Entonces Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad.

Mas entre vosotros no será así; sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, será vuestro servidor;

Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo:

Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Mat 20:25-28

 

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El Reino

EL REINO DE DIOS

Capítulo III

La meta de Dios en la tierra es hacer a Su Hijo preeminente sobre todas las cosas. Es, así mismo, el de obtener una Esposa corporativa que no exprese otra cosa que no sea la imagen y la autoridad de Su amado Hijo. Dentro de lo que abarca este divino propósito, Dios ha llamado a la iglesia a ser Su vasija para llevar a cabo Su deseo. La iglesia es -la plenitud de Él que llena todo en todos-. Es aquello que comparte la misma vida y naturaleza de Jesús en persona.

Por medio de la caída, el propósito de Dios fue obstruido. Pero por la redención, la imagen y la autoridad de Dios fue restaurado al hombre, así, de esta manera cualificándole para poder llegar a cumplir la intención original de Dios. Hemos hecho notar que por medio de la cruz, Cristo restauró lo que el hombre perdió y Satán ganó. Por esto Dios ha comisionado a la iglesia con la labor de poner en efecto lo que Cristo logró en la redención. En el lado negativo, ella vence al reino de Satán por medio del poder del reino. Este último punto será el tema de discusión del presente capítulo.

El centralismo de la Tierra en el propósito de Dios

En la medida que consideramos el propósito eterno de Dios más de cerca, nos damos cuenta que la intención de Dios se centra sobre la tierra. Dios ama a la tierra y la tiene en alta consideración. Después de que Dios creó la tierra, la Biblia dice... -Y vio Dios todo cuanto había hecho, y era bueno en gran manera...- (Génesis 1:31) De acuerdo con la Biblia, la tierra existirá siempre:

Salmos 78:69

69 Edificó su santuario a manera de eminencia,

como la tierra que cimentó para siempre.

Salmos 104:5

5  Él fundó la tierra sobre sus cimientos;

no será jamás removida.

Eclesiastés 1:4

4  Generación va y generación viene.

pero la tierra siempre permanece.

A pesar de que la Biblia habla de un nuevo cielo y una nueva tierra (Apocalipsis 21:1) los cimientos de esta tierra en la que vivimos nunca pasarán. Dios simplemente renovará la tierra quemando los elementos que habitan en su superficie – puesto que se han infectado como consecuencia del pecado.

2 Pedro 3:10

10 Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche. Entonces los cielos pasarán con gran estruendo, los elementos ardiendo serán deshechos y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.

Algunos creen confundidos, que Dios odia esta tierra y que Su pueblo tiene que odiarla de igual manera. Esta noción esta basada en el errado entendimiento de algunas escrituras. Por ejemplo, aquellas escrituras que nos previenen a -este mundo- como maligno.

2 Pedro 1:4

4  por medio de estas cosas nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas lleguéis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de las pasiones.

1 Corintios 1:21

21 Puesto que el mundo, mediante su sabiduría, no reconoció a Dios a través de las obras que manifiestan su sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.

Juan 7:7

7  No puede el mundo odiaros a vosotros; pero a mí me odia, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.

Santiago 1:27

27 La religión pura y sin mancha delante de Dios el Padre es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones y guardarse sin mancha del mundo.

Santiago 4:4

4  ¡Adúlteros!, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios.

1 Juan 5:19

19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

Sin embargo, la palabra griega utilizada, kosmos, y que corresponde a la traducida por tierra, se refiere al sistema de este mundo o a la época presente (aion) que precede a la nueva época en la que Cristo vendrá a gobernar. En tanto que la Biblia deja en claro que la época presente es maligna...

Gálatas 1:4

4  el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,

...y el sistema de este mundo manejado por Satanás, está destinado al juicio de Dios...

Juan 12:31

31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.

...la tierra, en particular, es algo muy preciado por Dios.

Debido a la presente condición del mundo, este está bajo la contaminación por medio del pecado, el pueblo de Dios es extranjero y peregrinos en él.

1 Pedro 2:11

11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma.

Hebreos 11:13

13 En la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, creyéndolo y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.

Se nos dice que nuestra ciudadanía está en el cielo...

 Filipenses 3:20

20 Pero nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.

Y que no debemos apegarnos a nada de lo que sea terrenal

Colosenses 3:2

2  Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra,

Esta época presente y este sistema terrenal son temporales y desaparecerán.

1 Juan 2:17

17 Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

2 Corintios 4:18

18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

A pesar de que no pertenecemos a este mundo presente, el pueblo de Dios habitará en la tierra renovada por la eternidad – pues la Biblia nos enseña que la Nueva Jerusalén (la habitación eterna de Dios en la iglesia glorificada) descenderá de los cielos a la tierra.

Apocalipsis 21:2-3

2  Y yo, Juan, vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de parte de Dios, ataviada como una esposa hermoseada para su esposo.

3  Y oí una gran voz del cielo, que decía: «El tabernáculo de Dios está ahora con los hombres. Él morará con ellos, ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

Consideremos los siguientes pasajes que muestran que Dios tiene un gran cariño por su creación.

Salmos 24:1

1  De Jehová es la tierra y su plenitud,

el mundo y los que en él habitan,

Deuteronomio 10:14

14 De Jehová, tu Dios, son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todas las cosas que hay en ella.

Salmos 115:16

16 Los cielos son los cielos de Jehová,

y ha dado la tierra a los hijos de los hombres.

Así pues la tierra pertenece a Dios, y Él se la ha dado al hombre para Su gozo.

Mateo 5:5

5  Bienaventurados los mansos,

porque recibirán la tierra por heredad.

La palabra hebrea Edén se traduce por placer. Dios creó el jardín del Edén para placer y esparcimiento del hombre. Dios no está en contra del placer. Él está solamente en contra del placer que no está centrado en Él, o gozado aparte de Él. Como ya hemos visto, la tierra fue creada en un principio por Cristo.

Hebreos 2:10

10 Convenía a aquel por cuya causa existen todas las cosas y por quien todas las cosas subsisten que, habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionara por medio de las aflicciones al autor de la salvación de ellos,

Colosenses 1:16

16 porque en él fueron creadas todas las cosas,

las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles;

sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades;

todo fue creado por medio de él y para él.

Romanos 11:36

36 porque de él, por él y para él son todas las cosas.

A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Salmos 2:7-8

7  Yo publicaré el decreto;

Jehová me ha dicho: «Mi hijo eres tú;

yo te engendré hoy.

8  Pídeme, y te daré por herencia las naciones

y como posesión tuya los confines de la tierra.

Por tanto, Dios no odia la tierra. Él la ama, ha puesto al hombre para que la cuide. También Él permitirá que la habite por toda la eternidad después que sea renovada. De hecho, Dios ha hecho la promesa de que Él llenará la tierra con Su gloria.

