Educación virtual y necesidades humanas
La
virtualidad del saber no supone un saber-menos o un saber-peor. Tampoco supone
un saber-de-segundo-grado o de segunda categoría. Corresponde a una
transformación de los procesos mediante los que se aprende, constata (anota) y
explica el mundo; procesos que están en sintonía y dependencia con nivel de
desarrollo de los medios tecnológicos del actual momento histórico. Por decirlo
de otra manera: no existe garantía de que las setecientas páginas de
La virtualidad del conocimiento no estriba tanto en la
metodología que guía a éste cuanto en los fenómenos a que da lugar.
Posiblemente, su importancia deriva de que ha conducido
a una explicación del universo que, a juicio de la comunidad científica, supera
las cosmologías ptolemaica y newtoniana, integrándolas y, además, ha llevado al
hombre a
De la misma manera, el conocimiento dependiente de, y circulante por las redes virtuales (y, por tanto, sometido a sus "constreñimientos") no posee menor ni mayor cualidad epistemológica por la forma en que se produce/re-produce, ni por las leyes a que se sujeta.
Como en el caso de las teorías einstenianas, es capaz
de permitir diagnosis de cánceres a distancia, o acceso a datos remotos, y, a
la vez, poner al alcance de medio mundo técnicas para fabricar bombas,
organizar y disolver con extrema facilidad (y ubicuidad) redes de pornografía
infantil, detectar backdoors en programas informáticos bursátiles (que podrían
ocasionar auténticos cataclismos en los mercados de valores) o piratear la
última entrega de
Con esto y con todo: ¿qué es el conocimiento virtual?
Sin duda, aquel que -sea cual fuere su origen- se somete a las leyes de las
redes virtuales, lo que significa que se estructura de acuerdo con parámetros
de versatilidad, facilidad de acceso, rapidez de descarga y multimediaticidad,
a lo que se agrega la posibilidad de ser manipulado e interactuado por
cualquier usuario remoto. Puede leerse un libro a la manera guttenbergiana,
hacer un resumen y exponerlo con cierta vergüenza ante veinte o treinta
compañeros de clase. Puede generarse un debate sobre no importa qué tema en
Internet. Acto seguido, se inmiscuirán en él individuos de cualquier parte del
mundo. El resultado tal vez sea una estupidez, pero nunca será una estupidez mayor
que creer que la lectura de un soneto de Lope de Vega nos hará más cultos
porque, ese conocimiento es -por naturaleza- más relevante y profundo. En
cualquier caso, la cuestión, creemos, no es tanto (como hemos intentado
mostrar) la discusión sobre la naturaleza del saber así constituido en cuanto a
la pregunta: ¿cómo se modifica la estructura misma del saber y del
sujeto-que-sabe al someterse al conocimiento virtual? Como casi siempre en la
historia, la cuestión más fundamental es la antropológica, no la
epistemológica. ¿En qué devendrá la nueva "ecología" de los
individuos en la sociedad de las redes? (i). Por lo anteriormente dicho,
podemos entonces reafirmar que
Humanización de la tecnología
El objeto se humaniza cuando el hombre lo significa; dicho en otras palabras, el conocimiento del objeto, caracterizado por componentes y relaciones se concreta en un sistema de signos que deben reflejarlo, pero que se incorporarán a la conciencia del hombre como resultado de la significación que dichos signos tengan para ese sujeto.
La codificación del sistema de signos es el lenguaje que se produce en las acciones del hombre con ese mundo que lo rodea, donde -junto al signo- recibe señales provenienttes de la naturaleza.
A los signos que forman los códigos, las comunidades sociales y los individuos les proporcionan significado de modo que pueden poner en común sus ideas, conocimientos, sentimientos, entre otros.
Es importante señalar que al utilizar las tecnologías, éstas sólo se convierten en medios facilitadores del aprendizaje y de la comunicación educativa, pero no son los únicos medios. Pueden utilizarse otros diferentes, que se escogen de acuerdo con las situaciones de comunicación específicas y de acuerdo con las posibilidades que se tengan.
La comunicación es parte esencial del proceso educativo, en el proceso educativo el hombre usa su inteligencia, su capacidad de autorrealización y la condición de poder relacionarse y comunicarse, la opción de socializarse. En la educación confluye la actividad de seres humanos movidos por fines y objetivos particulares y comunales.
En el proceso mismo de la educación está implícito el proceso comunicativo en su modelo más moderno, donde el educador como sujeto de la comunicación educativa busca ayudas audiovisuales, se apoya en la tecnología para llevar el conocimiento y lograr un proceso docente educativo más efectivo.
Este aparato tecnológico -la computadora- debe ser un apoyo para el ser humano, sujeto educador, pero, de ninguna manera, puede sustituirlo. El proceso educativo es social y humano.
