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Aquellos animales cordados
que tienen una columna dorsal segmentada en su estado adulto y presentan un
cráneo (cubierta ósea o cartilaginosa del encéfalo). En la mayoría de los
sistemas de clasificación que gozan de mayor aceptación estos animales se
agrupan dentro del subfilo Vertebrados o Craneados (Vertebrata), que,
junto con otras divisiones, pertenece al filo Cordados. El subfilo incluye a
los mamíferos (también a los seres humanos), aves, reptiles, anfibios, peces
óseos, peces cartilaginosos (rayas y tiburones) y lampreas y mixinos. Los
animales vertebrados tienen una larga historia evolutiva. Los primeros
vertebrados bien diferenciados aparecen en los depósitos de los estratos
rocosos del ordovícico de la era paleozoica. Recientemente, en noviembre de
1999, se descubrieron fósiles de dos peces con 540 millones de años de
antigüedad; es decir, son los fósiles de vertebrados más antiguos que se
conocen.
La forma típica del
cuerpo de los vertebrados es alargada, con simetría bilateral. Lo normal es
que presenten dos pares de apéndices que pueden estar muy modificados,
debido a que algunos animales han debido adaptarse a hábitats que exigían
gran especialización. Por ejemplo, las alas que necesitan las aves para
volar, o las aletas que precisan los peces para nadar. En ciertos casos,
estos apéndices no llegan a desarrollarse en absoluto, como en las lampreas.
El sistema nervioso central se compone de una médula espinal, que es una
especie de tubo situado en posición dorsal a la notocorda o columna
vertebral (ver más adelante) y que discurre paralelo al eje mayor del
cuerpo. La médula espinal se alarga y se ensancha en su extremo anterior
para dar lugar al cerebro. En la cabeza de los vertebrados, el cerebro está
protegido por una cubierta ósea llamada cráneo. La cabeza, que se localiza
en el extremo anterior del cuerpo, contiene también los principales órganos
de los sentidos de la vista, el oído, el olfato y el gusto.
En ciertas etapas
del desarrollo de los animales vertebrados, la notocorda, una especie de
barra que sirve de soporte, se desarrolla a lo largo del eje dorsal medio
del cuerpo. En muchos vertebrados la notocorda es reemplazada más tarde por
una columna vertebral segmentada, que consiste en una serie de pequeños
huesos articulados. La columna vertebral, o espina dorsal, proporciona gran
flexibilidad al cuerpo. Al tiempo que se desarrollan las vértebras, se
forman unas fisuras o hendiduras branquiales en las paredes de la faringe.
En los organismos acuáticos estas hendiduras branquiales se asocian con
branquias filamentosas muy vascularizadas, y juntos actúan como sistema
respiratorio durante toda la vida. Los anfibios y los vertebrados terrestres
respiran mediante pulmones, pero utilizan las hendiduras branquiales sólo
cuando presentan estados larvarios en su desarrollo, y tienen un carácter
vestigial en todos los individuos adultos.
Los sistemas
urogenital y excretor se sitúan al final del tracto digestivo y tienen
aberturas ventrales cerca del extremo posterior del cuerpo. El corazón y los
principales conductos circulatorios ocupan una posición dorsal con respecto
al aparato digestivo. El tronco contiene una cavidad corporal, o cavidad
celómica, revestida de peritoneo, dentro de la cual están suspendidos muchos
de los órganos viscerales por medio del mesenterio. El sistema muscular se
compone de bloques segmentados de tejido muscular, y se caracteriza por su
simetría bilateral. Esta segmentación y esta simetría se repiten en los
sistemas nervioso, circulatorio y urogenital, así como en los elementos
esqueléticos del cuerpo. La reproducción de todos los vertebrados es sexual
y los sexos están, casi siempre, separados. Las estructuras protectoras,
como las escamas, las plumas y el pelo, se forman a partir de la piel.
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Clasificación:
° Anfibios
° Aves
° Mamíferos
° Peces
° Reptiles

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