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Una niña, en el colegio,
le dice alarmada a su profesora:
- ¡Seño, seño, que he
ido a hacer pis y sangro!
- Verás, vete a hablar
con la profesora de ciencias, que estos asuntos biológicos los explica
estupendamente.
A la profesora de
ciencias:
- ¡Señorita, señorita,
que he ido a hacer pis y resulta que sangro!
- Verás, ve a ver a la
directora, que lleva años explicando esto a las niñas, y verás que bien te lo
explica.
A la directora:
- ¡Directora, directora,
que he ido a hacer pis y sangro!
- Mira, esto lo he
explicado siempre yo, pero hoy en día es mejor que te lo expliquen tus padres,
pues así se involucran y participan en tu educación. Cuando salgas de clase se
lo dices a tus padres.
La niña ya mosqueada, va
a casa y le dice a su madre:
- ¡Mamá, mamá, que he
ido a hacer pis y sangro; y además la madre superiora me ha dicho que es una
cosa que me tenéis que explicar los padres en casa!
- Mira, cariño, vamos a
esperar que vuelva tu padre a casa del trabajo, y entonces los dos hablaremos
contigo, mientras vete a jugar con tu hermano.
Va la niña a jugar con
su hermanillo pequeño, y este, que la ve seria y desazonada le dice:
- ¿Qué te pasa?
- Nada.
- Venga, dime qué te
pasa.
- Naaaada.
- Si no me dices qué te
pasa, chillo.
- No me pasa nada.
- Pues chillo
- No, no, ya te lo digo,
pues resulta que sangro.
- ¿Por dónde?
- De un sitio que no te
importa.
- Enséñamelo.
- ¡Ni lo sueñes!
- Pues chillo
- Para, para, ya te lo
enseño.
La niña se baja las
bragas y se lo enseña, y dice su hermano:
- ¡Pero cómo no vas a
sangrar, si te has arrancado los cojones de cuajo!
---ooOoo---
Está una fila de ciegos
apoyados en la pared, y en esto que pasa un pescadero, y dicen todos al mismo
tiempo:
- ¡Guapa!
---ooOoo---
- Mami ahora que te veo
desnuda, eso que tienes negro ahí abajo ¿qué es?
- Pues hijo eso es un...
cepillo... sí, sí... un cepillo...
- ¡Ahhhh... -dice el
nene- pues a mí me gusta más el de papá que tiene mango...
---ooOoo---
Es un individuo que cada
vez que sale con los amigos al restaurante en vez de leer la carta coge el
tenedor, lo huele y elige el plato.
- Hoy podéis elegir
canelones que están de coña.
El caso es que nunca
falla en la elección. Esto una vez y otra hasta que el camarero ya mosqueado
decide jugársela. Un buen día que aparece por el restaurante el camarero se va
a la cocina y le cuenta a la chica que trabaja allí:
- Este tío ya me tiene
harto, pásate el tenedor por enmedio de las piernas a ver que pasa.
Margarita, que se llamaba
la chica se presta a la jugada y después de pasarse el tenedor por el coño el
camarero lo coloca en la mesa. Nuestro amigo, como de costumbre coge el tenedor
y se lo pasa por la nariz y con cara de asombro exclama:
- ¡Coño! ¿Desde cuándo
Margarita trabaja con vosotros?
---ooOoo---
Tres amigos hablaban
acerca de cuales consideraban las mejores posiciones durante el sexo.
- ¡La número uno es el
69!, -acepta uno-
- ¡Me fascina la de ella
encima!, -dice el otro-
- ¡No hay nada mejor que
la del rodeo!, -comenta el tercero-
Los otros dos amigos se
miran con cara de asombro, y rápido le preguntan en qué consiste esa posición.
El hombre les explica:
- Bueno, le dices a tu
mujer que se ponga a cuatro patas y empiezas por detrás; una vez que las cosas
se pongan bien calientes, apoyas tu pecho sobre su espalda, la abrazas
fuertemente, y con delicadeza le susurras al oído: "esta posición le
fascina a mi secretaria" e intentas mantenerte encima de ella más de ocho
segundos.
---ooOoo---
Dos sacerdotes estaban
hospedados en un convento para participar en un gran evento religioso. Para no
incomodar a las hermanas que residían allí, los curas salían poco de su
cuarto y tomaban el baño muy tarde, para no encontrarse con ninguna monja. Una
noche salieron de su cuarto a tomar el baño y ya estando allí se dieron cuenta
que no había jabones. Entonces, uno de ellos dijo:
- Yo tengo jabones en mi
cuarto. Voy a buscarlos.
