (divina verdad que es subjetiva). Por ejemplo, tenemos en que, primer lugar, ver el hecho trascendental y eterno de nuestra participación con Cristo en Su cruz...
Romanos 6:6
6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado,
Galatas 2:20
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
...antes que nosotros, experimentalmente seamos capaces de, diariamente, tomar nuestra cruz.
Lucas 9:23
23 Y decía a todos:
-Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.
1 Corintios 15:31
31 Os aseguro, hermanos, por la gloria que de vosotros tengo en nuestro Señor Jesucristo, que cada día muero.
Es el ver que hemos sido crucificados con Cristo lo que permite al Espíritu Santo otorgarnos el poder de prácticamente morir en nosotros mismos diariamente. Por tanto, lo que Cristo nos da es la verdad eterna; que el Espíritu Santo trabaja por medio de nosotros es la verdad experimental. El trabajo del Espíritu Santo es para incorporar en nosotros lo que Cristo ha hecho por nosotros. Por tanto, sin antes haber podido ver las objetivas verdades celestiales, descritas en Efesios y Romanos, no puede uno apropiadamente practicar debidamente las verdades subjetivas y terrenales escritas en Corintios y Filipenses.
Para el hombre espiritual, las verdades espirituales son más reales que las prácticas verdades. Es solamente para el hombre terrenal que las verdades celestiales son idealistas y sin sentido. Cuando la mente natural demanda ver el fuego, escuchar la voz y tocar los bordes del Monte Sinaí con sus sentidos, la mente espiritual puede percibir con el espíritu al pueblo celestial sentado en el monte Sión.
Hebreos 12:16-24
No os habéis acercado al monte que se podía palpar y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad,
al sonido de la trompeta y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no les siguiera hablando,
porque no podían soportar lo que se ordenaba: «Si aun una bestia toca el monte, será apedreada o asaetada».
Tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: «Estoy espantado y temblando».
Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,
a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos. Os habéis acercado a Dios, Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,
a Jesús, Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.
Dios llama a Su pueblo para que abandone -el monte que puede ser tocado- y venga -al monte Sión-, tal como leemos en los versículos 18 y 22. Por tanto, si vamos a tener algún progreso en la vida espiritual, tenemos que, en primer lugar venir a Efesios, para percibir -la visión celestial-.
El río y los afluentes
Consideremos por un momento un ancho y caudaloso río que tiene muchos pequeños afluentes desembocando en él. El río es el centro de todos los afluentes. Podemos comparar este gran río al eterno propósito de Dios y, de igual forma, podemos comparar los afluentes a lo que muchos cristianos equivocadamente llaman el propósito de Dios. En otras palabras, cada afluente representa lo que muchos creyentes han pensado era la verdad central de Dios.
En tanto todos los afluentes son partes del gran río, ayudando a dar la expresión más grande del río, ellos mismos, individualmente, no son el gran río. Muchos cristianos hoy día enfatizan que el evangelismo es la meta de Dios. Desde la aparición del movimiento de avivamiento, muchos creyentes han puesto énfasis en que el propósito de Dios es rescatar al hombre caído. Para ellos el ganar almas es la meta de la vida cristiana. Aunque este aspecto forma parte del propósito de Dios, no es Su deseo último. La evangelización es uno de los afluentes. El propósito eterno es mucho más grande que el evangelizar - lo transciende por mucho. De esta manera, aunque el evangelismo es muy querido por Dios, no es exactamente Su meta final.
A través de la historia, Dios se ha movido a través de Su pueblo, en épocas y circunstancias diversas, para revelar alguna verdad específica a la iglesia. Con cada revelación, Dios ha levantado a un grupo de testigos que lleven ese mensaje especial por Él, otorgándoles una luz nueva en un tema específico de Su Mundo.
Los siguientes temas han sido especialmente enfatizados por diferentes grupos en cada uno de sus avivamientos: Justificación por medio de la fe, santificación, el bautismo del agua, los dones del Espíritu Santo, alabanza y adoración, el sacerdocio de los creyentes, justicia social, misiones, evangelismo y la batalla espiritual.
