|
Un pene le dice a otro:
- Te encuentro rígido y
tenso.
- Es que esta noche tengo
examen oral...
---ooOoo---
- ¡Pepe! ¿A qué tribu
india te gustaría haber pertenecido?
- A los Arapajoes
- ¿Y eso...?
- Pues es la tribu con
mayor actividad sexual: ahora paja, ahora jodes
---ooOoo---
- ¡María!
- ¿Qué?
- ¿Por qué cuando
hacemos el amor se te encogen los dedos de los pies?
- Porque no me das tiempo
a quitarme los pantis
---ooOoo---
Un joven va a confesarse
y le dice al cura:
- Padre, me acuso de
haberle tocado las tetas a mi novia.
- Mmmmmmm... y dime,
hijo: ¿Se las tocaste por encima o por debajo de la ropa?
- Nooo padre... ¡Por
encima!
- ¡Gilipollas, si la
penitencia es la misma!
---ooOoo---
Una mujer tenía tres
hijas, y en el día de sus respectivas bodas le pedía a cada una de ellas que
le escribieran contándoles su vida sexual.
La primera escribió al
segundo día de haberse casado. La carta llegó con un sólo mensaje, "Nescafé".
La madre quedó algo confusa al principio, pero después pudo ver un anuncio de
Nescafé en el periódico que decía: "placer, hasta la última
gota..." Así que la madre se puso contenta.
Después se casó la
segunda hija y después de una semana envió una carta a casa. Sólo tenía un
mensaje que decía: "Benson & Hedges". Así que la madre buscó un
anuncio de Benson & Hedges que decía: "Extra largo, tamaño
superior". Así que la madre se puso contenta.
Después de que la
tercera hija se casara, la madre estaba ansiosa de recibir un mensaje de su
benjamina. Después de más de 4 semanas llegó un mensaje. Cuando lo leyó
simplemente decía "British Airways." La madre ya estaba al tanto.
Frenéticamente buscó un anuncio British Airways por todos los periódicos que
tenía en casa. Finalmente encontró uno y jadeó, quedó sobrecogida. El
anuncio decía: "Tres veces al día, siete días a la semana, en ambos
sentidos..."
---ooOoo---
Una monja va al médico
con un ataque de hipo que ya le dura un mes.
- Doctor, tengo un ataque
de hipo, desde hace un mes, que no me deja vivir. No duermo, no como, ya me
duele el cuerpo de tanto movimiento compulsivo involuntario.
- Tiéndase en la
camilla, hermana, que la voy a examinar
La examina y le dice:
- Hermana, está usted embarazada.
La monja se levanta y sale corriendo de
la consulta con cara de pánico. Una hora después el médico recibe una llamada
de la madre superiora del convento:
- Pero doctor, ¿qué le ha dicho a la
hermana María?
- Vera madre superiora, como tenía un
fuerte ataque de hipo, le di un susto para que se le quitara y supongo que se le
habrá quitado, ¿no?.
- Sí, a la hermana María se le ha
quitado el hipo, pero el cura se ha tirado desde el campanario.
---ooOoo---
Un muchacho va a la
farmacia y le dice al farmacéutico:
- Señor, deme un preservativo. Mi novia
me ha invitado a comer a su casa, y como ya venimos saliendo tres meses, parece
que "algo" quiere.
El farmacéutico le despacha el
preservativo y cuando se está yendo, regresa y le dice:
- Señor, mejor deme otro, porque la
hermana de mi novia también está buenísima, y me hace unas cruzadas de
piernas que parece que también quiere "algo", y como voy a ir a comer
a su casa...
El farmacéutico le da el segundo, y
cuando se está yendo vuelve a regresar, y dice:
- Mire señor, mejor deme otro más,
porque la madre de mi enamorada está cojonuda de buena la vieja, y me hace unas
insinuaciones, que por ahí algo quiere, y como me va a invitar a comer...
Llega la hora de la comida, y el muchacho
está sentado a la mesa con su chica al lado, la hermana al otro lado y la mamá
al frente, y en eso entra el padre de la chica y se sienta también a la mesa, y
el muchacho baja la cabeza, une las manos y empieza rezar:
- Señor, bendice estos alimentos,... bla...
bla... bla... Te damos gracias por estos alimentos...
