Entonces Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad.

Mas entre vosotros no será así; sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, será vuestro servidor;

Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo:

Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Mat 20:25-28

 

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Vestidos

ESTOS SON LOS VESTIDOS

Capítulo VII

Hemos visto que  el sacerdocio del Antiguo Testamento era una clara sombra de la imagen de la iglesia, ahora vamos a considerar los trajes utilizados en el sacerdocio levítico a la luz del propósito eterno de Dios. Estos vestidos hablan ricamente del carácter y la naturaleza del Señor Jesucristo en el creyente. En la Biblia, la palabra traje significa simplemente un articulo utilizado como vestimenta. Un cuidadoso estudio de la Escritura revela que los vestidos de la Biblia servían para dos funciones importantes:

            1)      Para expresar el carácter de uno

            2)      Para cubrir.

Los vestidos expresan carácter y tapan

El Señor Jesús nos previno acerca de los lobos vistiendo trajes de cordero (Mateo 7:15). Al vestirse de cordero, el lobo proyecta, hacia fuera, un carácter diferente al que, en realidad, lleva dentro.

Deuteronomio 22:5

5      »No vestirá la mujer traje de hombre ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque es abominable para Jehová, tu Dios, cualquiera que esto hace.

Aquí Dios prohíbe a los sexos intercambiar vestidos. Al portar vestido de hombre, una mujer testifica que el carácter y la función del hombre le pertenece, y viceversa. Debido a que Dios había establecido funciones específicas a cada uno de los sexos, esto era una abominación. Era una contra venencia a la orden Divina.

Los reyes vestían trajes color rojo y púrpura, puesto que estos colores representan realeza y autoridad. Es por esto por lo que los romanos pusieron sobre Cristo una túnica color púrpura cuando le llevaban a la cruz.

 Juan 19:2

2      Los soldados entretejieron una corona de espinas y la pusieron sobre su cabeza, y lo vistieron con un manto de púrpura,

Por supuesto, ellos se estaban mofando por haber dicho que Él era el Rey de los Judíos.

En Isaías vemos otros significados acerca de los vestidos.

Isaias 9:5

5      Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, serán pasto del fuego.

Isaias 63:3

3      He pisado yo solo el lagar; de los pueblos nadie había conmigo; los aplasté con ira, los pisoteé con furor; su sangre salpicó mis vestidos y manché todas mis ropas.

Aquí vemos como un traje salpicado o manchado de sangre denota el carácter del guerrero.

Isaias 61:3

3      a ordenar que a los afligidos de Sión se les dé esplendor en lugar de ceniza, aceite de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado. Serán llamados -Árboles de justicia-, -Plantío de Jehová-, para gloria suya.

Aquí se menciona el manto de alegría. Este es un vestido que representa el carácter de aquellos que saben como alabar a Dios. En Génesis 37:29, Números 14:6 y Ezra 9:3, encontramos a personas que, en señal de desesperación, se rajan los vestidos. Esta práctica era un cuadro de un corazón roto, tipificando pena y remordimiento.

A través de las Escrituras, aprendemos que el pueblo ponía sus vestidos frente al rey en señal de homenaje. Es por esto por lo que el pueblo ponía sus trajes en el suelo delante de Cristo cuando Él entraba en Jerusalén. Significaba reverencia hacia Él.

Mateo 21:8-9

8      La multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las tendían en el camino.

9      Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!».

De igual manera el Señor Jesús dejó a un lado Sus vestidos cuando lavó los pies de Sus discípulos como una expresión de profunda humildad.

Juan 13:4-5

4      se levantó de la cena, se quitó su manto y, tomando una toalla, se la ciñó.

5      Luego puso agua en una vasija y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secarlos con la toalla con que estaba ceñido.

Otra manifestación la encontramos en...

Exodo 19:10

10   y Jehová le dijo:

—Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana. Que laven sus vestidos

Levitico 11:25

25   »Cualquiera que levante el cadáver de alguno de ellos, lavará sus vestidos, y quedará impuro hasta la noche.

Aquí encontramos que el lavar los vestidos denota una purificación de carácter. En Números 15 y en Deuteronomio 22, le fue ordenado a Israel a llevar bordes azules en las cuatros esquinas de sus vestidos para recordarles de la ley de Moisés. Estos adornos hablaban de la obediencia y conformidad con los mandamientos de Dios.

Debido a que Cristo cumplía la ley en todos sus aspectos, la virtud fluía de los bordes de Su túnica, sanando a aquellos que la tocaban.

Mateo 14:36

36   y le rogaban que los dejara tocar solamente el borde de su manto. Y todos los que lo tocaron, quedaron sanos.