Es un proceso que trasciende el acto de lo automático, para elevarse a niveles donde la educación, la formación de valores, como elementos esencialmente humanos, se configuran en el hombre como resultado del proceso educativo (iii).
Si bien es cierto que el computador debe ser un apoyo para que el ser humano pueda satisfacer sus necesidades, descubrir sus potencialidades y desarrollar sus habilidades, también es cierto que la intencionalidad depende del maestro o del actor acompañante del proceso. Igualmente, debe tenerse en cuenta que las posibilidades que nos brindan las nuevas tecnologías como herramienta didáctica son de sin igual importancia y es necesario aprovechar todas sus potencialidades para formar seres humanos más justos, más capaces, más cooperativos, lo que nos llevaría a afirmar que lo importante no es la tecnología como tal sino lo que los actores formadores puedan hacer del elemento tecnológico, para humanizarla.
De la tiza a Internet podría ser la propuesta a desarrollar, dejando claro que no pretendemos acabar con los modelos didácticos existentes sino que, por el contrario, el interés es mejorar esas didácticas con el uso de nuevas herramientas informáticas y telemáticas.
Al igual que los ambientes de aprendizaje presénciales,
podemos desarrollar modelos de aprendizaje virtual fundamentados teóricamente
en propuesta como Proyecto Zero de
Roles alumnos - profesores
Cambio de roles
El modelo pedagógico apoyado por medios informáticos y telemáticos implica el cambio de roles en los actores del proceso enseñanza aprendizaje.
Los profesores
Pasa de jugar el papel de proveedor del conocimiento a un rol de tutor, facilitador, asesor, motivador y consultor del aprendizaje. Su interacción con el alumno no será ya más para entregarle un conocimiento que posee, sino para compartir con él sus experiencias, apoyarlo y asesorarlo en su proceso de aprender y, especialmente, para estimularle y retarle su capacidad de aprendizaje. Debe ser el autor de que cada alumno cree su propio paradigma, se apropie y sea dueño de sus saberes para luego compartirlos con otros y así crecer. Debe este profesor, por tanto, ser el facilitador del aprendizaje, aprovechando para ello no sólo su interacción presencial, sino también la virtual. El profesor, entonces, jugará su papel de siempre; el del ser el maestro.
El alumno
El alumno no será más el receptor pasivo de un conocimiento que se le entrega para que se lo aprenda y luego lo repita ante su transmisor. No será mas un actor pasivo de su aprendizaje.
El alumno del futuro será autónomo para su aprendizaje. Avanzará a su propio ritmo, crecerá con su propio aprendizaje.
El alumno del futuro llegará hasta donde quiera llegar, desarrollando su propia capacidad de aprendizaje. Aprenderá a aprender, le dará rienda suelta a su imaginación. El alumno del futuro tendrá mas oportunidades de aprendizaje y, por tanto, mayores retos. Será la liberación de la esclavitud académica del estudiante.
En este entorno, nuevo, el estudiante hará mayor uso del consejo, de la asesoría, de la guía. Buscara más a su profesor como fuente de sabiduría. Entenderá que él puede llegar a donde quiera llegar (iv). Los medios los tendrá.
Ahora podemos permitir que los alumnos que no pueden
asistir a un salón de clase tradicional puedan hacerlo de manera virtual y
participar del proceso de formación y de la interacción con el maestro y con
sus compañeros, a través de herramientas como el chat, el correo electrónico,
el netmeeting, con conexión a Internet.
En este capítulo trataré de sustentar y fundamentar un
nuevo modelo didáctico que permita cambiar el concepto de presencialidad en la
educación, básica, media y superior. Además de esto, veremos cómo los
aprendizajes no pueden seguir siendo dosificados de la misma manera y dándoles
a cada uno de los alumnos lo mismo, con las mismas metodología, lo que he
denominado "formación de ciudadanos en serie", todos deben aprender
lo mismo, contestar lo mismo, sin respetar sus diferencias individuales y en la
educación superior es de suma importancia ya que el alumno está estudiando lo
que realmente desea, de acuerdo a toda su historia académica, sus intereses y a
la orientación dada por padres, maestros y medios de comunicación.
Nos acercamos aceleradamente al nuevo milenio. Los cambios ya se vislumbran y llegarán otros que ni siquiera nos imaginamos. Tenemos que prepararnos para ese nuevo entorno lleno de oportunidades, pero también de incertidumbres.
La tecnología y las telecomunicaciones -en todas sus formas- cambiarán la forma de vivir, de trabajar, de producir, de comunicarnos, de comprar, de vender. Todo el entorno será bien distinto. El gran imperativo será él, prepararnos y aprender a vivir en ese nuevo entorno.
