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Educación virtual y necesidades
humanas
Humanización de la tecnología
El objeto se humaniza
cuando el hombre lo significa; dicho en otras palabras, el
conocimiento del objeto, caracterizado por componentes y relaciones
se concreta en un sistema de signos que deben reflejarlo, pero que
se incorporarán a la conciencia del hombre como resultado de la
significación que dichos signos tengan para ese sujeto. la
codificación del sistema de signos es el lenguaje que se produce en
las acciones del hombre con ese mundo que lo rodea, donde -junto al
signo- recibe señales provenientes de la naturaleza. A los signos
que forman los códigos, las comunidades sociales y los individuos
les proporcionan significado de modo que pueden poner en común sus
ideas, conocimientos, sentimientos, entre otros, es importante
señalar que al utilizar las tecnologías, éstas sólo se convierten en
medios facilitadores del aprendizaje y de la comunicación educativa,
pero no son los únicos medios. Pueden utilizarse otros diferentes,
que se escogen de acuerdo con las situaciones de comunicación
específicas y de acuerdo con las posibilidades que se tengan.
Es un proceso que
trasciende el acto de lo automático, para elevarse a niveles donde
la educación, la formación de valores, como elementos esencialmente
humanos, se configuran en el hombre como resultado del proceso
educativo (iii). Si bien es cierto que el computador debe ser un
apoyo para que el ser humano pueda satisfacer sus necesidades,
descubrir sus potencialidades y desarrollar sus habilidades, también
es cierto que la intencionalidad depende del maestro o del actor
acompañante del proceso. Igualmente, debe tenerse en cuenta que las
posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías como
herramienta didáctica son de sin igual importancia y es necesario
aprovechar todas sus potencialidades para formar seres humanos más
justos, más capaces, más cooperativos, lo que nos llevaría a afirmar
que lo importante no es la tecnología como tal sino lo que los
actores formadores puedan hacer del elemento tecnológico, para
humanizarla.
Roles alumnos - profesores
Cambio de roles
El modelo pedagógico
apoyado por medios informáticos y telemáticos implica el cambio de
roles en los actores del proceso enseñanza aprendizaje.
Los profesores
Pasa de jugar el papel de
proveedor del conocimiento a un rol de tutor,
facilitador, asesor, motivador y consultor del aprendizaje. Su
interacción con el alumno no será ya más para entregarle un
conocimiento que posee, sino para compartir con él sus experiencias,
apoyarlo y asesorarlo en su proceso de aprender y, especialmente,
para estimularle y retarle su capacidad de aprendizaje. Debe ser el
autor de que cada alumno cree su propio paradigma, se apropie y sea
dueño de sus saberes para luego compartirlos con otros y así crecer.
Debe este profesor, por tanto, ser el facilitador del aprendizaje,
aprovechando para ello no sólo su interacción presencial, sino
también la virtual. El profesor, entonces, jugará su papel de
siempre; el del ser el maestro.
El alumno
El alumno no será más el
receptor pasivo de un conocimiento que se le entrega para que se lo
aprenda y luego lo repita ante su transmisor. No será más un actor
pasivo de su aprendizaje.
El alumno del futuro
llegará hasta donde quiera llegar, desarrollando su propia capacidad
de aprendizaje. Aprenderá a aprender, le dará rienda suelta a su
imaginación. El alumno del futuro tendrá mas oportunidades de
aprendizaje y, por tanto, mayores retos. Será la liberación de la
esclavitud académica del estudiante.
Ahora podemos permitir que
los alumnos que no pueden asistir a un salón de clase tradicional
puedan hacerlo de manera virtual y participar del proceso de
formación y de la interacción con el maestro y con sus compañeros, a
través de herramientas como el chat, el correo electrónico, el
netmeeting, con conexión a Internet.
La
tecnología y las telecomunicaciones -en todas sus formas- cambiarán
la forma de vivir, de trabajar, de producir, de comunicarnos, de
comprar, de vender. Todo el entorno será bien distinto. El gran
imperativo será él, prepararnos y aprender a vivir en ese nuevo
entorno.
¿Relaciones humanas en cursos de la
Universidad Virtual?
Incorporando lo humano a lo virtual
El semestre pasado que estuve como
profesor titular de un curso, tuve oportunidad de "experimentar" aún
más e incluir ya no solamente mensajes de este tipo vía correo
electrónico, sino que pude abrir foros de discusión en donde los
alumnos podían "charlar" de temas que no tenían nada que ver con el
contenido del curso. Al principio del semestre tuvieron mucho éxito
pero conforme fue avanzando el curso se enfocaron más al foro de
contenidos lo cual me pareció una actitud sensata.
