-"¿Por dónde empiezo...?" - Dijo Charlotte.
-"Qué tal por el principio..."— Youko le dio una pequeña sonrisa alentadora y se preparó para escuchar...
Charlotte mantuvo el silencio hasta que Rosmerta volvió con las bebidas y con los platos que habían pedido. Sin echarle siquiera un vistazo a su comida cogió la jarra que Rosmerta había dejado a su lado y bebió un gran trago.
- "Sé qué estás pensando." - Dijo por fin Charlotte. - "Piensas que he cambiado mucho, pero no es cierto, en realidad no he cambiado desde que estudiaba en Hogwarts." - Y con un aire de resignación volvió a beber otro trago.
- "En realidad estaba pensando en cómo iba a llevarte de vuelta al colegio si te acabas emborrachando." - Dijo Youko lacónica señalando la jarra de Aguamiel ya casi acabada.
- "Entonces he respondido a tu pregunta." - Sonrió Charlotte. - "Nadie a llegado a conocerme si no sabe que estas cosas no me afectan." - Charlotte apuró la jarra y pidió otra a Rosmerta. - "Y créeme, pocas personas han sido las que me han llegado a conocer bien."
- "Él fue una de ellas." - Afirmó Youko mientras se llevaba un trozó de pastel de carne a la boca.
Esa afirmación hizo que Charlotte se revolviese en su sitio. Pero por eso estaban allí las dos, ¿no era cierto? Charlotte no hizo ningún comentario, pero movió afirmativamente la cabeza, y comenzó a comer. Youko se preguntó si ahora llegaría de nuevo otro extraño momento como el de antes, en el que Charlotte se quedase callada y atendiendo a sus propios pensamientos, pero al contrario de lo que suponía, Charlotte siguió hablando mientras comían.
- "Dices que comience por el principio..., pero eso es casi imposible, porque a estas alturas ya no sé si hubo un principio. Te puedo contar algunas cosas, descargar mi furia con ellas, pero no puedo comenzar por el principio. No sé si sabría hacerlo." - Suspiró Charlotte.
- "Entiendo." - Youko se quedó pensativa. - "Bueno, quizás si me hablas de aquel problema de licantropía del que hablabas el otro día..."
- "Veo que sí que estabas atenta." - Dijo Charlotte sonriendo.
- "Soy auror, ¿recuerdas? estar atenta es mi trabajo." - Respondió Youko.
- "Cierto." - Dijo Charlotte. - "Veamos, como supongo que habrás sacado en conclusión, yo le conocí así, en una investigación del Ministerio."
- "¿La búsqueda de hombres lobo es tarea de los Equipos de Reversión de Magia Accidental?"
- "Por muchos motivos. ¿No es cierto que la licantropía se produce por un accidente cuando alguien es mordido por un lobo? Y ¿nunca has probado a resultar lo suficientemente cargante y pesada hasta conseguir lo que quieres? - Preguntó Charlotte.
Youko asintió con la cabeza, sabía lo que era intentar conseguir algo para lo que nadie apostaría ni un knut.
- "Entonces conseguiste entrar en esa investigación." - Se explicó Youko.
- "Sí. Pero yo ni siquiera le conocía por aquel entonces. A decir verdad ya era todo un poco extraño, no le conocía pero el asunto se había vuelto algo personal. Bueno, de cualquier modo, me metí en la investigación y conseguí llevarla casi como yo quería. Por aquel entonces yo tenía tu edad, 19 años, y había luchado ya mucho por conseguir el trabajo que tenía. En cierto modo era muy joven, aún lo sigo siendo, la diferencia es que entonces me sentía capaz de todo, de conseguir cualquier cosa, en cambio ahora todo se ha dado la vuelta. Quizás por eso me cuesta tanto aceptarlo, porque sigo siendo una cria."
- "Y le encontraste." - Convino Youko.
- "Sí. Tardé un poco, pero le encontré. Las cosas entonces se volvieron un tanto difíciles de llevar. Había conseguido encontrar al licántropo, pero al contrario de lo que se suponía que debía hacer, no lo comuniqué ni a mis compañeros ni a mis superiores. Pronto comprendí que estaba metida en un lío: si me quedaba callada, seguramente las cosas se torcerían tanto que acabaría fuera del ministerio, pero si decía algo, ambos sabíamos que lo único que intentarían sería matarle."
- "¿Ambos?" - Preguntó Youko.
- "Sí. Ambos. Pasamos mucho tiempo escondidos, ya te puedes imaginar." - Dijo Charlotte sin dejar de mirar el plato casi tan lleno como había llegado a su mesa. Casi no había comido, no tenía ganas, aún así se obligó a comer algo.
Youko aprovechó entonces para asumir lo que acababa de escuchar. Desde un primer momento supo que entre esos dos había habido algo. Algo que quizás siguiese. Podía haber sido odio, nunca indiferencia, le resultaba extraño la amistad, dos personas que se miraban de ese modo no podrían haber sido amigas si ahora no sintiesen odio. No. Entre ellos había otra cosa. Y seguía habiéndola. Pero, ¿cómo había acabado su relación? ¿Cómo había terminado todo?
