|
EL PLAN DIVINO
Capítulo II
Hemos visto que el objetivo último de Dios es hacer del Señor Jesucristo preeminente sobre todas las cosas se manera tal que todas puedan manifestarle a Él. La intención divina es simplemente establecer la universalidad y centralismo de Cristo en todas las cosas. El dominio universal y plenitud del Señor Jesús es lo que Dios ha tenido presente desde un principio.
Además, Dios se propone que el hombre, en forma corporativa, exprese la imagen de Su Hijo y Su autoridad en la tierra. Al llegar a este punto es legítimo preguntarse ¿cómo Dios llevará a cabo este grande y alto propósito? La contestación a esta pregunta será el propósito de este capítulo.
Para que Dios pueda llevar a cabo Su propósito, Él ha diseñado un plan. El plan divino es la forma por medio de la cual va a llevar a cabo Su plan. El propósito eterno es la meta, el fin hacia donde Dios está trabajando. El plan Divino es el método, o el proceso mediante el cual Dios podrá llegar a Su meta.
Cuando yo fui a la universidad , mi propósito fue convertirme en un profesor de Estudios Sociales. Esta era mi meta. Para poder llevarla a cabo, tuve que formularme un plan. Mi plan abarcaba muchos aspectos. Tenía que tomar clases especiales, estudiar para esas clases, hacer un internado, integrarme al sistema escolar, etc. De la misma manera, Dios tiene un plan específico para llevar a cabo Su propósito. Algunos teólogos lo denominan la economía de Dios. La palabra economía es un término con muchos significados. En teología significa plan Divino o administración. La economía de Dios es entonces, Su plan para realizar Su propósito de hacer a Su Hijo preeminente sobre todas las cosas - y permitir al hombre expresar Su imagen y manifestar Su autoridad de una forma colectiva.
Si volvemos a echar una mirada al semillero de la Biblia, es decir al Génesis, no solamente encontraremos al propósito eterno tal como es descrito en el capítulo 1 , sino que también encontraremos el plan Divino delineado en el capítulo 2. Es interesante hacer notar que la narrativa de la creación es diferente a la que encontramos en el capítulo 1. En el capítulo 1, descubrimos que Dios creó a los animales antes de crear al hombre.
Genesis 1:24-26
24 Luego dijo Dios: «Produzca la tierra seres vivientes según su especie: bestias, serpientes y animales de la tierra según su especie».Y fue así.
25 E hizo Dios los animales de la tierra según su especie, ganado según su especie y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.
26 Entonces dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra».
Sin embargo, en el capítulo 2 el hombre es mencionado antes de la creación de los animales.
Genesis 2:18-19
18 Después dijo Jehová Dios: «No es bueno que el hombre esté solo: le haré ayuda idónea para él».
19 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viera cómo las había de llamar; y el nombre que Adán dio a los seres vivientes, ese es su nombre.
La razón de esta aparente discrepancia se basa en que en el capítulo 1 se basa el Principio Divino, cuando en el capítulo 2 se está poniendo el foco de atención en el Plan Divino.
Entendiendo las Escrituras del Antiguo Testamento
Antes de que podamos identificar el plan Divino en el libro del Génesis, capítulo 2, tenemos que familiarizarnos con la forma en que el Espíritu Santo habla a través del Antiguo Testamento.
En el Antiguo Testamento, Dios, a menudo, habla por medio de diferentes tipos de sombreados. Las figuras del Antiguo Testamento, las personas, lugares, eventos y ceremonias todas tienen un significado espiritual. (Ver Hebreos 3:1-4, 8:4-5, 10:1, 1 Corintios 10:1-11, Colosenses 2:16-17) Todas son sombreados de figuras encontradas en la verdad del Nuevo Testamento.
Romanos 15:4
4 Las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.
A pesar de que los personajes, lugares y eventos encontrados en el período del Antiguo Testamento son literales e históricos, también poseen un elemento de alegoría mediante el cual Dios nos entrega la verdad espiritual.
Galatas 4:24
24 Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; este es Agar,
Estas verdades encuentran su cumplimiento en la economía del Nuevo Testamento. De esta manera, el Antiguo Testamento es mucho más que una lección de historia. Es la propia revelación de Dios contenida en las verdades del Nuevo Testamento en forma de cuadros escondidos, ilustraciones y símbolos. Tal como un escritor apunta:
El Antiguo Testamento es el Nuevo tapado y el Nuevo Testamento es el Antiguo revelado.
Por tanto, todas las grandes verdades encontradas en el Nuevo Testamento encuentran sus raíces en el Antiguo.
El Nuevo Testamento nos enseña que Adán era un tipo de Cristo. Esto significa que, no obstante ser Adán literalmente una figura histórica, él representa al Señor Jesucristo. En la persona de Adán encontramos un cuadro de Cristo Jesús, el Hijo de Dios. Cristo es el hombre que Dios siempre ha tenido presente, desde el principio. Para ponerlo más claro aún , consideremos los siguientes pasajes:
1 Corintios 15:45
45 Así también está escrito: «Fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente»; el postrer Adán, espíritu que da vida.
Romanos 5:14-16
14 No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.
En el primer pasaje, Cristo es llamado el último Abraham; en el segundo pasaje, Adam se dice que es una figura del que había de venir - Cristo. En otras palabras la figura de Adán era una especie de representación de Cristo.
Con esto en mente, leamos ahora...
Genesis 2:18
18 Después dijo Jehová Dios: «No es bueno que el hombre esté solo: le haré ayuda idónea para él».
Si miramos a este pasaje de una forma espiritual, descubrimos que el pensamiento original de Dios fue hacer una figura opuesta para Su Hijo (tengamos presente que Adán apunta en forma hacia el Señor Jesús). El texto continúa diciendo que Dios trajo todos los animales de la tierra y aves del aire para que Adán les pusiera un nombre - Génesis 2:19, 20 - no obstante de entre todos los animales que Dios llevó a Adán no había uno que le sirviera de compañero.
El Plan Divino una forma de vida
¿Por qué Adán no pudo encontrar un compañero adecuado dentro del reino animal? La razón se encuentra en la diferencia de la forma de vida. Los animales no poseían el mismo nivel de vida que Adán tenía. Los animales no podían expresar los pensamientos e intenciones en la forma que los humanos lo hacen, porque su calidad de vida se mueve en un plano completamente diferente. Ninguno de aquellos animales estaba calificado para ser el compañero de Adán.
Aquí descansa un principio espiritual significante. Cristo, quién es tipificado como Adán, busca una pareja. Pero Él no puede encontrarla a no ser que comparta el mismo tipo de vida que la Suya. En otras palabras, todo aquello que emana de la vida natural (alma humana), en lugar de la vida de Cristo, no está calificado para ser la pareja de Cristo.
La mayor parte del trabajo hecho hoy día a favor del Señor, se lleva a cabo por el poder y el esfuerzo natural de cada uno. Mucho predicar, orar, muchas labores espirituales se hacen descansando en la vida natural - la vida natural que se nos da en el momento de nacer. Sin embargo, nada de lo que es derivado del principio natural de vida puede ser utilizado para expresar a Cristo Jesús. Solamente aquello cuyo origen puede ser encontrado en la vida de Cristo puede ser de ayuda a Él. Nosotros que deseamos servir al Señor efectivamente, tenemos que prestar especial atención a esto. Solamente aquello que proviene de la propia vida de Cristo puede expresar a Cristo.
El Centro del Propósito de Dios y el Plan
¿De qué manera Dios provee una pareja a Su Hijo? Busquemos la contestación en el Génesis.
Genesis 2:21-24
21 Entonces Jehová Dios hizo caer un sueño profundo sobre Adán y, mientras este dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar.
22 De la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
23 Dijo entonces Adán: «¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Será llamada -Mujer-, porque del hombre fue tomada».
24 Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne.
Dios hizo algo maravilloso al proveer a Adán de una compañera. El Señor hizo que Adán cayera en un sueño profundo, tomó una de sus costillas e hizo, o construyó una mujer para él. Esta mujer - Eva - estaba preparada para ser la compañera de Adán, puesto que compartía la misma vida que Adán poseía. Es por esto por lo que Adán le pudo decir de ella, -es hueso de mis huesos y carne de mi carne será llamada mujer porque fue sacada del hombre.-
En cierta forma la creación de Adán del polvo de la tierra habla sobre la encarnación de Cristo. El profundo sueño de Adán significa la muerte del Señor Jesús. Y el despertar de Adán significa su resurrección. Eva es la expresión espiritual de la iglesia, el cuerpo de Cristo.
Efesios 5:30-32
32 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne.
32 Grande es este misterio, pero yo me refiero a Cristo y a la iglesia.
En hebreo la palabra -costilla- utilizada en Génesis 2:22 se refiere al costado de Adán. Eva fue producida del costado de Adán cuando este se encontraba bajo un profundo sueño.
De acuerdo con Juan 19:34, después de la muerte de Cristo, un soldado perforó su costado con una lanza de donde salió agua y sangre. Ambos, el agua y la sangre hablan de los dos aspectos del sacrificio de Cristo y su obra en la cruz. La sangre apunta al perdón de los pecados y el agua a la vida que Él imparte al hombre. Es por medio del agua (la vida divina) y la sangre (el perdón de los pecados) saliendo del costado de Cristo en su muerte, como la iglesia se produce.
¿Podéis apreciar el significado de esto? Al lado de Cristo, la iglesia se encuentra en el centro del propósito y plan de Dios. De la misma forma que Eva se convierte en la compañera de Adán, la iglesia lo es de Cristo. El propósito de Dios entonces es obtener muchos hijos que sirvan como la Esposa para su Hijo Primogénito. La iglesia es el hombre corporativo mencionado en Génesis 1 que lleva la imagen de Dios y expresa Su autoridad. La iglesia es -los ellos- que Dios creó en Génesis 1. El propósito eterno de Dios es tener una iglesia con Cristo a la cabeza.