...realmente se puede lograr el
crecimiento personal en un curso a distancia en línea. Es como
agregar un ingrediente de calidez a los cursos mediados por
computadoras.
Siguiendo con mis "experimentos" ofrecí un curso a través del
departamento de capacitación de la UV llamado: Retroalimentación y
relaciones humanas en ambientes virtuales de aprendizaje.
El objetivo fue Crear e intercambiar
estrategias y opiniones sobre retroalimentación y relaciones humanas
en ambientes virtuales de aprendizaje, específicamente para cursos
que se desarrollan en páginas web y donde se utiliza el correo
electrónico como herramienta principal para la interacción entre
alumno y profesor.
Fuimos doce participantes
interactuando en seis foros de discusión. Los temas eran,
Retroalimentación, ¿Qué se ha dicho?, Relaciones humanas virtuales,
Consejos, ¿Qué puedo hacer para que mi vida sea mejor?, y Control
del estrés.
Los comentarios que hicieron los
participantes en cada una de las mesas me hicieron pensar que
realmente se puede lograr el crecimiento personal en un curso a
distancia en línea. Es como agregar un ingrediente de calidez a los
cursos mediados por computadoras.
A ti profesor de la Universidad
Virtual propongo que envíes un correo electrónico a tus alumnos en
donde les compartas un pensamiento, consejo, comentario,
experiencia, etc. En caso de que lo hagas, te agradecería me
compartas tu experiencia.
Apuntes sobre la educación virtual
Muchas voces
condenatorias se alzan contra la educación virtual debido a la
primera de sus características. Ocurre a distancia. Se le desprecia
o menosprecia porque vulnera la relación maestro-alumno. Se le
considera un subproducto social y científicamente inferior.
Deshumaniza o, al
menos, despersonaliza. Todo ello por que no es presencial.
Pero la distancia
es una consecuencia de las realidades y circunstancias humanas.
Surge de las migraciones causadas por otros fenómenos, humanos o
naturales: guerras, pobreza, enfermedad. Surge de los
desplazamientos, porque se ha encontrado un buen trabajo en otra
parte o porque se ha perdido el que se tenía. Surge de la política y
la economía, de las más hondas emociones humanas: la avaricia, y la
generosidad, el odio y el afecto, la admiración y la envidia. No
despersonaliza. Se adapta a las personas reales dentro de un orden
social real. De hecho, es personal. Tan personal como la
presenciabilidad.
Los desafíos actuales del docente de e-learning:
La cultura y la inteligencia equilibran las incorporaciones
individuales
Adicional a la
comunicación estructuralista y sistémica que se emplea en un
ambiente de aprendizaje virtual, los tutores requieren afrontar dos
desafíos para profundizar el proceso hacia una acción transformadora
y para generar conocimiento desde la construcción conjunta de
significados sociales. De forma más esquemática planteamos que el
proceso de e-learning lo conforman el ambiente -interno (entorno del
campus virtual, pedagogía, actitudes, aptitudes, etc.) y externo
(contexto sociocultural, ambiente psicológico, entorno familiar,
etc.)- y las estrategias, cognitivas (comprensión y aplicación
conceptual) y metacognitivas (toma de conciencia y regulación de la
cognición). El entorno de telecomunicación -regulado desde los
protocolos de Red- es un medio electrónico por donde fluye la
información básica para desarrollar dicho proceso, mientras que con
los participantes del entorno de e-learning se procede a la
formación cultural.
El problema de
ser competente para gestionar conocimiento en línea obedece a uno de
los principios integrantes del saber interpretar: la interacción
personal que se logra desde las relaciones humanas, lo cual nos
lleva a descartar tanto a los autómatas como a las simulaciones
computarizadas para alcanzar este grado exitoso del e-learning.
En
contraposición, el e-learning que apoya lo comercial sólo enfatiza
en los tres elementos del saber hacer: realizar un procedimiento
operativo o procedimental, realizar la labor en contexto e
interactuar. Las competencias limitadas del estudiante por la
carencia de estrategias de diversos procesos de razonamiento,
solamente le acentúan la habilidad para realizar operaciones en la
menor cantidad de tiempo posible o en segunda opción, le refuerzan
pretendidas destrezas.
De tal suerte
que comprender lo aprendido para responder a las necesidades
socioculturales de la actual sociedad de la información y el
conocimiento implica integrar entre sí las estrategias cognitivas y
metacognitivas descritas y además, desarrollar en el estudiante sus
factores endógenos. Este es el desafío de los que asumimos la
educación y la comunicación desde lo digital.
Por factores
endógenos del sujeto consideramos sus actitudes (tendencias a
favorecer o rechazar grupos particulares de individuos,
instituciones sociales, ideas) y sus aptitudes (condición física o
mental para realizar determinadas actividades).
