BADEN-POWELL, LAS DOS VIDAS DEL HÉROE
Bill Hillcourth
BREVE SEMBLANZA DEL AUTOR ** UNA PALABRA DEL TRADUCTOR ** RECONOCIMIENTOS ** APENDICES

PRIMERA VIDA : EL HÉROE DE MAFEKING
EL SEPTIMO HIJO
** EL MUCHACHO DE CHATERHOUSE ** UN SUBALTERNO EN LA INDIA ** EL HUSAR EN ACCION ** EL SERVICIO EN AFRICA ** A AMBOS LADOS DEL CANAL ** DE NUEVO EN AFRICA ** INTERLUDIO MEDITERRANEO ** LA EXPEDICION ASHANTI ** EL LEVANTAMIENTO MATABELE ** COMANDO EN LA INDIA ** EL INICIO DE LA GUERRA BOER ** EL ASEDIO DE MAFEKING ** CLÍMAX UNO ** FIN DE LA GUERRA ** INSPECTOR GENERAL

SEGUNDA VIDA : JEFE SCOUT DEL MUNDO
GENESIS DE UNA IDEA ** AVENTURA ISLEÑA ** CREACION DE UN BEST SELLER ** EL PROYECTO SE CONVIERTE EN MOVIMIENTO ** DIFUSION MUNDIAL DEL ESCULTISMO ** UN VIAJE DE CONSECUENCIAS ** FIN DE UNA ERA ** CAPEANDO LA TORMENTA ** CLIMAX DOS ** JEFE SCOUT DEL MUNDO ** LORD BADEN-POWELL OF GILWELL ** LOS ÚLTIMOS AÑOS

 


XV
Inspector General
Años: 1903-07 Edad: 46-50 años

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General Baden-Powell, inspector General de Caballería durnte una inspección

Como en ocasión anterior, veinticuatro años antes, Baden-Powell regresó a Inglaterra a una nueva casa. La del N° 8 de St. George’s Place había tenido que ceder al avance de la civilización, para dar paso a la estación de la esquina de Hyde Park del "horrible tubo de dos peniques" —el Metro de Londres. La Sra. Baden-Powell y Agnes se mudaron al N° 32 de Princes Gate, S.W. Había sido muy duro para su madre dejar el viejo lugar, pero B-P trató de consolarla demostrándole que su valor real había terminado, que "el No. 8 había cumplido su misión para la familia y nos había permitido un buen comienzo a todos nosotros".-

Baden-Powell se acomodó en su propio y espacioso cuarto en el nuevo hogar. Lo decoró con algunas de sus acuarelas y con gran cantidad de trofeos de caza mayor. Su domicilio en Londres era una excelente base de operaciones, aunque haría poco uso de ella—su trabajo y sus viajes le darían escasas oportunidades de pasar mucho tiempo en casa.

El 9 de marzo de 1903 el Mayor-General Baden-Powell se presentó en la Oficina de Guerra.-

Había sido nombrado Inspector General de la Caballería en un momento muy propicio. La Guerra Boer había servido mucho para abrir los ojos al público y al alto mando del Ejército Británico. Un comparativamente pequeño número de Boers, sin entrenamiento militar, al mando de jefes voluntarios, había acosado por casi tres años a un ejército mucho mayor, dc supuestamente bien entrenados soldados, bajo el mando de gran cantidad de oficiales profesionales; evidentemente algo estuvo mal y lógicamente también había que hacer cambios.-

La Oficina de Guerra estaba dispuesta a escuchar nuevas voces y nuevas ideas.-A Baden-Powell se le dio la oportunidad expresarse de imponer a toda la caballería británica los métodos que él creía serían más eficaces.-

Su responsabilidad era muy grande.-También sus dudas debido a sus numerosas ausencias en varios sitios del Imperio en Inglaterra había servido única e intermitentemente en la caballería, y consecuentemente, se sentía "fuera de contacto con los hombres y las disposiciones del día que regían en la patria". No había pasado por el Colegio de Estado Mayor y sólo tenía un vago conocimiento de estrategia e historia militar.-Por otro lado, había estado en servicio activo con tropas a caballo en la India y en Africa, había comandado un regimiento y una brigada de caballería en ultramar, había tenido experiencias diferentes del exclusivo trabajo de regimiento, en varias maniobras militares. Tenía los antecedentes necesarios, aunque no podía decirse que era "un oficial caballería estrictamente ortodoxo".-Lo que necesitaba principalmente era educarse en los métodos modernos de la caballería.-