Números 14:21

21 Pero tan ciertamente como vivo yo y mi gloria llena toda la tierra,

Habacuc 2:14

14 Porque la tierra se llenará

del conocimiento de la gloria de Jehová,

como las aguas cubren el mar.

El punto central del Universo

A pesar de la intención de Dios al crear la tierra era para que el hombre pudiera expresar corporativamente la gloria de Su Hijo, algo ocurrió a la tierra antes de la creación del hombre. Si recuerdan, Dios creó al hombre para dominar la tierra y protegerla de una amenaza pendiente.

Génesis 1:28

28 Los bendijo Dios y les dijo: «Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sometedla; ejerced potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y todas las bestias que se mueven sobre la tierra».

Génesis 2:15

15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo cuidara.

En Génesis 3 descubrimos que la amenaza era la serpiente. Debido a la existencia del enemigo de Dios, Él quería que el hombre representara Su autoridad en la tierra. Dios creó al hombre para vencer a la serpiente.

Dios no quiso destruir Él mismo a la serpiente, sino que creó a otro ser para hacerlo. Pero por medio de la caída, la serpiente tomó la autoridad del hombre y se convirtió en el gobernante de la tierra. Como resultado el propósito de Dios quedó truncado. En lugar de que el hombre ejerciera su dominio sobre Satán y la tierra tal como Dios había previsto en un principio, Satán ganó el dominio sobre el hombre y la tierra. Es por esta razón por lo que la Biblia llama a Satán -el rey de este mundo-.

El último asunto en el universo, se refiere a quién habrá de adorarse. Tal como hemos estado diciendo, el propósito eterno de Dios es hacer a Cristo preeminente sobre todas las cosas. Desde el comienzo Satán ha estado tratando de destronar al Señor Jesucristo de su debido lugar. Esta es la esencia de la batalla que por siempre ha sido mantenida. La controversia sobre el universo es sobre quién tendrá autoridad sobre él. Por tanto, en un intento de tomar la autoridad de Cristo, Satán ha influenciado a las naciones a oponer Su liderazgo.

Salmos 2:1-2

1  ¿Por qué se amotinan las gentes

y los pueblos piensan cosas vanas?

2  Se levantarán los reyes de la tierra,

y príncipes conspirarán

contra Jehová y contra su ungido, diciendo:

De igual manera, debido a que Cristo está en la iglesia y porque la soberanía de Cristo será llevada a cabo por medio de la iglesia, el ataque de Satán no es solamente contra el Señor Jesús, (el ungido), sino contra su pueblo (los ungidos.)

Gracias a Dios, esta batalla ya ha sido ganada. Cristo ha triunfado por medio de la cruz y Su iglesia ha entrado en Su victoria – puesto que, por medio de Él, quien nos amó, somos más que conquistadores.

2 Corintios 2:14

14 Pero gracias a Dios, que nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento,

Romanos 8:37

37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

En verdad, Jesucristo reinará sobre el universo, Satán será arrojado al lago de fuego por toda la eternidad y el propósito eterno de Dios será llevado a cabo. Sin embargo, entretanto, la batalla sobre la tierra continúa con toda su furia.

 

 

Dios busca el recobrar la tierra

Puesto que Dios ama a la tierra y desea entregársela a Su amado Hijo, Él busca recuperarla de manos del enemigo. Hemos visto que por medio de la redención, legalmente Cristo arrancó el gobierno de Satán. Sin embargo, es la responsabilidad de la iglesia el ejecutar y poner en práctica el trabajo de la redención. Es la obligación de la iglesia el aplastar la cabeza de Satán en forma práctica.

Romanos 16:20

20 Y el Dios de paz aplastará muy pronto a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

Debido a la trasgresión de Adán, Satán adquirió legalmente su derecho de tomar y desplazar al hombre de su autoridad. Adán cometió una alta traición y entregó el mando al enemigo de Dios. Pero por medio de la cruz, Cristo venció a todo el sistema legal de Satán. Por medio de la obediencia de Cristo, la posición de Satán fue totalmente destruida. Lo que Cristo hizo en la cruz puede parecerse a una sentencia del juez condenando al reo a cadena perpetua.

Es la obligación de la iglesia el actuar como defensores de la ley y poner al reo en prisión. Debido al trabajo de redención, ahora Satán es un sujeto ilegal. Es un usurpador ilegal de la herencia de Dios. En otras palabras, el diablo no tiene derecho alguno de mandar sobre la tierra. Dios señaló a la iglesia para hacer bueno la obra de Su Hijo en el Calvario y enfrentarse a Su enemigo. La iglesia cumple esta misión por medio del principio del reino.

Definiendo el reino de Dios

Existen diferentes formas de describir el reino de Dios. Esto depende de qué aspecto uno quiere enfatizar. En consecuencia, la Biblia, nunca define el reino, solamente lo describe. Para comenzar, el reino de Dios no es un lugar, no se puede confundir geográficamente. No es un cielo, ni un pedazo de pasto en la tierra. Incidentalmente solo puede ser relacionado geográficamente al reino de Dios sobre el hombre.

Dios se preocupa por el pueblo y la humanidad, pero ya que el pueblo habita en regiones geográficas, Él también se preocupa por los lugares. Dicho más simplemente, el reino de Dios es la esfera de la autoridad y reino de Dios. Es donde la voluntad de Dios es expresada y obedecida en un dado momento o lugar. Por definición, un reino es la expresión de la autoridad del rey. Si yo soy un rey, entonces mi reino se encontrará en cualquier lugar donde el pueblo me obedece. Mi reino se encuentra donde mi autoridad se expresa, donde yo reino y donde tengo control. Así pues un rey tiene su reino donde sus súbditos está sometidos a él y su gobierno es ejercitado.

Basado en esto, en cualquier lugar donde el pueblo reconoce la soberanía de Cristo y se somete a Su autoridad, el reino de Dios está presente en ese lugar. Además, en cualquier lugar donde el reino de Dios es expresado, Satán no tiene lugar ni poder allí. El puesto de Satán en ese lugar queda destruido. Por el contrario, en cualquier lugar donde la autoridad de Cristo no es reconocida, el reino de Dios no está presente y Satán está en control – ya que Cristo y Satán no pueden existir juntos en un mismo lugar.

2 Corintios 6:15

15 ¿Qué armonía puede haber entre Cristo y Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?

El reino de Dios, entonces, es sinónimo con el gobierno y reino de Dios.

En Lucas leemos...

Lucas 17:20-21

20 Preguntado por los fariseos cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo:

— El reino de Dios no vendrá con advertencia,

21 ni dirán: -Helo aquí-, o -Helo allí-, porque el reino de Dios está entre vosotros.

