Bueno, ya estaba, ¿o no era así? claro! ya está, se habían visto, habían hablado, y claro... no se había aclarado nada. ¿Pero qué esperaba que quedase aclarado? ¿El por qué de que él se fuese de ese modo? No se lo había explicado al irse, y ella no estaba segura de querer enterarse ahora.
Había logrado superar las cosas sobre ninguna base. Ella se había dado las explicaciones, los porqués, y a raíz de eso había hecho crecer un resentimiento dentro de ella. Pero ¿qué más podría haber hecho con sólo una nota con las palabras "Lo Siento"?. Bueno, poco más, lo único que sabía era que por lo menos había conseguido seguir adelante, y ahora veía lo adelante que había llegado, tan adelante que se había vuelto a encontrar con él.
El resto del día lo pasó inmersa en sus asuntos, intentando mantenerse apartada de ‘ese’ asunto, pero era difícil. Además, ahora estaba Youko, no es que supiese mucho, pero después de ellos dos, ella era la que más sabía.
Casi no comió, entre montones de pergaminos tirados por la mesa, sillas y cama, estuvo mordisqueando restos de comida rancia y chocolate que le quedaban en su bolsa.
Respiró hondo y miró el trozo de chocolate que tenía en la mano.
- "No vas a poder subsistir mucho más a base de esto. O bajas a las cocinas o vas al comedor..." - Se dijo en voz alta.
Pero sabía lo que conllevaba bajar al comedor...
¡Y eso QUÉ MÁS DABA YA!! ya no tenía que esconderse, andar como una infiltrada por el castillo con cuidado de que Remus no la viese. Ya le había plantado cara, y había salido viva del encuentro, además, ahora en lo único que podía pensar era en el hambre que tenía.
Apretó entre sus dedos el trozo de chocolate y Remus volvió a su mente, un arrebato de furia subió por todo su cuerpo y con todas sus fuerzas tiró el chocolate contra la pared de su izquierda.
- "Mierda!"- Dijo. - "Tienes que comer algo."
Miró el reloj y vio que si quería podía llegar a la cena. El pensamiento de una cena caliente hizo que se tranquilizara un poco. Ahora iría a ver a Dumbledore o a McGonagall y les preguntaría si aún estaba en pie la invitación de unirse a la cena.
Salió de su habitación y se encaminó a los despachos de los profesores, cuando llegó al aula en la que estaba McGonagall hizo sonar sus nudillos contra la puerta y la profesora la miró.
- "Buenas tardes Charlotte." - Dijo McGonagall. - "¿Todo anda bien?"
- "Sí, perfectamente." - Mintió Charlotte.
- "Me alegro. He oído comentarios de los alumnos, y creo que le alegrará saber que han quedado muy satisfechos con las charlas que ha dado."
Charlotte sonrió agradecida y por fin entró en el tema.
- "Me preguntaba, bueno, desde que llegué aquí ya he podido poner en orden bastantes cosas, y llegar a un estado anímico bastante bueno; ya sabe, después de todos los viajes y todo eso. Pues bien, me preguntaba si habría sitio en el comedor esta noche para uno más." - ¿Eso no sonaba estúpido? Claro que había sitio, pero de alguna forma tenía que informar que iba a presentarse en el comedor.
En ese momento alguien entró al despacho. Era Snape.
- "Buenas tardes." - Dijo Snape mirando alternativamente a Minerva y a Charlotte.
- "Ah, hola Severus." - Dijo McGonagall. - "Ahora mismo estoy contigo." - Y volvió la mirada a Charlotte. - "Claro que hay sitio para uno más en el comedor. A decir verdad ya nos sentíamos extrañados de tu ausencia, el director Dumbledore me había informado que te ibas a unir con normalidad al ritmo de la escuela."
- "¿Al final vas a bajar al comedor?" - Preguntó Snape.
- "Sí." - Contestó Charlotte mirando a Severus. - "Un poco de comida caliente no me sentará mal."
Charlotte dio las gracias, sonrió a ambos profesores, ambos le devolvieron la sonrisa y salió tranquilamente al pasillo.
____________Horas después Charlotte ya estaba de camino al Gran Comedor, recorrió los pasillos y escaleras que estaban transitadas por alumnos con mochilas y libros que se apresuraban en llegar a sus respectivas habitaciones y darse prisa para llegar a tiempo a la cena. Cuando llegó a las puertas se encontró a sí misma mirando sin ver nada, se había puesto un vestido largo, negro y entallado, uno de los pocos vestidos que tenía, hacía tiempo que no lo llevaba y le pareció buena idea volver a ponérselo. Por todas partes los alumnos entraban al Comedor y se sentaban en sus mesas, incluso vio de refilón a Harry, Ron y Hermione charlar seriamente frente a los platos vacíos.
Ella estaba buscando a alguien, esperaba encontrar a Remus allí, en un sentido un tanto masoquista, lo esperaba.
De repente Severus Snape se acercó a ella:
- "Bien. Supongo que te podrías unir a la mesa de los profesores." - Dijo Snape. - "Ya tienes un sitio dispuesto en ella."
Charlotte siguió a Severus y tomó asiento junto a él. Permanecieron allí, hablando, mientras se fue llenando el comedor. Hablar con Snape era agradable, hacía tiempo que no le veía, y en cierto modo era como si estuviese de nuevo en casa, en una reunión de las que solía hacer su madre, con familia y amigos.
De repente Remus y Youko entraron hablando dirigiéndose tranquilamente hacia la mesa de los profesores. Por el rabillo del ojo Charlotte les fue observando, comprobando cómo Remus no se había dado cuenta del pequeño cambio que había. No fue hasta su llegada a la mesa hasta que se percató de todo.
Remus se sentó tranquilamente junto a Severus, absorto en sus propios pensamientos mientras Youko seguía hablando un tanto emocionada sobre, supuso Charlotte, algo importante de las clases, puede que incluso sobre ese famoso planning causante del entuerto que había vivido. Remus giró la cabeza para saludar a Snape, cuando la vio:
- "Severus,... hola."- Dijo torpemente Remus. Charlotte suposo que el 'hola' iba dirigido también a ella. Pero ella no saludó, se limitó a inclinar la cabeza.
- "Remus." - Dijo secamente Snape.
Charlotte vio cómo Youko la miraba y la saludó también. Inclinación de cabeza, media sonrisa, y vuelta a su conversación con Severus.