El aumento de Cristo
Describiendo a Eva, como un tipo de iglesia, Génesis dice:
Genesis 2:23
23 Dijo entonces Adán: «¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Será llamada -Mujer-, porque del hombre fue tomada».
¿Qué es la iglesia? La iglesia es aquello que es sacado de Cristo. De la misma manera que Eva fue sacada de Adán, la iglesia sale de Cristo. Además, al igual que Eva es parte de Adán, -hueso de sus huesos y carne de su carne-, la iglesia actual es parte de Cristo. La iglesia no es algo separado de Cristo. La iglesia es el la forma corporativa de Cristo.
1 Corintios 12:12
12 Así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo,
Nuestra moderna idea acerca de la iglesia no es sólo increíblemente baja, sino que está totalmente equivocada. La iglesia es una Persona - no es más que Cristo en su expresión corporativa (¡Cómo esto debe revolucionar nuestro humano mezquino concepto de la iglesia!). En otras palabras, la iglesia es el aumento o la ganancia de Jesucristo. Consideremos la palabras de Juan el Bautista al referirse al Señor Jesús:
Juan 3:29-30
29 El que tiene a la esposa es el esposo; pero el amigo del esposo, el que está a su lado y lo oye, se goza grandemente de la voz del esposo. Por eso, mi gozo está completo.
30 Es necesario que él crezca, y que yo disminuya.
Cristo es aumentado al obtener la Novia. Por medio de Su compañera, la iglesia, Cristo es expandido y agrandado. La iglesia es el aumento o extensión de Cristo. Este es un principio que claramente podemos ver en Génesis 2.
Cuando Eva fue creada, Adán aumentó, puesto que Eva fue tomada de Adán. Por medio de la creación de Eva, Adán se extendió y aumentó. De la misma forma, la iglesia es un aumento de Cristo - puesto que ha sido sacada de Él. ¿Véis? el camino que Dios toma para hacer a Cristo preeminente sobre todas las cosas es el extender y aumentar a Su Hijo en la tierra.
Y puesto que la iglesia es el aumento o ampliación de Cristo, la forma de Dios de llevar a cabo Su Divino propósito es construir la iglesia. La iglesia se construye por el trabajo de Cristo al impartir Su vida en los hijos de los hombres por medio de Su Espíritu. El plan Divino es construir la iglesia. Es el dispensar la vida de Dios en el hombre para que Su Hijo pueda ser aumentado y ampliado. Por tanto, Dios lleva a cabo Su Divino Propósito de hacer al hombre a Su imagen y haciéndole representante de Su autoridad al impartir Su vida al hombre y así construir Su iglesia.
Mateo 16:18
18 Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no la dominarán.
La iglesia estaba en Cristo desde el principio de los tiempos
Antes de la creación de la tierra y antes de la caída del hombre, Dios quiso impartir Su vida en el hombre y producir la iglesia. En Génesis 1, encontramos presente a la iglesia antes de la caída. Cada día de la creación representa una etapa diferente en el trabajo de redención. Específicamente, el primer día representa un nuevo nacer (la luz arroja a las tinieblas), el segundo día representa la cruz (lo celestial es separado de lo terrenal) y el día tercero representa la resurrección (nueva vida aparece y emerges de las profundidades).
En el cuarto día de la creación, nuestra atención se desvía de la tierra hacia los cielos. En él Dios creó el sol, la luna y las estrellas. ¿Qué significado tiene esto? Después de la resurrección, ocurrida en el día 3, viene la ascensión. El sol habla de Cristo...
Malaquias 3:2
2 ¿Pero quién podrá soportar el tiempo de su venida? o ¿quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador y como jabón de lavadores.
...la luna significa la iglesia...
Salmos 89:37
37 Como la luna será firme para siempre y como un testigo fiel en el cielo».
...y las estrellas representan a los creyentes...
Filipenses 2:15
15 para que seáis irreprochables y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como lumbreras en el mundo,
Este es un cuadro de la iglesia estando sentada con Cristo en los lugares celestiales.
Efesios 2:6
6 Juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,
Así pues, por medio de esta tipología en Génesis 1, encontramos que Dios tenía a la iglesia en mente, antes de la caída.
Antes de la caída a Adán le fue dado, como alimento, el árbol de la vida.
Genesis 2:9
9 E hizo Jehová Dios nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista y bueno para comer; también el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal.
Como hemos dicho, el árbol de la vida significa a Cristo como la vida eterna. Adán, sin embargo, nunca comió del árbol de la vida. En su lugar se rebeló. Entonces Dios puso al árbol de la vida fuera de su alcance.
Genesis 3:24
24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada encendida que se revolvía por todos lados para guardar el camino del árbol de la vida.
Con objeto de recobrar Su meta de impartir Su vida al hombre, Dios tiene que enviar a Su Hijo a la muerte. Tal como veremos, fue por medio de la muerte de Cristo que el hombre de nuevo pudo recibir la vida de Dios. El árbol de la vida es de nuevo accesible al hombre en la Nueva Jerusalén.
Apocalipsis 22:2,14
2 En medio de la calle de la ciudad y a uno y otro lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. ....
14 »Bienaventurados los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas en la ciudad.
No es difícil, para muchos creyentes, pensar que Dios decidió impartir Su vida en el hombre y crear la iglesia después de haber ocurrido la caída. Sin embargo, este no es el caso. El deseo de Dios de tomar una expresión corporativa que compartiera Su vida, no es algo pensado en vista a lo ocurrido. Su intención fue pre-ordenada antes de la creación.
Genesis 5:1,2
1 Este es el libro de los descendientes de Adán.
El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.
2 Hombre y mujer los creó; y los bendijo, y les puso por nombre Adán el día en que fueron creados.
Notemos que cuando el hombre fue creado, Dios les puso por nombre - en plural - Adán. Estas palabras encierran un gran sentido espiritual. Consideremos esta pregunta - ¿Dónde estaba Eva antes que Dios la formara a partir de Adán? - Ella se encontraba dentro de Adán. Eva estaba dentro de Adán antes de haber sido formada. De la misma manera, la iglesia estaba en Cristo antes de haber existido. Antes de que la iglesia hubiera nacido, nos encontrábamos dentro de nuestro Señor Jesús. ¡Hermanos y hermanas, nosotros estábamos siendo marcados en Cristo, en Su costado, por toda la eternidad! ¡Qué maravillosa revelación!
Efesios 1:4-5
4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo,
para que fuéramos santos y sin mancha delante de él.
5 Por su amor, nos predestinó para ser adoptados hijos suyos
por medio de Jesucristo,
según el puro afecto de su voluntad,
Los salmos también nos dicen que la iglesia estaba en la mente de Dios, escrito en el libro de Dios, antes de haber existido
Salmos 139:16
16 Mi embrión vieron tus ojos,
y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
que fueron luego formadas,
sin faltar ni una de ellas.
Tal es la naturaleza del propósito eterno. Abarca toda la eternidad, antes y después de nosotros. Fue concebido en el corazón del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, desde el comienzo de los tiempos. Acerca de lo que abarca este eterno propósito Divino, C. H. Mackintoch recalcó:
En el pasado, más allá de los límites del tiempo, en los profundos recovecos de la mente eterna de Dios, resta el maravilloso propósito respecto a la iglesia, que de ninguna manera ni bajo ningún concepto puede ser separada de los pensamientos Divinos respecto a la gloria del Hijo.
Demos gracias que Dios en Su soberana visión nos -predestinó de acuerdo a Su propósito-
Efesios 1:11
11 En él asimismo tuvimos herencia,
habiendo sido predestinados
conforme al propósito del que hace todas las cosas
según el designio de su voluntad,
La obra maestra de Dios
¿Qué preciosa es la iglesia para Dios?
Efesios 2:10
10 pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.
Aquí leemos que la iglesia es la obra de Dios. La palabra -hechura- es la griega -poiema- de la que se deriva la palabra poesía. La iglesia es un trabajo poético de Dios. Es Su obra maestra. La iglesia una -posesión adquirida- de Dios, llamada -alabanza de Su gloria-.
Efesios 1:6,12,14
6 para alabanza de la gloria de su gracia,
con la cual nos hizo aceptos en el Amado.
12 a fin de que seamos para alabanza de su gloria,
nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.
14 que es las arras de nuestra herencia
hasta la redención de la posesión adquirida,
para alabanza de su gloria.
En una palabra, la iglesia es el orgullo de Dios en el universo - Su obra maestra de arte.
De acuerdo al libro de la Apocalipsis, el destino de la iglesia es la Nueva Jerusalén, la Esposa de Cristo.
Apocalipsis 21:2,9
2 Y yo, Juan, vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de parte de Dios, ataviada como una esposa hermoseada para su esposo.
9 Entonces vino a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras y habló conmigo, diciendo: «Ven acá, te mostraré la desposada, la esposa del Cordero».
Muchos enseñan que la Nueva Jerusalén es simplemente un simple edificio en el que los santos vivirán al final del tiempo. Sin embargo, si ponemos atención a la forma en que el Espíritu habla, en Su Palabra, encontraremos que la Nueva Jerusalén es la realización del propósito de Dios en Cristo. Es una colosal ilustración de la iglesia, la Esposa de Cristo, cuando ella se une plenamente al Esposo, el Señor Jesús.
¡Hermanos y hermanas, esto es muy elevado! Cuando la Novia de Cristo haya madurado y esté lista para ser desposada con el Esposo, ella será consumada en matrimonio con Cristo.
Apocalipsis 19:9
9 El ángel me dijo: «Escribe: -Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero-». Y me dijo: «Estas son palabras verdaderas de Dios».
Esta es la Nueva Jerusalén. El profeta Jeremías predijo que ambos, el Señor Jesús y la ciudad de Jerusalén serían llamados por el mismo nombre: Jehová justicia nuestra.