Pensando en ganar tiempo,
y sin imaginar que pudiera aparecerse alguien a esas horas, el padre fue a
buscar los jabones completamente desnudo. Ya en su cuarto, tomó dos jabones,
uno en cada mano, y se dirigió al baño, donde lo esperaba el otro religioso. A
mitad del corredor se encontró con tres monjas que se quedaron perplejas. Como
no había donde esconderse, el sacerdote se pegó a la pared y se quedó inmóvil,
como una estatua. Las tres hermanas se acercaron a la estatua, admirando la
perfección de la obra, hasta que una de ellas llevó una mano a los genitales y
movió el miembro del padre, que, asustado, dejó escapar un jabón. La segunda
monja exclamó:
- ¡Madre mía, es una
estatua distribuidora de jabones!
Las hermanas se quedaron
maravilladas y, para comprobarlo, la otra hermana también movió del miembro
del padre, que inmediatamente soltó un jabón más. Entonces, la tercera monja
repitió la operación y no vio ningún jabón. Intentó mover una vez más, y
nada. Otra vez y otra vez, todo para recibir un jabón, hasta que gritó, llena
de entusiasmo:
¡Hermanas, la estatua
también suelta jabón líquido!
---ooOoo---
Tres hombres, uno de
ellos marica, sobreviven a un naufragio y llegan nadando a una isla donde los
nativos les cogen prisioneros y les llevan a su poblado. Cuando están allí, el
jefe le dice al primero de ellos:
- ¡Hombre blanco! ¿Qué
quieres: muerte o Bala-rumba goola'ai, aie'o?
Claro, este hombre piensa
que nada puede ser peor que la muerte, así que dice "Bala-rumba goola'ai,
aie'o". Los nativos entonces lo atan boca abajo a la piedra de sacrificios
en el centro del poblado, y durante tres días con sus noches todo aquel que
quiere le puede dar por el culo. El pobre hombre se queda sorprendido al ver la
potencia sexual de esos salvajes, pero eso no es nada comparado con su estupor
al descubrir cual es el significado religioso del Bala-rumba goola'ai, aie'o.
Las mujeres deben tomar
parte activa en la fiesta, usando nabos o pepinos. Los padres han de iniciar a
sus hijos en el sexo cepillándose a la víctima para enseñarles, y luego los
hijos varones practican todo lo que pueden porque no se les permite otro tipo de
sexo antes de la boda. Entre las parejas de novios, un rapidillo sobre la piedra
de los sacrificios es algo muy romántico porque simboliza que el novio no le
será infiel a la novia con otras chicas.
Todo aquel cazador que ha
cobrado una pieza debe mostrar su agradecimiento a los dioses con una sesión de
Bala-rumba goola'ai, aie'o. Y se supone que el Bala-rumba goola'ai, aie'o tiene
propiedades curativas, con lo cual todos los viejos se pasan el día tomando
afrodisíacos para poder recuperar su salud.
Al cabo de los tres días
retiran al pobre hombre, que esáa realmente hecho polvo, y llevan al marica
ante el jefe de la tribu, que le repite :
- ¡Hombre blanco! ¿Qué
quieres: muerte o Bala-rumba goola'ai, aie'o?
- Bala-rumba goola'ai,
aie'o, ¡por supuesto!
Bueno, el tio se lo pasa
bomba, porque en los poblados cercanos se ha corrido la voz de que se está
celebrando Bala-rumba goola'ai, aie'o y han venido a la aldea gentes de toda la
isla. Al cabo de los tres días retiran al marica de la piedra de los
sacrificios, con muestras evidentes de estar deshidratado, y llevan al tercer
hombre ante el jefe. Este hombre esta acojonado, ve que ha empezado a llegar
gente de otras islas y además sus tres días caen en un puente. Mientras la
multitud alrededor sonríe maliciosamente, el jefe del poblado le dice:
- ¡Hombre blanco! ¿Qué
quieres: muerte o Bala-rumba goola'ai, aie'o?
- ¡Muerte!
- Está bien. ¡Sea.
Bala-rumba goola'ai, aie'o hasta que mueras!
---ooOoo---
Una mujer le dice a otra:
- Pues yo no puedo
entender porque no has ido todavía a ver al nuevo ginecólogo. Es tan joven y
guapo... en cambio, ese ginecólogo al que has ido durante toda tu vida es tan
viejo y asqueroso...