Si recuerdan, Jesús censuró a los fariseos por agrandar los bordes de sus túnicas. Esta crítica iba directa en contra su hipocresía, puesto que los fariseos agrandaban sus bordes para proyectar una falsa imagen de que eran justos de carácter.

Otro ejemplo lo encontramos en los Salmos...

Salmos 69:9-12

9      Me consumió el celo de tu Casa

y los insultos de los que te vituperaban cayeron sobre mí.

10   Lloré, afligiendo con ayuno mi alma,

y esto me ha sido por afrenta.

11   Me vestí, además, con ropas ásperas

y vine a serles por proverbio.

12   Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta,

y se burlaban de mí en sus canciones los bebedores.

Aquí vemos que aquellos que están de luto se visten con ropas ásperas y se cubren de ceniza, significando amargura de alma. Y finalmente en...

Zacarias 13:4

4      Sucederá en aquel tiempo, que todos los profetas se avergonzarán de su visión cuando profeticen; nunca más vestirán el manto velloso para mentir.

2 Reyes 1:8

8      —Uno que tenía un vestido de pelo y un cinturón de cuero ceñido a su cintura—respondieron ellos.

—¡Es Elías, el tisbita!—exclamó el rey—,

Mateo 3:4

4      Juan estaba vestido de pelo de camello, tenía un cinto de cuero alrededor de su cintura, y su comida era langostas y miel silvestre.

...aquí encontramos que los profetas eran conocidos por su ropaje basto y áspero.  En otras palabras, el carácter de los profetas del Antiguo Testamento era fuerte y sin miedo, llevando la censura y la corrección donde era necesario.

En tanto que los vestidos significan el carácter de la persona, también significan taparse y protegerse. En Malaquías 2, el marido que injustamente divorcia a su esposa, se dice cubrir su vestido con violencia. En otras palabras, el hombre que divorcia a su esposa, es uno que violentamente desgarra y elimina la protección de su esposa. Por medio del divorcio, violentamente él la deja desnuda y desprotegida.

Genesis 9:23

23   EntoncesSem y Jafet tomaron la ropa, la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás cubrieron la desnudez de su padre. Al tener vueltos sus rostros, no vieron la desnudez de su padre.

Aquí vemos como Sem y Jafet cubren la desnudez de su padre. En este caso el vestido es usado para prevenir la vergüenza de estar desnudo.

Finalmente en 1 Corintios 11, la Biblia discute el tema de la mujer al cubrirse la cabeza.  En la reunión de la iglesia en Corintio, las mujeres llevaban un velo sobre sus cabezas, significando que ellas estaban bajo la cobertura y autoridad de sus maridos.

El origen y consumación de los vestidos

Salmos 104:1-2

1      ¡Bendice, alma mía, a Jehová!

Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido;

te has vestido de gloria y de magnificencia:

2      el que se cubre de luz como de vestidura,

que extiende los cielos como una cortina,

Dios está vestido de gloria y magnificencia. Está vestido con un traje de luz. Cuando leemos la historia de la creación de Adán, encontramos un lenguaje parecido.

Salmos 8:5

5      Lo has hecho poco menor que los ángeles

y lo coronaste de gloria y de honra.

Se dice que Adán será coronado de honor y gloria. Ya que Adán fue hecho de acuerdo a la imagen y semejanza de Dios, es razonable concluir que Adán estaba cubierto de luz al igual que Dios. Pero Adán pecó, su vestido de luz y gloria desapareció y Adán y su esposa se dieron cuenta que estaban desnudos (Génesis 3:7). Por tanto, cuando el hombre pecó, perdió su cubierta original de luz, honor y gloria. Como resultado, Dios colocó el primer vestido sobre el hombre con objeto de cubrir su desnudez.

Genesis 3:21

21   Y Jehová Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de pieles, y los vistió.

Tal como hemos apuntado anteriormente, los vestidos de piel hablan del derramamiento de sangre. Aquí descansa el principio de la redención. Es por medio del derramamiento de sangre que la vergüenza del hombre es cubierta. Al continuar la lectura de la Escritura, aprendemos que desde el tiempo de Adán, cuando fue cubierto por primera vez, Dios ha estado preparando vestidos para ser portados por su pueblo. Tal como veremos,  a través de todo el Antiguo Testamento, el Señor exhorta  a Su pueblo ponerse los vestidos de justicia y santidad. En cierto sentido, Dios ha ido recuperando progresivamente los vestidos perdidos de luz, honor y gloria que Adán perdió.

La consumación de los vestidos que Dios está restaurando a Su pueblo, se encuentra en el sacerdocio del Antiguo Testamento - particularmente en los vestidos del sumo sacerdote. La Biblia enseña que el sumo sacerdote del Antiguo Testamento es una pre-figura de Cristo.

