El sonido tiene una función motivadora muy importante en los MDM, ya que favorece la interacción del usuario, capta su atención, humaniza la relación usuario-máquina, genera un hilo de continuidad narrativa y ayuda a la identificación y contextualización del mensaje.
Se lo puede utilizar como objeto de estudio, o como materia de experimentación, para aprender haciendo y crear. Puede reforzar unos contenidos concretos en pequeñas secuencias, o bien presentando todo el contenido.