IDEARIO
del MANIFIESTO ARGENTINO
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La
crisis por la que atraviesa la República Argentina
reconoce orígenes multiples y es de una extraordinaria
complejidad. Evidencia, como nunca, el definitivo agotamiento
del modelo económico impuesto a la Argentina que se
terminó de consolidar en la última década
del Siglo XX y que tanto daño nos ha causado en todos
los órdenes: político, económico, social,
moral y cultural. El MANIFIESTO ARGENTINO (M.A.) nació
como resultado de esa crisis y es una propuesta colectiva
que intenta aportar soluciones a los diversos problemas nacionales,
un ideario que propone políticas para mejorar la vida
en sociedad y que puede ser la base para esclarecernos y pensar
juntos un nuevo PROYECTO DE PAIS.
Buscamos
inaugurar nuevas, diferentes y originales formas de acción
política, capaces de responder a las demandas democráticas
del Pueblo Argentino y que no se reduzcan a la organización
de un partido político más, de los tantos que,
concientemente o no, actúan en forma corporativa, siendo
funcionales al Sistema que nos gobierna y que la sociedad
hoy rechaza. Nos vincula el deseo en común de recuperarnos
como Nación, investigando y contribuyendo entre otros
temas a la creación de una nueva democracia participativa
con control ciudadano.
¿Cómo
y cuándo se inicia?
El Manifiesto Argentino nació en Enero de 2002, cuando
un grupo de veinte intelectuales de reconocida trayectoria,
sin compromisos políticos ni económicos, se
reunieron para aportar ideas ante el desastre nacional posterior
al 20 de Diciembre de 2001, creando un documento que esbozó
el diseño de un país como la mayoría
de los argentinos quisiéramos tener.
Ellos fueron: Mempo Giardinelli (Chaco), Héctor Timerman
(B.Aires), Angélica Gorodischer (Rosario), Miguel Pereira
(Jujuy), Graciela Falbo (La Plata), Silvana Buján (Mar
del Plata), Rosita Escalada Salvo (Misiones), Olga Zamboni
(Misiones), Graciela D´Lucca Bialet (Córdoba),
Julio Rudman (Mendoza), Horacio de las Carreras (B.Aires),
María Rosa Lojo (B.Aires), Roberto Follari (Mendoza),
Graciela Cabal (B.Aires), Atilio Fanti (Chaco), Diego Melamed
(B.Aires), Luis Borda (Munich, Alemania), Leonardo Talkowski
(Madrid, España), Jorge Felippa (Córdoba), Mónica
Ambort (Córdoba).
A partir de allí, en forma personalizada y desde una
página web convocaron a ciudadanos que como ellos fueran
independientes políticamente.
El M.A. no ha tenido, ni tiene, vínculos económicos
de ninguna índole con ningún grupo, empresa,
partido o corriente ideológica, nacional ni extranjera.
Es una propuesta absolutamente independiente y no acepta patrocinios
ni financiamientos que puedan comprometer su Ideario.
¿Juntarnos
para qué?
La necesidad de reunirse para debatir los temas propuestos
generó la creación de pequeños grupos
de adherentes en diferentes ciudades, originalmente llamados
"nodos". A un año de este acontecimiento
miles de adherentes -residentes en el país y también
en el exterior- forman hoy el M.A. Se realizaron varios Encuentros
Nacionales en diferentes ciudades del país, en los
que se propusieron diversos temas de estudio y planes de acción
y se decidió que la conducción del M.A sea colegiada.
Así, la responsabilidad de conducción oficial
del M.A. está en manos de una Coordinación Nacional
Ejecutiva, de siete miembros elegidos en Reuniones Nacionales
y con mandato de sólo un año. La C.N.E. ensambla
todos los aportes y consensúa los planes de acciones
futuras. Para abarcarlos se han organizado diferentes comisiones:
Areas Temáticas, Area legal y Técnica, Base
de Datos, Promoción y Asistencia de Nodos, Prensa y
Difusión.
Sin ser un modo de organización y crecimiento excluyente,
el trabajo en los Nodos ha sido de notable importancia, porque
permitió conocernos y trabajar juntos, así como
afianzar la conciencia colectiva desde la toma de conciencia
individual educativa/pedagógica. El trabajo de cada
Nodo se hizo y se hace desde diferentes áreas (las
que involucren a las distintas personas). Esta forma de trabajar
permite un entramado social en forma de red, restableciendo
los lazos solidarios, acompañados en este movimiento
por las ONG y todos los organismos que trabajen en el mismo
sentido.