Ante toda esta dinámica, el sistema educativo tiene un reto muy importante. Debe cuestionarse a sí mismo, repensar sus principios y objetivos, reinventar sus metodologías docentes y sus sistemas organizacionales. Tiene que replantear el concepto de la relación alumno - profesor y el proceso mismo del aprendizaje, los contenidos curriculares; además, revisar críticamente los modelos mentales que han inspirado el desarrollo de los sistemas educativos.
Igualmente, tendrán que consolidarse los principios básicos que la han inspirado mirando siempre hacia el futuro y no como una simple remembranza del pasado.
Ante estas nuevas realidades globales, debemos asumir el reto de diseñar y poner en marcha un modelo de institución universitaria que incorpore -desde su concepción- la formación del profesional del siglo XXI, capaz de desempeñarse en el nuevo entorno mediante la acogida de todas las metodologías y herramientas que le permitan aprender en un contexto de acelerado aprendizaje y desaprendizaje, donde lo importante no será solamente cuánto sé sino cuánto soy capaz de aprender.
Un profesional para un mundo inteligente, en el cual todas las organizaciones públicas, privadas, con o sin ánimo de lucro, tendrán que ser empresas dispuestas a aprender y enseñar (Learning and teaching organizations).
La educación -como herramienta primordial de toda cultura para el desarrollo de la misma- debe llegar a todos los niveles. Con este concepto, cada día debemos buscar alternativas útiles, que produzcan un efecto positivo en el desarrollo de una comunidad. Así el modelo propuesto aporta elementos tecnológicos que suplen la necesidad de una educación netamente presencial. Con estos conceptos, la democratización de la educación en nuestro país deja de ser un sueño para enfocarse a una realidad, que nos la brindan las nuevas herramientas de la tecnología moderna.
Con estas nuevas herramientas se puede ofrecer
educación de calidad a un mayor segmento de personas, educación que
En Colombia, se observa una gran disminución del número
de estudiantes en las principales universidades del país, todo esto como
consecuencia de la crisis económica actual que sufrimos. El apoyo planteado por
medio del Plan de Desarrollo para
El uso de currículos flexibles, adaptables el nivel de aprendizaje de los alumnos, contenidos variados y con links a sitios de interés científico y cultural , a bibliotecas en línea, salas de conversación con el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, que nos permiten lograr una mayor preparación en los diferentes temas que pueden trabajarse con el esquema de proyectos. Si permitimos que cada uno desarrolle sus proyectos, de seguro tendremos otro tipo de resultados, la construcción de conocimientos con base en trabajo colaborativo que -además- formarán en valores, tan necesarios también en la educación superior y que -desafortunadamente- han sido dejados de llado debido a la actitud intransigente de muchos docentes, que enseñan en la universidad lo que aprendieron de sus profesores de hace veinte anos, olvidando las nuevas herramientas didácticas que tenemos hoy en día.
Las nuevas didácticas deberán partir de lo existente e involucrar las nuevas tendencias de informática y telemática que responda a las necesidades de un modelo virtual de educación.
Este aparte aborda aspectos de
A la luz de tal norma, se comprende que los usos
actuales de
Por lo que a la práctica de Internet en el aula se
refiere, su éxito dependerá de factores tales como la provisión de apoyo
individualizado, la exploración de los recursos Internet a través de tareas
auténticas que proporcionen al usuario razones válidas para usar la tecnología,
y la creación de una atmósfera de participación y colaboración. Por último,
convendría recordar que, como educadores, tenemos la responsabilidad de
articular los cambios sociales y culturales originados por los nuevos avances
tecnológicos sobre la base de criterios de valor, determinaciones factuales e
interpretaciones teóricas (Lemke, 1993). En el caso de
Retomando algunas de las conclusiones del Encuentro de
Educacion Superior realizado en Paris por convocatoria de
Este sector también es el que medrará o sufrirá, según la orientación de las mutaciones impuestas por la mundialización y la competencia internacional con la evolución de contenidos, métodos y medios.
Entre los años 1985 y 1995 creció el lugar de los programas didácticos en la tele-enseñanza, remplazando un poco la enseñanza autodirigida o la enseñanza programada que recurre con los soportes de cursos tradicionales o audiovisuales.
Los años comprendidos entre 1995 y 2000 van a trasformar y ampliar este proceso de evolución, trasladando alumnos y profesores, reconstituyendo los soportes de cursos naturales de enseñanza -por ejemplo, a través de los multimedios- haciendo transitar por las redes de transmisión de datos los contenidos estables y enriquecidos, asociando a los contenidos magistrales la documentación necesaria, y permitiendo, por último, mediante correspondencia electrónica o mediante foro, los intercambios entre docentes, investigadores y estudiantes, mundializando el poder.
http://contexto-educativo.com.ar/2001/2/nota-03.htm