Hebreos 3:1

1      Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús,

Hebreos 4:14

14   Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.

Por tanto, los vestidos del sumo sacerdote significan el carácter de Cristo. Es Cristo, el segundo Adán, quién recuperó lo que Adán perdió originalmente. Interesantemente los vestidos del sumo sacerdote están hechos de los mismos materiales que la Nueva Jerusalén, un tipo de Novia.

Esto muestra que los vestidos de Cristo (el sumo sacerdote) han de ser portados por la iglesia (la Nueva Jerusalén). En otras palabras, Dios está preparando a la Novia para Su Hijo, de tal manera que sea formada a la imagen de Cristo - es decir, teniendo su carácter y semejanza. Este es el propósito eterno de Dios.

En Apocalipsis 12:1 encontramos que la mujer que lleva al hombre niño está -vestida por el sol-. El destino de la iglesia es estar vestida con la plena gloria de Dios.

De igual manera Pablo dice en 2 Corintios 5:4 que espera ser vestido con el manto de la inmortalidad. Dios, por tanto, está preparando Su gloriosa iglesia, sin mancha ni arrugas, plenamente preparada para ser la Novia. Esto es lo que Dios está buscando obtener para Su Hijo - una, plenamente dispuesta Novia a Su gusto - madura, completa y preparada. Esta Novia estará compuesta de muchos hijos de Dios que estarán destinados a la gloria.

Este es el propósito eterno - obtener una sociedad de gentes que sean portadores de la imagen y el carácter de Jesucristo.

Consideremos ahora esta pregunta ¿de qué manera una novia se prepara para su novio? ¿Acaso no es vistiéndose y adornándose con un vestido de novia?.

Por supuesto. Y este es el plan de Dios para la iglesia. Dios está preparando a la Novia para Su Hijo, poniendo sobre la iglesia los vestidos del matrimonio de verdad, justicia y gloria.

El traje de bodas

En el libro de Rut, encontramos la historia de Rut y Boaz. Rut es un tipo de iglesia y su esposo Boaz un tipo de Cristo, nuestro Redentor. En el capítulo 3 aprendemos que en la medianoche (que quiere significar los últimos días), Naomi, la suegra de Rut, la prepara para acercarse a Boaz con la intención de hacerla su esposa.

Rut 3:3-4

3      Te lavarás, pues, te perfumarás, te pondrás tu mejor vestido, e irás a la era; pero no te presentarás al hombre hasta que él haya acabado de comer y de beber.

4      Cuando se acueste, fíjate en qué lugar se acuesta, ve, descubre sus pies, y acuéstate allí; él mismo te dirá lo que debas hacer.

Notemos cómo Noemí dijo a Rut que se lavara, se engalanara y se acostara a sus pies. Al seguir leyendo encontramos que, como resultado a la acción de Rut, Boaz la tomo como su novia. Y así es con Cristo y la iglesia. Cuando la iglesia se lava con la Palabra, se pone los vestidos correspondientes a su carácter y se humilla a Sus pies, Cristo volverá por Su Novia. La iglesia, entonces, tiene que estar cubierta con los vestidos que corresponden al carácter de Cristo antes que el Novio la tome en matrimonio.

Consideremos los siguientes pasajes del Antiguo Testamento donde Dios señala a Su pueblo que deje a un lado sus miserias y se coloquen los hermosos vestidos que Él les ha preparado.

Isaias 52:1-2

1      ¡Despierta, despierta, vístete de poder, Sión! ¡Vístete tu ropa hermosa, Jerusalén, ciudad santa, porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo!

2      Sacúdete el polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sión.

Isaias 61:10

10 »En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios, porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió y como a novia adornada con sus joyas.

Ezequiel 16:7-14

7      Te hice crecer como la hierba del campo; creciste, te hiciste grande y llegaste a ser muy hermosa. Tus pechos se habían formado y tu pelo había crecido, ¡pero estabas desnuda por completo!

8      »Pasé otra vez junto a ti y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores. Entonces extendí mi manto sobre ti y cubrí tu desnudez; te hice juramento y entré en pacto contigo, dice Jehová, el Señor, y fuiste mía.

9      Te lavé con agua, lavé tus sangres de encima de ti y te ungí con aceite.

10   Luego te puse un vestido bordado, te calcé de tejón, te ceñí de lino y te cubrí de seda.

11   Te atavié con adornos, puse brazaletes en tus brazos y un collar en tu cuello.

12   Puse joyas en tu nariz, zarcillos en tus orejas y una hermosa corona en tu cabeza.

13   Así fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido bordado era de lino fino y seda. Comiste flor de harina de trigo, miel y aceite. Fuiste embellecida en extremo y prosperaste hasta llegar a reinar.