Jeremias 23:5-6
5 »Vienen días,
dice Jehová,
en que levantaré a David renuevo justo,
y reinará como Rey, el cual será dichoso
y actuará conforme al derecho y la justicia en la tierra.
6 En sus días será salvo Judá,
e Israel habitará confiado;
y este será su nombre con el cual lo llamarán:
-Jehová, justicia nuestra-.
Jeremias 33:16
16 En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura. Y se le llamará: -Jehová, justicia nuestra-.
Esto habla del hecho que a la fiesta de bodas de nuestro Señor, Cristo y su iglesia serán unidos plenamente.
Aunque no es nuestro propósito el elaborar, en esta sección, acerca del significado espiritual detrás de los detalles de la Nueva Jerusalén, la descripción de la ciudad mencionada en Apocalipsis 21 y 22 hablan con gran riqueza sobre la culminación de Cristo y la iglesia.
En Apocalipsis 21 - 22, vemos la Nueva Jerusalén como la Esposa de Cristo en plena gloria, lista para Su esposo - una obra maestra de verdadera belleza. Esta es la ciudad que Abraham andaba buscando...
Hebreos 11:10
10 porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.
¡Hermanos, el Señor Jesús no va a casarse con un edificio físico construido de piedra! Él se reunirá con aquellos que comparte Su vida - su gloriosa iglesia. La Nueva Jerusalén es un símbolo de la iglesia en su gloria. En Efesios Pablo describe esta gloriosa iglesia.
Efesios 5:27
27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha.
Si somos lectores cuidadosos de la Biblia, podemos trazar el principio de la Nueva Jerusalén, desde el Génesis hasta Apocalipsis. En Génesis 2:7 aprendemos que el hombre fue creado del barro. Después que el hombre recibió la vida de Dios, se convierte en una vasija conteniendo un tesoro.
2 Corintios 4:7
7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros,
Sin embargo, este tesoro - la vida de Cristo - tiene que ser desarrollado y desarrollado dentro de nuestro carácter por medio de las pruebas y las tribulaciones. Así, por medio de la tribulación, el hombre es transformado en una piedra preciosa para ser colocada en el lugar adecuado dentro del tabernáculo de Dios.
1 Pedro 2:5
5 vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
Apocalipsis 3:12
12 Al vencedor yo lo haré columna en el templo de mi Dios y nunca más saldrá de allí. Escribiré sobre él el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, con mi Dios, y mi nombre nuevo.
De esta manera el hombre comienza como barro y termina como una piedra preciosa. Este proceso la Biblia lo denomina transformación.
Romanos 12:2
2 No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
2 Corintios 3:18
18 Por tanto, nosotros todos, mirando con el rostro descubierto y reflejando como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en su misma imagen, por la acción del Espíritu del Señor.
La mayor parte del trabajo de los últimos días de Dios, está enfocado para traer la Novia a Cristo para una total madurez y perfección por medio de la obra de la cruz. La mira de Dios es la de madurarnos para que podamos convertirnos en las piedras preciosas de Su edificio - para su eterna habitación. Este es el propósito de las pruebas y las tribulaciones. Están diseñadas para transformarnos, purificarnos y refinarnos para que nos convirtamos en materiales de construcción para el edificio de Dios.
De esta manera, Dios obtendrá la expresión corporativa de Su Hijo el cual es Su propósito desde el comienzo de los tiempos - una Esposa que es como Cristo, totalmente igual a Él. El libro de la Apocalipsis decididamente proclama la venida de la Nueva Jerusalén, el clímax del eterno propósito de Dios cuando dice...
Apocalipsis 21:3
3 Y oí una gran voz del cielo, que decía: «El tabernáculo de Dios está ahora con los hombres. Él morará con ellos, ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos como su Dios.
Así pues, la iglesia fue concebida en el corazón de Dios desde la eternidad, nacida en el día de Pentecostés y al final de todas las cosas, ella será consumada en la Nueva Jerusalén. ¡Cuán precioso es el plan de Dios!
Copartícipes de la naturaleza Divina
Como hemos dicho, el plan Divino es construir la iglesia. Es construyendo la iglesia cómo Cristo crece y se hace preeminente en la tierra. La iglesia es la expresión corporativa de Cristo al representar Su autoridad. El propósito de Dios es asegurarse para Él un pueblo propio que pueda llamarse por Su nombre.
Hechos 15:14
14 Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles para tomar de ellos pueblo para su nombre.
Dios busca la manera de hacer que Sus hijos maduren con objeto de conseguir la Esposa que satisfará a Su primogénito Hijo.
Consideremos el plan Divino desde un punto de vista totalmente práctico.
2 Pedro 1:4
4 por medio de estas cosas nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas lleguéis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de las pasiones.
Aquí se nos dice que somos -participantes de la naturaleza divina-. Esto no quiere decir que Dios nos va a hacer dioses. Por tanto, rechazamos la noción de que llegaremos a ser -diocesitos- (la palabra que encontramos en Juan 10:34 era una referencia a los jueces de Israel los cuales eran representantes de Dios. Esto no está adscribiendo deidad al hombre) La Escritura nunca enseña que el hombre llegará a ser deificado. La Biblia es tajantemente clara al afirmar que Dios no permite al hombre ni a los ángeles recibir la adoración que pertenece exclusivamente a Él.
Isaias 44:6
6 »Así dice Jehová, Rey de Israel
y su Redentor, Jehová de los ejércitos:
Yo soy el primero y yo soy el último,
y fuera de mí no hay Dios.
Mateo 4:10
10 Entonces Jesús le dijo:
-Vete, Satanás, porque escrito está: -Al Señor tu Dios adorarás y solo a él servirás-.
No obstante, Dios nos permite compartir su compañía en Su Divina naturaleza. Este es el significado de 2 Pedro 1:4.
¿Qué significa, de hecho, el convertirse en participantes de la naturaleza Divina? Naturaleza y vida son distintas, pero no separadas. La naturaleza es un atributo de la vida. La naturaleza se refiere a las inherentes tendencias e instintos que motivan y dirigen la conducta. La vida se refiere a la fuerza orgánica para ejecutar la conducta. Recibir la naturaleza Divina es recibir los mismos instintos de la Divinidad. Por tanto, la naturaleza inicia y dirige nuestra conducta, cuando la vida provee el poder y la fuerza de llevar a cabo esos instintos.
Cuando nosotros éramos pecadores, el pecado era nuestra naturaleza. El principio de la vida, en el que descansamos para llevar a cabo el pecado, era la vida natural (también llamada vida del alma o propia vida) En otras palabras, la naturaleza del pecado iniciaba y dirigía todas nuestras acciones y nuestra vida del alma nos proveía la energía y fuerza para llevarlo a cabo. Por medio de la fe en Cristo, hemos nacido de nuevo.
1 Juan 3:3,15
3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.
15 Todo aquel que odia a su hermano es homicida y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.
1 Juan 5:1
1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró ama también al que ha sido engendrado por él.
El nacimiento es el otorgamiento de la vida. Por tanto, regeneración - o nacer de nuevo - es el otorgamiento de la vida eterna de Dios al espíritu humano.
Por medio de la regeneración, hemos recibido la semilla de la vida de Dios. También hemos recibido Su naturaleza.
1 Juan 3:9
9 Todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
La naturaleza de Dios habita en nosotros ahora para dirigir nuestra conducta; Su vida está en nosotros para ser vivida y para darnos la fuerza de llevar adelante Su voluntad. Por medio de este nuevo nacimiento, Dios nos ha dispensando Su, aún no creada, vida eterna y naturaleza en nuestro más profundo ser. Dios en persona, reside dentro de nosotros. La naturaleza Divina nos mantiene y soporta con el carácter de Cristo en nosotros y con Su conducta aún no adquirida. ¡Y podemos vivir esta forma de vida! ¡Cuán importante es el que podamos ver la realidad de este nuevo nacimiento!
La necesidad del hombre por la vida de Dios
Hermanos y hermanas, los cristianos no son solamente aquellos a quienes les han sido perdonados sus pecados. Son aquellos que han recibido la vida Divina. Y son aquellos que son llamados a vivir por esta vida, en lugar de vivir por medio de la suya propia.
Romanos 5:10
10 porque, si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
Qué pena da escuchar hoy día a muchos creyentes de la manera que se afierran al cliché popular cuando dicen: -la única diferencia entre los cristianos y los que no lo son, es que a los cristianos les han sido perdonados sus pecados-. Esta forma de hablar revela una crasa falta de entendimiento al nuevo nacimiento y a la intención de Dios. Los cristianos nos son solamente perdonados, ¡también comparten la misma vida y naturaleza Divinas!
¿Se dan cuenta? Es la vida del Cristo resucitado, habitando en nosotros la que nos saca del pecado y nos permite complacer al Padre. Por medio de esa forma de habitar de Cristo en nosotros, podemos vivir en forma diferente que los que no son salvos. De la misma manera que Cristo vivió por medio de la vida del Padre cuando estuvo en la tierra, nosotros podemos vivir por medio de la vida del Hijo.
Juan 6:57
57 Así como me envió el Padre viviente y yo vivo por el Padre, también el que me come vivirá por mí.
Consideremos las siguientes Escrituras:
Romanos 8:2
2 porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
Galatas 2:20
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
1 Juan 3:9
9 Todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
1 Juan 5:18
18 Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios lo guarda y el maligno no lo toca.
Todo lo que nosotros necesitamos para vivir una victoriosa vida de cristianos, ya reside en nosotros. Cristo habita dentro de todos aquellos que son llamados por Su nombre. ¿Acaso no dice la Biblia?
1 Juan 5:4
4 porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
No solamente la vida Divina nos sustenta con la victoria sobre la carne y el mundo, sino que es la única cosa que puede completamente satisfacer al corazón humano. Puesto que el hombre fue creado a la imagen de Dios - como vasija que recibe la vida de Dios - el hombre tiene la necesidad de la vida Divina. El hombre fue diseñado y creado para recibir la vida de Dios.
