|
|
|
Escríbenos !!!
|
"A las mujeres se nos
ha enseñado tan a menudo a ser modestas y humildes que nos resulta incómodo
afrontar el reconocimiento. Cuando alguien nos alaba, nos sentimos tan
dolorsamente destacadas, perdidas en cuanto a cuál debe ser la expresión
facial o la respuesta adecuada. Nuestro cuerpo se pone rígido y sentimos que
nuestra cara se torna como de papel endurecido. Nos aterrorizamos.
Si unos sentimientos
intensos nos golpean en ciertas situaciones, podemos pasar por ellos con
rapidez preguntándonos : "Quién siente esto ? Mi niña interior ? Mi
adolescente interior ?". Luego, al ser una buena amiga con respecto a esa
parte interior de nosotras mismas, podemos preguntarle qué desea y siente con
respecto a nosotras ahora mismo, y dárselo. Generalmente lo que necesita esa
parte nuestra es que la tranquilicemos, que le digamos que puede ser amada,
aceptada y reconocida.
Ser capaz de aceptar el
reconocimiento significa tener el valor de ser modesta y humilde sólo
cuando se trata de una expresión auténtica. Cuando tenemos éxito, podemos
dejar de sentir miedo al aceptar la alabanza por el trabajo bien
hecho."
|
|
El administrador del sitio no se responsabiliza por las opiniones vertidas por los autores. Espacio dedicado a la Salud Mental, de carácter independiente, pluralista, profesional y de opinión que promueve la actividad “psi” sin fines de lucro. |