El reino de Dios no nos llega de una manera tangible o empírica. Por el contrario, allá donde el rey se encuentre, estará el reino. Siempre que el Rey manifieste Su presencia y ejercite Su voluntad, el reino de Dios está presente.

Los dos aspectos del reino

La Escritura revela dos aspectos del reino de Dios que están íntimamente relacionados. El primero es el que podíamos llamar la realidad espiritual del reino. En este aspecto, el reino de Dios no nos viene por la mera observación. No es físico, está aquí como un misterio.

Marcos 4:11

11 Y les dijo:

— A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; pero a los que están fuera, por parábolas todas las cosas,

No puedes verlo ni tocarlo, sin embargo, lo puedes experimentar espiritualmente.

Puesto que Cristo está ahora reinando en Su trono, aquellos que se someten a Su liderazgo están en él y toman parte de sus bendiciones.

Hechos 2:33-34

33 Así que, exaltado por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

34 David no subió a los cielos, pero él mismo dice:

»-Dijo el Señor a mi Señor:

‘Siéntate a mi diestra

Los creyentes que han vuelto a nacer están ahora reinando como reyes con Cristo en este reino celestial.

Efesios 1:20-21

20 Esta fuerza operó en Cristo, resucitándolo de los muertos y sentándolo a su derecha en los lugares celestiales,

21 sobre todo principado y autoridad, poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero.

Efesios 2:5

5  aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos.)

Romanos 5:17

17 Si por la trasgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

Por tanto, en esta presente época de dominio de Satán, uno puede experimentar la justicia, paz y alegría que existe en el reino de Dios, sometiéndonos a Jesucristo.

El segundo aspecto del reino es lo que podríamos llamar la realidad física del reino. Esta se refiere al momento cuando el Rey regresará físicamente a la tierra. En ese momento, Cristo Rey aparecerá visiblemente, todo el mundo le verá y Él formará Su gobierno y lo conducirá con vara de hierro.

Apocalipsis 1:7

7  He aquí que viene con las nubes:

Todo ojo lo verá, y los que lo traspasaron;

y todos los linajes de la tierra se lamentarán por causa de él.

Sí, amén.

Apocalipsis 19:11-15

11 Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.

12 Sus ojos eran como llama de fuego, en su cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre que ninguno conocía sino él mismo.

13 Estaba vestido de una ropa teñida en sangre y su nombre es: La Palabra de Dios.

14 Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos.

15 De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro. Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.

El reino de Dios estará por toda la tierra y Él recibirá pleitesía de todos.

Consideremos los siguientes pasajes que describen la manifestación del reino de Dios.

Apocalipsis 11:15

15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían:

«Los reinos del mundo han venido a ser

de nuestro Señor y de su Cristo;

y él reinará

por los siglos de los siglos».

Daniel 7:13-14

13 »Miraba yo en la visión de la noche,

y vi que con las nubes del cielo

venía uno como un hijo de hombre;

vino hasta el Anciano de días,

y lo hicieron acercarse delante de él.

14 Y le fue dado dominio, gloria y reino,

para que todos los pueblos,

naciones y lenguas lo sirvieran;

su dominio es dominio eterno,

que nunca pasará;

y su reino es uno que nunca será destruido.

Salmos 2:7-9

7  Yo publicaré el decreto;

Jehová me ha dicho: «Mi hijo eres tú;

yo te engendré hoy.

8  Pídeme, y te daré por herencia las naciones

y como posesión tuya los confines de la tierra.

9  Los quebrantarás con vara de hierro;

como vasija de alfarero los desmenuzarás».

Isaías 9:6-8

6  Porque un niño nos ha nacido,

hijo nos ha sido dado,

y el principado sobre su hombro.

Se llamará su nombre

-Admirable consejero-, -Dios fuerte-,

-Padre eterno-, -Príncipe de paz-.

7  Lo dilatado de su imperio

y la paz no tendrán límite

sobre el trono de David

y sobre su reino,

disponiéndolo y confirmándolo

en juicio y en justicia

desde ahora y para siempre.

El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

En tanto que la realidad espiritual y la realidad física son dos aspectos distintos del reino, no están separados. La realidad física es la exteriorización o manifestación externa de la realidad espiritual. Solamente hay un reino. No obstante posee dos realidades, interna y externa. En esta época, participamos del reino en forma espiritual, cuando en la época futura participaremos en él físicamente.

Esto explica por qué la Biblia habla que ahora nosotros estamos probando -los poderes de la época venidera-...

Hebreos 6:5

5  y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero,

Como creyentes probamos, en forma parcial o en forma mínima participamos, del poder del reino venidero. Este es el significado de la realidad espiritual del reino. Sin embargo, cuando el Señor aparezca en su reino venidero...

2 Timoteo 4:1

1  Te suplico encarecidamente delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su Reino,

...todos los hombres conocerán a Cristo y se darán cuenta literalmente, de todas las promesas del reino. Y aquellos que entren en el reino de Dios, ahora reciben el beneficio de esas promesas en la época actual.

Hebreos 8:6-12

6  Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.

Si aquel primer pacto hubiera sido sin defecto, ciertamente no se habría procurado lugar para el segundo,

 pues reprendiéndolos dice:

«Vienen días —dice el Señor—

en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judo un nuevo pacto.

9  No como el pacto que hice con sus padres

el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto.

Como ellos no permanecieron en mi pacto,

yo me desentendí de ellos —dice el Señor—.

10 Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel

después de aquellos días —dice el Señor—:

Pondré mis leyes en la mente de ellos,

y sobre su corazón las escribiré;

y seré a ellos por Dios

y ellos me serán a mí por pueblo.

11 Ninguno enseñará a su prójimo,

ni ninguno a su hermano, diciendo: -Conoce al Señor-,

porque todos me conocerán,

desde el menor hasta el mayor de ellos,

12 porque seré propicio a sus injusticias,

y nunca más me acordaré de sus pecados ni de sus maldades».

La Biblia enseña claramente que el reino de Dios está ahora mismo a disposición de los hombres:

Lucas 12:32

32 »No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.

Lucas 16:16

16 »La Ley y los Profetas llegan hasta Juan. Desde entonces es anunciado el reino de Dios y todos se esfuerzan por entrar en él.

1 Corintios 4:20

20 pues el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.

Romanos 14:17

17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

Describiendo la realidad espiritual del reino, George E. Ladd dijo: -vivimos en la presencia del futuro-. Así pues, en la futura manifestación plena del reino de Dios, esperando el retorno de Cristo, hoy la iglesia puede vivir bajo el poder de ese reino y ponerlo en práctica para vencer al enemigo.

La iglesia, una visión previa del Reino

Un concepto popular aceptado por muchos en el día de hoy es que el reino de Dios será manifestado por Él a su debido tiempo. Muchos tienen la noción que los cristianos tienen que servir al Señor en la mejor manera que puedan esperando pasivamente la venida del reino de Dios. En tanto que existe un elemento de verdad en esta idea, hay otro aspecto del reino enseñado en la Escritura que no es considerado por muchos. Este aspecto enfatiza el hecho de que Dios espera que la iglesia avance o adelante Su reino aquí en la tierra.