En cada movimiento, Dios ha enfatizado a cada grupo uno de esos temas ser el propósito central para el hombre. Han hecho de esa verdad particular la base de su hermandad, encontrando a creyentes con la misma forma de pensar para formar el grupo alrededor de ella. Esta es la forma en que la mayor parte de las denominaciones han sido hechas. Y a pesar de que todas esas verdades son importantes, ninguna de ellas constituye el propósito de Dios, por tanto, no deben ser representadas como tal. Todos esos temas son los tributarios que forman parte del gran río. Ninguno de ellos es el pensamiento central de Dios.
¡El peligro de muchos creyentes es que solamente han podido ver un tributario y se han perdido de ver el gran río! El completo sistema institucional está constituido bajo esa experiencia. Las denominaciones, incluyendo muchas de las asambleas llamadas no institucionales, son grupos de creyentes que enfatizan un aspecto del propósito de Dios perdiendo, con ello, la plenitud de Su pensamiento. Lamentablemente, la mayor parte de los Cristianos modernos, han quedado encallados en alguno de los tributarios.
¡Que Dios nos salve de enfatizar acerca de nuestros afluentes y nos permita ver el río de Su eterno propósito!
El Eterno Propósito - Un Misterio ahora revelado
El propósito de Dios permanece siendo un misterio escondido para el hombre y los ángeles desde la fundación del mundo. Antes de eso, en el pasado eterno, Dios ha deliberado y diseñado un propósito y un plan. Dios designó su propósito de acuerdo a Su deseo, o puesto de una manera más literaria, -de acuerdo a su amable intención-.
Efesios 1:9
9 Él nos dio a conocer el misterio de su voluntad,
según su beneplácito,
el cual se había propuesto en sí mismo,
En otras palabras, el propósito de Dios emerge de y refleja los deseos de Su corazón. Se nos dice que Dios trabaja...
Efesios 1:11
11 En él asimismo tuvimos herencia,
habiendo sido predestinados
conforme al propósito del que hace todas las cosas
según el designio de su voluntad,
Y ya que el propósito de Dios refleja el más profundo deseo de Su corazón, Él eligió mantenerlo oculto de los hijos de los hombres. La infinita sabiduría del propósito de Dios es lo que Pablo se refiere como las profundas cosas del Espíritu.
1 Corintios 2:10
10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios,
Las cosas profundas de Dios son aquellas que son más íntimas y cercanas a su corazón. Debido a que el propósito Divino fue hecho en Dios en persona...
Efesios 1:9
9 Él nos dio a conocer el misterio de su voluntad,
según su beneplácito,
el cual se había propuesto en sí mismo,
...irradia la belleza de Su naturaleza. En otras palabras, el propósito Divino responde a Dios en persona. El eterno propósito es en verdad maravilloso y glorioso.
A pesar de que el eterno propósito fue siempre cubierto por un velo, mantenido en secreto y escondido en Dios por siglos y generaciones, Dios los ha descubierto en la época actual de la iglesia. En nuestros días, Dios está confiando el conocimiento de Su oculto propósito a hombres y mujeres fieles. El apóstol Pablo fue uno de aquellos hombres fieles. Como un -servidor del misterio de Dios-, Pablo trabajó fervientemente para hacer ver a todos los hombres -el misterio de la servidumbre- del eterno propósito de Dios.
1 Corintios 4:1
1 Por tanto, que los hombres nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.
Efesios 3:9
9 y de aclarar a todos cuál sea el plan del misterio escondido desde los siglos en Dios, el creador de todas las cosas,
Consideremos los siguientes pasajes
Efesios 1:9
9 Él nos dio a conocer el misterio de su voluntad,
según su beneplácito,
el cual se había propuesto en sí mismo,
Efesios 3:8-11
A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las insondables riquezas de Cristo,
y de aclarar a todos cuál sea el plan del misterio escondido desde los siglos en Dios, el creador de todas las cosas,
para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,
conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús, nuestro Señor
Colosenses 1:25-26
De ella fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios,
el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos.