1 Corintios 6:19
19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual habéis recibido de Dios, y que no sois vuestros?,
Hoy día muchas personas están descontentas con sus vidas porque no han sido capaces de cumplir la intención de Dios. Muchos tratan de llenar el vacío de sus corazones por medio de posesiones materiales, afección humana y entretenimientos mundanos. A pesar de que todas esas cosas pueden llegar a satisfacer nuestros corazones hasta cierto punto, todas ellas acabarán dejándonos vacíos. Solamente Dios puede satisfacer el corazón humano, causando que el hombre deje de tener sed para siempre. Es una equivocación muy normal el buscar del mundo y el hombre lo que solamente Dios puede dar. Solamente Cristo, quien es la vida de Dios...
Colosenses 3:4
4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
...puede plenamente satisfacer al hombre.
El Señor Jesús lo dijo de esta manera:
Juan 4:14
14 pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
Juan 10:10
10 El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
La vida abundante, que es la vida eterna de Dios, aún no creada, solamente se puede encontrar al recibir la Persona de Cristo en nuestros corazones.
1 Juan 5:11
11 Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo.
Es la vida de Cristo que nos causa el nunca más tener sed. Pero nosotros, no solamente tenemos que recibir esa vida, sino que tenemos que aprender cómo y qué podemos obtener de ella y vivir de acuerdo con ella. En tanto que los hombres trate de llenar sus corazones con las aguas que surgen de este mundo, separadas de Dios, siempre sentirán -sed de nuevo-
Juan 4:13
13 Jesús le contestó:
-Cualquiera que beba de esta agua volverá a tener sed;
Pablo describe la condición espiritual de aquellos carentes de vida divina como aquellos que tienen...
Efesios 4:18
18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón.
Hasta los mismos cristianos que poseen la vida de Cristo, pueden andar insatisfechos si ellos dejan de alimentarse de Cristo remplazándole con las cosas de este mundo. La vida Divina no es solamente necesaria para la salvación, también lo es para nuestra satisfacción. ¡Que Dios nos siga permitiendo saborear su vida!
Finalmente, la vida Divina esta hecha para ser vivida en forma corporativa. Nunca fue la intención de Dios que Su vida fuera experimentada de forma individual. La vida cristiana solamente trabaja cuando los cristianos se encuentran correctamente conectados unos con otros en una comunidad donde la vida es compartida. Este es el verdadero significado de la iglesia. Recordemos que Dios los creó a -ellos- para expresarse Él y para llevar Su autoridad en la tierra. El hombre tiene que vivir la vida Divina en forma corporativa. Esta es la iglesia - un grupo de personas que viven juntos la vida Divina. (Cómo nosotros, en la práctica, vivimos esa vida divina es un asunto que necesita ser tratado en forma separada.)
Muchos granos producidos de un solo grano
En Juan encontramos el cumplimiento de Génesis.
Juan 12:24
24 De cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto.
Genesis 2:21-24
21 entonces Jehová Dios hizo caer un sueño profundo sobre Adán y, mientras este dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar.
22 De la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.23 Dijo entonces Adán:
23 «¡Esta sí que es hueso de mis huesos
y carne de mi carne!
Será llamada -Mujer-,
porque del hombre fue tomada».
24 Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne.
Si recuerdas, fue por medio del profundo sueño de Adán como Dios creó a la esposa para él. Por medio de Eva, Adán fue aumentado. Con esto en mente leamos de nuevo Juan 12:24 -De cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto-
Cristo está representado por el grano de trigo. Cristo, el Grano, cayó a la tierra y murió. Sin embargo, fue por medio de la muerte que el Grano fue aumentado y multiplicado en muchos granos. ¿Podéis ver, hermanos, el significado de esto?
Hermanos y hermanas, todos aquellos que han vuelto a nacer son esos muchos granos. De nuevo vemos el propósito de Dios al descubierto - tener muchos hijos (muchos granos) como Su primogénito Hijo (el Grano) que le manifiesten a Él en la tierra.
Juan 1:18
18 A Dios nadie lo ha visto jamás;
el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre,
él lo ha dado a conocer.
Dios es invisible. Por tanto, para poder expresarse a sí mismo en la tierra Dios tiene que habitar en un cuerpo físico. Cuando Cristo vino a la tierra, Dios preparó un cuerpo físico para Él.
Hebreos 10:5
5 Por lo cual, entrando en el mundo dice:
«Sacrificio y ofrenda no quisiste,
mas me diste un cuerpo.
El propósito del cuerpo es expresar la vida en él. Un cuerpo está diseñado para manifestar la personalidad de uno. Aparte de completar el trabajo de redención, Juan 1:18 nos dice que Cristo fue encarnado para manifestar a Dios Padre delante de los hombres. Teniendo la vida de Dios y viviendo esa vida, Cristo expresó la imagen del Padre y representó Su autoridad en la tierra.
Por medio de la encarnación, Cristo cumplió el eterno propósito de Dios a un nivel individual. Esto es por qué el Señor Jesús es llamado el último Adán y el segundo hombre. Lo que Adán no pudo cumplir, Cristo lo cumplió
1 Corintios 15:47
47 El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.
Por la misma razón el Señor Jesús frecuentemente se refiere a sí mismo como el -hijo del hombre- es decir -el hijo de Adán-.
Cuando Cristo murió y resucitó, Él dio Su vida Divina y naturaleza a muchos cuerpos, creando así la iglesia. Por esta razón, la iglesia es llamada el cuerpo de Cristo. Como el cuerpo de Cristo, la iglesia colectivamente agrupa y manifiesta a Jesucristo en la tierra.
1 Corintios 12:12
12 Así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo,
Observemos ahora el significado de esto. Cuando estuvo en la tierra, el Señor Jesús poseía la vida de Su Padre.
Juan 5:26
26 Como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;
Y el Hijo vive por la vida del Padre.
Juan 6:57
57 Así como me envió el Padre viviente y yo vivo por el Padre, también el que me come vivirá por mí.
En consecuencia, cuando el Señor Jesús caminó con nosotros en la tierra, Él expresaba la voluntad y el deseo del padre por donde quiera que se encontrara.
Juan 5:30
30 »No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió.
Juan 6:8
8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:
Juan 6:28-29
28 Entonces le preguntaron:
-¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?
29 Respondió Jesús y les dijo:
-Esta es la obra de Dios, que creáis en aquel que él ha enviado.
Juan 6:38
38 He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
Juan 14:10
10 ¿No crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre, que vive en mí, él hace las obras.
De la misma manera, la iglesia para que exprese a Cristo sobre la tierra de una forma corporativa puesto que Cristo ha dispensado Su vida sobre ella.
Juan 17:2
2 pues le has dado potestad sobre toda carne para que dé vida eterna a todos los que le diste.
Y en la medida que ella vive por medio de Su vida, Jesucristo es revelado.
Por medio de la iglesia, Dios ha aumentado a Cristo en la tierra. Cuando el Señor Jesús vivió en la tierra, Él estuvo limitado por el espacio y el tiempo. Él solamente podía expresar la voluntad del Padre en un solo sitio en cada instante. Debido a las limitaciones de su cuerpo físico, Él no podía estar en dos sitios a la vez. Sin embargo, por medio de la iglesia, Cristo puede ser expresado en muchos lugares diferentes a la misma hora - puesto que un Grano ahora se ha convertido en muchos granos. Por medio de la iglesia, Cristo a sido agrandado.
Hijos de Dios y hermanados a Cristo
No solamente la muerte de Cristo ha creado a la iglesia en forma corporal, sino que en un nivel individual, La muerte de Cristo ha hecho de Dios nuestro Padre. En los primeros capítulos de Juan, el Señor Jesús es llamado el único Hijo concebido.
Juan 1:18
18 A Dios nadie lo ha visto jamás;
el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre,
él lo ha dado a conocer.
Juan 3:16,18
16 »De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
18 El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
Después que Cristo fue resucitado de entre los muertos, algo cambió. En su estado resurrecto, Cristo dijo a María Magdalena...
Juan 20:17
17 Jesús le dijo:
-¡Suéltame!, porque aún no he subido a mi Padre; pero ve a mis hermanos y diles: -Subo a mi Padre y a vuestroPadre, a mi Dios y a vuestro Dios-.
Después de Su ascensión, Cristo llama a Sus discípulos Sus hermanos y llama a Dios su Padre. ¿Qué ha ocurrido? Cristo, el único concebido, se ha convertido en el Hijo primogénito de entre muchos hijos.
Hebreos 2:10-12
10 Convenía a aquel por cuya causa existen todas las cosas y por quien todas las cosas subsisten que, habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionara por medio de las aflicciones al autor de la salvación de ellos,
11 porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,
12 diciendo «Anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré».
Cristo, el Grano, ha caído a la tierra para producir muchos granos más como él mismo. En la resurrección, Cristo se ha convertido un espíritu que da vida.
1 Corintios 15:45
45 Así también está escrito: «Fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente»; el postrer Adán, espíritu que da vida.
Cristo ya no es llamado el único Hijo concebido, sino el Hijo primogénito. (Romanos 8:28, Hebreos 12:23) Él es el primogénito de entre los muertos.
Colosenses 1:18
18 Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia,
y es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia,
La regeneración nos relaciona con Dios, puesto que por el nuevo nacimiento somos nacidos de Él. Por medio de la muerte de Cristo y Su resurrección, Dios se convierte en nuestro Padre y Cristo nuestro Hermano mayor.
Romanos 8:16,29
16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
29 A los que antes conoció, también los predestinó para que fueran hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Galatas 4:6
6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: «¡Abba, Padre!».
Conforme a Romanos 29, Cristo es -el primogénito entre muchos hermanos-. Hebreos 2:11 dice que Él no siente vergüenza en llamarnos Sus hermanos. Por tanto, con respecto a Cristo, somos sus hermanos y con respecto a Dios Padre, somos sus múltiples hijos (Hebreos 2:10). Es, entonces, por medio de la nueva vida que nos convertimos en hijos de Dios.