Desde nuestro punto de vista, Dios conoce el tiempo del retorno de Cristo. Por tanto, la venida del reino es simplemente un hecho de tiempo. Pero bajo el punto de vista de Dios, Él ha dado a la iglesia la responsabilidad de seguir adelante con el reino. En este sentido, la iglesia puede prolongar o acelerar la venida de Cristo.

2 Pedro 3:11-12

11 Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir,

12 esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán!

De hecho la Escritura enseña que la venida de Cristo está directamente relacionada con el movimiento de la iglesia aquí en la tierra.

Ya hemos dicho que la iglesia es llamada para llevar a efecto lo que Cristo logró en el Calvario. Por ejemplo, ¿cuánta gente será salva sin nadie da testimonio del evangelio? De acuerdo con Romanos 10, nadie será salvo por -cómo lo oirán-.

Hasta por medio de Jesucristo que fue crucificado por los pecados de la humanidad, nadie puede ser salvo a no ser que la iglesia proclame las buenas nuevas. De la misma manera, el reino de Dios no vendrá físicamente si la iglesia no avanza activamente el reino, por medio de la autoridad que ha recibido de Cristo. Además, en Mateo...

Mateo 24:14

23 Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. De cierto os digo que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre.

Mateo 24:14

14 Y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.

...se nos informa que Cristo no regresará hasta que el evangelio haya alcanzado todas las naciones. De nuevo, aunque Cristo haya derrotado al poder de Satán en la cruz, si la iglesia no se aparta del vencido enemigo de Dios, la venida física de reino de Cristo a esta tierra será retrasada.

El Dios del Cielo y de la Tierra

En la Biblia, el reino de Dios está tipificado por la tierra de Canaán. La tierra de Israel, también llamada la tierra de Canaán, Palestina o Israel, es el tema central del Antiguo Testamento. Todas las cosas del Antiguo Testamento se desarrollan alrededor de esa tierra. En el Génesis aprendemos que Dios prometió esta tierra a Abraham. La tierra no era un simple lugar para que Abraham y su descendencia lo disfrutaran. Era el lugar en que Dios eligió para dar Su testimonio. Dios eligió la tierra de Canaán para que fuera el lugar donde Su poder sería manifestado, Su presencia sería conocida, Su Persona adorada y Su nombre colocado.

En una palabra, Dios eligió la tierra para que Su autoridad fuera expresada y obedecida. Si alguien quería saber dónde podía encontrar a Dios, sabía que tenía que ir a Jerusalén en la tierra de Israel.

1 Reyes 14:21

21 Roboam hijo de Salomón reinó en Judá. De cuarenta y un años era Roboam cuando comenzó a reinar; diecisiete años reinó en Jerusalén, ciudad que Jehová eligió entre todas las tribus de Israel para poner allí su nombre. El nombre de su madre era Naama, amonita.

Deuteronomio 12:5

5  sino que el lugar que Jehová, vuestro Dios, escoja entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre y habitar en él, ese buscaréis, y allá iréis.

Deuteronomio 12:11

11 Y al lugar que Jehová, vuestro Dios, escoja para poner en él su nombre, allí llevaréis todas las cosas que yo os mando: vuestros holocaustos, vuestros sacrificios, vuestros diezmos, las ofrendas reservadas de vuestras manos, y todo lo escogido de los votos que hayáis prometido a Jehová.

Este es el significado del testimonio de Dios; es una auto revelación. Dios prometió a Abraham que su semilla heredaría la tierra y que todas las naciones de la tierra serían bendecidas por ello. El comienzo de la recuperación del propósito de Dios comienza con Abraham, pues fue a él a quien Dios prometió el asegurarse un pueblo para Su nombre y una tierra para Su testimonio.

Génesis 17:6-8

6  Te multiplicaré en gran manera, y de ti saldrán naciones y reyes.

7  Estableceré un pacto contigo y con tu descendencia después de ti, de generación en generación: un pacto perpetuo, para ser tu Dios y el de tu descendencia después de ti.

8  Te daré a ti y a tu descendencia después de ti la tierra en que habitas, toda la tierra de Canaán, en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.

Debido a que Dios eligió colocar Su testimonio en la tierra de Canaán, siempre que alguien llegaba a la tierra por Su testimonio, todos se dirigían a Dios como el -poseedor del cielo y de la tierra-.

Génesis 14:19

19 y lo bendijo, diciendo:

«Bendito sea Abram del Dios Altísimo,

creador de los cielos y de la tierra;

Pero cuando el pueblo de Dios fue exilado de la tierra, Dios no era más llamado el Dios del cielo y de la tierra. Solamente se dirigían a Él con el título de -Dios del cielo-.

En los libros de Ezra, Neremias y Daniel, se dirigen a Dios con el título de -Dios de los cielos- puesto que en la época que los libros fueron escritos,  no había hombre en la tierra para dar el testimonio de Dios – una excepción es...

Esdras 5:11

11 Y esta fue la respuesta que nos dieron: -Nosotros somos siervos del Dios del cielo y de la tierra, y reedificamos la casa que hace ya muchos años fue edificada, y que un gran rey de Israel edificó y terminó.

...cuando el remanente retornó a Jerusalén.

Israel había sido exilada a Babilonia, por tanto, el testimonio de Dios se había perdido en la tierra y, en consecuencia, no podía ser llamado -Dios del cielo y de la tierra-.

Ya hemos visto que después de la caída, Satán se convirtió en el dios de este mundo. Desde ese tiempo, Dios ha estado buscando la manera de recobrar la tierra para él. Dios busca un lugar donde pueda colocar Sus pies y donde pueda expresarse.

Isaías 66:1

1  Jehová ha dicho:

«El cielo es mi trono

y la tierra el estrado de mis pies.

¿Dónde está la casa que me habréis de edificar?

¿Dónde el lugar de mi reposo?

Cuando el pueblo de Dios no vivían en la tierra, Él no tenía lugar. Era como si Dios hubiera abandonado la tierra para regresarse al cielo; Él no tenía testimonio o testigos en la tierra.

Por ejemplo, después que Abraham venció a los cuatro reyes de Canaán y habitó en la tierra, Melquesidec llamó a Dios -el dueño del cielo y de la tierra-.

Génesis 14:19

19 y lo bendijo, diciendo:

«Bendito sea Abram del Dios Altísimo,

creador de los cielos y de la tierra;

Porque Abraham vivía en la tierra prometida para dar testimonio de Dios. Dios tenía un lugar en la tierra para manifestarse.