Para este propósito decidió visitar centros de caballería participar en maniobras militares en ultramar, anticipando que, estas visitas le darían el conocimiento necesario y bagaje en esfuerzos por mejorar la caballería de Inglaterra.-

Partió para el primero de estos viajes al mes de su regreso, acompañado por su ayudante de campo, Mayor Harvey Kearsley a quien había traído consigo desde Sur Africa, salió de Bremenhaven para los Estados Unidos y Canadá en el S.S "Kronprinz Wilhelm", de cuatro chimeneas, después de una corta y algo desilusionante visita a la Escuela de Caballería Alemana en Hánover.-

 

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Baden-Powell tenía una razón especial para ir a América primero.-Había sido educado en la tradición de "arme blanche" de la caballería, donde la usanza era cargar a galope tendido, con las espadas desenvainadas y acompañamiento de toque de clarín.-En las guerras actuales "civilizadas" había visto poco uso para esta actuación melodramática, a pesar de que había sido efectiva un par de ocasiones contra los Zulúes y los Matabeles.-Durante su guerra civil, los americanos habían usado la caballería de otra manera:- la carga a caballo era utilizada pocas veces, mientras que el movimiento rápido de caballería, el reconocimiento, la búsqueda y el ataque desmontado, estuvieron a la orden del día. El General Confederado J.E.B. ("Jeb") Stuart había usado estas tácticas al apoyar a los cuerpos del General ‘Stonewall’ Jackson; la caballería altamente móvil del general de la Unión, Philip Sheridan, había sido causa de la derrota del ejército de Lee.-

En la Oficina de Guerra del Ejército de los Estados Unidos, en Washington, D.C., Baden-Powell fue recibido por Elihu Root, Secretario de Guerra de Theodore Roosevelt y presentado a los generales americanos a cargo de la caballería y el entrenamiento de oficiales. Después de una larga y muy satisfactoria sesión sobre métodos y problemas, uno de sus nuevos amigos oficiales llevó a B-P al Fuerte Myers, a unas cuantos kilómetros de la capital, para "un espectáculo asombroso" de equitación de precisión, por un escuadrón de caballería.-

Durante la siguiente semana Baden-Powell y Kearsley continuaron de una manera descansada a través de los principales campos de batalla de la Guerra Civil Americana. B-P había leído cuidadosamente la historia y estrategia de cada batalla. Visitando los lugares hizo que cada acción pareciera cobrar vida ante él.-

En la Academia Militar de los E.E.U.U. en West Point, Nueva York, el superintendente le rindió al Inspector General Británico todos los honores posibles. Durante un atareado día visitó los edificios, observó una exhibición de equitación y unos ejercicios de caballería y fue obsequiado con un juego bona fide de béisbol americano entre West Point y la Universidad de Harvard.-

Antes de regresar a casa B-P hizo un viaje de cinco días al Canadá. Visitó Niágara Falls, Toronto, Ottawa. Montreal, Quebec, y se reunió con jefes militares canadienses para "hablar sobre caballería y asuntos militares coloniales".

El viaje de B-P a Estados Unidos tuvo sus repercusiones. La mayoría fueron de su propia cosecha, causada por su insistencia en viajar de Incógnito para despistar a los periodistas. Sus seudónimos de "Coronel R. Stephenson", en Nueva York y Washington, "Horace Peel" en Montreal y "Sr. Harvey" en Quebec, fueron descubiertos rápidamente. En cada ciudad los periódicos publicaban sus idas y venidas, incluyendo sus alias, aunque ningún periodista logró alcanzarlo.

Pero el último día de su estada en Nueva York se encontró en problemas. Había ya empacado y enviado su equipaje a bordo del S.S. "Kaiser Wdhelm II".- Había estado hablando por teléfono desde el cuarto de su hotel con uno de sus amigos, y babia omitido colgar el audífono cuando el teléfono empezó a sonar otra vez. Era un periodista preguntando al gerente del hotel si el General Baden-Powell estaba allí y si había tomado el barco de la tarde. "Así que yo mismo le contesté como me hubiera gustado que lo hiciera el gerente, es decir, lo puse sobre una pista equivocada".-

B-P esquivó al periodista, pero el periodista no era fácil de evadir.-Su "entrevista" con el General Británico apareció en el periódico al día siguiente y ocasionó un revuelo considerable.-

Daba a entender que Baden-Powell había dicho al periodista que "en conjunto el arma de caballería americana no llegaba a la altura de la rama británica de ése servicio..." que "la estatura de los hombres era más baja que la normal en la caballería británica...", que "la comida que se da diariamente a los soldados de caballería esta muy sazonada y que toman demasiado café...", y así por el estilo, toda una columna impresa de "citas" fabricadas.-

