BADEN-POWELL,
LAS DOS VIDAS DEL HÉROE
Bill Hillcourth
BREVE
SEMBLANZA DEL AUTOR ** UNA
PALABRA DEL TRADUCTOR ** RECONOCIMIENTOS ** APENDICES
PRIMERA
VIDA : EL HÉROE DE MAFEKING
EL SEPTIMO HIJO ** EL MUCHACHO DE CHATERHOUSE ** UN
SUBALTERNO EN LA INDIA ** EL HUSAR EN ACCION ** EL
SERVICIO EN AFRICA ** A AMBOS LADOS DEL CANAL ** DE
NUEVO EN AFRICA ** INTERLUDIO MEDITERRANEO **
LA EXPEDICION ASHANTI ** EL LEVANTAMIENTO MATABELE
** COMANDO EN LA INDIA ** EL INICIO
DE LA GUERRA BOER ** EL ASEDIO DE MAFEKING (Climax uno)
** FIN DE LA GUERRA ** INSPECTOR GENERAL
SEGUNDA VIDA : JEFE
SCOUT DEL MUNDO
GENESIS DE UNA IDEA ** AVENTURA ISLEÑA
** CREACION DE UN BEST SELLER ** EL
PROYECTO SE CONVIERTE EN MOVIMIENTO ** DIFUSION MUNDIAL
DEL ESCULTISMO ** UN VIAJE DE CONSECUENCIAS **
FIN DE UNA ERA ** CAPEANDO LA TORMENTA (Climax Dos)
** JEFE SCOUT DEL MUNDO ** LORD BADEN-POWELL
OF GILWELL ** LOS ÚLTIMOS AÑOS
RECONOCIMIENTOS
Al escribir este relato de las dos vidas de Lord Baden-Powell —como héroe militar y como héroe de la juventud del mundo— tuve el apoyo irrestricto de las tres personas más importantes en la vida de Baden-Powell —él mismo, su madre y su esposa— y la asistencia de numerosas otras personas.
Baden-Powell es, por supuesto, la fuente principal para cualquiera de sus biógrafos. Primeros en la línea como material de origen, vienen sus libros y folletos (enumerados en las páginas 541-543 ) y los cientos de artículos conque contribuyó a diarios y revistas. Pero de singular importancia son las dos mil y más cartas que escribió a su madre durante un periodo de treinta y ocho años, desde el día que comenzó su carrera militar en 1876. hasta la muerte de su madre, en 1914. Las cartas describen sus actividades, casi día a día, pero desgraciadamente proporcionan poca visión sobre sus sentimientos y emociones. Como verdadero victoriano, era reservado en demostrar sus opiniones. BadenPowell era fundamentalmente un hombre de acción. Sus actividades durante su carrera militar fueron dictadas por las políticas de su gobierno en ese tiempo, y deben ser evaluadas en concordancia con ello. Para que se puedan entender mejor después de tantos anos, he descrito los antecedentes de cada una de ellas, basando mi relato, mayormente, en informes de la época.
Estoy profundamente en deuda con la madre de Baden-Powell, Henrietta Grace. Ella hizo todo lo que una madre resuelta podía hacer para ayudar a los presuntos biógrafos de su hijo, al reunir y preservar tantos significativos recuerdos como era posible. Ella comenzó esta tarea durante la niñez de su hijo, guardando sus primeras misivas. Continuó con fotografías e informes relacionados con su carrera, pegándolos en grandes libros de recortes, pero más que nada, hizo que las cartas que él le enviaba se conservaran intactas. En lo que se refiere al libro, ella es, además, la fuente principal para el primer capitulo, a través de algunas de sus cartas y diarios. Los escritos de Henrietta Grace, preservados por su hijo George, fueron generosamente puestos a mi disposición por el hijo de George, Donald Baden-Powell y su esposa Jane.
Mi deuda con Lady Baden-Powell no se puede expresar adecuadamente. Desde el primer momento que abordé la Idea de escribir una veraz biografía de su difunto esposo, ella me ha dado un apoyo absoluto y un respaldo entusiasta. Sin ninguna reserva me proporcionó todas las cartas de Baden-Powell que estaban en su poder. Dispuso que yo hiciera uso de los valiosos libros de dibujos y diarios de citas de Baden-Powell. Me permitió examinar y copiar sus propios diarios y cartas, y sus grandes libros de recodes, en los cuales ella continuó cuidadosamente la tradición de Henrietta Grace, de preservar los recuerdos de los últimos años de Baden-Powell. Además, hemos tenido el privilegio, mi esposa y yo como amigos de la familia, de ser sus huéspedes en numerosas ocasiones en su apartamento de Grace-and-Favour en Hampton Court Palace, durante las cuales ha hablado libremente sobre su vida con Baden-Powell. Ella ha seguido el desarrollo del manuscrito de esta biografía desde su comienzo, ha revisado cuidadosamente todos los capítulos en cada uno de los diversos borradores y ha escrito numerosos párrafos que han sido incluidos en el manuscrito final.
De otras personas que han ayudado en la preparación de esta biografía, estoy particularmente en deuda con Eileen K. Wade secretaria de Baden-Powell durante veintisiete años, así como con su esposo Mayor A. G. Wade uno de los Secretarios de Organización de Baden-Powell durante los primeros años del Escultismo: y con el Coronel John Skinner Wilson, mano derecha de Baden-Powell y durante muchos años Jefe de Campo de Gilwell Park y Director del Boy Scouts International Bureau. Cada uno de ellos me ha proporcionado valioso material original y han sido de gran ayuda al leer y releer el manuscrito y verificado su exactitud.
Además de los arriba mencionados, numerosas otras personas mc han ayudado en mis esfuerzos. En vez de enumerarlas aquí fríamente, hago mención de ellas y de la ayuda específica que me ofrecieron, en las páginas que describen mis fuentes de información (545-575).
Los dibujos de Baden-Powell que ilustran las páginas del texto se obtuvieron de algunos libros de Baden-Powell, así como de algunos de sus cuadernos de bosquejos. Las fotografías son casi todas de los libros de recortes de Baden-Powell, en el cual fueron insertadas sin identificación de origen. Si me hubiera sido posible encontrar a los fotógrafos, gustosamente les hubiera dado crédito. Corno esto no fue posible, les doy las gracias a través de estas líneas.
Cuando comencé a escribir este libro como una actividad de tiempo libre —además de mi trabajo regular de Director Nacional de Recursos de Programa de los "Boy Scouts of America" y Editor de Scoutpericiass de la revista Boy’s Life— no tenía la menor idea de que la Investigación, el escribir y re-escribir, tomaría prácticamente las noches y fines de semana, míos y de mi esposa Grace. por cerca de cinco años. Tengo una gran deuda de gratitud con ella; no solamente por su comprensión y buena voluntad al renunciar a mi compañía en largas y solitarias horas de estudio y composición. sino también por su estímulo y apoyo, y por encargarse de la tediosa y exigente tarea de copiar, re-copiar y re-copiar mis páginas, hasta que el manuscrito completo, en copia limpia. pudo colocarse en las manos de mis editores, al benevolente arbitrio y experta edición de Harvey Ginsberg, de O. P. Putnams Sons. Nueva York y Derek Priestley. de William Heinemann Ltd.. Londres.
WILLIAM HILLCOURT