- Ya, ya lo sé... ¡Pero
es que sus manos no dejan de temblarle!
---ooOoo---
- ¿En qué se parecen un
perro y un ginecólogo miope?
- Los dos tienen las
narices húmedas.
---ooOoo---
- Pues esta noche he
tenido un sueño erótico.
- ¿Ah, sí? ¿Y qué
pasaba?
- Mira, había una rubia
impresionante, no te la puedes ni imaginar, y va y me dice: "Dame tus
cuarenta centímetros de polla y haz que me duela."
- Jo... ¿y tú qué
hiciste?
- Lo que pude... la follé
tres veces y luego la pegue de hostias.
---ooOoo---
Una rubia le dice a su
amante:
- Méteme un dedo... mete
otro... mete la mano... mete la otra... ¿puedes aplaudir?
- No.
- Ves como estoy estrechándome
---ooOoo---
Un tío va conduciendo
cuando ve a un amigo suyo llorando en la cuneta de la carretera. Para y le
pregunta:
- ¡José, tío! ¿Qué
te pasa?
El otro le contesta
hipando y señalando a una zanja:
- Mira...
- Jo, tío, que putada lo
del coche, pero hombre, no pasa nada, te compras otro y ya está.
- No, mira dentro del
coche...
- ¡Hostias, tío, lo
siento!, pero bueno, tampoco se acaba el mundo, te buscas otra rubia y ya está,
no pasa nada...
- Mira dentro de su
boca...
---ooOoo---
Tres mujeres están
hablando de los métodos anticonceptivos que usan:
- Pues yo prefiero los
condones.
- ¡Ah no! Yo soy católica
y sólo uso el método de Ogino.
- Pues mira, yo también
soy católica, pero uso el método del cubo.
- ¿El método del cubo?
¿Qué es eso?
- Pues mira, vosotras ya
sabéis que mi marido es más bajito que yo, así que se sube a un cubo y lo
hacemos de pie. Entonces, cuando veo que los ojos se le ponen vidriosos, le pego
una patada al cubo.
---ooOoo---
Una patrulla de soldados
llega una pequeña aldea de la guerrilla. Después de quemar el pueblo y de
matar y violar un poco, se les ocurre un juego; cogen a todas las mujeres, les
ponen una venda en los ojos, y tienen que reconocer a sus respectivos maridos,
que están en una fila, tocándoles los cojones. Cuando alguna se equivoque, la
matan a ella, al marido y a los hijos. Si acierta, les dejan vivos. Si alguien
intenta hacer alguna trampa, ya pensarán algo divertido para castigarlos.
Total, que la primera mujer empieza a recorrerse la fila, diciendo
- No... no... no... no...
no... no... ¡Sí!
Y consigue dar con su
marido. Esto se repite unas cuantas veces, hasta que los soldados se cansan de
liberar gente, y deciden que uno de ellos se ponga en la fila, haciéndose pasar
por un guerrillero. Entonces pasa la siguiente mujer:
- No... no... no... no...
¡Hombre, un forastero! no... no... no...
---ooOoo---
Todos los peces hacen una
carrera.
- ¿Quién llega el último?
- El del fin.
- ¿Quién llega el
primero?
- El pezón (porque va
echando leches)
---ooOoo---
Una cigüeña está en su
nido con su hijo, que está llorando :
- ¡Mamá, mamá, buah!
¿Donde está papá?
- Hijo, tranquilízate,
no pasa nada, está haciendo feliz a la panadera llevándola un niño.
La noche siguiente es el
padre el que está solo en el nido con la cría, que está llorando otra vez.
- ¡Buah, papá, papá,
buah! ¿Dónde está mamaaaá...?!
- Deja de llorar, chico,
si no pasa nada, se ha ido a llevar alegría a casa del alcalde...
La siguiente noche, el
padre y la madre están preocupadísimos en el nido esperando al pollo, que
aparece a altas horas con cara de alegría.
- ¡Pero bueno! ¿Dónde
estabas?
- Nah, no pasa nada, le
estaba dando un susto a una estudiante...
---ooOoo---
Un tío llega a un bar, y
le dice la camarera:
- ¿Qué quiere, café o
té?
- ¡Echa-té, nena,
echa-té!
---ooOoo---
Jaimito está en la
granja cuando su padre llega con un toro.
- ¡Papá, papá!, ¿Para
qué es ese toro?
- Para que monte a la
vaca blanca y a la marrón.