Todos los periódicos de los Estados Unidos recogieron la historia y expresaron editorialmente sus críticas a "los comentarios desfavorables del General Baden-Powell sobre la caballería americana".-

B-P no sabía nada de esta conmoción ya que se encontraba en alta mar.-Pero poco después de su regreso a Inglaterra le llevaron el articulo original y las críticas.-Inmediatamente envió un violento cable transatlántico con su desmentido y envió cartas a Washington Fuerte Myers, West Point y al periódico que lo había ofendido.-

El General Henry C. Corbin, quien había hecho los arreglos para él en los Estados Unidos, no estaba preocupado.-"He hecho que publiquen ampliamente su cable y su carta.- Pero mi querido Powell, ¿Para qué pensar en ello?...Le aseguro que nuestra gente entenderá por su desmentido que usted está libre de haber querido ofender a nadie..."

Pero el editor del periódico estaba muy mortificado.- Publicó una disculpa en su diario y terminaba con una carta personal para Baden-Powell diciendo:-"...debo añadir que el periodista es inglés y nunca nos imaginamos que podía tratar de tergiversar a un oficial británico.....-

El incidente estaba cerrado.-Pero los efectos persistieron en la tensa actitud de Baden-Powell con los periodistas.-


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Baden-Powell pasó la primavera y el verano de 1903 investigando las condiciones de la caballería en su patria.-Desde principios de mayo hasta fines de agosto estuvo continuamente en movimiento, inspeccionando la caballería y los cuerpos de guardia reales de Inglaterra y Gales, Escocia e Irlanda, visitando más de una veintena, desde Dorset a Inverness-Shire, desde Kent hasta el Condado de Kildare. Para las grandes distancias entre los centros usaba el ferrocarril; pero para distancias cortas prefería el muy de moda automóvil, que poco a poco ganaba actualidad.

Era tan poco ortodoxo en sus inspecciones como lo era en muchos otros asuntos militares. No seguía el tradicional procedimiento de contagiar a los oficiales, con semanas de anticipación, de la "fiebre inspectiva", apegándose a un corto programa formal durante la inspección. En lugar de eso, B-P prefería llegar sin ser anunciado y permanecer un par de días con cada regimiento, viviendo con ellos en campamento o en barracas, viéndolos trabajar y jugar, observando el modo como los oficiales manejaban a sus hombres, la manera como correspondían los hombres a sus oficiales. No creía en el acercamiento superficial de antaño.-No estaba interesado en las apariencias: "escupir y pulir", sino en buscar la eficacia de sus regimientos.-

Después de un par de inspecciones semanales B-P trató, tanto corno fue posible, de reservarse los fines de semana para visitar la zona que estaba inspeccionando en ese momento. No solamente visitó a sus viejos amigos —los Noble, los Grant, los Greave, los Baker Russel y muchos otros. A donde quiera que iba a una inspección le llegaban invitaciones para que pasara la noche en casas de campo y castillos cercanos, hacer un alto e ir a pescar o cazar. Era recibido con entusiasmo.-Como conversador y anfitrión no tenía parangón. No solamente había conservado sino enriquecido mucho su tesoro de historias interesantes, su repertorio de canciones y chistes. Y como celebridad era buscado ansiosamente; a donde quiera que iba, su fama en la Guerra Boer iba con él —discretamente en lo que se refería a él, pero definitivamente en la mente de todos los demás invitados.

Había otras invitaciones que el "Héroe de Mafeking" no podía rehusar: peticiones para que entregara medallas a veteranos de la Guerra de Sur Africa o para inspeccionar diversos grupos juveniles, solicitudes de presentarse para aceptar privilegios especiales en diferentes ciudades, con los consiguientes desfiles, recepciones, cenas y discursos.

Tampoco podía negarse a la invitación del Rey de Sajonia al Inspector General de la Caballería del Ejercito Británico, para presenciar las maniobras alemanas de otoño, a fines de agosto de 1903.