Pasa un minuto y el muchacho seguía con
la cabeza baja, rezando:
- Gracias Señor por estos dones, bla...
bla... bla...
Pasan cinco minutos y seguía:
- Bendice Señor este pan, bla... bla...
bla...
Pasan más de diez minutos y el muchacho
seguía con la cabeza baja, rezando. Todos se miran sorprendidos, y la novia, más
que nadie sorprendida, le dice al oído:
- Mi amor, no sabía que fueras tan
creyente
Y él le responde:
- Y yo no sabía que tu padre era farmacéutico.
---ooOoo---
Está la señora haciendo
gimnasia "desnuda" en casa y estira una pierna hacia un lado sobre el
suelo, luego estira la otra hacia el otro lado, al no llevar ropa interior el
asunto le ha hecho el vacío y se queda pegada.
Al rato llega el marido, intenta
levantarla... pero nada de nada, no hay forma posible. Por lo tanto llama a un
albañil amigo suyo para que le ayude, una vez en casa éste le dice:
- Esto no lo había visto nunca, menudo
problema, pero se me ocurren un par de cosas: La primera es levantar el suelo
que hay a su alrededor, y así luego será muy fácil...
Contesta el marido:
- Ya, pero es que el suelo es de parqué
y vale 5.000 pts el m2
- Bueno hombre tranquilo, se me ocurre
que podemos ir al piso de abajo y con un taladro, agujereamos el suelo y deja de
haber el vacío.
- Ya pero tendría que cambiar igualmente
el parqué, y ya sabes a 5.000 pts el m2.
El albañil ya mosca por la racanería
del amigo, le dice:
- No problema, se me ocurre que... podría
empezar a besar a tu esposa, luego le toco los pezoncillos mientras ella me come
el asunto, y cuando veas que está lo suficientemente mojada le arreas un empujón
que llegue hasta la cocina, y ahí levantamos el suelo, que son baldosas y están
a 500 pts el m2.
---ooOoo---
Un negro y un blanco que
naufragan en una isla desierta. El blanco era racista, y no hablaba con el
negro, y el negro al ver la situación pues hacía lo mismo. Y así pasaron y
pasaron los meses allí los dos solos en la isla desierta. En esto que se para
el blanco a pensar y le dice al negro:
- Oye negro mira, vamos a
olvidarnos de enemistades, porque seguro que los dos tenemos deseos de
satisfacer nuestro apetito sexual.
- ¡Pué sí chicooo! ¡Tiene
rassón!
- Mira, tú te pones de
culo, mirando hacia el mar, y así yo no te veo nada
- ¡Vale!
En esto que saca el
blanco un bote pequeñito y le dice el negro:
- ¡Chicooo! ¿Que é
eso?
- Esto es un bote de
vaselina, para cuando te la meta no te duela.
Termina el blanco y dice
el negro:
- ¡Ahora me toca a mi
chicooo!
Se pone el blanco en
posición y saca el negro un bote lleno de líquido verde, y dice el blanco:
- ¡Chssss eh! ¡Quieto
parao! ¿Qué es eso?
- ¡Eto e Vip Vaporubs pa
que no te duela el pecho!
---ooOoo---
Un camionero de Coca Cola
va por su ruta, en eso una chica monumental le pide que la lleve, el camionero
la recoge y cuando estaban llegando al lugar de destino, la chica caliente, le
agradece eternamente y le ofrece su cuerpo como pago por el favor de llevarla.
Raudo y velozmente el camionero frena y se le tira encima, pero ella amaba la
naturaleza y quiso hacerlo a pleno sol. A toda velocidad el tipo saca la lona de
Coca Cola del camión, agarra cuatro cajas con botellas, pone una en cada punta
de la lona para que no se la lleve el viento, la chica se quita la poca ropa que
llevaba, se echa en el medio de la lona y el camionero se pone a trabajar. Tan
mala suerte tiene el tipo, que en el medio del asunto, la chica se desmaya del
placer y el camionero huye despavorido, creyéndola muerta y temiendo que lo
acusen de asesinato, dejando el cuerpo todavía caliente.