La tierra, entonces, es indicativa de todo el mundo. Canaán era una muestra de lo que le ocurriría al resto del mundo. Es por lo que en Romanos...

Romanos 4:13

13 La promesa de que sería heredero del mundo, fue dada a Abraham o a su descendencia no por la Ley sino por la justicia de la fe,

...leemos que heredaría el mundo y no solamente la tierra prometida. Dios necesita un cierto lugar donde Su testimonio pueda ser visto. Si ese lugar está ocupado por Su pueblo, Dios tiene título sobre toda la tierra. Esto implica que Dios recobrará toda la tierra de Su enemigo, cuando tenga un pueblo en la tierra que mantenga y defienda Sus derechos.

La antigua guerra entre Satán y Dios ha sido sobre el gobierno de la tierra. La intención de Satán es remover a Dios de esta tierra. La manera que ha buscado llevarlo a cabo ha sido removiendo al pueblo de Dios de su tierra y esto lo ha estado haciendo a través de la historia. Por otro lado, la intención de Dios es recobrar la tierra del control de Satán y establecer Su testimonio en ella para que exprese a Su amado Hijo. Él no va a destruir a Su enemigo, sino que utilizará a Su pueblo para que lo haga. Por tanto, el Señor está haciendo un llamado a Su pueblo para que se mantenga en la tierra por Su testimonio para que Su reino pueda venir de una manera visible.

 

 

Poseyendo la tierra

En cierta forma, Israel significa la iglesia, y la tierra significa su herencia. En Deuteronomio descubrimos que la tierra de Canaán es una tierra extremadamente rica y fértil.

Deuteronomio 8:7-9

7  Porque Jehová, tu Dios, te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes;

8  tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;

9  tierra en la cual no comerás el pan con escasez, y donde no te faltará nada; tierra cuyas piedras son de hierro y de cuyos montes sacarás cobre.

Todas esas riquezas naturales hablan de la espiritualidad que hay en la plenitud de Cristo Jesús. Sin embargo, antes de que Israel pudiera heredar la tierra y tomar parte de sus bendiciones, tenía, en primer lugar, que poseerla. Poseerla significa ocuparla, dominarla y controlarla.

Levítico 20:24

24 Pero a vosotros os he dicho: -Vosotros poseeréis la tierra de ellos, y yo os la daré para que la poseáis por heredad, tierra que fluye leche y miel-.

»Yo soy Jehová, vuestro Dios, que os he apartado de los demás pueblos.

Israel tenía que obtener la tierra o ocuparla, para poder poseerla. Esta es la razón por la que Dios dijo a Abraham en...

Génesis 13:17

17 Levántate y recorre la tierra a lo largo y a lo ancho, porque a ti te la daré».

El acto de recorrer o caminar por la tierra sugiere posesión. Cuando Abraham caminó por la tierra de Canaán, él entro en posesión de ella. En el libro de Josué, vemos que cuando Israel estaba listo para entrar en la tierra, Dios les dijo...

Josué 1:3

3  Yo os he entregado, tal como lo dije a Moisés, todos los lugares que pisen las plantas de vuestros pies.

Por tanto, toda aquella tierra por donde Israel paseó, entró a ser posesión de ellos. En consecuencia, toda posesión de Israel también era posesión de Dios y lo que Israel heredaba, era también herencia de Dios. Esta verdad es mejor descrita en el libro de Efesios.

Efesios 1:11

11 En él asimismo tuvimos herencia,

habiendo sido predestinados

conforme al propósito del que hace todas las cosas

según el designio de su voluntad,

Efesios 1:18

18 que él alumbre los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos

En el 11 se nos dice que en Cristo hemos obtenido la herencia y en el 18 dice que la herencia de Dios es en los santos. En otras palabras, nuestra herencia es en Dios y Su herencia es en nosotros; la parte del Señor es Su amado pueblo.

Deuteronomio 32:9

9  Porque la porción de Jehová es su pueblo;

 Jacob, la heredad que le tocó.

Al tomar Israel posesión de la tierra, Dios ha reclamado para Él todo el mundo. Por tanto, entrar en la tierra prometida no fue algo que Israel hizo por ellos mismos. Israel tenía que entrar en la tierra para el testimonio de Dios. Las bendiciones de la tierra eran simplemente un sub-producto por mantener el testimonio Divino. Hoy día, la misma verdad aplica al reino de Dios. El poseer el reino, no es solamente recibir bendiciones para nosotros. Dios quiere que poseamos el reino por él mismo. Quiere que ganemos terreno para Él.

La herencia del reino es simplemente un producto de esta posesión. Jesús nos exhorta diciendo...

Mateo 6:33

33 Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Desplazando a los enemigos de Dios

En el lado positivo, Israel tiene que poseer la tierra, recorriéndola o ocupándola. Sin embargo, en el lado negativo, esto es llevado a cabo desplazando y tomando posesión de las tierras de los cananeos, quienes ya se encontraban ocupando la tierra. Para Israel poseer la tierra, tenía antes que desalojarla de los enemigos de Dios. Aquí encontramos un principio espiritual: antes de poseer tenemos que desposeer; primero la herencia, tiene que haber lucha, antes de la victoria, tiene que haber batalla. En Números, Dios exhorta a Israel diciendo:

Números 33:53

53 Echaréis a los habitantes de la tierra y habitaréis en ella, pues yo os la he dado para que sea vuestra propiedad.

En el día de hoy, los espíritus malignos ocupan la tierra. Esparcen confusión y caos por todo el mundo. La Escritura dice que todo el mundo descanas en el demonio.

1 Juan 5:19

19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

De la misma manera que fue responsabilidad de Israel el desposeer a los cananeos de sus tierras, ahora lo es para el cuerpo de Cristo el desposeer a las fuerzas de las tinieblas de esta tierra para que Dios pueda poseerla. De esta manera es como el reino de Dios (la soberanía de Dios, gobierno y reino) es manifestada en la tierra.

Si Israel rehúsa pelear contra los cananeos, ¿hubieran poseído la tierra que pretendían heredar de Dios? Por supuesto que no. De igual forma, si la iglesia no impone y pone en práctica la sentencia que Cristo ha levantado contra Satán por medio de la cruz, Su reino no será manifestado. Esto requiere de un armamento espiritual por parte de la iglesia.

En esta hora, Dios está esperando que la iglesia se levante y entre en Su guerra para desplazar a los habitantes ilegales que ocupan esta tierra. Cristo ya ha llevado a cabo Su trabajo y otorgado a la iglesia la autoridad para proseguirlo. Pero, de nuevo, esta autoridad está atada a la vida. En la medida que la iglesia del Señor Cristo Jesús está siendo construida y se expande, hay cada vez menos espacio para que los ocupantes ilegales permanezcan. Así el reino de Dios avanza en la medida que la iglesia está siendo construida en vida.