1 Corintios 2:6-10
Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez en la fe; no la sabiduría de este mundo ni de los poderosos de este mundo, que perecen.
Pero hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria,
la cual ninguno de los poderosos de este mundo conoció, porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de la gloria.
Antes bien, como está escrito:
«Cosas que ojo no vio ni oído oyó
ni han subido al corazón del hombre,
son las que Dios ha preparado para los que lo aman».
Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios,
A pesar de que Dios ha mantenido por muchos años la sabiduría de Su propósito, como un secreto, Él ahora se la ha hecho saber a la iglesia. Además, es por medio de la iglesia por la que Dios muestra al hombre la variada composición de su sabiduría.
Efesios 3:8-10
10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,
Hasta los seres celestiales deben aprender de la iglesia el misterio del propósito de Dios. Tal como dice un escritor -la iglesia es la escuela de los ángeles y cada uno de los santos es un profesor-. Y ya que el método de Dios de enseñar el conocimiento de Su eterno propósito al hombre y a los ángeles descansa sobre la iglesia, Dios quiere que ninguno de Sus hijos los desconozca.
Definición del propósito eterno
El propósito eterno contiene dos aspectos. Son contestaciones a la pregunta del por qué Dios creó todas las cosas. El primer aspecto del propósito de Dios se refiere más generalmente a Su entera creación, cuando el segundo aspecto se refiere más específicamente a la humanidad.
Con respecto a la entera creación (el universo), el eterno propósito es hacer Jesucristo preeminente sobre todas las cosas. La intención de Dios es hacer que Su Hijo esté sobre todas las cosas para que todas ellas sean manifestadas en Él. En otras palabras, Dios creó todas las cosas para que estas expresen a Cristo, haciendo Su Presencia y autoridad central y universal. En Colosenses Pablo establece el eterno propósito cuando dice...
Colosenses 1:16-18
porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
Y él es antes que todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten.
Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia, y es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia,
Dios creó todas las cosas por Su Hijo y para Su Hijo, para que Él fuera preeminente sobre todas las cosas. El ser preeminentes significa tener primacía, superioridad, ser el primero. Hermanos, Dios ha propuesto que Su Hijo esté por encima de todo el universo. Esto es lo que la Escritura quiere decir cuando leemos que Cristo es el primogénito de todas las criaturas.
Colosenses 1:15
15 Cristo es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación,
Dios ha destinado que Su amado Hijo herede todas las cosas. Ser el hijo primogénito significa ocupar el primer lugar y obtener la herencia del padre. Al igual que Isaac fue el recipiente de todas las cosas que Abraham poseía, Jesús es el recipiente de todas las cosas creadas por el Padre.
En Efesios, Pablo describe el propósito eterno como el deseo de Dios de agrupar todas las cosas en Su Hijo. Las palabras -reunir todas las cosas- también pueden traducirse por -encabezadas por- o -sumariadas en-.
Efesios 1:9-10
9. Él nos dio a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,
10. de reunir todas las cosas en Cristo, en el cumplimiento de los tiempos establecidos, así las que están en los cielos como las que están en la tierra.
La meta de Dios es hacer de Su Hijo la cabeza de todas las cosas del universo. Lo hace para establecer la centralidad y universalidad de Jesucristo, para sumariar todas las cosas en Su amado Hijo.
¿Y por qué razón hace esto?
Para que la presencia del Hijo de Dios sea manifestada universalmente.
¿Ven? Dios desea que Su Hijo -llene todas las cosas-...
Efesios 4:10
10 El que descendió es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo
Efesios 1:23
23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo
Él busca obtener una expresión total de Su hijo en el universo, intenta que todas las cosas se llenen con Su gloriosa Presencia. ¿No es ese un maravilloso pensamiento? ¿Pueden apreciar esto, hermanos y hermanas? El destino del universo es que Cristo sea todo y esté en todo.
Colosenses 3:11
11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni extranjero, esclavo ni libre, sino que Cristo es el todo y en todos.