 

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B-P había asistido anteriormente a maniobras militares clandestinamente.-Ahora iba a ser testigo como huésped oficial, en representación de su país.-

Llegó a Zeithain, cerca de Dresden, al día siguiente de abandonar Londres. Un carruaje con un soldado de ordenanza lo estaba esperando y lo llevó al acuartelamiento donde los oficiales estaban cenando. Fue recibido con mucha cortesía por el Príncipe Heredero de Prusia y por von der Planitz, General de Caballería. Al otro día se le proporcionó un caballo y fue llevado por su A.D.C. a los terrenos de ejercicio, a cuatro millas (6.4 kms.) de distancia.-

Toda la mañana estuvo observando con ojo crítico los movimientos de las divisiones:-"Se ejecutaron seis planes- Ejercicios menores muy buenos, y evoluciones mayores generalmente pobres".- Por supuesto, estuvo particularmente interesado en las maniobras de la caballería al mando de von der Planitz..-No estuvo especialmente impresionado: "Aunque sus oficiales son buenos y estrictamente entrenados, cometieron errores flagrantes en el campo y les faltó iniciativa".

Pero un par de días más tarde lo impresionó el desfile, durante dos horas, de los treinta y cuatro mil hombres del XII Cuerpo Mi1itar (Sajón) ante el Emperador de Alemania y su estado mayor, e] Rey de Sajonia y su séquito y miles de espectadores. "Una vista realmente asombrosa por su uniformidad y su buena disciplina. Excelente la infantería. La caballería igual, especialmente los Coraceros Prusianos con sus casacas blancas, corazas de acero y yelmos, y lanzas negras y blancas".

Después del desfile la realeza y sus huéspedes se encaminaron a la estación para tomar sus lugares en el tren especial que los llevaría a Dresden, para la cena de gala de esa noche. Mientras B-P se apresuraba a llegar al vagón alguien lo llamó por su nombre con voz inglesa. Se volvió y se encontró cara a cara con el Kaiser Guillermo II.

El Emperador estaba de muy buen genio. Bromeaba con Baden-Powell acerca de la belleza de su uniforme de gala comparado con el atavío de los Alguaciles de Sur Africa, y luego le preguntó si le había gustado el desfile y particularmente. ¿qué pensaba de las lanzas de los ulanos?.

"El desfile fue magnifico’, le dijo B-P al Emperador, "pero con relación a las lanzas, las considero demasiado largas para un uso práctico’.-

"¿Y dónde puede uno adquirir experiencia en el uso práctico de las lanzas?" quiso saber el Kaiser Guillermo.-

"Podría usted ir a estocar jabalíes", sugirió Baden-Powell.

Eso estaría muy bien con propósitos guerreros, asintió el Kaiser, si los jabalíes estuvieran disponibles: pero en tiempo de paz encontraba la lanza de mayor utilidad para otro propósito: "Por cada pulgada que se añade a la altura de la lanza", dijo, "se ganan dos pies en el amor propio del lancero —y en tiempo de paz lo que se debe cultivar es el espíritu."

El Kaiser Guillermo se explayó. Hizo que su colega militar británico oyera las historias de su "‘Tío Jorge" (el Duque de Cambridge) y de su "abuela" (la Reina Victoria). "La manera como lo dijo me hizo mucha gracia", relataba Baden-Powell más tarde, "y no pude evitar la risa", —particularmente cuando el Kaiser le confió con una cara muy seria que tenía en mente un proyecto que su propio estado mayor había hecho, para utilizar las reservas británicas, pero que su "Primo Eduardo" (el Rey Eduardo VII) aparentemente estaba poco inclinado a aceptar.-

 

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A fines de 1903 Baden-Powell había formulado un plan para la reorganización y mejoramiento de la caballería británica. Lo mandó para que se lo comentaran al Duque de Connaught (ahora en línea para ser el Inspector General de todo el Ejército Británico), a Sir Evelyn Wood. a John French (quien comandó la división de caballería durante la Guerra Boer), a Douglas Haig (quien había sido promovido, como contra-parte de B-P. a Inspector General de Caballería en la India) y a otros oficiales de alto rango. Después de recibir la aprobación general a sus sugerencias, convocó a una conferencia de oficiales que representaban a varias ramas de la caballería, para formular planes detallados para el futuro.

Durante los siguientes cuatro años, a través de sus incansables esfuerzos. Baden-Powell vió que gran número de sus recomendaciones se llevaron a cabo.

Un paso importante hacia la eficiencia fue el reemplazo del esquema previo a la Guerra Boer, de asentamientos mínimos de caballería en rol doméstico, por tres brigadas efectivas de caballería en Inglaterra y una en Irlanda, al mando de Brigadieres-Generales —entre los cuales los primeros nombrados fueron Allenby y Byng.

Baden— Powell dispuso establecer una Escuela de Caballería en Netheravon, Wiltshire, para entrenar a oficiales selectos y sin comisión y fundó el "Diario de la Caballería" —una publicación mensual "para circular Información relacionada con asuntos de la caballería en nuestro propio ejército y en otros..."

