En los libros multimedia, la exploración es básicamente lineal.
Tienen una estructura simple, dividida en escenas y una interactividad mínima, pero que es fácilmente interpretada por los usuarios.
Su diseño consiste en:
• Distribuir esa organización de contenidos en escenas, pantallas o páginas.
• Añadirle elementos multimedia (vídeo, sonido, imágenes…).
• Proporcionar reactividad a algunos elementos.
• Crear eventualmente enlaces.
• Y añadir un sistema de acceso desde un índice y a través de un seguimiento lineal.
Si bien en estos programas aparecen algunos principios de práctica y repetición, ligados a enfoques asociacionistas, se los considera también constructivistas por el hecho de que el usuario explora la escena, descubre elementos activos e interactúa con ellos.