El interés de Dios es que todo en el universo tenga la marca, el sello, el carácter y la impresión de Su amado Hijo, sobre todo él. Esto es lo que la Biblia quiere decir cuando indica que Dios ha designado a Su Hijo como heredero de todas las cosas.
Hebreos 1:2
2 en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo y por quien asimismo hizo el universo.
Esta fue la Divina intención antes del comienzo de los tiempos, en la pasada eternidad y será completada en -la dispensación de la plenitud de todos los tiempos- en el futuro eterno. Por esta razón Pablo habla del propósito eterno, pues Dios siempre lo ha tenido presente.
El eterno propósito de Dios, entonces, está centrado sobre el señorío de Jesucristo. Su foco principal es el establecimiento de la absoluta soberanía y supremacía del Hijo de Dios. Hace de Cristo el centro y la circunferencia de todo. ¿Puedes apreciar cuán alto es este propósito? Considera las siguientes Escrituras que señalan la intención de Dios de establecer el centralismo y supremacía de Su Hijo en el universo.
Hechos 2:36
36. »Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha hecho Señor y Cristo».
Efesios 1:20-22
Esta fuerza operó en Cristo, resucitándolo de los muertos y sentándolo a su derecha en los lugares celestiales,
sobre todo principado y autoridad, poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero.
Y sometió todas las cosas debajo de sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
Romanos 14:9
9 Cristo para esto murió, resucitó y volvió a vivir para ser Señor así de los muertos como de los que viven.
Filipenses 2:9-11
Por eso Dios también lo exaltó sobre todas las cosas y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra;
y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Hechos 10:36
36 Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; este es Señor de todos.
Apocalipsis 11:15
15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían:
«Los reinos del mundo han venido a ser
de nuestro Señor y de su Cristo;
y él reinará
por los siglos de los siglos».
Apocalipsis 17:14
14 Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados, elegidos y fieles».
Así pues la intención de Dios es hacer a Jesucristo cabeza sobre todas las cosas para que todas las cosas puedan reflejar Su gloria. Como Hijo de Dios, Cristo es -el heredero-. Así cuando Él reciba su herencia, Él será manifestado como -Señor de todo-.
Galatas 4:1
1 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo,
Si echamos una ojeada a los periódicos del hoy día, fácilmente podemos darnos cuenta que Cristo ahora no tiene preeminencia sobre la tierra. El hombre y los animales están bajo la maldición consecuencia de la caída.
Génesis 3:17
17 Y al hombre dijo:
-Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer
y comiste del árbol de que te mandé diciendo: -No comerás de él-,
maldita será la tierra por tu causa;
con dolor comerás de ella
todos los días de tu vida,
La vasta mayoría de la raza humana está en rebelión hacia la voluntad de Dios.
Romanos 3:10-18
10. Como está escrito:
«No hay justo, ni aun uno;
11 no hay quien entienda,
no hay quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
13 Sepulcro abierto es su garganta;
con su lengua engañan.
Veneno de víboras hay debajo de sus labios;
14 su boca está llena de maldición y de amargura.
15 Sus pies se apresuran para derramar sangre;
16 destrucción y miseria hay en sus caminos;
17 y no conocieron camino de paz.
18 No hay temor de Dios delante de sus ojos».
....
23 por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios,
La tierra tiene sobre sí espinos y sequías, muertes abundantes, guerras por doquier, la violencia cubre la tierra, y el demonio continúa amenazando a la sociedad.
La Biblia declara que ambos, hombres y animales esperan ansiosos su liberación de la presente corrupción decadente.
Romanos 8:19-23
porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
La creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza.
Por tanto, también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
Sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora.
Y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo,
Juan 12:31
hora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.
2 Corintios 4:4
4. esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.
1 Juan 5:19
19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.
No es de extrañar que el apóstol se refiera a la era presente como la época del demonio, o siglo malo.
Gálatas 1:4
4 el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,
No obstante, a pesar de que todas las cosas no están, en estos momentos, acordes con el propósito de Dios, Él está trabajando para lograr su meta de traer todas las cosas bajo el liderazgo de Su Hijo de tal manera que todas las cosas sean manifestadas en Su gloriosa Persona. Como hijos de Dios, anhelamos que ese día llegue, cuando Dios ponga -todas las cosas bajo Sus pies- para que Él pueda -estar en todo-.
