como el aire

Capítulo 17

Trece

Era increíble cómo todo había cambiado de un momento a otro. Kian solo había querido ir a su casa para hablar con ella sobre su novia, y en su intento había descubierto el sentimiento más grande y hermoso de todos. Era a ella a quien amaba.

El roce de su piel era más intenso que horas antes. Kian sentía que no solo aquella boca que jugaba con la suya lo quemaba, sino que lo hacían también sus manos que se deslizaban ágilmente arriba y abajo en sus brazos.

El beso aún no se rompía, y ambos estaban profundizándolo cada vez más. De pronto ya no eran dos amigos que habían roto una barrera, sino dos amantes que poco a poco se unían en un solo deseo y en un solo sentimiento.

Y para Angy ya nada era igual. Mientras daba y recibía de aquella boca que había envidiado por tanto tiempo no podía sino recordar que Kian no era más que un amigo hace un par de horas.

Esto es un error” intentaba en vano repetirse mientras que Kian ya la había recostado en la cama y se colocaba a su lado.

No quería reprimirse. No quería detenerse. Sentía que por primera vez había encontrado aquello que con tanta ansiedad había estado buscando. Su boca era el cielo y sus manos un infierno más deseable que el mismísimo paraíso. Podía escuchar su corazón latiendo mientras se hallaba recostado a su lado palpando con sus manos aquellos lugares que no se había permitido explorar antes. Aquellos lugares que jamás había pensado descubrir y que tan brillante acogida le daban.

Cada segundo, cada respiración, cada palpitación, cada roce... Angy sentía como si estuviera memorizándolo todo, y al mismo tiempo no podía pensar en nada más que seguir adelante... seguir complaciendo sus más oscuros deseos... seguir a su lado.

Ella no podía más que repetir su nombre muy bajito mientras que él la besaba marcando un camino por su cuello. Esto lo deleitaba infinitamente, no era lo mismo que escuchar a Paola pidiendo que se apresurara. Nada era igual.

No sabía por qué su mente las estaba comparando tanto. Sería tal vez el hecho de que eran amigas? Era quizá porque había sido Ángela quien lo alentó a seguir un extraño sueño con Paola? Ciertamente no sabía lo que era, pero la duda no lo ocupó mucho y se concentró mayormente en el fantástico momento que estaba pasando con Angy.

Sin dejar pasar un segundo Kian había maniobrado para retirar la gigantesca camiseta del cuerpo de Angy; en tanto que ella sin perder el tiempo ya se había deshecho de la camisa que llevaba puesto y se encontraba luchando contra el cinturón.

Kian decidió ayudarla, entonces se levantó hasta quedar libre de sus pantalones; pero la vista que tuvo en frente fue demasiado... mucho más de lo que podía soportar. Había visto a Angy en su bikini durante las dos ocasiones que habían ido a la piscina, pero no era lo mismo que verla con su sexy ropa interior color negro... recostada y esperándole con los brazos abiertos.

Realmente no tuvo efecto alguno en Angy el verlo de pie frente a ella con nada más que unos bóxers azules, lo que en verdad le tuvo al borde de un colapso fue el sentirlo más cerca suyo mientras presionaban sus cuerpos contra el del otro.

Nada en el mundo necesitaba una lógica. Todo sucedía tal y como debía hacerlo. Primero había sentido su cuerpo totalmente desnudo presionado contra el suyo, después se había unido a ella y seguido había gritado su nombre mientras alcanzaba junto a ella el clímax en un momento mágico que jamás olvidaría.

Su cuerpo temblaba aún por lo sucedido. Él la tenía abrazada y esta era la única forma en la que se sentía segura, pero la felicidad y la emoción que todo aquello despertaba en su corazón no podía calmarse.

Poco a poco Kian sintió que sus respiraciones volvían a la normalidad, pero ambos se mantenían en el más sagrado silencio.

No era justo hacerla completa responsable de lo que había sucedido. Estaba seguro de que ella se sentía así, pero la realidad era otra. Si él no hubiera querido que aquello pasara hubiera tomado otras actitudes desde un comienzo. Pero algo dentro de su mente y de su corazón le había impulsado a seguir adelante sin miedo a los reproches o cualquier otra cosa. Deseaba que nada pudiera empañar ese momento de felicidad.

Kian pensó en todo lo que había pasado meses antes. Por un momento deseó haber seguido su primer deseo. Paola era muy bonita y agradable, pero Angy le superaba inmensamente en todos los sentidos. Recordaba que la única razón por la que había dejado escapar cualquier gusto desarrollado por Angy, había sido Joshua. Si tan solo hubiera sabido en ese entonces que ella no se interesaba por Joshua de esa forma desde hace mucho tiempo. Se sentía culpable por no seguir su primer instinto y también por no haber averiguado todo con calma.

El sol empezaba a dar sus primeros destellos. Se veía mucho más hermosa mientras dormía pacíficamente sobre su pecho a la luz del alba. El no había podido dormir un segundo. Había tanto en qué pensar y había tanto que no quería tener en cuenta que solo se dejó llevar por el sonido de su suave respirar mientras las horas pasaban inmisericordes y le mostraban lo errado que había estado todo ese tiempo y lo correcto que era todo durante aquella noche.

« Anterior | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | Siguiente »

Cerrar Ventana

Hosted by www.Geocities.ws

1