Santo Tomas de Aquino

Lo Nuevo

Archivo

INTRODUCCIÓN

Glosario

pregunta 75

pregunta 76

pregunta 77

pregunta 78

pregunta79

pregunta 80

pregunta 81

pregunta 82

pregunta 83

pregunta 84

pregunta 85

pregunta 86

pregunta 87

pregunta 88

pregunta 89

pregunta 90

pregunta 91

pregunta 92

pregunta 93

pregunta 94

pregunta 95

pregunta 96

pregunta 97

pregunta 98

pregunta 99

pregunta 100

pregunta 101

pregunta 102

Biografia, y Devociones de Santo Tomas de Aquino en la Pagina Paralela

 

 

88. El conocimiento del hombre de las cosas inmateriales

1. Como el objeto propio del intelecto humano en esta vida terrenal son la esencias de las cosas materiales, el intelecto comprende por el uso de fantasmas, imágenes del sentido de las cosas materiales presentadas a la imaginación. No existen fantasmas de las cosas inmateriales. Por eso en esta vida, el intelecto humano no puede conocer cosa inmateriales directamente per se. No puede conocer por ejemplo, lo que las sustancias inmateriales como los Ángeles son en si mismos.

2. Conocemos las cosas materiales al dirigir la luz del intelecto agente sobre los fantasmas; esto es como un rayo-x que penetra lo que es individual en los fantasmas y muestra su esencia. Llamamos a este proceso abstracción. Decimos que el intelecto abstrae las ideas de los fantasmas. Esto es una clase de proceso de de-materializar y de de-individualizar a las cosas materiales. Y podemos continuar este proceso, refinando mas y mas, extrayendo ideas de ideas, y alcanzando mas y mas ideas abstractas. Pero nunca podemos alcanzar por tal proceso la perfecta idea de la sustancia espiritual como tal. El espíritu es una esencia totalmente diferente a la materia; por eso ningún proceso de de-materializar puede revelar al espíritu como es en si mismo.

3. No podemos pues, tener un perfecto conocimiento del espíritu infinito. Con el razonamiento podemos conocer la existencia de Dios, y muchos de sus atributos divinos. Pero el conocer a Dios directamente en si mismo en su esencia espiritual es algo que no podemos tener de este lado del cielo con su luz de gloria. Aquí en la tierra y ejercitando poderes naturales, el hombre no puede conocer a Dios directamente en si mismo, sino indirectamente al razonar hacia el principio de la Primera Causa de las criaturas. Por eso están errados aquellos maestros que sostienen que la primer cosa que conoce el intelecto humano es Dios.

Hosted by www.Geocities.ws

1