1 Corintios 15:24-28
Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia.
Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.
Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.
Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él todas las cosas.
Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos.
El punto más alto de la creación de Dios
El segundo aspecto del eterno propósito trata del cenit de la creación de Dios el cual es el hombre. Aparte de su amado Hijo, la humanidad está en el punto central del pensamiento de Dios. Cuando Dios creó la tierra, solamente después de crear al hombre, fue cuando finalmente pudo descansar (Génesis 1:26, 31, 2:2) Esto significa que Dios no quedó satisfecho hasta que no hubo creado al hombre.
Además, fue solamente después de haber creado al hombre cuando Él logró calificar su creación de -muy buena-.
Génesis 1:31
31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
Por tanto, el punto álgido en al creación de Dios fue la creación del hombre.
Zacarias 12:1
1 Profecía de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho:
Notemos la progresión en este verso de Zacarías - Dios primero crea los cielos, luego la tierra y finalmente al hombre. En cierto sentido Dios creó los cielos para la tierra y la tierra para el hombre.
El argumento de la semilla en la Biblia
Fijémonos ahora nuestra atención en el libro del Génesis y descubramos el propósito con respecto a la humanidad. El término Génesis significa -comienzo- u -orígenes-. No solamente esto significa que la creación de todas las cosas está registrada en el libro del Génesis, sino que, de la misma manera, significa que todas las verdades espirituales encuentran su raíz en este libro. Génesis es el semillero de toda la Biblia. Es donde encontramos la semilla u origen de toda la verdad espiritual.
En el libro del Génesis descubrimos, en miniatura, la primera mención de toda la verdad de la que toda la verdad se va desarrollando. Los grandes temas de la Biblia, tales como el árbol de la vida, el árbol del conocimiento del bien y del mal, el jardín del Edén, Adán, Eva, Babel, se encuentran descritos en la Biblia. De esta manera toda la verdad espiritual es plantada en el Génesis. En principio todos esos temas se encuentran desarrollados a través de toda la Biblia. En el libro de la Apocalipsis, estos temas son vistos en una manera madura y engrandada. Así toda la verdad espiritual está plantada en el Génesis, cuando toda la verdad espiritual es cosechada en el libro de Revelación. Todo lo que Dios habla físicamente en el libro del Génesis es consumado espiritualmente en el libro de la Revelación.
Consideremos el árbol de la vida. Este árbol aparece por primera vez en el capítulo 2 del Génesis. Sin embargo, su principio se encuentra a través de toda la Escritura y es consumado en Jesucristo. El árbol de la vida representa nuestro Señor Jesús, puesto que Él es la vida de Dios y todos la que la compartan -nunca morirán-
Juan 6:57
57 Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.
Juan 11:25
25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Génesis 3:22
22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.
Finalmente vemos el árbol de la vida apareciendo en Apocalipsis 22, donde encuentra su consumación e la Nueva Jerusalén.
Apocalipsis 22:2,14
2 En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones.
14 Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.
De la misma manera podemos trazar el principio del árbol del conocimiento a través de la Escritura, solamente para encontrarlo consumado en el lago de fuego en el libro de la Apocalipsis.
Además, en Génesis 11 nos encontramos con la primera mención de Babel. En el libro de la Apocalipsis encontramos que el principio de Babel se ha desarrollado en un sistema de corrupción política, económico y religioso llamado Babilonia (Apocalipsis 16 - 18). Ambos, Babilonia y la Nueva Jerusalén son las -grandes ciudades- que siempre han estado en conflicto, una con otra. Como el hermano Watchman Nee dijo, -Babilonia es el falso cuerpo de Cristo- (comparen Apocalipsis 17:4 con 21:17-19). De igual manera, el árbol del conocimiento es el falso árbol de la vida.