Juan 1:12-13
12 Mas a todos los que lo recibieron,
a quienes creen en su nombre,
les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
13 Estos no nacieron de sangre,
ni por voluntad de carne,
ni por voluntad de varón,
sino de Dios.
Incidentalmente...
Juan 12:24
24 De cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto.
...indirectamente prueba la deidad de Cristo. Tal como, claramente hemos establecido, fue por medio de la muerte de Cristo que Él impartió Su vida al hombre, haciendo así Dios nuestro Padre. Si Cristo no es divino, ¿cómo podría haber impartido su vida Divina? Esta pregunta demuestra claramente que el Señor Jesús en Dios en verdad. Además, ya que Él es Dios, siempre será nuestro Señor aunque Él siga llamándonos hermanos.
La adopción
Algunos enseñan que Dios es nuestro Padre simplemente por adopción. La idea es que solamente somos hijos en el sentido de que compartimos algunos privilegios con el Hijo natural de Dios - Cristo. La palabra griega traducida por adopción, sin embargo, lleva otra forma diferente de pensamiento que tiene en nuestra cultura. En nuestra cultura un hijo adoptivo no es un hijo nacido natural. Pero en tiempos bíblicos el acto de adopción seguía al nacimiento de un hijo natural. En otras palabras, todos los hijos naturales eran destinados a ser adoptados. La palabra adopción en el Nuevo Testamento es traducida por la palabra griega huiothesia, que significa -colocación del hijo-. De acuerdo al erudito en lengua griega Kenneth Wuest...
La palabra adopción se -refiere al hecho de la colocación por parte de Dios de aquellos seleccionados como hijos adultos. Pablo habla de esto en Romanos 8:15 con las palabras -Espíritu de Adopción-... Así Dios toma al pecador creyente, lo regenera y, por medio de esto le convierte en Su hijo (teknon, nacido). Luego Él toma a su hijo y lo coloca en una posición legal como hijo adulto (huios).
Romanos 8:23
23 Y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo,
En esta escritura, la Biblia nos enseña que estamos esperando -la adopción-, que es llevada a cabo en la resurrección. En ese momento seremos colocados como hijos - pues nuestra hijedad será manifestada en la resurrección.
Romanos 8:19
19 porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
De la misma forma...
Galatas 4:1-2
1 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo,
2 sino que está bajo tutores y administradores hasta el tiempo señalado por el padre.
...nos dice que el hijo natural no es diferente que el esclavo hasta que es adoptado, es decir colocado como hijo en el momento determinado. Por tanto, nuestra adopción (colocación como hijos) sigue nuestro nacimiento como parte de la familia de Dios. Somos nacidos de nuevo cuando nos entrega Su vida y naturaleza Divina.
La iglesia es la plenitud de Cristo
El pensamiento central de Dios es Cristo y la iglesia. El tema de Cristo y la iglesia está dibujado a través de todas las Escrituras. Se puede ver en todos los tipos de bosquejos que encontramos en el Antiguo Testamento. Los patriarcas y sus esposas, los viajes de Israel por el desierto, el tabernáculo de Moisés, el templo de Salomón y el reino de Israel, todos rica y abundantemente predibujan a Cristo manifestándose Él mismo por medio de Su iglesia.
De la misma forma, la Biblia nos enseña que el misterio de Dios es Cristo...
Colosenses 1:27
27 A ellos, Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, esperanza de gloria.
...y que el misterio de Cristo es la iglesia...
Efesios 3:4-6
4 Al leerlo podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo,
5 el cual en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu:
6 que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio,
A pesar de que Cristo y la iglesia son diferentes, no son separados.
Efesios 1:22-23
22 Y sometió todas las cosas debajo de sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.
Pablo nos muestra por qué el tema de Cristo y de la iglesia es tan prominente en la Escritura.
La iglesia es la vasija que contiene la plenitud de Cristo que llena todo en todos. Otra palabra por plenitud es estar completo de Jesucristo. En la misma manera que Eva completó a Adán siendo su compañera y esposa, de la misma forma la iglesia completa a Cristo (y esto lo decimos con reverencia). De la misma manera que una cabeza estaría incompleta sin un cuerpo que lo acompañe, también Cristo no está completo sin Su iglesia. Como plenitud de Cristo, la iglesia abarca todo lo que está en Cristo Jesús - toda la plenitud de Su vida, gracia y virtudes.
La Biblia claramente nos enseña que Cristo es la Cabeza de la iglesia, Su cuerpo...
Efesios 5:23
23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
Colosenses 1:18
18 Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia, y es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia,
Sin la iglesia, Cristo no tiene expresión alguna en la tierra. La iglesia es el medio por dónde Cristo se mueve en la tierra. En la misma manera que el Señor Jesús se movió con Su cuerpo físico cuando estuvo en la tierra, Él ahora se mueve en la tierra por medio de Su cuerpo corporativo, la iglesia. Su vida ha sido trasferida de Su cuerpo físico y mortal (un Grano) a la iglesia (los muchos granos).
¿Pueden apreciar la gran revelación que hay en esto? La iglesia nos es una doctrina, una institución, un edificio o un grupo de personas que comparten valores comunes. No es un ritual del domingo en la mañana al cuan asistimos una vez a la semana. La iglesia es el cuerpo de Cristo.
Colosenses 1:24
24 Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia.
Es la orgánica expresión corporativa del Hijo de Dios. Es donde Dios habita...
Efesios 2:22
22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.
...el templo del Espíritu Santo...
1 Corintios 3:16
16 ¿Acaso no sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios está en vosotros?
...y la casa de Dios...
1 Timoteo 3:15
15 para que, si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y defensa de la verdad.
La plenitud de la Cabeza de Dios reside en la iglesia. La iglesia es Cristo en al tierra.
1 Corintios 12:12
12 Así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo,
¡Que es Señor haga elevar nuestros pensamientos acerca de Su iglesia!
Abandonando el individualismo
Cuando Dios revela a nuestros corazones la realidad de Su iglesia, nosotros abandonamos nuestro individualismo. El individualismo y la independencia son contrarios a vivir en el cuerpo de Cristo y la manifestación del Señor Jesús en forma corporativa. Tal como hemos visto, Dios busca obtener una forma corporal o corporación - no un individuo - que exprese a Su Hijo. La Biblia claramente enseña que la iglesia es una. Consideremos los siguientes pasajes mostrando que el cuerpo de Cristo es uno:
1 Corintios 10:17
17 Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo, pues todos participamos de aquel mismo pan.
Romanos 12:5
5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
1 Corintios 12:12
12 Así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo,
1 Corintios 12:20
20 Pero ahora son muchos los miembros, aunque el cuerpo es uno solo.
La singularidad de la iglesia está basada en la realidad de todos somos y formamos parte del cuerpo de Cristo y, en consecuencia, compartimos la misma vida. Ya hemos visto que por medio de la muerte de un grano (Cristo), muchos granos (creyentes) han crecido. Sin embargo, por medio del ministerio del Espíritu Santo, todos los granos (creyentes) se convierten, de nuevo, en un grano (la iglesia).
1 Corintios 12:13
13 porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, tanto judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
Esta es una verdad muy significativa. Puesto que nosotros, individualmente como creyentes podemos, de alguna manera expresar a Cristo hasta cierto punto, es solamente la iglesia corporativa la que puede mostrar la plenitud de Cristo. Como hijos individuales de Dios, nosotros podemos expresar la vida de nuestro Padre. Sin embargo, como iglesia, corporativamente manifestamos las insondables riqueza de Jesucristo.
Efesios 1:23
23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.
Por tanto, como miembros del cuerpo de Cristo, nunca podemos convertirnos en individualistas o independientes unos de otros. Cristo nunca podrá ser plenamente manifestado a través de nosotros como individuos. Él solamente puede ser manifestado plenamente por medio de Su expresión corporal. Dios ha ordenado que cada miembro de la iglesia funcione y crezca para suplir su parte de Cristo.
En la primera epístola a los corintios, capítulos 12 al 14, Pablo enseña que el propósito del cuerpo es el de funcionar y servir. Nadie en la iglesia puede estar pasivamente, sino que todos han de ser sacerdotes sirvientes.
1 Pedro 2:5,9
5 vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
9 Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Si uno de los miembros del cuerpo de mi cuerpo físico es pasivo y no funciona, todo el cuerpo sufre. De igual manera, la pasividad entre los creyentes merma al cuerpo de avanzar y expresar a Cristo. La Biblia claramente pone en movimiento el hecho de que cada miembro ha de servir en la iglesia.
1 Corintios 14:26
26 Entonces, hermanos, ¿qué podemos decir? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.
Efesios 4:16
16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
Hebreos 10:25
25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
Tal como muestran estos pasajes, el ministerio en la iglesia local tiene que venir de todo el cuerpo. -Cada uno de vosotros- debería ser la marca en las reuniones de la iglesia. El propósito de reunirse es para que los santos den activamente, no para que reciban pasivamente. Dios ha ordenado que el cuerpo de Cristo crezca y aumente por medio de lo que cada una de las coyunturas puedan proveer individualmente.
Efesios 4:15,16
15 sino que, siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,
16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
Colosenses 2:19
19 pero no unido a la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.
Por tanto es imperativo para la vida de la iglesia, que cada miembro funcione y ministre de acuerdo a la parte que cada uno ha recibido del Señor. En la presente situación de hoy, la mayor parte de las iglesias alientan la pasividad entre los santos. Solamente unos cuantos elegidos llevan los títulos para llevar a cabo todo el ministerio, en la manera que los demás santos permanecen pasivos. (Por supuesto, se les incentiva a que sirvan activamente fuera de las reuniones de la iglesia en forma tal como las escuelas dominicales o el cortar el pasto).