Pero lo más importante es que de estos miles de adherentes,
participantes activos de nodos o meros simpatizantes (participantes
a través de la web o no) ninguno ha elegido la neutralidad
ni el desinterés. Todos juntos, de algún modo,
trabajamos por nuestro país por fuera de "la política",
lo que equivale a reconsiderar y revalorizar la Política
como la actividad colectiva de los ciudadanos empeñados
en mejorar sus propias condiciones de vida en comunidad. Así
concebida, la Política construye una nueva República
con gente que trabaja desde su lugar, con su intelecto, su
capacidad, su industria, su lucha cotidiana, por un país
decente, y que -como nosotros- paga impuestos y no ambiciona
protegerse bajo el presupuesto estatal, así como no
quiere volver al Estado Monstruo pero tampoco admite que nos
dejen sin Estado.
Queremos un Estado pequeño pero fuerte, atento y eficiente,
capaz de normar y arbitrar sanamente todas las actividades,
y estamos convencidos de que la responsabilidad y la oportunidad
de reconstruirlo es de TODOS, y para ello proponemos inspirarnos
en las convicciones fundacionales que constituyen los principios
rectores del MANIFIESTO ARGENTINO, y que son los siguientes:
Democracia
participativa.
Imperio
de la Ley y saneamiento de la Justicia.
No
Violencia como vía de resolución de todos los
conflictos.
Rechazo
a toda cesión o secesión territorial de la República
Argentina.
Salud,
Educación y Previsión Social como responsabilidad
estatal básica e indelegable.
Federalismo,
Descentralización y Equidad distributiva.
Transparencia
en la Gestión Pública y revocabilidad de todos
los mandatos y funciones.
Control
Ciudadano de todos los asuntos de interés público.
Convivencia
civilizada, basada en el respeto por los demás, la
memoria histórica común y las normas reguladoras
del comportamiento social.
Soberanía
nacional y solidaridad latinoamericana.
¿Qué buscamos?
Evitar la disolución nacional y, como ya expresamos,
sentar bases refundacionales. Buscamos "madurar como
sociedad", entendiendo por esto el conformar una masa
crítica capaz de evaluar las decisiones de los gobernantes,
y reconducirlas. Queremos la armonía entre "lo
Público" y "lo Privado", la concientización
ciudadana de sus derechos pero también de sus deberes.
Que los funcionarios retomen el concepto de servicio público
y responsabilidad que asumieron, rindiendo cuentas a los contribuyentes
que sostienen las estructuras del sistema mediante la transparencia
de su gestión, y los ciudadanos cumpliendo con sus
deberes sociales y tributarios.
Para lograrlo proponemos la participación activa de
la ciudadanía. En asambleas o en la forma que cada
persona o grupo elija, proponemos que los ciudadanos activos
organizados discutan cada acción de gobierno (municipal,
provincial y/o nacional). Proponemos como guía el Ideario
del M.A., y como arma el Voto. Estamos seguros de que sólo
así la ciudadanía podrá lograr que sus
necesidades sean realmente tenidas en cuenta por los que gobiernan.
Si la conducta de los pueblos es factor de su destino histórico,
el M.A. asume la responsabilidad de contribuir a modificar
esa conducta, tarea que cae sobre nuestras espaldas y que
en tanto ciudadanos no delegamos en ningún líder,
grupo, partido, organización ni representante.
Nos pronunciamos por el efectivo y riguroso imperio de la
Ley, sin atajos, excepciones o impunidades. Nos comprometemos
a luchar por todos los medios no violentos a nuestro alcance
en defensa de la Paz Social, y por el restablecimiento de
una Justicia independiente, sin la cual instituciones, leyes
y Constitución, y aún bienes, honor, vida y
sueños son letra muerta.
Buscamos también la revaloración cultural de
la ética y la moral. Sencillamente, creemos que la
verdad tiene sentido y que la palabra debe ser sostenida.
Sabemos que la mentira en la política, es la primera
puerta para la corrupción.
Nos proponemos impregnar a la sociedad con los postulados
de nuestro ideario con la esperanza de lograr que los ciudadanos
asuman su responsabilidad en el momento de elegir para poder
ejercer sus derechos en el momento de reclamar. De esta manera
se podrá revertir la actual cultura de volver a poner
en funciones a políticos que nos mintieron descaradamente
y gobernaron en contra de nuestros intereses y demostrar que
el verdadero poder está en el Pueblo.