14   Tu fama se difundió entre las naciones a causa de tu belleza, que era perfecta por el esplendor que yo puse sobre ti, dice Jehová, el Señor.

En estos pasajes, Dios habla muy solemnemente a Su Pueblo acerca de los vestidos de bodas que Él ha proveído para ellos. En el pasaje de Ezequiel, el Señor dice a Jerusalén que Él ha cubierto su desnudez, la ha lavado, ungido y vestido con bellos vestidos de lino fino, seda y bordados. A pesar de que Dios ha hecho una provisión  plena de los vestidos necesarios, nosotros tenemos que levantarnos y ponérnoslos tal como se exhorta en Isaías 52.

Además...

Levitico 21:13

13   »Tomará por esposa a una mujer virgen.

Hablando colectivamente acerca de la novia de Cristo, Apocalipsis dice...

Apocalipsis 14:4

4      Estos son los que no se han contaminado con mujeres, pues son vírgenes. Son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero.

La Novia de Cristo tiene que ser virgen. Esto no se refiere a una virginidad física, sino espiritual.

Todos aquellos que no se han envilecido por haber tenido sexo espiritual con Egipto - el sistema del mundo - o Babilonia - el prostituído sistema religioso, hecho por el hombre - no son útiles para el propósito divino. Esto no quiere decir que no vayan a ser salvos; simplemente significa que serán excluidos del uso de Dios y apartados de recibir una mayor recompensa.

Mateo 25:1-13

1 »Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que, tomando sus lámparas, salieron a recibir al novio.

2 Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.

3 Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;

4 pero las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.

5 Como el novio tardaba, cabecearon todas y se durmieron.

6 Y a la medianoche se oyó un clamor: -¡Aquí viene el novio, salid a recibirlo!-

7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.

8 Y las insensatas dijeron a las prudentes: -Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan-.

9 Pero las prudentes respondieron diciendo: -Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden y comprad para vosotras mismas-.

10 Pero mientras ellas iban a comprar, llegó el novio; y las que estaban preparadas entraron con él a la boda, y se cerró la puerta.

11 Después llegaron también las otras vírgenes, diciendo: -¡Señor, señor, ábrenos!-.

12 Pero él, respondiendo, dijo: -De cierto os digo que no os conozco-.

13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.

Por tanto, no solamente la Novia deberá estar debidamente ataviada a la semejanza de Cristo, sino que, además, deberá ser virgen, es decir, libre de mancha alguna procedente del mundo o de los sistemas religiosos. Pablo escribió a los corintios...

2 Corintios 11:2

2      porque os celo con celo de Dios, pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.

Un cambio de vestuario

Para poder adornar a Su Novia con vestidos de belleza y gloria, Dios nos llama para que, en primer lugar, nos deshagamos de nuestros vestidos manchados. Estos vestidos manchados representan en naturaleza al pecado adámico. El cambio de vestimenta significa matar al viejo hombre con todas sus tendencia pecaminosas y ponerse al nuevo hombre en Cristo.

Notemos lo siguiente:

Genesis 35:2

2      Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: —Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, limpiaos y mudad vuestros vestidos.

Zacarias 3:3-5

3      Josué, que estaba cubierto de vestiduras viles, permanecía en pie delante del ángel.

4      Habló el ángel y ordenó a los que estaban delante de él: «Quitadle esas vestiduras viles». Y a él dijo: «Mira que he quitado de ti tu pecado y te he hecho vestir de ropas de gala».

5      Después dijo: «Pongan un turbante limpio sobre su cabeza». Pusieron un turbante limpio sobre su cabeza y lo vistieron de gala. Y el ángel de Jehová seguía en pie.

En Levítico 13 encontramos que si una vestidura era manchada por la lepra, debía ser quemada. La lepra significa pecado. Por tanto, Dios nos dice que la naturaleza del pecado debe ser destruido; las vestimentas de injusticia deben ser abandonadas. El Nuevo Testamento establece un paralelo al cambio de vestimenta en las cartas de Pablo a los Efesios y a los Corintios, donde les exhorta a quitarse el viejo hombre y ponerse el nuevo. (Efesios 4:22 y Colosenses 3:8).

El orden es significativo. Tenemos, en primer lugar sacarnos el viejo hombre - nuestra naturaleza adámica - antes de que podamos vestirnos con el nuevo hombre - nuestra nueva naturaleza en Cristo.

Por tanto, no podemos quitarnos sin ponernos.