La iglesia del Nuevo Testamento nunca visualiza un sistema donde un pastor y unos clérigos dirigen el ministerio. El patrón bíblico siempre ha sido, que cada miembro de la iglesia funcione en las sus reuniones. (Para más detalles en el ministerio de la iglesia primitiva vea nuestro libro, Rehaciendo los odres).
No hay cabida para -gigantes espirituales- en la iglesia de Dios. Todo ha de ser mutuamente dependiente unos de otros - todo ha de ser visto y mostrado en la profunda necesidad de los hermanos.
1 Corintios 12:21-22
21 Ni el ojo puede decir a la mano: «No te necesito», ni tampoco la cabeza a los pies: «No tengo necesidad de vosotros».
22 Al contrario, los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios;
El funcionamiento de nuestros cuerpos físicos está basado en el principio de la dependencia mutua. Cada uno de ellos dependen unos de otros para el funcionamiento de todo el cuerpo. Lo mismo ocurre a la iglesia. Para que Cristo pueda ser manifestado, cada miembro del cuerpo tiene que depender de los demás miembros para su alimentación. La palabra griega para -iglesia- es ekklesia, y es generalmente traducida como -asamblea-.
Ensamblar algo es como el juntar o unir partes con objeto de producir un todo. En esencia, la iglesia está constituida por el ensamblaje de todas las partes que forman el cuerpo de Cristo. El resultado de tal ensamblaje es la manifestación plena del Señor Jesús. Si los miembros no funcionan, Cristo no podrá ser expresado en Su plenitud.
El deseo de Dios es que todos los miembros del cuerpo expresen a Cristo en unión. Recordemos que el propósito eterno de Dios: asegurarse un grupo de personas que expresen Su imagen y sean portadores de Su autoridad en la tierra.
En la medida que comenzamos a pensar en el cuerpo, y no en nosotros mismos, Cristo tomará preeminencia en Su iglesia. Y Él se manifestará en plenitud. Dios quiere que todos lleguemos a conocer y depender de la vida del cuerpo, de tal manera que nos demos cuenta plenamente del propósito eterno de Dios expresando a Su Hijo en forma corporativa. En la medida que abandonamos nuestro individualismo e independencia, Jesucristo podrá manifestarse en persona por medio de Su cuerpo.
Muchos Hijos en la Gloria
Romanos 8:
29 A los que antes conoció, también los predestinó para que fueran hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
30 Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorificó.
El fin de la obra de Dios en el hombre es la glorificación. Como hemos dicho, El propósito de Dios es conformarnos en la imagen de Su Hijo glorificado, haciendo de Él el primogénito de muchos hermanos glorificados. De acuerdo con el pasaje anterior, el proceso por el cual Dios trabaja en el hombre es, en primer lugar, predestinarnos como ahijados (Efesios 1:4), llamarnos (2 Tesalonicenses 2:14), justificarnos (Romanos 3:24) y finalmente glorificarnos.
Efesios 1:4
4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo,
para que fuéramos santos y sin mancha delante de él.
2 Tesalonicenses 2:14
14 Para esto él os llamó por medio de nuestro evangelio: para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
Romanos 3:24
24 y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
En Romanos también leemos...
Romanos 3:23
23 por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios,
El fin de Dios para el hombre es la gloria. Bajo la perspectiva divina, el pecado es lo que causó al hombre perder para lo que fue creado: la gloria.
¿Qué es exactamente la gloria? Gloria puede ser definida como la más alta expresión de una vida. Veamos una flor en sentido figurativo. Cuando la semilla de una flor se planta y adquiere una raíz, se convierte en una vida. Sin embargo, su última expresión se alcanza solamente cuando florece. A pesar de que, al germinar, es una vida, solamente es glorificada cuando la flor se abre en toda su plenitud.
De igual forma, nosotros creyentes en Cristo, poseemos la vida de Dios. Sin embargo, cuando maduremos plenamente, expresaremos esa vida en su último grado. Esto ocurrirá cuando resucitemos. La resurrección en la gloria es representada simbólicamente en las Escrituras como la cosecha - pues la planta es cosechada en plena madurez.
Mateo 13:39
39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.
Apocalipsis 14:15
15 Y otro ángel salió del templo gritando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: «¡Mete tu hoz y siega, porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura!».
Gloria es entonces, la vida Divina en su más plena y pura expresión.
1 Juan 3:2
2 Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.
Porque tenemos la vida eterna de Dios habitando en nosotros, somos hijos de Dios (1 Juan 3:15). Pero cuando seamos glorificados, a la llegada del Señor, nuestra hijedad será manifestada plenamente (Romanos 8:19). Esto es la adopción.
De igual forma, Cristo era el Hijo de Dios cuando Él caminó en la tierra. Su hijedad no fue plenamente manifiesta hasta que fue resucitado y glorificado.
Romanos 1:4
4 que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos.
La meta de Dios para el hombre es que últimamente él exprese en forma corporativa a Jesucristo. Es traer a Cristo en su plena expresión por medio de Su iglesia. Esta meta se realiza por medio de la glorificación - puesto que la más alta expresión de Cristo por medio de la humanidad será llevada a cabo por medio de Su iglesia. Esta meta se realizará por medio de la glorificación - puesto que la más alta expresión de Cristo por medio de la humanidad se llevará a efecto cuando seamos glorificados.
Romanos 8:19-23
19 porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
20 La creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza.
21 Por tanto, también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
22 Sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora.
23 Y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo,
Consideremos también:
Hebreos 2:10-11
10 Convenía a aquel por cuya causa existen todas las cosas y por quien todas las cosas subsisten que, habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionara por medio de las aflicciones al autor de la salvación de ellos,
11 porque el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,
El propósito de Dios es traer a -muchos hijos a la gloria- como la manifestación plena de Su Hijo.
Colosenses 1:25-27
25 De ella fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios,
26 el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos.
27 A ellos, Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, esperanza de gloria.
Estos versículos nos traen a este camino. Aquí Pablo describe el eterno propósito como un misterio que ha sido escondido por el tiempo por generaciones. Este misterio, que ahora es revelado, es -Cristo en vosotros, esperanza de gloria-. La frase de -Cristo en vosotros- se refiere al implante de la vida de Dios en nosotros, en tanto que la frase -esperanza de gloria- se refiere a la esperanza de resurrección - a la cual apunta la vida de Cristo en nosotros cuando alcance su última expresión. En tanto que la vida de Cristo está marcada por la iglesia, la gloria es su herencia.
Va más allá de la compresión humana el entender las increíbles alturas a las que Dios exaltará a Su iglesia. Nosotros somos participantes de Su misma gloria.
Juan 17:22
22 Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno.
Seamos exhortados por las palabras de Pablo cuando dice...
2 Corintios 4:17
17 pues esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;
Hermanos y hermanas, cuando nosotros tomamos nuestro destino, tendremos paciencia para correr la carrera que está frente a nosotros. El destino produce disciplina. Al igual que el Señor Jesús no se diluyó en Su mente al ver la gloria que seguiría a la cruz, de igual forma nosotros tenemos que mantenernos firmes con Cristo cuando nos aferramos a nuestro destino.
Hebreos 12:1-3
1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar,
Pablo dice que -somos salvos por nuestra esperanza-. Esta esperanza es la de la resurrección.
Romanos 8:23-25
23 Y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo,
24 porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; ya que lo que alguno ve, ¿para qué esperarlo?
25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.
Dios, en verdad, nos ha destinado para que seamos herederos de Su indescriptible gloria:
1 Tesalonicenses 2:12
12 y os encargábamos que anduvierais como es digno de Dios, que os llamó a su Reino y gloria.
2 Tesalonicenses 2:14
14 Para esto él os llamó por medio de nuestro evangelio: para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
Efesios 1:18
18 que él alumbre los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos
2 Timoteo 2:10
10 Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.
1 Pedro 5:10
10 Pero el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
2 Pedro 1:3
3 Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia;
Apocalipsis 21:10-11
10 Me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto y me mostró la gran ciudad, la santa Jerusalén, que descendía del cielo de parte de Dios.
11 Tenía la gloria de Dios y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal.
Efesios 5:27
27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha.
Romanos 8:17
17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
El obstáculo del divino propósito
Cuando Dios creó al hombre, Él le colocó en el jardín del Edén (Génesis 2:8). Edén significa placer. El deseo de Dios era que el hombre encontrara placer en su Creador. En el centro del jardín, Dios colocó dos árboles: el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y el mal. Dios no permitió a Adán que comiera de este último. Por medio de la malintencionada serpiente, sin embargo, Adán y Eva comieron del árbol prohibido, desobedeciendo, de esta manera, a su Creador.
Esta caída es el primer caso de desobediencia en la historia de la humanidad y su resultado, ha afectado a todos los seres humanos desde entonces.
Romanos 5:12
12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Por medio de la desobediencia de Adán, el hombre perdió la imagen de Dios y desobedeció a la autoridad de Dios. Por tanto, por la caída del hombre, el eterno propósito de Dios fue frustrado.
El principio de los dos árboles
Los dos árboles que fueron colocados en el jardín contienen un profundo significado espiritual. El árbol de la vida significa la vida de Cristo. Comer de él ilustra la dependencia de la necesidad de depender de la vida de Dios para que le sostenga y le dirija. El árbol del conocimiento del bien y el mal, significa independencia. Comer de él ilustra la habilidad innata en el hombre de tomar sus propias decisiones sin contar o depender de Dios. El pensamiento original de Dios fue que el hombre viviría en completa unión con su creador. El hombre jamás ha vivido independiente de Dios. El principio de los dos árboles continúa vigente en el día de hoy.
Cada vez que nosotros llevamos a cabo algo por nuestra propia fuerza, utilizando nuestra sabiduría natural, juicio y energía, estamos comiendo del árbol del conocimiento del bien y el mal. Inclusive si la acción es moralmente buena, si la hemos logrado sin la dependencia de Dios por medio de fe y oración, estamos comiendo del árbol equivocado. El resultado será la muerte espiritual. En otras palabras, no traerá frutos para Dios.