Para el entrenamiento apropiado de la caballería, como lo visualizaba B-P, el actual manual de adiestramiento era totalmente inadecuado. Había crecido hasta convertirse en un grueso volumen y estaba completamente fuera de lugar. Baden-Powell decidió hacerse cargo él mismo de "resumirlo", reduciendo su grosor a la mitad y cambiando su muy anticuado lenguaje por terminología más actualizada.-

Los cuarteles de los soldados eran la gran preocupación de B-P. Durante sus inspecciones había encontrado muchas barracas de caballería absolutamente inadecuadas para ser habitadas.-Envió informes regulares a la Oficina de Guerra sobre las condiciones de esos albergues y siguió tesoneramente su curso hasta que se hicieron las mejoras.-Además de esas innovaciones principales Baden-Powell también consiguió otras de carácter menor.-Entre ellas, logró reducir los gastos de los oficiales e instituyó simulacros de movilización de todos los regimientos.-También consiguió que se compraran caballos de mejor calidad e impuso una nueva manera de entrenarlos.-

Un gran resultado de todos sus esfuerzos fue que el espíritu de la caballería británica se elevara a alturas nunca antes alcanzada en su larga historia.-
   

      

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A pesar de sus muchas horas empleadas en la Oficina de Guerra, de sus inspecciones y su participación en maniobras, ~ Baden-Powell encontró tiempo para salir en ocasiones al exterior. a continuar en otros países sus estudios sobre la caballería y su adiestramiento.

En Francia visitó la Escuela Francesa de Caballería en Saumur, y le asombró su total y buen entrenamiento.-Le intrigó la insignia en forma de estrella que vio en la manga de algunos de los oficiales y preguntó su significado.-"Pero, señor", le dijeron "es el distintivo creado por usted para identificar al explorador adiestrado, solo que nosotros no podemos usar la flor de lis por su significado político en Francia y por eso la hemos reemplazado por una estrella".-

En las maniobras francesas, en Bar-le-Duc, tuvo oportunidad de comparar el desempeño de la caballería francesa con el trabajo de los alemanes que había visto el año anterior. "No tuve sombra de duda de la superioridad de los franceses, tanto en equitación como en el trabajo práctico en el terreno, y así se los dije.- Pero moral era muy baja. -No es de Alemania que tenemos miedo"me dijo un alto oficial francés. "Es de nuestro propio pueblo. No sabemos donde estamos, unos frente a otros". El debate en la Asamblea Francesa sobre el proyecto de separar la Iglesia y el Estado había dividido el país en dos facciones, y el ejército estaba muy comprometido cuando el último acto del sórdido asunto Dreyfus se debatía ante la opinión pública.-

En otros viajes que hizo al continente, los ejércitos de Austria, Bélgica e Italia abrieron las puertas de sus establecimientos de caballería al famoso general británico. Invariablemente, B-P encontraba algún punto de interés especial que podría adaptarse a su propia caballería. La competencia belga de equitación a larga distancia era uno de ellos: "Fue una revelación ver las grandes cabalgatas que podían hacerse sin lesionar a los caballos, con hombres que sabían como tratarlos y que por tanto podían instruir y dirigir a sus tropas en largos reconocimientos".

 

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Como era de esperarse. el Duque de Connaught fue nombrado Inspector General del Ejército e inmediatamente inició un pesado itinerario de inspecciones de las unidades del ejército, tanto en Inglaterra como en ultramar. En el otoño de 1906 sugirió a Baden-Powell que sería apropiado que él lo acompañara a Sur Africa en su capacidad de Inspector General de la Caballería, a fin de inspeccionar las unidades de caballería surafricana, mientras el Duque hacía su recorrido oficial por las colonias.-

B-P pasó Navidad y Año Nuevo en un descansado viaje de diecisiete días por mar, hasta Ciudad de El Cabo. Reanudó la vieja amistad que lo unía desde la India con la pareja ducal, y conoció varios nuevos amigos entre ellos Rudyard Kipling. quien estaba de viaje a Sur Africa con su esposa e hijos. Después de participar en la recepción formal del Duque de Connaught en Ciudad de El Cabo, B-P quedó por su cuenta. Fue por tren tierra adentro, para inspeccionar a la caballería.-