Muchos cristianos, hoy día, enfatizan esta negativa: abandonar el pecado, cortar con los malos hábitos, abandonar los viejos caminos, etc. Pero a la vez tenemos que remplazar estos hábitos por otras prácticas positivas y ejercicios que emanen del nuevo hombre. Si no, regresaremos de nuevo al viejo hombre. En consecuencia, antes que podamos ponernos los vestidos de bodas, los sucios vestidos deben ser quitados. Más adelante discutiremos exactamente cómo las obras del viejo hombre son eliminadas.

El lavado de los vestidos

En tanto que el Antiguo Testamento revela el pensamiento de cambiar los vestidos sucios, también demuestra el pensamiento de lavar los vestidos.

Genesis 49:11

11   Atando a la vid su pollino y a la cepa el hijo de su asna, lavó en el vino su vestido y en la sangre de uvas su manto.

Levitico 6:27

27   Todo lo que toque su carne quedará santificado, y si su sangre salpica sobre el vestido, lavarás aquello sobre lo cual caiga en lugar santo.

Hebreos 9:22

22   Y según la Ley, casi todo es purificado con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión.

En los pasajes anteriores, encontramos una conexión entre el lavado de los vestido s y la sangre. El significado espiritual es obvio. En la misma forma en que Judá lavó sus vestidos en la sangre de las uvas, así nuestros pecados deberán ser lavados en la sangre preciosa de Cristo.

¿Por qué, entonces, Dios nos dice en algunas escrituras que nos quitemos nuestros vestidos sucios, cuando en otras nos dice que los lavemos? La contestación a esta pregunta se encuentra en entender la diferencia que existe entre pecado y pecados. El cambio de vestimenta y lavar la vestimenta representan dos diferentes facetas de salvación. Por un lado, el cambio de vestimenta indica nuestro alejamiento del pecado. Por otro lado, el lavado de nuestras vestiduras significa limpiarnos del pecado.

Cuando nacemos en este mundo, lo hacemos dentro de la raza de Adán. Por tanto, al nacer, recibimos la naturaleza de Adán. La Biblia llama esta naturaleza -el viejo hombre-. Dentro del viejo hombre - la vieja naturaleza humana - reside la ley del pecado (en singular). Cuando el viejo hombre actúa, comete acciones que son injustas, conocidas con el nombre de pecados (plural). Por tanto, los pecados es la manifestación externa que emana de la ley del pecado habitando en nuestra carne.

El pecado es nuestra antigua naturaleza; los pecados son nuestras antiguas acciones. Tenemos un problema por partida doble. No solamente nuestras acciones son equivocadas, sino que nosotros también estamos equivocados. La raíz del pecado está en nosotros, está en nuestra naturaleza. Para que Dios nos pueda apartar de nuestro continuo pecar (nuestros pecados), antes Él tiene que tratar con nuestra naturaleza (nuestro pecado).

La Cruz y la Sangre

Por medio de la cruz de Cristo, Dios lidia con nuestro pecado. Por medio de la sangre de Cristo, Dios lidia con nuestros pecados. Es por medio de la cruz de nuestro Señor Jesús que Dios nos aparta del poder del pecado. En la cruz, nuestro antiguo hombre - aquel que servía al pecado - fue crucificado con Cristo.

Romanos 6:6-8

6      sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado,

7      porque, el que ha muerto ha sido justificado del pecado.

8      Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él,

El viejo hombre no puede ser educado, renovado, lavado o reparado. Tiene que morir. De la misma manera que recibimos la naturaleza adámica al nacer, es por medio de la muerte que nos liberamos de ella. Romanos 6 nos dice que el viejo hombre murió con Cristo, puesto que estábamos en Él cuando fue crucificado. De esta manera la muerte de Cristo se convierte en nuestra muerte. El cambio de vestiduras habla de este aspecto de redención.

Por otro lado, es la sangre de Cristo la que resuelve el problema de nuestros pecados ante Dios.

Romanos 3:25

25   a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,

Por medio de la sangre derramada de Jesús, es perdonado y lavado, ante los ojos de Dios, cada acto pecaminoso que nosotros hayamos cometido. Ya Dios no nos hace responsable de esos pecados, pues Cristo ha pagado por ellos la penalidad que merecían. Por tanto, el lavado de las vestiduras habla de este aspecto de la redención.

En suma, no solamente Dios ha resuelto el problema de nuestros pecados, Él también ha resulto el problema de nuestra naturaleza pecaminosa. En Adán no solamente nuestras acciones son malas, sino que nosotros también somos malos. Cristo, sin embargo, ha solucionado completamente este doble problema. Él ha perdonado nuestras acciones pecaminosas por medio de la Sangre de Cristo (Él lavó nuestras vestiduras). Por medio de la sangre, nuestros pecados son perdonados y somos justificados ante los ojos de Dios. Por medio de la cruz, la vieja creación en Adán, terminó y ahora somos hechos nuevas criaturas en Cristo. ¡Qué completa es nuestra salvación!

