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Biografia, y Devociones de Santo Tomas de Aquino en la Pagina Paralela
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82. El APETITO INTELECTIVO EN EL HOMBRE: LA VOLUNTAD
1. La voluntad es la apetencia intelectiva o racional. La voluntad tiende por necesidad al fin para cual fue hecha; tiende hacia lo que es intelectualmente captado como deseable o bueno y hacia su propia felicidad o reposo en la posesión del bien. La voluntad es necesitada en su tendencia hacia el bien en general, el bien en sus aspectos comunes. Pero la voluntad no esta necesitada con respeto a cosas particulares que se presentan por el intelecto como deseables.
2. La voluntad, pues, no esta necesitada en sus actos particulares. Muchas de las cosas hacia cuales la voluntad tiende no son apetecibles por si solas, sino se comprenden como cosas por cuales el bien se puede obtener. Es decir, muchas cosas son escogidas como medios hacia el bien deseado, no como el bien en si que es el fin. Ahora, así como una persona quien es forzado a buscar cierta ciudad pero es libre de escoger, sabiamente o tontamente, a la luz del intelecto, cuales medios particulares utilizaran en su búsqueda de la meta.
3. El intelecto es, en si, una facultad más excelente que la voluntad; porque el intelecto alcanza su objeto al conocerlo, y la voluntad solo tiende hacia su objeto. Pero bajo ciertos aspectos, la voluntad es superior al intelecto. Porque cuando un bien es más superior o mas noble que el alma misma, es mejor desearlo (es decir, amarlo) que meramente conocerlo, así es mejor cosa amar a Dios que simplemente conocer a Dios. Pero cuando un bien es menos noble que el alma, el intelecto, con respeto a este bien, es superior a la voluntad; así el conocer a las cosas materiales es mejor que amarlas.
4. El intelecto mueve a la voluntad mostrándole lo que es más atractivo; así el intelecto mueve a la voluntad a manera de causa final. La voluntad, a su vez mueve al intelecto a manera de agente activo o causa agente, una causa de efecto. Porque la voluntad puede aplicar el intelecto al estudio de este objeto o aquel; puede hacer que se mueva la atención del intelecto de una cosa y que la fije sobre otra. La voluntad también ejercita un control activo sobre otras facultades naturales del hombre, pero no tiene control sobre los poderes vegetales en si.
5. La voluntad es una apetencia o apetito. Pero no tiene departamentos de tendencias concupiscibles e irascibles. Estos pertenecen al orden senciente, y la voluntad pertenece al orden intelectivo. Los apetitos sencientes están en el compuesto cuerpo-y-alma; la voluntad pertenece al alma. |