Estaba de regreso en el veld, de nuevo en el territorio que guardaba tantos recuerdos para él. Aún había señales de la Guerra Boer, visibles desde el tren: "Los montículos de tierra a lo largo de la línea indicaban las fundaciones de los fortines que se habían eliminado; aquí y allá parte de la alambrada estaba aún de pié, con las viejas latas de carne colgadas para dar la alarma cuando se las tropezaba en la noche; una viga rota Indicaba donde se había destruido un depósito de agua". Y cada vez que el tren aminoraba la marcha pensaba Instintivamente: "¡¡Boers al ataque!!".-

Las siguientes tres semanas fueron de mucho ajetreo,"solo trabajo duro, inspeccionando desde temprano en la mañana hasta la noche", y viajes por ferrocarril a través de la sabana para ir de un cuartel a otro. Inspeccionó las unidades de caballería de Middelburg y Johanesburgo, Pretoria y Potchefstrooni Bloemfonteifl y Kimberley y llegó a Mafeking el 30 de enero. un día antes del arribo de Su Alteza Real.-

B-P llegó sin anunciarse a las cuatro de la madrugada y salió a dar una caminata.-"A esa hora de la mañana era exactamente como si estuviera de nuevo en el asedio; tanto así que cuando un tempranero carro de mercado rechinó sobre unas piedras, pensé por un momento que era fuego de fusilería, como antes.-Pero si uno buscaba señales del asedio, no hay muchas; todos los trabajos defensa fueron removidos y las trincheras rellenadas. Los techos y las paredes dañadas han sido reparadas. las calles han sido mejoradas y los árboles han crecido, de manera que ahora se ve como una respetable aldea campestre".

Tan pronto como Baden-Powell se estableció en casa de un viejo camarada de armas, los visitantes comenzaron a llegar en tropel. Entre ellos estaba un robusto joven de 19 años.-A Baden-Powell le dió un gusto muy especial verlo: era el joven Warner Goodyear quien a los 13 años, había sido Sargento Mayor del Cuerpo de Cadetes de Mafeking.-

El recorrido por Mafeking hecho por el Duque y la Duquesa de Connaught. al día siguiente, fue estropeado por una violenta lluvia a mediodía.- Pero el Duque insistió en llevar a cabo su programa de todos modos.- Almorzó con los miembros del ayuntamiento, caminó con B-P sobre el área de las defensas, visitó el hospital e inspeccionó los cuarteles. Durante la visita al convento habló con la hermanas, todas ellas luciendo medallas de guerra con sus cinta de colores, sobre sus severos hábitos. En uno de los principales cuartos del convento el Duque vio una cantidad de huecos en la pared cada uno marcado con la palabra "Shell" (Proyectil).-

"Han debido pasar unos momentos difíciles en este cuarto durante el asedio", comentó.

"Si señor", contestó la Madre Superiora. "Hubiera sido mas apropiado que quien la escribió hubiera omitido la "S" en la palabra que está en este cuarto" (de ésa forma se leería Hell que en inglés significa "infierno".-N. del T.).-

Con la recepción en Mafeking terminaron las obligaciones de B-P, hasta que se volviera a unir al grupo ducal en Africa Oriental Británica, para el viaje de regreso a Inglaterra. Fue por tren a Bulawayo y tardó veintisiete horas en lugar de los diez días y diez noches que le tomó en carro tirado por mulas, la primera vez que hizo el viaje.

Mientras proseguía el recorrido se detuvo para ver las Cataratas Victoria. Desde hacia años había querido mirar estas enormes caídas de agua. Un pariente lejano, William Cotton Oswell, había sido el primer hombre blanco en conocerlas y ponerlas en el mapa, en 1851. Permaneció un par de días en las cataratas, dibujando, tratando de captar en acuarela el maravilloso espectáculo.

Salisbury fue un tipo diferente de revelación. Cuando B-P estuvo allí unos diez años antes, "las únicas señales de un poblado eran una cantidad de estacas hincadas en el suelo, algunos alambres pegados con saliva y unos pocos tableros de noticias". Ahora Salisbury era una ciudad floreciente, el cuartel general del Gobierno de Rodesia.

Y sobre la marcha a Beira, en la costa del Africa Oriental Portuguesa y por barco al norte. Desembarcó en Mombasa para unirse a su hermano Frank y a su cuñada, para una semana de caza mayor en un safari en el Africa Oriental Británica, cerca de Nairobi. Se enamoró de la región y se prometió regresar algún día. "Este territorio es realmente encantador y aunque estamos casi en el ecuador no hace calor. Tiene planicies abiertas, de pasto, con variantes de cerros y montañas densamente arboladas.., numerosos arroyos y lagos... abundante caza.., un clima delicioso todo el año.., preciosa vista sobre los valles hasta la punta nevada del escarpado Monte Kenia".