Conservando nuestros vestidos

Más allá del cambio y lavado de los vestidos, existe otra faceta en el tratamiento de Dios, que tiene que ser comprendida antes que Dios nos vista con Sus brillantes atavíos de boda. Esta faceta tiene que ver con la manera de mantener impecables nuestros atavíos. Después de haber lavado nuestros vestidos por medio de la sangre de Cristo y habiendo sido cambiados por medio de Su muerte, nosotros somos responsables de mantener su pureza.

Si el creyente lo desea, este puede manchar su vestimenta. Jesucristo nos ha dado la provisión de guardar nuestros vestidos y mantenerlos sin mancha. Notemos los siguientes pasajes que nos exhortan a guardar nuestras vestiduras y mantenerlas libres de mancha.

Mateo 22:12

12   y le dijo: -Amigo, ¿cómo entraste aquí sin estar vestido de boda?-. Pero él guardó silencio.

Apocalipsis 16:15

15   «Yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela y guarda sus vestiduras, no sea que ande desnudo y vean su vergüenza».

Apocalipsis 3:4

4      Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.

Apocalipsis 3:18-19

18   Por tanto, yo te aconsejo que compres de mí oro refinado en el fuego para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez. Y unge tus ojos con colirio para que veas.

19   Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso y arrepiéntete.

Eclesiastes 9:8

8      Que en todo tiempo sean blancos tus vestidos

y nunca falte perfume sobre tu cabeza.

Judas 23

23   A otros, salvadlos arrebatándolos del fuego; y de otros, tened misericordia con temor, desechando aun la ropa contaminada por su carne.

Santiago 1:27

27   La religión pura y sin mancha delante de Dios el Padre es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones y guardarse sin mancha del mundo.

Hermanos y hermanas, el Señor nos exhorta a que conservemos nuestros vestidos y los guardemos de toda mancha. ¿Qué significa esto? Simplemente que nos guardemos (nuestro carácter) de estar limpios de mancha por el pecado y el mundo - pues los vestidos son indicativos del carácter. Las manchas y arrugas aquí mencionadas corresponden a las 12 que discutimos en el capítulo anterior. De nuevo, si vamos a ser útiles al propósito del Señor y convertirnos en su dispuesta Novia, tenemos que marchar ante Él en amor.

Hermanos, no permitan ser condenados por este mundo, si tienen una mancha, Cristo puede limpiarla por nosotros. Vayan a Él en humilde arrepentimiento y decidan mantener Su Espíritu que nos ayudará a no volver a caer. Reciban las palabras de...

Judas 24

24   A aquel que es poderoso para guardaros sin caída y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría,

Efesios 5:27

27   a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha.

Hermanos, Cristo ha prometido presentarnos al Padre sin mancha, Él va a lograr Su iglesia gloriosa.Creámos en Su Palabra y conservemos nuestros vestidos.

El Tabernáculo y los Vestidos

En el libro del Éxodo, la Biblia describe el diseño del tabernáculo de Moisés. En el medio de las explicaciones de los detalles del tabernáculo, la Escritura, en los capítulos 28 y 29, torna de discutir el tabernáculo hacia la explicación del sacerdocio. En el capítulo 28 leemos acerca de los vestidos del sacerdocio, en el capítulo 29 leemos acerca de la consagración del sacerdocio.

Después de discutir, en esos dos capítulos,  los detalles referentes al sacerdocio, la Escritura, en el capítulo 30, vuelve a retomar el tema del diseño del tabernáculo. ¿Por qué la Escritura discute el sacerdocio y sus vestidos en medio de la discusión del diseño del tabernáculo? Pues porque el tabernáculo no tiene sentido sin los sacerdotes y los sacerdotes no tienen sentido sin sus vestidos.

Exodo 28:4

4      Lasvestiduras que harán son estas: el pectoral, el efod, el manto, la túnica bordada, la mitra y el cinturón. Hagan, pues, las vestiduras sagradas a Aarón, tu hermano, y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes.

Los vestidos hacen al sacerdote útil en el ministerio del tabernáculo. El tabernáculo tipifica a la iglesia en forma corporativa, en tanto que el sacerdocio tipifica a los creyentes individualmente. El significado es claro. Para que la iglesia funciones apropiadamente, tiene que estar vestida con las vestimentas espirituales. Puesto que la iglesia que será construida y utilizada por Dios deberá estar vestida con el carácter de Cristo.