Por otro lado, si dependemos totalmente en la vida de Dios en nosotros para darnos el poder y la sabiduría. Solamente aquellas acciones que tienen su unión con Cristo darán fruto. Al igual que Adán fue ordenado a alimentarse del árbol de la vida, así nosotros tenemos que participar de la vida de Cristo descansando en Él y comulgando con Él.
En Génesis 3 leemos la narrativa acerca de la caída.
Genesis 3:6
6 Al ver la mujer que el árbol era bueno para comer, agradable a los ojos y deseable para alcanzar la sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido, el cual comió al igual que ella.
Notemos que la fruta perdida era apetecible a Eva en tres formas, 1) buena como alimento, 2) agradable a la vista, 3) podía hacerte sabio. Estos tres mismos elementos son descritos en el Nuevo Testamento como parte del sistema de -este mundo-.
1 Juan 2:16
16 porque nada de lo que hay en el mundo-los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida- proviene del Padre, sino del mundo.
Por esas tres fuentes de tentación, Eva actuó independientemente de Dios y de su esposo. Ella comió del árbol y Adán después compartió con ella y con ello se perdió el propósito divino.
1 Timoteo 2:14
14 y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.
De esta caída emergen dos resultados: 1) el hombre no pudo expresar la imagen de Dios y 2) el hombre no pudo representar la autoridad de Dios en la tierra. Examinemos estos dos puntos más de cerca.
El primer resultado de la caída: la corrupción moral del ser humano.
Por medio de la caída, el hombre se convierte en un ser moralmente depravado, perdiendo la imagen de Dios. Dios prometió a Adán que el día que comiera del árbol prohibido, con seguridad moriría (Génesis 2:17). Ya que Adán no murió físicamente el día que comió del árbol, la muerte a la que Dios se estaba refiriendo era la muerte moral.
Antes que el hombre comiera del árbol, se encontraba en un estado de inocencia y podía comunicarse con Dios sin restricción alguna. Sin embargo, después que desobedeció a Dios, su espíritu murió y su comunión con Dios se perdió.
Genesis 3:7-8
7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Cosieron, pues, hojas de higuera y se hicieron delantales.
8 Luego oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba por el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
Su naturaleza se convirtió en carnal y egoísta
Genesis 3:12-13
12 El hombre le respondió:
-La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer:
-¿Qué es lo que has hecho?
Ella respondió:
-La serpiente me engañó, y comí.
El alma se convirtió en esclavo de los apetitos de la carne. Dios entonces le apartó del árbol de la vida, quitándole toda oportunidad de ser partícipe de la vida y naturaleza divinas.
Genesis 3:22-24
22 Luego dijo Jehová Dios: «El hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conocedor del bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, tome también del árbol de la vida, coma y viva para siempre».
23 Y lo sacó Jehová del huerto de Edén, para que labrara la tierra de la que fue tomado.
24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso querubines al oriente del huerto de Edén, y una espada encendida que se revolvía por todos lados para guardar el camino del árbol de la vida.
La muerte espiritual del hombre trajo como consecuencia su muerte física.
Romanos 5:12
12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
Debido a la caída, todos los hombres nacidos en este mundo son, por naturaleza, pecaminosos, corruptos y depravados.
Salmos 51:5
5 En maldad he sido formado
y en pecado me concibió mi madre.
Jeremias 17:9
9 »Engañoso es el corazón
más que todas las cosas, y perverso;
¿quién lo conocerá?
El hombre natural está muerto espiritualmente, al no tener comunión con Dios o conocimiento personal sobre Él.
Efesios 2:1,5
1 Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).
Colosenses 2:13
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.
El hombre posee una naturaleza egoísta en su carne, y está destinado a morir en sus pecados.
Romanos 7:18
18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no habita el bien, porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
Romanos 3:10-18
10 Como está escrito:
«No hay justo, ni aun uno;
11 no hay quien entienda,
no hay quien busque a Dios.
12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
13 Sepulcro abierto es su garganta;
con su lengua engañan.
Veneno de víboras hay debajo de sus labios;
14 su boca está llena de maldición y de amargura.
15 Sus pies se apresuran para derramar sangre;
16 destrucción y miseria hay en sus caminos;
17 y no conocieron camino de paz.
18 No hay temor de Dios delante de sus ojos».
Romanos 6:23
23 porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.
En Génesis leemos:
Genesis 3:7
7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Cosieron, pues, hojas de higuera y se hicieron delantales.
El coser las hojas de higuera para hacer delantales ilustra el vano intento del hombre para cubrir la vergüenza de su pecado por medios propios. Demuestra el intento del ser humano de lograr su propia justicia por medio de sus obras. La Biblia llama a esos efuerzos -obras muertas- (Hebreos 6:1 y 9:14). El hombre natural nunca podrá redimirse a sí mismo.
El segundo resultado de la caída: el dominio de Satán
El propósito de Dios no fue solamente que el hombre expresara Su imagen, sino que representara Su autoridad. Cuando Adán cayó ante la tentación de Satán, perdió su derecho de dominar la tierra y entregó este derecho al enemigo de Dios. La sumisión de Adán a Satán constituyó una alta traición. El gobierno del hombre sobre la tierra fue entregado a la serpiente. Es por esto por lo que nuestro Señor Jesús llamó a Satán -el príncipe de este mundo-.
Juan 12:31
31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.
Juan 14:30
30 No hablaré ya mucho con vosotros, porque viene el príncipe de este mundo y él nada tiene en mí.
Juan 16:11
11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.
De la misma manera el apóstol Pablo llama a Satán -el Dios de este mundo- y -el príncipe del poder del aire- (2 Corintios 4:4 y Efesios 2:1-3). Después de la caída, el pecado, las enfermedades y la muerte, entraron en este mundo puesto que el enemigo de Dios estaba ahora en control. Y lo que es más, el hombre se convirtió en un súbdito de la serpiente. En Génesis 3:14 vemos que la serpiente fue destinada a comer el polvo, el hombre natural fue hecho del polvo. Por tanto siempre que el hombre natural se encuentre trabajando, Satán tiene dominio sobre él.
La redención: Recobrando el Eterno Propósito de Dios
A pesar que la caída truncó el propósito de Dios, Dios nunca se apartó o lo abandonó. Él siempre lo tuvo presente. En libro de los Salmos, escrito bastante después de la caída del hombre, Dios reinstaura Su eterno propósito cuando dice:
Salmos 8:4-5
4 digo: «¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria,
y el hijo del hombre para que lo visites?».
5 Lo has hecho poco menor que los ángeles
y lo coronaste de gloria y de honra.
6 Lo hiciste señorear sobre las obras de tus manos;
todo lo pusiste debajo de sus pies:
Cientos de años después de la caída, Dios aún estaba pronunciándose acerca de su pensamiento central - Él nunca lo abandonó. Sin embargo, para restaurar Su propósito después de la caída, Dios necesitaba implementar un plan de rescate. La Biblia conoce este plan de rescate como la redención.
Efesios 1:7
7 En él tenemos redención por su sangre,
el perdón de pecados
según las riquezas de su gracia,
Colosenses 1:14
14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
Redimir significa restaurar, retomar o recobrar lo que se había perdido Por medio de la redención, Dios restituyó Su imagen y Su autoridad al hombre.
El plan de redención incluye la muerte, la sepultura, resurrección y ascensión de nuestro Señor Jesús. Su figura central es la cruz del Calvario. La cruz de nuestro Señor Jesucristo son los medios por los que Dios alcanza Su fin eterno. La cruz es la suma de toda la obra de Dios. En una palabra, es por medio de la obra terminada de nuestro Señor Jesús en la cruz por la que Dios puede cumplir su objetivo. Por esta razón, después de que Pablo anuncia el propósito divino en Colosenses 1:18, en el versículo 20 discute el lugar que toma el calvario para el cumplimiento de tal propósito.
Colosenses 1:18-20
18 Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia,
y es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia,
19 porque al Padre agradó que en él habitara toda la plenitud,
20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas,
así las que están en la tierra como las que están en los cielos,
haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
El trabajo de redención de Cristo el medio por el que Dios lleva a cabo Su propósito. La obra de la cruz no solamente incluye y comprende todo sino que, además, es suficiente - puesto que por medio de ella resuelve el problema de la caída en su totalidad. Si leemos Génesis 3 detenidamente, descubriremos el plan de redención en su forma, ya que el lenguaje de la creación es, de hecho, el mismo lenguaje de la redención.
Cristo devuelve al hombre lo que él perdió
En Génesis 3:21, aprendemos que Dios hizo abrigos de piel para vestir la desnudez de Adán y Eva.
Genesis 3:21
21 Y Jehová Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de pieles, y los vistió.
Para hacer estos abrigos de pieles es necesario matar a los animales. No fue suficiente que el hombre se cubriera con hojas. Su desnudez tenía que ser cubierta tomando otra vida. Aquí vemos el principio básico de la redención: sin el derramamiento de sangre no hay forma de cubrir el pecado.
Hebreos 9:22
22 Y según la Ley, casi todo es purificado con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión.
Hay que tomar una vida para que nuestra desnudez sea cubierta. Esto ilustra el hecho de que la vida de Cristo tiene que ser derramada por el perdón de nuestros pecados. La sangre de nuestro Señor Jesucristo tuvo que ser derramada para que la vergüenza de nuestra desnudez fuera cubierta. Puesto que -sin derramamiento de sangre no hay remisión-.
Efesios 1:7
7 En él tenemos redención por su sangre,
el perdón de pecados
según las riquezas de su gracia,
Cristo se convierte en nuestro substituto en la cruz y pagó por la penalidad adquirida por nuestros pecados, cuyo castigo era la muerte. Pero Cristo no solamente nos perdona nuestros pecados por medio de su sangre derramada, Él también nos libera del poder del pecado por medio de Su cruz. Cuando el Señor Jesús murió en la cruz, Él no solamente murió por nosotros, sino que nosotros también morimos con Él.
