Charlotte deseó poder decir: "Yo ya me iba." y salir así pitando. Pero ella no tenía ese personaje, esa podría ser la frase de Youko, ella podía irse, pero Charlotte no. Ahora ya no podía salir huyendo.
"Termina la frase, anda." - Pensó Charlotte - "Termínala, Remus. Termina algo en tu vida, aunque sea una frase."
Pero Remus no parecía que fuese a terminarla. Se había quedado más tieso que una estatua. Todos estaban en silencio. Youko miraba al uno y al otro con cara de no entender nada.
"Qué alguien hable ya, o yo me caigo redonda aquí mismo." - Se dijo Charlotte. Sentía cómo la sangre se había escapado de su rostro y cómo los pies se había fijado extrañamente en el suelo. - "¡Qué alguien hable!!"
- "¿Quería algo más profesor?" - Dijo por fin Youko.
Charlotte respiró aliviada. Bien. No tenía que soportar esto sola, por lo menos esta vez había alguien más.
- "Sí. Olvidaba decirte que... que te encargases tu de..." - Arranca ya de una vez! Ese fue el pensamiento que pasó por la cabeza de Youko y de Charlotte casi al mismo tiempo. - "Mañana por la tarde después de la comida seguiremos con el planning. No hace falta que te apures. Ya te veré en las clases." - Todo eso lo dijo sin ningún tipo de convicción, casi sin dejar de mirar a Charlotte. Sólo en el último momento echó una mirada a Youko como diciendo "Puedes irte".
Charlotte también la miró, pero ella quería decir "Ni se te ocurra moverte de ahí".
Y Youko por fín dijo:
- "De acuerdo. Bueno, supongo que ya nos veremos luego por ahí Charlotte..." - Y se giró levemente para irse. "¿Qué pasaba entre esos dos? Lupin no solía hablar de forma tan ilegible. A decir verdad, Lupin solía saber de qué hablaba. Pero, ¿qué era lo que estaba pasando?"
Charlotte deseó decir "Youko, quédate.", pero no lo hizo. Vio cómo la chica giraba sobre sus pies y comenzaba a caminar.
- "Youko..." - Dijo al fin Charlotte. Youko se giró a mirarla y esperó a que terminase la frase, pero ya esperaba algo tan extraño como el monólogo del profesor. Charlotte no tenía muy claro qué decir, pero se sentía sola. La única persona con la que hace tiempo hubiese dicho que era la mejor compañía, era de la única persona de la que ahora quería huir, así que por fin dijo: - "...nos vemos luego."
Youko asintió levemente entre intrigada y perdida, no debía de entender nada, luego siguió caminando.
Charlotte y Remus se quedaron mirando el uno al otro durante un buen rato. Ninguno de los dos dijo nada. Charlotte quiso gritarle, enfadarse con él, enfrentarse a él, incluso darle un bofetón... pero no podía, porque no podía moverse.
¿Cuál era la mejor forma de empezar una conversación entre dos personas que habían compartido algo más que una simple amistad y que se habían separado de esa forma?
Quizás un "Tu tienes la culpa." "Tenía que irme." "No podía haber hecho otra cosa." Todas las disculpas y explicaciones valían para los dos, se podían aplicar a los dos. Pero la verdad es que ÉL TENÍA TODA LA CULPA!
- "¿Quieres pasar a mi despacho?" - Preguntó Remus indicando la puerta a su derecha. Charlotte negó con la cabeza. No conseguía hablar, o quizá fuese que no conseguía encontrar las palabras adecuadas con las que dirigirse a Remus por primera vez casi en cuatro años. - "¿Qué haces aquí?"
- "¿Qué haces tu aquí?" - Preguntó ella como una acusación. Se suponía que ahora sería fácil, que iba a Hogwarts para que las cosas se volvieran más fáciles, pero con Remus ahí no veía nada prometedor.
- "Trabajo aquí. Soy el profesor de 'Defensa Contra las Artes Oscuras'" - Explicó. - "Es mi segundo año..."
- "Oh!"- Le cortó ella. - "Tu eres el loco."
- "¿Cómo?" - Dijo él extrañado.
- "Alguien me comentó que había que estar loco para impartir clases de DADA."
- "Sí, puede que así sea... Mira Charlotte " - La había llamado, había dicho 'Mira Charlotte' - " creo que tenemos que hablar. Debemos hablar."
- "¿De veras? No recuerdo que esa fuese tu opinión hace tres años." - Dijo Charlotte dolida.
- "Sí. Lo siento. Comprendo que estés dolida. Créeme que lo siento mucho." - Murmuró él visiblemente afectado.
- "Lo sientes. No, no creo que sepas bien hasta que punto lo sientes."
Tras estas palabras Remus se inquietó.
- "¿Por qué dices eso? ¿Por qué estás aquí?"
- "Por motivos del Ministerio." - Explicó Charlotte. - "Sólo eso."
- "Entra y hablemos." - Volvió a decir Remus. - "Por favor." - Pidió desde su corazón.
No. Ahora no podía entrar. No podía hablar con él. Él era el que se había ido. Ahora se iría ella.
- "Tengo trabajo." - Y se dispuso a irse.
- "¿Qué trae al Ministerio a Hogwarts? Espero que no haya ningún problema..." - Intentó comentar relajadamente.
Charlotte se giró y le miró.
- "Ningún problema de licantropía. Esta vez puedes estar tranquilo." - Charlotte no sabía si sonreír, recordar, salir corriendo... pero siguió con su mismo monótono tono de voz.
Remus asintió y su media sonrisa se fue borrando de su rostro. Vio como Charlotte se alejaba y giraba en una esquina, pero no pudo ver cómo ella se encontraba de frente con Youko. Había estado escuchando.
- "Supongo que estarás llena de preguntas, y supongo que ahora serán más de las que tenías hace unos momentos." - Dijo Charlotte. Parecía cambiada. ¿Una Gryffindor hablando tan a lo Snape con alguien? ¿Con una Slytherin?
Youko dudó unos instantes. - "Puede que necesites hablar."
- "¿Contigo?"
- "Por ejemplo." - Dijo Youko, volviendo a adquirir su normal compostura.
Charlotte sonrió. - "Quizás" -Dijo- "Pero ahora tengo prisa. Nos volveremos a ver, creo que me irá bien tener alguien con quién hablar." - Y se alejó de ella.
"Charlotte Jenkins... ¿qué escondes?" - Se preguntó Youko.