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CONTENIDO
Prólogo 1 Para los ratos libres 2 Para los jóvenes físicos 3 Una hoja de periódico 4 Otros 75 problemas y experimentos 5 Ilusiones ópticas 6 Distribuciones y transposiciones difíciles 7 Cortes y cosidos hábiles 8 Problemas con cuadrados 9 Problemas acerca del trabajo 10 Problemas acerca de compras y precios 11 El peso y la pesada 12 Problemas acerca de relojes 13 Problemas acerca de los medios de transporte 14 Cálculos inesperados 15 Situaciones embarazosas 16 Problemas de los "Viajes de Gulliver" 17 Cuentos acerca de números enormes 18 Acertijos numéricos 19 Aritmética divertida 20 Sabe usted contar 21 Cálculos rápidos 22 Cuadrados mágicos 23 Juegos y trucos aritméticos 24 De un trazo 25 Acertijos geométricos 26 Sin regla graduada 27 Trucos y pasatiempos fáciles Bajar documento Parte 1 Bajar documento Parte 2 Bajar documento Parte 3 Bajar documento Parte 4 Bajar documento Parte 5 Bajar documento Parte 6 Bajar documento Parte 7 Bajar documento Parte 8 |
Capítulo 14 CALCULOS INESPERADOS
Si este hilo, con los guisantes, se extiende, qué longitud tendrá? Solución ¿Qué hay ahora más, agua en la primera botella o vino en la segunda? Solución
Pedro apuesta a que, si echa cuatro veces seguidas el dado, una de estas cuatro veces caerá con un punto solo hacia arriba. Vladimiro, en cambio, asegura que el punto solo no saldrá en ninguna de las cuatro jugadas o que, si sale, será más de una vez. ¿Quién tiene más probabilidades de ganar? Solución
En la fig. 217, a la izquierda, se ve la parte «frontal» de la cerradura Yale. El nombre de esta cerradura es el de su inventor, el cerrajero norteamericano Limus Yale. Alrededor del ojo de la cerradura se observa un pequeño círculo: esta es la base del tambor, que pasa a través de toda la cerradura. El problema de abrir la cerradura consiste en hacer girar este tambor, pero aquí está precisamente la dificultad. El tambor se mantiene en una posición determinada por medio de cinco tumbadores o clavijas de acero (fig. 217, a la derecha). Cada una de estas clavijas está cortada en dos y hasta que no se colocan de manera que todos estos cortes coinciden con la línea de contacto entre el tambor y el cilindro, es imposible conseguir que aquél gire. Esta colocación se le da a las clavijas con una llave que tiene en su borde los salientes adecuados. Basta meter la llave, para que los tumbadores ocupen la única posición que hace posible la apertura de la cerradura. Ahora es fácil comprender que el número de distintas cerraduras de este tipo puede ser realmente muy grande. Este número depende de la cantidad de procedimientos por que puede cortarse en dos cada clavija. En la práctica, esta cantidad, como es lógico, no es infinita, peros! muy grande. Suponga, por ejemplo, que cada clavija se puede cortar en dos partes sólo por 10 procedimientos e intente calcular cuántas cerraduras diferentes, de este tipo, se pueden hacer con esta condición. Solución
En los almacenes, donde en un tiempo se vendían juegos de tiras (o tarugos) para componer retratos (fig. 218), decían los dependientes que con las 36 tiras se podían obtener mil fisonomías distintas. ¿Es esto cierto? Solución Solución Pero el problema se complica si le ponen la condición de que mueva no siete bolas, como se hace de ordinario, sino 25 bolas. En efecto, haga usted la prueba de marcar en el ábaco la suma de 25 rublos, desplazando 25 bolas exactamente. En la práctica, claro está, esto no se hace nunca, pero el problema tiene solución y la respuesta es bastante interesante. Solución Solución -Sería más alta que la torre Eiffel (300 metros) - exclamó uno de los alumnos. - Y más alta que el Mont Blanc (5 kilómetros) -agregó otro. ¿Cuál de los dos se equivocó más? Solución ¿Quién contó más transeúntes? Solución |