Ahora bien, el núcleo de la educación y la comunicación se centra en
el aprendizaje de métodos y en la interpretación del discourse, toda
vez que éste, como formador de conocimiento y de creencias, se
organiza con la abstracción de las representaciones del texto y los
modelos situacionales a partir de las estructuras (disposición de
los significados de las palabras en cláusulas y proposiciones de la
oración para que se relacionen en pares coherentes y en secuencias),
de los argumentos o de algún tipo de conocimiento convencional y
social compartido. Así pues que una clave para profundizar el
proceso de e-learning hacia una acción transformadora consiste en
rearticular los procesos subjetivos e intersubjetivos de
significación a través de esquemas de percepción o de
interpretación, una vez sean mediados por la relación entre las
estructuras y los sistemas de procesamiento y difusión de la
información.
Informática y Educación
Internet hoy forma parte del oxígeno
que respiramos. Este
ecosistema
digital impregna todas y cada una de las actividades humanas.
Sin embargo, como todo
fenómeno que agiganta su
impacto en poco tiempo, precisa una
reflexión y un debate. Hace
treinta y
cuatro años U. Eco escribió Apocalípticos e integrados,
en donde calificaba a los que estaban en
contra y a favor de los medios de
comunicación de masas (a
partir de este
momento MCM). Ahora tenemos otro
debate
abierto
frente a las llamadas tecnologías de la
información y la
comunicación (TIC). Desde las instituciones escolares y
académicas este
debate adquiere una polémica paradoja. Por un lado, los
organismos gubernamentales nos dicen que es
necesario ampliar la
cultura de las humanidades –estaríamos en una línea
apocalíptica,
puesto que esto implica
reducir los horarios de otras materias más tecnológicas, así
como algunas optativas–, pero, por el otro, al mismo
tiempo nos venden grandes proyectos que se sostienen en el
reparto de ordenadores, planes de
conexión y muchos cursos informáticos.
Mientras tanto, en los centros y escuelas sigue funcionando la
pizarra y, salvo honrosas excepciones, las salas de
informática sólo sirven para
repetir los tradicionales esquemas de transmisión de
conocimientos en los que sólo interesan los
programas y el docente.
Hay quien dice que nada cambia si no
cambia la mentalidad. La compleja
fenomenología de las
pantallas mete mucho miedo en el
cuerpo de los docentes. Los motivos son muchos y diversos, pero
qué duda cabe que el tren de la
sociedad corre más que el de la escuela. ¿Podemos
seguir enseñando desde las batallitas de los libros de texto
cuando la
información circula a velocidades de
vértigo por las autopistas de la Red? Es obvio que el rol del
profesor no debería ser el de
depositario del saber, el de
portador de la palabra y de la información.
Tampoco la
comunicación puede ser unidireccional y jerárquica. Ni podemos
seguir teniendo como
referencia la
unidad espacial de las
cuatro paredes del aula, ni como
tiempo de
aprendizaje el
horario lectivo. Quizás podríamos
empezar a
perfilar un educador mediador,
facilitador de procesos de aprendizaje, en el que lo esencial es
el sujeto estudiante, El
contexto mediático que se ha ido generando a lo largo de este
último siglo y, sobre todo, los entornos virtuales que han
producido las llamadas tecnologías de la
información y de la
comunicación (TIC) en estas últimas décadas, nos obligan a
definir con una nueva
perspectiva el
fenómeno de la comunicación. Se ignora la
comunicación como
relato y como
manifestación cultural para enfatizar lo tecnológico. Desde este
reduccionismo la publicidad vende números sin fin de ordenadores
porque nos dicen que indica el nivel de progreso y
desarrollo de un país y de sus ciudadanos. Todos los medios en
todo
momento se ponen de
acuerdo para decirnos lo mismo. Se cumple una vez más la
profecía de M. McLuhan
cuando exponía que el medio es el
mensaje y
también el masaje, por
cuanto desde la repetición de todos los medios en todo
momento se nos impone como
cierto lo que no lo es. Pero
también observamos que la
realidad es mucho menos
multimedia de cómo nos la venden.
¿Por qué nos gusta y nos atrae tanto
la tecnología? D. Wolton [2] afirma que se
produce un
conjunto de transferencias. Se asocia
tecnología a juventud, lo que supone modernidad, igualdad,
libertad de
acceso y desplazamiento. De hecho, el ochenta por
ciento de
programas informáticos dirigidos al gran público son juegos,
según los datos que ofrecía el
periódico Liberation en
agosto de 1998.
También se asocia
tecnología a utopía. La utopía de la Red que predica de modo
directo o
implícito el lema que
delante de los ordenadores todos somos iguales.
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