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Biografia, y Devociones de Santo Tomas de Aquino en la Pagina Paralela
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95. La voluntad del primer hombre 1. El hombre fue criado en la gracia. La sujeción de su razón a Dios y de sus apetitos inferiores a su razón, fueron dones de gracia, no meramente perfecciones naturales. 2. Los apetitos inferiores del hombre son las tendencias de su naturaleza corpórea. Lo que experimenta apetencia o tendencia pasa por algo. La palabra Latina para este pasar es passio. Así, a la resistencia de los apetitos del sentido se le llama pasión. Distinguimos las pasiones, según los apetitos que siguen, como pasiones concupiscibles y irascibles. Y aunque la pasiones pertenecen al orden senciente, les llamamos pasiones del alma porque ellas ejercen una influencia que se eleva hasta el orden intelectivo y afecta las facultades del alma, especialmente la voluntad. Las pasiones del alma son: (a) las pasiones concupiscibles: amor-odio, deseo-aversión, gozo-tristeza; (b) las pasiones irascibles: esperanza-desesperación, valor-temor, coraje. Nuestro primeros padres, en el estado de inocencia, no estaban sujetos a las pasiones que tienen referencia al mal, porque no tenían que encarar a ningún mal, presente y amenazante; no estaban sujetos al temor, tristeza, desesperación, o enojo, o deseo desordenado. Solo tenían tales pasiones que se refieren al presente y futuro bien: gozo, amor, esperanza, deseo ordenado. Y estas pasiones de nuestros primeros padres eran, antes de la caída, perfectamente sujetos a su razón, es decir, a su voluntad intelectualmente iluminada. 3. Las virtudes son hábitos (es decir, cualidades estables) que disponen continuamente al alma a actuar de acuerdo a la razón y según la Ley de Dios. El primer hombre tenia todas las virtudes adecuadas para su estado, y tenia la aptitud habitual para esas virtudes que no tenían cabida en el estado de inocencia, como por ejemplo, la virtud de penitencia. 4. Considerando el fluir pleno y no impedido de la gracia al alma impecable, encontramos que las acciones del hombre en el estado de inocencia eran de mas gran merito que aquellas obradas después de la caída. Pero considerando la dificultad que el hombre caído experimenta en obra buenos actos, podemos discernir un merito mas grande en las buenas acciones obradas después de la caída. Una cosa pequeña obrada con dificultad puede significar mas que una cosa obrada con facilidad. Nuestro Señor dijo que la viuda pobre, que solo dio dos moneditas en caridad, que era todo lo que tenia, dio mas que la gente rica, quien de su abundancia, hizo gran contribuciones. |