En la administración del Antiguo Testamento, existían tres compartimentos en el tabernáculo de Moisés. Estos eran los siguientes: El patio exterior - con el altar de bronce y el lavatorio, el lugar santo - con el candelabro de oro, la mesa con los panes de la proposición y el altar de oro para el incienso, y el lugar santísimo - conteniendo el arca de la alianza. Lo más que nos adentramos en el tabernáculo, lo menor que es el recinto. El patio exterior era el mayor, en tanto que el lugar santísimo era el menor.

Correspondiendo a los tres compartimentos del tabernáculo, también eran tres los tipos de sacerdotes que servían en el tabernáculo: Los levitas, quienes administraban solamente en el patio exterior, los sacerdotes ordinarios (o hijos de Aarón), quienes administraban el lugar santo y el sumo sacerdote, quien era el único que podía entrar en el lugar santísimo - a propósito de esto, el sumo sacerdote solamente podía entrar al lugar santísimo, una vez al año, en el día del perdón para ofrecer sacrifico por los pecados de la nación.

La Unión con Cristo - nuestro Sumo Sacerdote

La Escritura no habla acerca de la vestimenta de los levitas. Tal como lo conocemos, Dios no ordenó vestidos especiales para ellos. Sin embargo, los sacerdotes ordinarios se vestían con cuatro tipos de vestidos y el sumo sacerdote con nueve. El sumo sacerdote tipifica a Jesucristo...

Hebreos 2:17

17   Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.

...puesto que Cristo es nuestro sumo sacerdote.

Hebreos 4:14

14   Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.

Como hemos visto, los vestidos expresan el carácter. Por tanto, cada vestido portado por el sumo sacerdote, denota un aspecto del carácter de nuestro Señor Jesús.

Y puesto que la iglesia es el cuerpo de Cristo, esos vestidos se aplican a nosotros también. Dios quiere que nosotros nos -pongamos a Cristo- y que nos -conformemos a la imagen de Su Hijo-.

Romanos 8:29

29   A los que antes conoció, también los predestinó para que fueran hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Romanos 13:14

14   Al contrario, vestíos del Señor Jesucristo y no satisfagáis los deseos de la carne.

En el pasado se han escrito innumerables libros sobre cómo los vestidos del sumo sacerdote configuran al Señor Jesucristo como figura del sumo sacerdote. Todos esos libros han ayudado mucho al cuerpo de Cristo pero justamente como -la simiente de la mujer- y  -el hombre niño- se refieren a Cristo, también se refieren a Su iglesia y de igual forma lo hacen los vestidos del sumo sacerdote. Estos aspectos han de ser vistos con atención.

De todo corazón, estamos de acuerdo con la interpretación tradicional de que Aarón es una sombra de Jesucristo, en tanto que sus hijos tipifican a la iglesia. Sin embargo, cuando descubrimos que la iglesia es una corporación de Cristo en la tierra, los vestidos del sacerdote son vistos bajo una luz diferente. No podemos separar a Cristo de Su cuerpo, puesto que el cuerpo es -la plenitud de Él que llena todo en todo-. Además, la iglesia está -en- Cristo. No obstante la íntima unión que existe entre Cristo y Su iglesia, reconocemos que Cristo es preeminente sobre todas las cosas, incluyendo Su cuerpo.

C. H. Mackintosh dijo:

No importa cuán cercana sea la unión (tan cercana como el consejo eterno de Dios en su amor de redención quiera hacer), en todas las cosas Cristo tiene que tener preeminencia. No puede ser de otra forma. Él es Cabeza sobre todas las cosas - Cabeza de la iglesia, Cabeza de la creación, Cabeza de los ángeles, Señor del universo... Él está por encima de todas las cosas, el primer concebido de entre los muertos y de toda la creación, el comienzo de la creación de Dios. Cada familia, tanto en el cielo como en la tierra tiene que medirse por Cristo, en la categoría divina. Todo esto será gratamente poseído en cada mente espiritual, y su mera traída a la mente enviará un estremecimiento a cada uno de los corazones cristianos... Que la iglesia pueda elevarse a los lugares más altos de la gloria, será para ella de alegría el postrarse a los pies de Él, quien se detuvo para levantarla, por el mérito de Su completo sacrificio, en unión con Él, quién, habiendo satisfecho, en plenitud, todas las exigencias de la justicia divina, haciéndola inseparable uno con Él, en toda Su infinita aceptación con el Padre y en Su gloria eterna. No siente vergüenza alguna en llamarnos hermanos. 

En tanto es verdad que Cristo, nuestro Sumo Sacerdote, era el único en poder entrar en el lugar santísimo, Él ahora ha diseñado la manera de hacer que nosotros entremos también. En este aspecto, Él es nuestro predecesor.

Hebreos 6:20

20   donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.