Los tres Baden-Powell fueron en tren a Nakuru, para luego marchar siete millas (11.2 kms.) adentrándose en el territorio, acompañados por una larga fila de cargadores, "proporcionados por un contratista al costo aproximado de 35 libras esterlinas mensuales como salario y 5 libras esterlinas para comida, a unos cuarenta hombres, incluyendo jefes, cargadores de rifles, cocinero, etc.". Tuvieron una buena cacería: cebras, ciervos, gacelas y un impala macho.-

Después de una excursión a través del Lago Victoria hasta Uganda, Baden-Powell se volvió a unir con el grupo ducal en Mombasa, para el viaje de regreso vía Canal de Suez.-

A su retorno a Inglaterra B-P recibió varias ofertas generosas de editores británicos, deseosos de publicar un libro acerca de su reciente viaje al Africa. Su popularidad como héroe nacional todavía estaba muy en alto; un nuevo libro suyo tendría buena venta, especialmente si incluía la propia versión del defensor. nunca antes publicada, sobre el asedio de Mafeking.-

B-P puso manos a la obra, agregando a sus ya recargadas actividades militares un duro programa de escribir, dibujar y pintar en su tiempo libre.-

El 13 de agosto le pudo informar a su madre que "he terminado la mitad de mi libro sobre el viaje a Africa".- Un mes después entregué a los editores el manuscrito completo, junto con las ilustrado del libro y me pagaron "lo suficiente para comprarme mi primer automóvil, un Daimler de 45 HP y me sobraron 25 libras esterlinas".

La casa editora de "Smith, Elder" & Co. se sintió orgullosa.- "Sketches in Mafeking and East Africa" (Bosquejos de Mafeking y Africa Oriental) era el más espectacular de los libros de Baden-Powell, con láminas a todo color de casi una docena de sus mejores acuarelas, setenta otras reproducciones en blanco y negro cuarenta dibujos a línea. El texto, por otro lado, dejaba mucho desear. Probablemente era la menos inspirada de sus obra. Reflejaba claramente las condiciones del plazo tan corto en que escrito.

 

8

La tenencia del cargo de Baden-Powell como Inspector de Caballería llegaba a su fin. Había una obligación mayor que todavía debía cumplir:-tenía que inspeccionar las unidades caballería de Egipto -eran parte de su responsabilidad. Sus experiencias anteriores en Egipto habían sido viajes rápidos a través del Canal de Suez, en el camino hacia o desde la India y Sur Africa, con cortas paradas en Port Sald y El Cairo.-

Egipto tuvo siempre gran fascinación para él, como tierra de antigüedad y misterio. Su interés había sido aumentado por el hermano de su madre, Piazzi Smyth. Astrónomo Real de Escocia, quien a principios de 1860 se había entusiasmado por las teorías de John Taylor sobre la gran pirámide de Khufu (Kefren) —de que sus dimensiones Indicaban que los antiguos egipcios habían resuelto el problema de la "cuadratura del círculo", que su diseño había sido revelado por la divinidad a su constructor y que era la llave de la historia de la humanidad. Aunque fue ridiculizado por la "arqueología académica", Smyth se entusisamó tanto con las teorías de Taylor que fue a Egipto para reexaminar la Gran Pirámide y redescubrir todas sus medidas interiores y exteriores. Regresó a casa después de cuatro meses de trabajo convencido de lo correcto de los trabajos de Taylor y con un número de teorías y deducciones propias. Su obra en tres volúmenes sobre el tema "Life and Work at the Great Pyramid" (1867) (Vida y Trabajo en la Gran Pirámide) provocó una oleada de agitación. Llegó a ser el precursor de varios libros que explicaban profusamente los "misterios" de la Gran Pirámide y usaban sus medidas para profetizar el destino del mundo. Estas profecías persistieron aún después de que W.M. Flinders Petrie egiptólogo británico, en 1881. llegó "al endiablado detalle que destruyó la bella teoría" —el hecho de que las medidas previas proporcionales se habían basado en una suposición errónea en relación con la base de la pirámide.-

La primera semana que pasó en Egipto el sobrino de Piazzi Smyth fue muy agitada: "El miércoles convoqué a todos los oficiales; jueves, viernes y sábado he estado inspeccionando desde temprano en la mañana hasta la noche... lunes y martes más inspecciones".

Se las arregló para visitar las pirámides el domingo y allí conoció al incansable Profesor Flinders Petrie, quien estaba a cargo de las últimas excavaciones.