En Génesis 1 - 2, tenemos el comienzo del eterno propósito de Dios, cuando en Apocalipsis 21 - 22 encontramos su culminación. Los mismos temas aparecen en esos cuatro capítulos: el árbol de la vida, el río de aguas torrenciales, el oro, la perla, la piedra de ónice, el hombre y su esposa. Eva - la esposa del primer Adán - aparece como una semilla en Génesis 2. En Apocalipsis 22, Eva madura en la Nueva Jerusalén - la Esposa del último Adán: Jesucristo.
La Biblia comienza con un matrimonio y termina con un matrimonio. Los mismos materiales que se encuentran en el río del jardín del Edén - oro, plata y ónice - se utilizan para construir la Nueva Jerusalén.
Génesis 2:11,12
11 El primero se llama Pisón; es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro.
12 El oro de aquella tierra es bueno; y hay allí también bedelio y ónice.
Apocalipsis 21:19,21
19 Los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda clase de piedras preciosas. El primer cimiento era de jaspe, el segundo de zafiro, el tercero de ágata, el cuarto de esmeralda,
21 Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, como vidrio transparente.
En Génesis Dios comienza con un jardín, y en Apocalipsis Él termina con una ciudad construida con los mismos bloques de construcción.
En una palabra, los primeros dos capítulos de la Biblia, corresponden perfectamente con los dos últimos capítulos de la Biblia. Y todo lo que se encuentra en medio de esos dos libros es el desarrollo de esos temas. Dios transmite la semilla de la verdad espiritual en Génesis, por medio y a través de la Biblia los desarrolla y, finalmente, son consumados y cosechados en Apocalipsis. Este entendimiento nos ayudará a descubrir el glorioso propósito de Dios a través de las Escrituras.
La intención de Dios para el hombre
Habiendo visto que toda la verdad espiritual encuentra sus orígenes en el Génesis, consideremos ahora Génesis 1:26-28. Este pasaje contiene el plano del propósito eterno de Dios para el hombre.
Genesis 1:26-28
26 Entonces dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra».
27 Y creó Dios al hombre a su imagen,
a imagen de Dios lo creó;
varón y hembra los creó.
28 Los bendijo Dios y les dijo: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla; ejerced potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la tierra».
Aquí encontramos que Dios quería tres cosas para el hombre. Estas tres cosas están marcadas por tres palabras: imagen, dominio y multiplicarse.
Imagen. Dios creó al hombre a Su propia imagen y semejanza. De acuerdo con el idioma hebreo, imagen se refiere a una conformidad interna y semejanza a una conformidad externa. Imagen significa expresión. Por tanto, el propósito de Dios era que el hombre fuera hecho a Su imagen con objeto de expresar Su Persona. En el verso 26 Dios dice, -hagamos al hombre a nuestra imagen-. Notemos el plural de las palabras. Era una imagen corporativa la que Dios tenía en mente al crear al hombre - un Dios corporativo (-nosotros-) deseaba tener una expresión corporativa de Sí mismo (-ellos-). La Escritura utiliza estos términos en plural porque está hablando Dios como cabeza de todos - el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Sin embargo, en el siguiente verso utiliza el singular en lugar del plural. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó. ¿Por qué se utiliza aquí el singular? Es porque solamente hay una persona dentro de Dios que tiene una imagen y este es el Hijo. La Biblia claramente nos dice que el Señor Jesucristo es la imagen del Dios invisible. Colosenses 1:15 Cristo es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, Hebreos 1:3 Él, que es el resplandor de su gloria, la imagen misma de su sustancia y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, 2 Corintios 4:4 esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. Por tanto, Dios creó al hombre a la imagen de Su Hijo. Como hemos dicho, imagen es por la expresión y de la misma manera que Cristo fue encarnado para expresar la Persona del Padre en su forma terrenal (Hebreos 1:3), el hombre fue creado para expresar la Persona del Hijo. El hecho de que el hombre haya sido hecho a la imagen de Dios, revela al hombre como una vasija o contenedor diseñado hacia Dios, de tal manera que Dios pudiera llenar al hombre consigo mismo 2 Corintios 4:7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros, 2 Timoteo 2:22 Huye también de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. 1 Tesalonicenses 4:4 que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor, Romanos 9:21 ¿Acaso no tiene potestad el alfarero sobre el barro para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? Por ejemplo, el guante está hecho según el diseño de la mano del hombre. El guante, sin embargo, no tiene uso alguno sin una mano viviente por la que se pueda expresar. De la misma manera el hombre fue creado originalmente según la imagen de Dios para contener la vida de Dios para poder ser expresado Cristo. Sin embargo, para que el hombre pueda recibir la vida para la que fue creado llevar y expresar, el hombre tiene que comer del árbol de la vida. Tal como veremos más adelante, Adán falló y no logró hacer esto.