- ¡Papá, papá!, ¿Puedo
mirar?
- Bueno. Por cierto, acuérdate
de lavarte las manos, que hoy viene a cenar el reverendo.
Al cabo de un rato, el
cura está charlando con los padres y Jaimito entra gritando:
- ¡Papá, papá, el toro
se está follando a la vaca blanca!
El padre se pone
colorado, saca a Jaimito fuera y le dice:
- Mira, Jaimito, si el
toro monta a la vaca marrón, di que la ha sorprendido, de acuerdo?
- Sí papá.
Total, que Jaimito vuelve
a irse a ver al toro mientras el padre continúa la charla con la madre y el
cura. Al cabo de un rato, Jaimito vuelve a entrar corriendo, y el padre,
temiendo que vuelva a meter la pata, le pregunta:
- ¿Qué, Jaimito, el
toro ha sorprendido a la vaca marrón?
- ¡Joder, ya lo creo, eáta
follando otra vez con la vaca blanca!
---ooOoo---
- Doctor, doctor. Tengo
el clítoris como un melocotón.
- ¿De grande?
- ¡No, de sabrosón!
---ooOoo---
Una familia va a hacer
una reunión familiar y la madre se va a la compra. Cuando vuelve, el hijo la
dice:
- Mamá, mamá, cuando te
fuiste, papá se fue detrás de la criada, se bajo los pantalones y entonces la
criada le chupo...
- ¡Cacho pendón, otra
vez! Mira, hijo, lo que vas a hacer es contármelo esta tarde, cuando toda la
familia este presente. Se va a enterar el capullo de tu padre.
Esa tarde está toda la
familia presente; primos, abuelas, novios, novias de los jovencitos... entonces
la madre dice:
- ¡Atención, atención,
que el niño quiere decir algo!
Claro, toda la familia
está pensando que va a contar chistes cochinos, o a cantar... y dice:
- Esta mañana, cuando mi
mamá se fue al super, papá se fue detrás de la criada, se bajo los pantalones
y entonces la criada le chupó... le chupó... bueno... ¡Oye, mamá!, ¿Cómo
se llama eso que le chupas todos los días al tío Julio?
---ooOoo---
Tres viejos hablando:
- Ay, lo que es la edad,
como se deteriora uno. Mira, sin ir más lejos, ayer veo a mi mujer sentada
delante de la tele, y le digo: "Pero Pepita, ¿para qué estás mirando la
tele, si está apagada?", y me contesta: "Pero Marcelo, ¿no ves que
está encendida?" Y es que es la edad, oye, ya me estoy quedando ciego.
- Ay, pues a mí me pasa
lo mismo, oye. Ayer vi a mi hija moviéndose como una loca en el salón de casa,
y le digo: "Pero Carmencita, hija, ¿qué haces moviéndote así?" y
me contesta: "Estoy bailando, es que no oyes la música? Pero si está a
todo volumen", y es que ya me estoy quedando sordo, hay que ver lo que son
los años.
- Ay, mira, pues a mi
igual. Fíjate, ayer le digo a mi secretaria: "¿Qué, Maribel, echamos un
polvo?" y me contesta: "Pero si acabamos de echar uno hace diez
minutos, don Antonio", y es que son los años, oye, ya me falla la memoria.
---ooOoo---
En casa de Jaimito :
- ¡Mamá, mamá, papá
se ha muerto encima de la criada!
- ¿Pero seguro que se ha
muerto?
- Bueno, no del todo,
porque todavía culea.
---ooOoo---
Una gnoma va a ver al médico.
- Doctor, doctor, los días
que llueve me duele el chocho.
- ¿Sí? ¡Qué raro!
Bueno, vuelva por aquí un día que llueva y la examinaré entonces.
Al cabo de unos pocos días
llueve y vuelve la gnoma; el médico la mira un momento, y le dice:
- ¿Oiga, y si le recortásemos
un poquito las botas?
---ooOoo---
- ¿Cómo puedes saber si
tu novia es buena con las matemáticas?
- Examínala. Sústraela
su ropa, súmala a tu dormitorio, divide sus piernas y dale una buena raíz.
---ooOoo---
Tres hombres presumiendo:
- Yo tengo cuatro hijos.
Uno más y tendré un equipo de baloncesto estupendo.
- Bah, yo tengo diez
hijos; uno más y tendré un fenomenal equipo de fútbol.
- ¡Que tontería! Yo
tengo diecisiete hijas; una más, y tendré un campo de golf de cojones.
---ooOoo---
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