Fue por Petrie que B-P supo que su propia existencia había dependido de un capricho del destino: el padre de Petrie, William Petrie, había cortejado a la madre de Baden-Powell antes de su boda con el Profesor Powell, pero no había sido aceptado por los padres de la muchacha. Antes de que su apasionamiento se convirtiera en romance, la Sra. Smyth se había llevado a Henrietta Grace para visitar a unos amigos de Cambridge y William había encontrado otro amor en una de las mejores amigas de Grace.-

Durante su viaje por Egipto B-P se detuvo unos días en Luxor ("Los turistas están en tropeles por aquí....en gran proporcion americanos y alemanes. La mayoría de ellos solterones de cierta edad"). Cabalgó sobre un "burro trotador" a las ruinas de Karnak y permaneció un día completo dibujando el templo y los dos Colosos de Memnon que alzan su majestuosa grandeza en las afueras de Tebas.-

Después de detenerse en Aswan para ver la "enorme y moderna represa" entonces en construcción, B-P fue por barco Nilo arriba, durante dos días, y siguió a Shendo por tren, a través del abierto desierto. Aquí inspeccionó escuadrones de caballería egipcia y sudanesa "que se sentían en su hogar en sus acantonamientos en la arena, ejercitándose en el desierto".

Su visita a Kartoum se convirtió en un "viaje sentimental" A cada momento recordaba la malograda misión del General el "Chino" Gordon y su trágico final.-

Khartum era "muy parecida a como me la había imaginado leyendo sobre la defensa que hizo Gordon de ella —pero ahora muy modernizada". El barco que lo llevó a través del río hasta las gradas del palacio era "el mismo que esperó a Gordon en esos escalones para que escapara —lo que hubiera podido hacer cuando el palacio fue atacado; pero que no hizo". La habitación de B-P estaba situada casi donde Gordon tenía su puesto de observación.- "Y el sitio donde Gordon fue muerto, en la parte de arriba de la escalera, estaba justo debajo de la puerta de mi dormitorio".

Baden-Powell fue atendido regiamente en Khartoum por Slatin Pashá, Rudolph Carl von Slatin, de ascendencia austríaca, lnspeC~’ tor General del Sudán. El propio Slatin Pasha se había visto envuelto en la guerra santa que involucró a Gordon y a sus hombres. Había sido prisionero de Mohammed Ahmed durante dos años, hasta que finalmente pudo escapar con la ayuda de un miembro del departamento de inteligencia egipcia.

Slatin Pasha acompañó a su honorable huésped a las maniobras de campo de infantería y artillería sudanesa. Caminó con él por toda la capital del Mahdi y le enseñó la choza de barro en que estuvo prisionero y encadenado, en aquella mañana fatal del 26 de enero de 1883. cuando cayó Khartoum y los Mahdistas le enseñaron la cabeza cercenada del General Gordon, como prueba de su victoria.

De mayor interés para Baden-Powell fue su visita con Slatín Pasha a los restos de las fortificaciones de Gordon. B-P, basado en su propio conocimiento sobre cómo defender una ciudad, no pudo menos que asombrarse de las disposiciones que se tomaron en Khartum: -"Y por qué había Gordon extendido sus defensas a lo largo de una sola línea tan larga, con puntos avanzados distantes, en Omdurman, Tutu y Elephant’s Trunk (el sitio de la penínusla donde el Nilo Blanco y el Azul se unen)?. Un pequeño círculo de fortificaciones independientes, con obstáculos a corta distancia entre ellas, habría resultado mejor".

Apenas regresado de su viaje a Egipto, Baden-Powell tuvo que salir a varios lugares de Inglaterra e Irlanda para más inspecciones de caballería —una por semana, en cada una de las seis semanas que quedaban de su servicio militar.

El 5 de mayo de 1907 su periodo como Inspector General de Caballería llegó a su fin. La ocasión fue celebrada con una suntuosa cena, donde aproximadamente una docena de generales británicos estaban presentes, entre ellos Sir Douglas Haigh. Edmund Allenby y Julian Byng.-

Al día siguiente Baden-Powell entregó las responsabilidades de su oficina a su sucesor y fue elogiado por el Duque de Connaught. "B-P", dijo el Duque, "ha hecho más que cualquier otro Inspector General por la Caballería". El 10 de junio fue ascendido a Teniente General e incluido en la reserva con media paga, a la espera de un nuevo nombramiento.-

Después de treinta años en el ejército Baden-Powell era un hombre libre al fin, sin responsabilidades militares por los momentos. Podía dedicarse a la novedad que más le gustara.-

Y la novedad estaba allí, lista para que le prestara toda su atención