- Dominio. Génesis 1:26 - 28 nos enseña que Dios otorgó al hombre el dominio sobre la tierra. Dominio quiere decir, jurisdicción o gobierno. Es decir, en tanto que imagen es por expresión, dominio es por autoridad. Por tanto, el propósito de Dios era que el hombre no solamente expresara Su Persona, sino que al darle dominio, también, de igual forma., debería de representar Su Autoridad en la tierra. Dios designó que el hombre fuera un encargado o delegado sobre la tierra.
¿Por qué era necesario que Dios diera al hombre el dominio sobre la tierra? La contestación la encontramos en Génesis capítulo 3. Allí descubrimos que Dios tiene un enemigo, la serpiente llamada Satán. Apocalipsis 20:9 Subieron por la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; pero de Dios descendió fuego del cielo y los consumió. Dios pretendía que el hombre gobernara la tierra y la guardara de la serpiente. Es por esto por lo que Dios ordenó a Adán a dominar la tierra... Genesis 1:28 Los bendijo Dios y les dijo: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla; ejerced potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la tierra». ...y conservar el jardín del Edén Genesis 2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo cuidara. Este mandamiento implica que existía una cierta amenaza sobre la tierra. Dios había dado al hombre el encargo de dominar este pendiente peligro. La intención de Dios era que el hombre gobernara la tierra y conquistara a Su enemigo, Satán.
- Multiplicaros. Dios no tenía la intención de que el hombre expresara Su imagen y representara Su autoridad como un individuo, por esa razón le pidió que fuera fructífero y se multiplicara de tal manera que hubiera un hombre corporal que representara y manifestara a Su Hijo. Su pensamiento original fue el tener una expresión corporativa que llevara la imagen de Su Amado Hijo y desplegara Su autoridad. En otras palabras, la intención de Dios era tener un grupo o conjunto de hombres que le representaran a Él.
La intención Divina revelada en el Nuevo Testamento
La semilla del eterno propósito de Dios descrita en Génesis 1 es explicada de forma mucho más clara en la epístola a los romanos.
Romanos 8:28-29
Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
A los que antes conoció, también los predestinó para que fueran hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
A pesar de que este pasaje es frecuentemente mencionado por muchos creyentes, pocos reconocen que la frase -conforme a su propósito son llamados-, es una referencia al propósito eterno de Dios. En este pasaje, Pablo dice que el propósito de Dios es conformar al hombre a la imagen de Cristo para que Cristo pueda ser el primer nacido o primogénito entre muchos hermanos. En otras palabras, la intención de Dios es tener una expresión corporativa de Cristo. Su propósito es obtener muchos hijos iguales a Su primogénito Hijo.
Hebreos 2:10
10 Convenía a aquel por cuya causa existen todas las cosas y por quien todas las cosas subsisten que, habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionara por medio de las aflicciones al autor de la salvación de ellos,
De la misma manera que Abraham fue el padre de una multitud, comenzando con Isaac, así el propósito de Dios el Padre de tener muchos hijos - tantos como las estrellas en los cielos, comenzando con Su Hijo Jesús.
Genesis 22:17-18
de cierto te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; tu descendencia se adueñará de las puertas de sus enemigos.
En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.
A través de la Escritura Abraham es un tipo de Dios Padre, e Isaac - su semilla - es un tipo de Cristo. El propósito eterno de Dios, entonces, está claramente reflejado en la alianza abrahamica:
Galatas 3:16,29
16 Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su descendencia. No dice: «Y a los descendientes», como si hablara de muchos, sino como de uno: «Y a tu descendencia», la cual es Cristo.