¿Qué
no queremos?
Buena parte de la clase dirigente (políticos, empresarios,
sindicalistas, asesores de funcionarios, consultores económicos,
etc) son sicarios de un modernismo que atrasa la Historia,
y sabemos que lamentablemente en la Argentina gozan de micrófonos
y cámaras explicando que en la próxima oportunidad
estarán en condiciones de resucitar todo lo que ellos
mismos destruyeron. Verdaderos traidores a la patria, reducen
la Democracia a solamente pensar en las elecciones como un
lugar a ganar, como si se tratara de un campeonato y no estuviera
en juego -en cada comicio- el presente de los ciudadanos a
quienes mal representan y a las generaciones futuras. La creciente
indiferencia de la sociedad ante las elecciones demuestra
cabalmente la poca credibilidad con que cuentan estos políticos
y sus estructuras partidarias.
Además, comprobamos a diario cómo legislan y
administran sin objetivos a mediano o largo plazo, y sin tener
en cuenta la voluntad y los verdaderos intereses del pueblo.
Por todo ello y mucho más, rechazamos la frivolidad,
la corrupción y la continuidad de los políticos
"profesionales". Anteponemos la inteligencia y la
razón a la retórica vacía y el "pensamiento
único" dentro de las engañosas variables
de la economía de mercado.
Somos conscientes del peligro de que en momentos de desconfianza
y pérdida de certezas y valores, como los que estamos
viviendo, es cuando surgen los llamados "líderes
carismáticos", que no son otra cosa que farsantes
prometedores de fantasías que muchas veces canalizan,
sin embargo, la necesidad de cambio y la esperanza.
Tenemos la certeza de que las soluciones no las tiene una
persona, sino la sociedad madura, con un proyecto de país
en claro. De esta base puede surgir una nueva clase dirigente.
Aspiramos a que el M.A. contribuya a hacer la docencia necesaria
para la clarificación de los objetivos y la creación
de una conciencia ciudadana crítica y participativa.
¿Cómo
seguimos?
Lo que se viene exige un esfuerzo más grande porque
ya somos más grandes. Hemos crecido y entonces es urgente
profundizar el debate para decidir el futuro institucional
del M.A. que ya es, hoy, un movimiento nacional en moderado
crecimiento, y a la vez una organización abierta de
base popular.
Lo que más nos importa es que sea conducido por dirigentes
serios y capaces, decentes y desprendidos de ambiciones particulares
o sectoriales, y que participe, junto a otras organizaciones
hermanas, de la política nacional en los términos
que muchos vislumbramos a futuro: democracia participativa,
horizontal pero con liderazgos confiables, ágil y autocontrolada,
movimientista y de gran participación ciudadana.
Somos una sociedad compleja y ardua, pero fraterna, justa,
honrada y solidaria. El M.A. busca potenciar y estimular esas
cualidades, que trazan el camino que conduce a las democracias
serias del mundo, desde este Ideario y en base a las Políticas
de Estado que proponemos.
¿Cuáles
son algunos de los objetivos inmediatos que se deberían
implementar desde el gobierno?
Suspensión
real del pago de la deuda externa, hasta que se diferencie
la deuda legítima de la ilegítima.
Recambio
total de la Corte Suprema de Justicia, mediante plebiscito
nacional.
Convocatoria
a una Convención Constituyente elegida de manera garantizadamente
democrática, para llevar a cabo la urgente y necesaria
Reforma de la Constitución Nacional.
Garantizar
la protección de los ciudadanos, replanteando todas
las políticas de seguridad.
Garantizar
la Educación y la Salud como inversión social
y no como "gasto público".
Poner
en marcha el Plan de Soberanía Alimentaria propuesto
por el MA, concretado por autogestión y que permite
además ocupar mano de obra a gran escala.
Actualizar
todas las jubilaciones mínimas a valores que garanticen
una vida digna.
Generar
puestos de trabajo genuinos en base a las conocidas propuestas
de la CTA y del Frente Nacional contra la Pobreza.
Planificar
a corto y mediano plazo la reactivación industrial,
prestando atención especial a las Pymes, verdaderas
"fábricas" de ocupación de mano de
obra.
Rediscutir
todos los contratos con las empresas privatizadas, y reorganizar
las empresas de Estado, así como fortalecer organismos
estatales como el INTA, INTI y otros que estimulan la producciónl.