- "¿Y qué fue lo que pasó entonces?" - Preguntó Youko.
- "¿Te refieres a cómo terminó nuestra relación? Porque así habrá que llamarla, ¿cierto?" - Su voz sonaba tan parecida a la de Snape... se dijo Youko. ¿Cómo podía ser que una Gryffindor, que se había enamorado de otro Gryffindor como lo era Lupin, pudiese ser tan parecida a Snape en algunos momentos? - "Supongo que te preguntarás de dónde saco mi vena Slytherin..."- Musitó Charlotte. - "No creo que sea un misterio, si te pusieses a hacer conjeturas,incluso a preguntarle a alguien, te enterarías de que mi madre fue una Slytherin."
Youko se quedó con la boca abierta. ¿Qué había dicho?
- "No me parece nada grave. Creí entender que tu eras 'la Slytherin auror'" - Dijo Charlotte.
- "Sí, es cierto, continua. Hablabas de cómo había terminado lo vuestro."
- "Así es, lo nuestro." - Continuó Charlotte. - "Bueno, para eso no sería yo la más indicada en contarlo, deberías preguntárselo a Remus. Él tiene que saber por qué."
Youko pudo observar el tono de voz que utilizó Charlotte cuando pronunció su nombre. Era la primera vez que la oía pronunciarlo, y apreció el sentimiento de rabia y dolor en cada una de las sílabas.
- "Él..."- Comenzó Youko, pero no pudo terminar, porque Charlotte siguió hablando.
- "... un día se fue. Supongo que lo más común sería decir 'Un buen día se fue', pero puedes creerme, fue un día realmente malo."
- "¿Se fue?" - Preguntó Youko. Iba a decir también. ¿Nada más? ¿Ya está? Pero se contuvo. Sabía que quizá si había algo más, pero también sabía que la pregunta podía ser un poco impertinente. Y a decir verdad, ya no veía a Charlotte como a la Gryffindor que era. Estaba comprendiendo que era algo más.
- "Sí, se fue. Fin de la historia."
- "Entonces..."
- "Sí. El otro día fue la primera vez que le veía en tres años. Sin haber tenido noticias de él en todo ese tiempo. Supongo que ahora entenderás mi reacción." - Dijo Charlotte. Había apartado a un lado el plato, ahora no tan lleno, y dio un trago a su aguamiel especiada. - "Bueno, ¿qué te a parecido?"
Youko no supo qué responder a esa pregunta. Ahora mismo tenía muchas más en la cabeza: si no estaba allí por él, ¿por qué Charlotte Jenkins había ido a Hogwarts?, ¿qué hacía cada día sin salir siquiera de su habitación? Sabía que sólo salía para ir al Comedor, y eso ahora, cuando por fin se había atrevido a ir. Youko no contestó.
- "Sí, lo sé, le he dado pocas florituras, y poca profundidad a la historia. Pero supongo que tu habrías hecho lo mismo."
- "¿Soy la primera persona con la que hablas de ello?" - Preguntó Youko.
- "En términos generales: sí. Y podría decir que un sí rotundo, ya que ni siquiera lo he podido hablar con él... como te había dicho." - Dijo Charlotte.
- "Comprendo."
Youko no supo qué más decir. No se le pasaba nada inteligente que pudiese sentarle bien a Charlotte, así que aprovechó la proposición de Charlotte para irse de allí con un movimiento de cabeza.
Charlotte apuró su jarra de aguamiel y salieron de Las Tres Escobas.
_____________________La cena de Hogwarts había trascurrido de la forma más normal del mundo. Severus y Remus habían comida casi sin mediar palabra, fue ya hacia el final cuando Severus le dijo a Remus:
- "Ya tengo preparada la poción, puedes venir a recogerla cuando quieras."
A Remus le sorprendió un poco la voz de Severus, durante toda la cena había estado sumido en sus pensamientos, preguntándose por qué no habría ido a cenar hoy ella.
- "Si te parece bien, puedo acercarme ahora a tu despacho." - Dijo Remus.
Snape asintió con la cabeza y se levantó de su asiento. Cuando salieron del Gran Comedor ya casi se había vaciado. Al cruzar las puertas de éste pudieron oír el ruido chirrioso de la puerta principal al abrirse, no supo por qué, pero se asustó un poco, y cuando vio pasar frente a ellos a Youko y Charlotte envueltas en sus capas y con sus respectivas escobas las cosas dejaron de cuadrarle.
- "¿Una buena cena?" - Preguntó Snape.
- "Sí." - Respondió Youko. - "Gracias. Buenas noches."
Snape asintió con la cabeza, gesto que Youko y Charlotte le devolvieron. Youko también saludó a Remus, fue la única que lo hizo.