La Iglesia es un Soldado

En tanto que en el siglo pasado, muchos han enfatizado la responsabilidad de la iglesia de entrar en una guerra espiritual, muchos la han visualizado desde un punto de vista individual. La mayor parte de lo que se habla en el día de hoy acerca de esta lucha espiritual se refiere a cómo combatir a Satán en nuestras propias vidas. Sin embargo, el énfasis de la Escritura se refiere acerca de la batalla de la iglesia contra Satán a favor de Dios. (Recordemos que el mandamiento de Dios de tener dominio sobre la tierra en Génesis 1, fue dado a -ellos-.)

Con toda franqueza les diré que el reino de Satán no es amenazado, en absoluto, por cristianos que actúan contra él individualmente. Como individuos no tenemos el poder de destruir su dominio o derrumbar su reino en la tierra.

Mateo 4:8-9

8  Otra vez lo llevó el diablo a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,

9 y le dijo:

—Todo esto te daré, si postrado me adoras.

Esta tarea requiere del total del cuerpo de Cristo. Nosotros, como individuos no somos Cristo en la tierra. Es el cuerpo de Cristo, la iglesia, como corporación quien los es.

Por tanto, cuando el cuerpo de Cristo se mueve unido contra Satán, él tiembla, pues su total dominio es amenazado. La singularidad de la iglesia es vital para llevar a cabo la administración de Dios. Divisiones, facciones y sectas son las mejores armas de Satán contra la iglesia. Si Satán puede ayudar a dividir a los creyentes, estos se encontrarán sin fuerzas para vencerle.

En Efesios 6 leemos acerca de la armadura de Dios. A pesar de que la armadura tiene una aplicación individual, esta armadura es llevada por el cuerpo de Cristo en forma corporativa. El cuerpo de Cristo es un soldado, no el creyente.

Éxodo 15:3

3  Jehová es un guerrero.

¡Jehová es su nombre!

Fue solamente cuando Israel se unió cuando Dios les dio la victoria sobre sus enemigos.

2 Samuel 10:17-19

17 Cuando le fue dado aviso, David reunió a todo Israel, pasó el Jordán y llegó a Helam. Los sirios se pusieron en orden de batalla contra David y pelearon contra él.

18 Pero los sirios huyeron delante de Israel, y David les mató a la gente de setecientos carros, y cuarenta mil hombres de a caballo. Hirió también a Sobac, general del ejército, quien murió allí.

19 Cuando todos los reyes que ayudaban a Hadad-ezer vieron cómo habían caído derrotados ante Israel, hicieron las paces con Israel y les quedaron sometidos. De ahí en adelante, los sirios temieron seguir ayudando a los hijos de Amón.

Levítico 26:7-8

Perseguiréis a vuestros enemigos, que caerán a espada delante de vosotros.

8  Cinco de vosotros perseguirán a cien y cien de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros,

Eclesiastés 4:9-12

9 Mejor son dos que uno, pues reciben mejor paga por su trabajo.

10 Porque si caen, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del que está solo! Cuando caiga no habrá otro que lo levante.

11 También, si dos duermen juntos se calientan mutuamente, pero ¿cómo se calentará uno solo?

12 A uno que prevalece contra otro, dos lo resisten, pues cordón de tres dobleces no se rompe pronto.

En consecuencia, si un creyente opera individualmente e independiente de sus hermanos, él experimentará una victoria parcial sobre Satán. Necesitamos al cuerpo de Cristo para vencer a Satán en nuestro camino individual también como testimonio de Dios. Es mi preocupación que nos encontremos menos ocupados en nuestras batallas individuales con el demonio y pongamos nuestro centro de atención batallando a Satán con objeto de ganar terreno para el reino de Dios. Esto es lo que está más próximo al corazón de Dios. Cómo Dios busca a aquellos que transcienden sobre sus propias vidas como individuo y en su lugar abrazan Su propósito eterno.

Las Bendiciones del Reino

Hemos aprendido que el reino de Dios es la esfera del gobierno de Dios. Sin embargo, en Romanos se nos dice...

Romanos 14:17

17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

¿Acaso es esta definición contradictoria?

En absoluto, puesto que no podemos experimentar justicia, paz y gozo excepto cuando uno está en sumisión al reino del Rey. En otras palabras, nosotros nunca podremos saborear la justicia, la paz y el gozo de Dios fuera de Su presencia.

Salmos 16:11

11 Me mostrarás la senda de la vida;

en tu presencia hay plenitud de gozo,

delicias a tu diestra para siempre.

Por tanto, donde quiera que el Señor Jesús se manifieste, donde quiera que Él reine, donde quiera Su voluntad sea obedecida, en el lugar donde Su liderazgo es manifiesto, allí encontrarás el reino de Dios y el destrono de Su enemigo.

Es en el reino donde tomamos parte de las riquezas, bendiciones y herencia que tenemos en Cristo. Sin embargo, al igual que los gigantes cananeos eran vagabundos ilegales en la tierra de Canaán, de la misma manera Satán y sus demonios son ocupantes ilegales de esta tierra, robando a la humanidad de gran cantidad de las bendiciones de Dios. Fue solamente por medio de fe y sumisión a Dios que a Israel le fue permitido entrar en la tierra prometida.

 De igual manera, por medio de la sumisión al Señorío de Cristo y fe en Sus promesas, nosotros podemos obtener las bendiciones espirituales que se encuentran en los lugares celestiales...

Efesios 1:3

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,

que nos bendijo con toda bendición espiritual

en los lugares celestiales en Cristo,

...destronando a los demonios que los ocupan...

Efesios 6:12

12 porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Esto contiene un principio espiritual: Dondequiera que se encuentren las bendiciones de Dios, allí se encontrarán los enemigos de Dios que buscan robárnoslas. Donde se encuentren las uvas, allí se encontrarán los gigantes.

Números 13:23,33

23 Llegaron hasta el arroyo Escol y allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual llevaron entre dos en un palo, y también granados e higos.

33 También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes. Nosotros éramos, a nuestro parecer, como langostas, y así les parecíamos a ellos.

Donde se encuentren las bendiciones espirituales, allí estarán los principados y los poderes.

Efesios 1:3

3  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,

que nos bendijo con toda bendición espiritual

en los lugares celestiales en Cristo,

Efesios 6:12

12 porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Por esta razón, la obtención de las bendiciones de Dios requiere de una batalla espiritual, fortaleza, paciencia y fe.

1 Timoteo 6:12

12 Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.

Hebreos 6:12,15

12 a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.

15 Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa.

Hebreos 11:23

23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque lo vieron niño hermoso y no temieron el decreto del rey.

¿Acaso no nos enseña claramente Nuestro Señor que la obtención la herencia del reino requiere una lucha violenta?