Replanteo
total de las políticas fiscales, así como el
funcionamiento de la AFIP y la Aduana, garantizando los principios
de equidad y de mayor carga sobre los que más tienen.
Auténtica
defensa del Medio Ambiente, concebida como política
fundamental del Estado.
Establecer
una nueva Política de Medios de Comunicación,
así como el tratamiento y aprobación de la Ley
de Información Pública.
¿Qué es lo que estamos haciendo hoy desde el
M.A.?
Continuamos
difundiendo este Ideario, de la manera en que cada persona
o grupo pueda, intentando aportar a la ciudadanía la
conciencia esperanzadora de que verdaderamente es posible
otra Argentina.
Continuamos
en la profundización del estudio de las reformas propuestas,
trabajando con aportes de especialistas, los que se aprueban
en los Encuentros Nacionales.
Continuamos
impulsando el lema "que se vayan todos", que entendemos
que es la expresión simbólica del repudio de
la ciudadanía a los que condujeron a la Argentina a
la situación en que hoy se encuentra.
Desde
su mismo anuncio, denunciamos las inciertas elecciones nacionales
de 2003 como una mera "Trampa Electoral" y no nos
prestamos a esa maniobra.
Reclamamos
al Congreso Nacional la sanción de un referendum vinculante
y la aprobación de una Ley de Reforma de la Constitución
Nacional, y seguimos comprometidos en la formulación
de una propuesta de Nueva Constitución Nacional, para
lo cual convocamos a todo tipo de debates, análisis,
estudios y demás vías de concientización
de la ciudadanía, a la par que proseguimos con la Campaña
Nacional de Firmas por dicha Reforma, iniciada en 2002.
Continuamos
con la exigencia complementaria de una Nueva Ley Electoral,
que es la que debe regir la elección de convencionales
constituyentes.
Llamamos
a todos los argentinos a participar de las asambleas populares
y demás formas de acción cívica y participación
ciudadana, tendientes a lograr todos los cambios por vías
pacíficas. Convencidos de que lo que permite avanzar
a los sectores populares no es la unidad declarativa sino
la confluencia en la acción, el M.A. se relaciona de
manera orgánica, responsable y autónoma con
todas las organizaciones afines que existen en la República
y que promueven propuestas de acción y movilización
pacíficas para conseguir la Reforma Constitucional
y el cambio profundo de todas las estructuras de la Democracia
en la Argentina.
No nos atemoriza la magnitud de las tareas a emprender ni
la fuerza de los oponentes. Pero los tiempos apremian porque
mientras los que sustentan el poder continúan la destrucción
y la entrega de nuestro país, y pretenden ilusionarnos
con recambios dentro del sistema y engañosas "recuperaciones",
la situación social empeora día a día.
Vemos con dolor cómo nuestro país sigue marchando
hacia el abismo, y a pesar del aparente alivio social que
implican los planes "Jefas y jefes de hogar", sabemos
que no dejan de ser meros recursos de clientelismo político.Y
observamos con preocupación que cada día aumentan
la represión y, con ella, la posibilidad de que más
tarde o más temprano se desaten furias populares que
acaso sea muy difícil contener.
Por eso el M.A. llama a redoblar esfuerzos por la Paz y la
No-Violencia, a la vez que propone salidas reales y concretas
que bien harían en escuchar los que toman hoy las decisiones
de la Nación. Pero sabemos que no escuchan, que son
incorregibles y que sólo piensan en bombardearnos con
su infame marketing de doble discurso, lleno de promesas vacías.
Reiteramos nuestra convicción de que las soluciones
que posiblemente tenga la Argentina en lo inmediato, pasarán
por una verdadera Confluencia Democrática a la que
el M.A. intenta contribuir en su etapa germinal. Esa Confluencia
se dará en algún momento porque no hay otras
salidas convincentes para la sociedad, y en ella cada uno
de nosotros estará trabajando como hasta ahora, para
que los cambios sean pacíficos, ordenados y democráticos.
El
MANIFIESTO ARGENTINO invita a la ciudadanía a ser protagonistas
en vez de espectadores, y a participar con esperanza en la
gestación de un futuro diferente y mejor. Convencidos
de que es la sociedad toda la que debe delinear qué
país quiere, convocamos a todos a la patriótica
tarea de recuperar en plenitud la responsabilidad democrática,
adhiriendo al MANIFIESTO ARGENTINO.
Si
Usted comparte este ideario, hágalo suyo y reprodúzcalo
por todos los medios a su alcance, para que más argentinos
lo conozcan y suscriban.