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Biografia, y Devociones de Santo Tomas de Aquino en la Pagina Paralela
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99. La vida corpórea de los hijos en el estado de inocencia 1. No hay razón para suponer que los hijos nacidos en el estado de inocencia hubieran sido perfectamente fuertes y capaces de usar sus miembros desde el momento de su nacimiento. La ternura débil de la infancia no es un defecto de la naturaleza consecuente del pecado; es una condición normal y natural; porque la naturaleza tiende a desarrollar sus perfecciones, moviéndose del estado menos perfecto al estado mas perfecto. Los niños nacidos en estado de inocencia hubieran poseído fuerza y poder adecuado a su edad, y fortaleciéndose con la edad. 2. Ni debemos suponer, como algunos lo han hecho, que en el estado de inocencia, no hubiera habido distinción entre el sexo. La distinción del sexo estaba presente en nuestros primeros padres en su inocencia; pertenece a la perfección redondeada de la naturaleza humana; es un requerimiento para la propagación de la raza según el plan del Criador; manifiesta en su orden, la variedad gradada y perfección del universo. |