29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente descendientes de Abraham sois, y herederos según la promesa.
El propósito de Dios es mucho más elevado que simplemente salvar al hombre del pecado y llevarlo a los cielos. Es mucho mas comprensivo que eso. De hecho, el hombre fue creado para llevar a cabo el propósito de Dios, antes de la caída, esta solamente ocurrió en el capítulo 3 del Génesis. El propósito fue establecido mucho antes de la caída del hombre, por esto, abarca mucho más que las bendiciones y beneficios de la redención.
De igual forma, la intención de Dios sobrepasa la noción popular de que Dios creó al hombre simplemente para tener una hermandad con él. ¿Se dan cuenta? Dios no solamente está interesado en tener hermandad con el hombre, Él está dispuesto a compartir Su vida, Su gloria y Su autoridad con el hombre. Esto es mucho más grandioso.
En suma, el eterno propósito de Dios es hacer de Cristo la Cabeza de todas las cosas, para que todas la cosas manifiesten Su gloria. Es para un hombre corporativo el ser como Su Hijo, llevando Su imagen y representando Su autoridad en la tierra. En esencia, Dios desea tener muchos hijos glorificados en la semejanza de Su primogénito Hijo.
Galatas 4:7
7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.
¡Qué increíblemente alta y gloriosa es la intención divina!
La necesidad de revelación
Hermanos, el eterno propósito de Dios es una visión, no una simple doctrina. Es una revelación, no una simple enseñanza. Es una iluminación divina, no una colección de hechos. Para que el eterno propósito de Dios afecte nuestro caminar, tiene que aferrarse a nuestras almas y capturar nuestros corazones. En Colosenses, el apóstol Pablo enuncia el principio espiritual de que tenemos que, en primer lugar, recibir un entendimiento espiritual para comprender el propósito de Dios, antes de que podamos emprender un caminar, en nuestro trabajo espiritual, que sea grato a Él.
Colosenses 1:9-12
Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual.
Así podréis andar como es digno del Señor, agradándolo en todo, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Dios.
Este mismo pensamiento es el hilo que pasa por todo el libro de Efesios. En Efesios, Pablo nos enseña que el Espíritu nos ordena, en primer lugar, a sentarnos con Cristo en las cosas celestiales antes de que podamos caminar en su senda y enfrentarnos al enemigo.
Efesios 2:6
6 Juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,
Efesios 4:1
1 Yo, pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados:
Efesios 6:11
11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo,
Pido a Dios que nos libre de almacenar en nuestro intelecto la verdad de Su propósito como un simple conocimiento. Tal entendimiento intelectual nada producirá para Dios. En su lugar, el Señor deberá profundizar en nosotros los niveles de nuestro conocimiento para poder depositar en ellos la revelación de Su propósito en lo más íntimo de nuestro ser. Cristo ha de convertirse y ser nuestro centro.
¡De qué forma necesitamos que el Señor nos parta, para introducir en nosotros la verdad de Su propósito para que ilumine nuestros corazones! Como dice Pablo, que nos garantice -el espíritu de sabiduría y revelación- de tal manera que podamos ver con nuestros espíritus la visión del propósito eterno de Dios.
Efesios 1:17
17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él;
Solamente entonces irrumpirá en nuestras vidas y nos dará poder de dar frutos en beneficio de Su reino.
Consideremos en oración que para ser totalmente útiles al Señor en estos últimos días, tenemos que recibir la revelación del eterno propósito de Dios por parte del Espíritu Santo y que esta sea implantada en nuestros corazones. De la misma manera que Dios tuvo que llevar al apóstol Juan a una alta montaña, con objeto de que pudiera tener la visión de la Nueva Jerusalén (Revelación 21:10), así también deberá elevarnos a la alta montaña, más allá de nosotros mismos y de nuestros intereses, para poder contener Su eterno propósito.
¡Que el Señor nos conceda misericordia para ver Su intención y nos permita que nosotros mismo nos abandonemos en ella!
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