Romanos 6:6,11
6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado,
11 así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.
¿Se dan cuenta? Nuestro viejo hombre que acostumbraba servir al pecado murió en la cruz con Cristo. Ahora hemos resucitado con Él en una nueva vida. Es por lo que Pablo podía decir...
Gálatas 2:17-21
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
De esta manera la cruz de Cristo nos incluye a todos y es suficiente para todos, por eso no debemos extrañarnos cuando Pablo dice que la palabra de la cruz es el verdadero poder de Dios.
1 Corintios 1:18
18 La palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios,
La cruz del Calvario no solamente nos libera de la penalidad del pecado, sino que al mismo tiempo nos libera del poder del pecado. Nosotros solamente tenemos que creer para obtener esa gran salvación.
Por medio de la fe en el Señor Jesús y Su obra en la cruz, nosotros somos liberados de nuestra depravación moral. Cuando creemos en Cristo, nacemos de nuevo y recibimos la vida de Dios. Si vivimos por esa vida corporativa, podemos expresar la imagen de Dios en la tierra.
Colosenses 3:10
10 y revestido del nuevo. Este, conforme a la imagen del que lo creó, se va renovando hasta el conocimiento pleno,
En Colosenses leemos que tenemos que ponernos el nuevo hombre. En la medida que nos sometemos al nuevo hombre - la vida de Cristo en nuestro espíritu - nos vamos progresivamente transformando en la imagen de Cristo.
2 Corintios 3:18
18 Por tanto, nosotros todos, mirando con el rostro descubierto y reflejando como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en su misma imagen, por la acción del Espíritu del Señor.
Así pues, lo que el hombre perdió en la caída, Cristo los restauró en la cruz. En Cristo, ahora tenemos -mucho más- que lo que Adán tuvo, puesto que Adán nunca estuvo en posesión de la vida de Dios - Adán nunca comió del árbol de la vida. Lo que Cristo restauró en nosotros excede en mucho lo que Adán perdió.
Romanos 5:10,15,17
10 porque, si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
15 Pero el don no fue como la transgresión, porque si por la transgresión de aquel uno muchos murieron, la gracia y el don de Dios abundaron para muchos por la gracia de un solo hombre, Jesucristo.
17 Si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
Cristo deshizo todo lo que Satán había ganado
En tanto que positivamente, la corrupción del hombre quedó solucionado por la sangre derramada de Cristo en la cruz, negativamente, el dominio de Satán también quedó resuelto por medio de la cruz de Cristo. En Génesis leemos
Genesis 3:15
15 Pondré enemistad entre ti y la mujer,
y entre tu simiente y la simiente suya;
esta te herirá en la cabeza,
y tú la herirás en el talón.
La semilla de la mujer apunta al Señor Jesucristo. Por medio de su trabajo de redención en la cruz, el Señor aplastó la cabeza - la autoridad - de la serpiente. De esta manera lo que el demonio ganó en la caída, Cristo lo destruyó en el Calvario.
1 Juan 3:8
8 El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
Hebreos 2:14
14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,
Juan 12:31
31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.
La Biblia nos dice que las puertas del infierno no prevalecerán contra la iglesia. En los días del Antiguo Testamento las puertas eran donde los ancianos se sentaban a deliberar. Eran igualmente el punto fuerte de la ciudad.
Proverbios 31:23
23 Su marido es conocido en las puertas de la ciudad,
cuando se sienta con los ancianos del país.
Las puertas del infierno, por tanto, se refiere al concilio del mal. Se refiere a la atalaya o punto fuerte del mal el cual es la muerte. Por medio de la obra redentora de Cristo, fue destruido todo el sistema legal de Satán. Jesucristo recuperó las llaves del concilio del mal y de la muerte.
Apocalipsis 1:18
18 el que vive. Estuve muerto, pero vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.
Hebreos 2:14
14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,
Por medio de Su muerte, Cristo puso término a la vieja creación. Y por medio de su resurrección, Él se convirtió en la Cabeza de una nueva creación. De esta manera Satán ya no tiene autoridad alguna sobre la creación de Dios. Satán ya no puede herir a aquellos en Cristo con muerte física ni espiritual, puesto que ellos son parte del nuevo orden de cosas. Su derecho a gobernar la tierra como resultado de la caída de Adán fue eliminado por el Hijo de Dios - puesto que el viejo orden de las cosas había sido eliminado por la cruz y una nueva raza de hombre había sido introducida.
De esta manera, lo que Adán falló en dominar la tierra, Cristo lo logró. Es por esto por lo que Jesús es conocido como el último Adán y el Segundo Hombre. Como el último Adán, Él terminó la vieja creación; como el Segundo Hombre, Él se convierte en la Cabeza de una nueva humanidad donde Satán no tiene cabida.
1 Corintios 15:22,45-47
22 Así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.
45 Así también está escrito: «Fue hecho el primer hombre, Adán, alma viviente»; el postrer Adán, espíritu que da vida.
46 Pero lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.
47 El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.
Colosenses 2:15
15 Y despojó a los principados y a las autoridades y los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.
Por medio de la redención, Cristo restauró lo que el hombre había perdido en su caída. Destruyó todo lo que Satán había ganado. Ahora Satán está vencido. El Cordero sacrificado se ha convertido en el León de la tribu de Judá y ha recobrado para Dios la tierra de Satán.
Apocalipsis 5:5-6
5 Entonces uno de los ancianos me dijo: «No llores, porque el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos».
6 Miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.
El Cordero sacrificado es victorioso. Aunque sacrificado, Él se mantiene firme en el medio del trono. Él es resucitado y con ello conquistó a la muerte.
El capítulo 5 del libro de la Apocalipsis nos dice que solamente es Cristo el que es digno de abrir el libro sellado, es cual alguien ha sugerido ser el título de posesión de la tierra.
Jeremiash 32:9-15
9 »Compré la heredad de Hanameel, hijo de mi tío, la cual estaba en Anatot, y le pesé el dinero: diecisiete siclos de plata.
10 Redacté la escritura, la sellé, la hice certificar con testigos y pesé el dinero en balanza.
11 Luego tomé la escritura de venta, sellada según el derecho y costumbre, y la copia abierta.
12 Y entregué la carta de venta a Baruc hijo de Nerías hijo de Maasías, delante de Hanameel, el hijo de mi tío, delante de los testigos que habían suscrito la escritura de venta y delante de todos los judíos que estaban en el patio de la cárcel.
13 Y di orden a Baruc delante de ellos, diciendo:
14 -Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: ‘Toma estas escrituras, esta escritura de venta, sellada, y esta escritura abierta, y ponlas en una vasija de barro, para que se conserven durante mucho tiempo’.
15 »Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: ‘Aún se comprarán casas, heredades y viñas en esta tierra’ -.
Salmos 2:7-8
7 Yo publicaré el decreto;
Jehová me ha dicho: «Mi hijo eres tú;
yo te engendré hoy.
8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones
y como posesión tuya los confines de la tierra.
Cuán totalmente inclusive y totalmente suficiente es la redención de nuestro Señor Jesucristo. Cuán central y universal es el alcance de la cruz. Que nosotros, con Pablo, podamos gloriarnos de la cruz de nuestro Señor Jesús, ahora y por siempre...
Galatas 6:14
14 Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo ha sido crucificado para mí y yo para el mundo,
...y que Dios nos conceda la gracia de poder entrar en sus bondades.
Mirando más allá de la redención
Tan glorioso como es el plan de redención, no es el fin de Dios. Redención es el medio por el cual Dios alcanza Su fin. Nunca tuvo Dios el pensamiento de la caída del hombre. A pesar de que la redención fue conocida por Dios con anterioridad...
Apocalipsis 13:8
8 La adoraron todos los habitantes de la tierra cuyos nombres no estaban escritos desde el principio del mundo en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado.
...no fue Su intención original. La redención es simplemente un plan de recuperación o un programa de contingencia para restaurar lo que Dios había originalmente planeado con anterioridad. Fue un plan diseñado para remediar la caída y por tanto, reinstalar el propósito de Dios.
Ambos, la caída y la redención son un gran paréntesis en la historia del propósito de Dios. Tomando prestada una ilustración de T. Austin-Sparks, podemos pensar acerca del propósito divino como una línea recta que comienza en la eternidad pasada y termina en la eternidad futura. La caída del hombre puede pensarse como la primera parte de una pequeña joroba en la línea. La redención es la segunda parte de la joroba que vuelve a traer la parte desviada de la joroba de nuevo al curso normal de la línea. Cristo es el artífice del arreglo. Cristo es el fin de Dios, puesto que la plenitud del pensamiento de Dios se encuentra investido en Su Hijo y Su obra. Por tanto, Dios jamás se desvió de Su propósito original. La caída interrumpió el propósito de Dios, pero la redención lo trajo de nuevo a su curso normal.
Comparemos las siguientes escrituras:
Genesis 1:28
28 Los bendijo Dios y les dijo: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla; ejerced potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la tierra».
Salmos 8:1-9
1 ¡Jehová, Señor nuestro,
cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
¡Has puesto tu gloria
sobre los cielos!
2 De la boca de los niños y de los que aún maman,
fundaste la fortaleza a causa de tus enemigos,
para hacer callar al enemigo y al vengativo.
3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que tú formaste,
4 digo: «¿Qué es el hombre para que tengas de él memoria,
y el hijo del hombre para que lo visites?».
5 Lo has hecho poco menor que los ángeles
y lo coronaste de gloria y de honra.
6 Lo hiciste señorear sobre las obras de tus manos;
todo lo pusiste debajo de sus pies:
7 ovejas y bueyes, todo ello,
y asimismo las bestias del campo,
8 las aves del cielo y los peces del mar;
¡todo cuanto pasa por los senderos del mar!
9 ¡Jehová, Señor nuestro,
cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
Hebreos 2:6-9
6 Al contrario, alguien testificó en cierto lugar, diciendo:
«¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él,
|