Mateo 11:12

12 »Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

 

 

 

El acertijo de Sansón

El principio por el que la iglesia obtiene su herencia está contenido en lo que conocemos como el acertijo de Sansón encontrado en Jueces.

Jueces 14:14

14 Él les dijo:

—Del devorador salió comida,

y del fuerte salió dulzura.

Ellos no pudieron descifrar el enigma en tres días.

Este acertijo contiene una preciosa verdad relacionada con el reino de Dios.

Jueces 14:6-9

6 Entonces el espíritu de Jehová vino sobre Sansón, quien despedazó al león como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en sus manos. Él no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho.

7  Descendió, pues, y habló con la mujer; y ella agradó a Sansón.

Al volver después de algunos días para tomarla, se apartó del camino para ver el cuerpo muerto del león; y vio que en el cuerpo del león había un enjambre de abejas y un panal de miel.

9 Tomándolo en sus manos, fue comiéndose la miel por el camino. Cuando alcanzó a su padre y a su madre, les dio también a ellos para que comieran, pero no les reveló que aquella miel la había tomado del cuerpo del león.

Aquí leemos cómo Sansón mató al león con sus propias manos. Luego tomó la miel del cuerpo del león para alimentarse él y su familia. Ahora notemos, Sansón solamente pudo disfrutar la miel después que hubo matado al león. Tubo que matar al león para disfrutar de la bendición de la miel. Este acertijo contiene un principio espiritual importante referente al reino. Satán es el león, la dulce miel, las ricas bendiciones de la herencia de Dios.

Y ya que Satán nos está sujetando ante la herencia de Dios, no podemos tomar parte de las dulces bendiciones de Dios sin antes destruirle a él. Satán ha de ser sacado al campo de batalla antes de que podamos recibir nuestra herencia y Dios pueda recibir la Suya. En otras palabras, antes de que podamos experimentar la miel (las bendiciones del reino de Dios), primero tenemos que matar al león (Satán). Por tanto, si la iglesia va a destronar a Satán de sus dominios, avanzar hacia el reino de Dios y recibir la herencia, la iglesia tiene que estar dispuesta a entrar en la batalla espiritual. Sin batalla no hay herencia.

Si recuerdan, Israel no podía probar la leche y la miel de la tierra hasta que ellos, en primer lugar, expulsaran y acabaran con sus enemigos. De nuevo, nosotros no nos embarcamos en una guerra espiritual simplemente para gozar de las bendiciones espirituales del reino, sino para preparar el terreno al testimonio de Dios. Sin embargo, en la medida que ganamos terreno para Dios, la herencia se hace nuestra. Resumiendo, nuestra herencia está atada a nuestra manera de proceder al mantener la regla soberana de los cielos en la tierra.

Poco a Poco

¿De qué manera la iglesia desplaza a Satán? En Éxodo encontramos la respuesta.

Éxodo 23:29-30

29 No los expulsaré de tu presencia en un año, para que no quede la tierra desierta ni se multipliquen contra ti las fieras del campo.

30 Poco a poco los echaré de tu presencia, hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra.

Cuando Israel comenzó a poseer la tierra, ellos no destruyeron a todos los cananeos de inmediato, sino que los fueron desplazando poco a poco.

Deuteronomio 7:22

22 Jehová, tu Dios, irá expulsando a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se multipliquen contra ti.

De acuerdo con Josué 12, había 31 reyes en Canaán. Cada rey tenía que ser matado, uno a uno, para que Israel pudiera poseer la tierra. Esa es la manera en que la iglesia tiene que deshacerse de Satán en el día de hoy. A hachazos, la iglesia tiene que derribar el reino de Satán poco a poco, hasta que llegue a un punto que la iglesia haya ganado el terreno suficiente, de acuerdo al criterio de Dios, para que el reino de Cristo sea impuesto violentamente en la tierra. En el día de hoy, la tierra está siendo recuperada por los mansos.

Mateo 5:5

5  Bienaventurados los mansos,

porque recibirán la tierra por heredad.

Finalmente, en la medida que la iglesia con un cincel va, poco a poco, destruyendo al enemigo, llegará un momento en que -la copa- del juicio esté llena y Dios se hará visible Su reino.

Por medio del avance de la Iglesia, Satán será empujado hacia atrás hasta que su reino se derrumbe y de paso al reino de Dios. En ese momento, regresará nuestro Señor Jesús. Sin embargo, a no ser que la iglesia se lance a matar el león, la espera por la venida de Cristo se prolongará y habrá que esperar aún más para poder degustar la dulce miel.

El error del Reconstrucionismo

Al llegar a este punto, algunos pueden haber confundido el mensaje de este último capítulo con un movimiento llamado -reconstrucionismo-. Es éste un movimiento relativamente moderno, con puntos de vista escatológicos y cristianos presentado de varia formas como: -teología del reino ahora-, -teología del dominio- y -teonomía-. Este punto de vista particular tiene su creencia en que la iglesia es responsable por avanzar el reino de Dios en la tierra y que no será victorioso hasta la venida de Cristo.

El reconstrucionismo busca establecer el reino de Dios por medio de estructuras e instituciones ya presentes y existentes. Busca por la iglesia el tomar la riqueza económica y el poder político presente sistema mundial, poniéndolo en manos del pueblo de Dios. En otras palabras, los reconstrucionistas creen que es mediante el presente sistema político y económico por el que podrán establecer el reino de Dios en la tierra – creando teocracias a través del planeta, donde los gobiernos adopten un código legal fundado en la ley mosaica.

Los reconstrucionistas son post-milenialistas; ellos creen que los cristianos -tomarán el mundo- antes del retorno físico de Cristo. Ellos comulgan con la conquista del mundo en lugar del dominio espiritual (esto último es donde está el énfasis de este capítulo.)

A pesar de que estamos de acuerdo con mucho de lo que enseñan los reconstrucionistas acerca de la meta de Dios en la tierra, claramente estamos en desacuerdo con lo que ellos enseñan sobre el método por el cual Dios lleva a cabo su propósito. La estructuras presentes, tanto políticas como económicas, forman parte del sistema de este mundo y en consecuencia destinadas al juicio de Dios. Cristo claramente dijo que Su reino no era de este mundo.

Juan 18:36

36 Respondió Jesús:

—Mi Reino no es de este mundo; si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.

En consecuencia Él no toca las esferas políticas de la tierra.

Juan 6:15; 8:3-11

15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerlo rey, volvió a retirarse al monte él solo.

Juan 8:3-11

3  Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio,

4  le dijeron:

— Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio,

5  y en la Ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?

Esto decían probándolo, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.

Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo:

—El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.

E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.

Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, fueron saliendo uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los más jóvenes; solo quedaron Jesús y la mujer que estaba en medio.

10 Enderezándose Jesús y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo:

—Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?

11 Ella dijo:

—Ninguno, Señor.

Entonces Jesús le dijo:

—Ni yo te condeno; vete y no peques más.

