|
"Todas nosotras
tenemos miedo del rechazo. Somos mucho más susceptibles a este temor cuando
sentimos que no somos merecedoras de amor. ¿Con qué frecuencia nos permitimos
reconocer que somos realmente dignas de amor ?
Cuando nos sentimos indignas de ser amadas, es la pequeña niña herida que hay
en nosotras la que nos duele, la pequeña niña a la que se le dijo, o que
siempre se dijo a sí misma, que no estaba bien, que no era digna de ser
amada. Tener el valor de amar a nuestra pequeña niña interior constituye el
paso fundamental para que los demás nos encuentren encantadoras.
Con objeto de curar a la pequeña niña interior herida, cierra los ojos e
imaginate en un ambiente hermoso y protegido.
Visualiza a tu
pequeña niña en ese lugar seguro, contigo. Muéstrate con ella tan abierta y
cariñosa como puedas. Tranquilízala, asegúrale que es perfectamente aceptable
y
encantadora y dile todas aquellas cosas que te gustan de ella.
Si no te sientes con capacidad para apoyarla y aceptarla, introduce en tu escena
imaginada a una persona compasiva que sea capaz de amarla incondicionalmente, y
permite que esa persona la abrace y la consuele.
Darnos cuenta y aceptar el hecho de que somos dignas de amor es la mejor forma
de dominar al dragón del rechazo."

[ ¿Cómo nos hablamos? ] [ Ver lo bueno ] [ Momentos difíciles ] [ Preocupación por el futuro ] [ Ser único ] [ Cambio de hábitos ] [ Nuestros temores ] [ Miedo al rechazo ] [ Auto-limitaciones ] [ Ser madre ] [ Privaciones ] [ Quererse ] [ Autocrítica ] [ Expresar los sentimientos ] [ ¿Desanimada? ] [ Nuestro valor propio ] [ Mi mejor amiga ] [ Sentirse culpable ] [ El jardín interior ] [ Felicitarse ] [ Amor por uno mismo ] [ Ser humilde ] [ Las exigencias ] [ El diamante interior ]
|