Como su nombre lo indica, tratan de simular el rol de un tutor que guía al estudiante en el aprendizaje de determinados procedimientos, brindando en cada paso la información necesaria para facilitar la comprensión y proponiendo actividades que refuerzan las destrezas adquiridas.
Originalmente imitaron los textos de Enseñanza Programada, y más tarde a los programas de enseñanza asistida por ordenador (EAO), por ende, son programas directivos, eficaces únicamente para la adquisición de conocimientos relacionados a la retención de información. Responden a principios de feedback (o retroalimentación) y refuerzo de los conceptos aprendidos, características propias del enfoque cognitivo, que en la mayoría de los casos se combinan con principios asociacionistas.
A diferencia de los programas de ejercicios, proveen los conceptos teóricos indispensables para el aprendizaje, pueden incluir ejercicios o autoevaluaciones como submodelos complementarios y hacen uso de un tiempo mayor en su utilización: requieren una considerable capacidad autodidacta de parte de los estudiantes.