Lucas 12:13-14

13 Le dijo uno de la multitud:

—Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia.

14 Pero él le dijo:

—Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?

Como sus discípulos, nosotros tenemos que seguir el ejemplo de nuestro Señor en este asunto esencial – puesto que nosotros tampoco somos de este mundo.

Juan 15:19

19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os odia.

Juan 17:14-17

14 Yo les he dado tu palabra, y el mundo los odió porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

17 Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad.

A pesar de tener Pablo influencia, él nunca organizó a aquellos que trabajaban con él en un partido político.

Hechos 21:38

38 ¿No eres tú aquel egipcio que levantó una sedición antes de estos días y sacó al desierto los cuatro mil sicarios?

La ciudadanía y los derechos de los cristianos pertenecen a otro mundo. El Señor Jesús ha consignado a juicio el sistema de este mundo presente; por tanto, es un sistema en bancarrota. Si invertimos en él encontraremos que no obtendremos nada a cambio.

Nosotros pertenecemos al pueblo celestial. Nuestros derechos están en lo alto; somos peregrinos y extranjeros en este tiempo presente.

Mateo 6:19-20

19 »No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho destruyen, y donde ladrones entran y hurtan;

20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho destruyen, y donde ladrones no entran ni hurtan,

1 Pedro 1:4

4  para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarchitable, reservada en los cielos para vosotros,

Filipenses 3:20

20 Pero nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.

1 Pedro 2:11

11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma.

Por tanto, la presión de los cristianos para entrar en política y economía para establecer el reino de Dios es totalmente desacertado. Nuestra influencia en esas esferas no es el camino ordenado por Dios para traer el reino a su física existencia. Por el contrario, Dios hará temblar en sus cimientos todas esas estructuras, instituciones y procesos que pertenecen al sistema presente de este mundo.

Hebreos 12:26-28

26 Su voz conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido diciendo: «Una vez más conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo».

27 Y esta frase: «Una vez más», indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles.

28 Así que, recibiendo nosotros un Reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia,

Además, nosotros creemos que la iglesia no debe buscar la acumulación de riquezas y poder de este mundo para ella misma, sino que, debe seguir el ejemplo de Jesucristo y caminar en el camino de la cruz. La escritura es clara en que la porción de Dios en esta vida es persecución y deshonor.

1 Corintios 4:11-13

11 Hasta el día de hoy padecemos hambre y tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados y no tenemos lugar fijo donde vivir.

12 Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos.

13 Nos difaman, y respondemos con bondad; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos.

2 Timoteo 3:12

12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;

Aquellos que sean los últimos en esta vida serán los primeros en la próxima. Y aquellos que hoy sufren reinarán mañana.

Lucas 13:30

30 Hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.

2 Timoteo 2:12

12 si sufrimos, también reinaremos con él;

si lo negamos, él también nos negará;

Hasta nuestro Señor Jesús nos previno que -el sirviente no es más que su señor. Si ellos me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si ellos han guardado mis palabras, también guardarán las vuestras.- En otras palabras, no hay trono sin cruz; la cruz es la única puerta que nos conduce a Su trono (el reino) y a Su casa (la iglesia).

¿Quiere esto decir que la iglesia está vencida? Por supuesto que no, puesto que en Cristo somos triunfantes.

2 Corintios 2:14

14 Pero gracias a Dios, que nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento,

Pero nuestro triunfo no se mide con medidas terrenales de éxitos políticos o económicos, sino por la manifestación de Cristo sobre las influencias satánicas y en la construcción de Su iglesia. El reino de Satán desaparece cuando la iglesia ejerce su influencia celestial, no su poder terrenal. Es por esto por lo que el reino de Dios se le conoce como el reino de los cielos.

Mateo 10:7

7  Y yendo, predicad, diciendo: -El reino de los cielos se ha acercado-.

Recordemos que Israel nunca pretendió establecer una teocracia en Egipto. Por el contrario, Dios llamó a Israel para que saliera de Egipto. De la misma manera, Dios no llama a Su pueblo a remplazar el sistema de este mundo con un nuevo sistema,  sino a estar separados de él.

2 Corintios 6:17

17 Por lo cual,

«Salid de en medio de ellos

y apartaos, dice el Señor,

y no toquéis lo impuro;

y yo os recibiré

La derrota de los egipcios tipifica el triunfo de Cristo y Su iglesia sobre los poderes del maligno.

Colosenses 2:15

15 Y despojó a los principados y a las autoridades y los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

No sugiere, en absoluto, que los cristianos deben hacerse dueños del sistema monetario de este mundo.

Como hijos de Dios, somos llamados a seguir los pasos de Abraham, nuestro padre espiritual, no en los pasos de Noé.

Romanos 4:12

12 y padre de la circuncisión, para los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado.

Después del diluvio, Dios hizo a Noé comenzar de nuevo. Por medio de Noé, Dios trabaja directamente con las naciones,  tratando de mejorar el nuevo mundo estableciendo un orden y ley moral (Génesis 9). Sin embargo, este método no duró por mucho tiempo. Pronto las naciones se echaron a perder. Dios nos muestra el fallo total del sistema de Noé de manera que no caigamos en el mismo error.

Pero Dios tiene un nuevo comenzar para Abraham. Él no llamó a Abraham para mejorar el mundo como Él hizo con Noé. En su lugar, le llamó y le sacó de allí. En Hebreos leemos...

Hebreos 11:9-10

9  Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, habitando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa,

10 porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Como hijos espirituales de Abraham, estamos obligados a seguir sus pasos y caminar como extranjeros y peregrinos en este mundo, teniendo nuestra mentes fijas en la ciudad celestial.

Hermanos, estamos viviendo en una hora en la que Dios está buscando obtener un pueblo para Él que sean llamados fuera por Su nombre.

Hechos 15:14

14 Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles para tomar de ellos pueblo para su nombre.

Dios no está llamando a su pueblo para que se dedique a la conquista del mundo. Somos esos que...

2 Pedro 3:13

13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.

El reino de Cristo llegará cuando Él aparezca en gloria – esta es nuestra bendita esperanza.

Tito 2:13

13 mientras aguardamos la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

A pesar de que somos sal y luz para las gentes de este mundo, llevando el testimonio de nuestro Salvador, no estamos siendo llamados a repararlo, puesto que está destinado a hundirse. Somos llamados a vencer al enemigo de Dios y construir la iglesia de Dios por medios espirituales, y con ellos implantar el reino de Dios.

Acerca de la naturaleza espiritual de nuestra batalla, Pablo escribe...

2 Corintios 10:4

4  porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,

Efesios 6:12

12 porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

La forma práctica en la que Dios llama a la iglesia para vencer a Su enemigo y avanzar Su reino, será el objeto de nuestro siguiente capítulo.

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