Hebreos 10:19

19   Así que, hermanos, tenemos libertad para entrar en el Lugar santísimo por la sangre de Jesucristo,

La puerta que nos lleva al lugar santísimo ya no está restringida al Gran Sumo Sacerdote. Jesucristo nos ha entrado en él, puesto que ahora estamos en Él. Estamos unidos a Cristo en Su resurrección y ahora nos hemos convertido en Su cuerpo. Los vestidos del sumo sacerdote, entonces, no solamente hablan de la riqueza de nuestro Señor Jesús. También hablan de Su Esposa - la iglesia - puesto que la iglesia es inseparable al Cristo Resucitado.

Los vestidos del Sumo Sacerdote

¿Cuál era el propósito de los vestidos del sumo sacerdocio?

Exodo 28:2

2 Harás vestiduras sagradas a Aarón, tu hermano, que le den honra y hermosura.

Los vestidos del sumo sacerdote manifestaban santidad, gloria y belleza. Estos elementos son el centro de la misma naturaleza y carácter del Señor Jesús. Puesto que Dios busca obtener una Novia que sea la imagen de Su Hijo, la iglesia tiene que reflejar esas mismas características de santidad, gloria y hermosura que hay en Cristo. Consideremos...

Efesios 5:27

27   a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa y sin mancha.

De acuerdo con Pablo, la iglesia es gloriosa, santa y bella - sin mancha ni arruga. ¿Se dan cuenta, hermanos? Los vestidos del sumo sacerdote no solamente revelan a Cristo, sino que también reflejan a la preparación nupcial de la iglesia. Hablan del carácter de nuestro Señor Jesús que Dios llama a que adecuadamente apropiemos en nuestras vidas.

Consideremos los siguientes pasajes que muestran también cómo los vestidos sacerdotales hablan del carácter de Cristo, del cual tenemos que hacer propio.

Salmos 132:9

9      Tus sacerdotes se vistan de justicia y se regocijen tus santos.

Salmos 132:16

16   Asimismo vestiré de salvación a sus sacerdotes y sus santos darán voces de júbilo.

Job 29:14

14   Iba yo vestido de justicia, cubierto con ella; como manto y diadema era mi rectitud.

Salmos 45:13-14

13   Toda gloriosa es la hija del rey en su morada; de brocado de oro es su vestido.

14   Con vestidos bordados será llevada al rey; vírgenes irán en pos de ella, sus compañeras serán traídas a ti.

Hechos por el mejor sastre

De acuerdo con la Escritura, los vestidos del sumo sacerdote estaban hechos por el mejor sastre y mejores materiales. Así Dios escogía y ungía a unas personas, en particular,  para que llevaran a cabo la confección de los vestidos.

Exodo 31:6-10

6      He puesto junto a él a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan, y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado:

7      el Tabernáculo de reunión, el Arca del testimonio, el propiciatorio que está sobre ella y todos los utensilios del Tabernáculo;

8      la mesa y sus utensilios, el candelabro de oro puro con todos sus utensilios, el altar del incienso,

9      el altar del holocausto y todos sus utensilios, la fuente y su base,

10   los vestidos del servicio, las vestiduras santas para Aarón, el sacerdote, las vestiduras de sus hijos para que ejerzan el sacerdocio,

Exodo 35:34-35

34   Ha puesto en su corazón el don de enseñar, tanto a él como a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan,

35   y los ha llenado de habilidades para que hagan toda obra de arte y de invención, de bordado en azul, en púrpura, en carmesí, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor e inventen todo diseño.

Dios dio el diseño de los vestidos. Aholiab fue encargado de confeccionarlos. Era un excelente artesano, lleno de sabiduría y habilidad. Aholiab es un tipo de Espíritu Santo, puesto que es el Espíritu el que -graba- y -borda- el carácter de Cristo en nosotros por medio del preciso cuchillo que es la cruz. No obstante, el resultado de tan penoso bordado y grabado produce  bellos y gloriosos vestidos del justo carácter de Cristo que hay en nosotros. Escuchemos los adjetivos que describen los vestidos del sumo sacerdote: -fino lino-, -oro puro-, -piedras preciosas- y -llenos de habilidades-.

En lo físico, esos vestidos eran impresionantes, espléndidos y magníficos. Esto se debe a que todos eran una sombra de la belleza de nuestro Señor Jesucristo. Es interesante considerar que el tabernáculo era construido con los mismos materiales de los vestidos. Esto, nuevamente, sugiere que la iglesia está destinada a compartir el mismo carácter de su amado Señor.

En los capítulos siguientes, veremos las nueve piezas del sumo sacerdote.

¡Que Dios nos de entendimiento relativo al profundo significado espiritual de estos vestidos y nos enseñe a cada uno de nosotros cómo ponérnoslos!

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