A los cinco minutos pasa
un coche y frena, cuatro tipos al ver la situación se bajan y empiezan a
fornicar repetidamente a la chica y, mientras se tomaban una Coca Cola, uno le
dice al resto:
- ¡Estas si son
promociones, no la mierda de Telefónica con los putos móviles!
---ooOoo---
Dos parejas están
jugando a las cartas. De repente, a Juan se le caen unas cartas al suelo. Se
agacha para recogerlas y observa que la mujer de Pablo no está usando ropa
interior (o sea, que no lleva bragas). Debido al sobresalto, Juan se golpea la
cabeza con la mesa y se levanta con un cierto rubor en el rostro. Más tarde,
Juan va a la cocina a buscar una cerveza y la mujer de Pablo lo sigue y le
pregunta:
- ¿Viste algo
interesante debajo de la mesa?
Juan admite que sí, y
ella dice:
- ¡Puede ser tuyo, por
100.000 pesetas (600€)!
Juan piensa un minuto, y
dice que está interesado. Establecen encontrarse el viernes siguiente a las 14
horas, hora a la cual Pablo estará en la oficina.
El viernes, Juan va a
casa de Pablo y, después de una sesión de sexo como hacía mucho tiempo no tenía,
le paga a su mujer las 100.000 pesetas acordados.
A las 18 horas llega
Pablo y le pregunta a su mujer:
- ¿Juan estuvo aquí hoy
por la tarde?
La mujer, a regañadientes,
responde que sí.
¿Y te dio 100.000
pesetas?
"¡Dios mío, lo
sabe!" Piensa ella. Y finalmente dice:
- Sí, me las dio.
-¡Ah bueno! -responde
Pablo- es que pasó por mi oficina hoy y me pidió 100.000 pesetas prestadas. Me
dijo que me las iba a devolver esta tarde al pasar por casa.
---ooOoo---
Un hombre va a la
farmacia con su hijo de 8 años. Mientras esperan que los atiendan, el niño
observa un expositor de preservativos en una vitrina y le pregunta al padre:
- ¡Papa! ¿Qué es
esto?.
- Eso son preservativos,
hijo. Los hombres los usan para tener sexo seguro.
- Humm... ya había oído
hablar de eso en el colegio -respondió el niño-.
Y no satisfecho con la
explicación señala una caja de tres y pregunta:
- ¿Por qué hay tres en
una caja?.
- Esos son para jóvenes
estudiantes: uno para el viernes, uno para el sábado y otro para el domingo
- ¿Y ésta? -pregunta
apuntando a una caja con 6-.
- Esos son para
universitarios: dos para el viernes, dos para el sábado y los otros dos para el
domingo.
-¡Uau! -exclama el niño
cada vez más fascinado-.
De nuevo pregunta señalando
una caja de doce:
- ¿Y éstos para quién
son?
Con un suspiro, el papá
responde:
- Esos son para hombres
casados: 1 para Enero, 1 para Febrero, 1 para Marzo...
---ooOoo---
Un hombre va al médico y
le dice quejándose de dolor:
- Mire doctor, uff...
tengo un desgarro aquí en la pantorrilla y me produce un dolor insoportable.
- ¿Un desgarro? –le
dice el médico-.
- Sí, sí es un desgarro
que me he hecho jugando al tenis. ¡Ay, qué dolor tan grande!
El médico le dice:
- Desnúdese y póngase
boca abajo en la camilla.
Cuándo el hombre se ha
desnudado va el médico por detrás y ¡Raaaccaaca! (dándole por donde imagináis)
y le dice:
- ¡Esto es un desgarro!.
Lo que usted tiene en la pantorrilla es un esguince.
---ooOoo---
Otra señora que va al médico:
- Mire doctor, es que últimamente
estoy muy decaída, y no me aguanto en pie.
- Bueno, pues descríbame
lo que hace.
- Mire me levanto y hago
mis deberes sexuales, levanto a los niños y los llevo al colegio y hago mis
deberes sexuales. Los voy a buscar y cuando vuelvo sigo haciendo mis deberes
sexuales, los acuesto y hago mis deberes sexuales.
- Perdone, señora ¿Qué
son sus deberes sexuales?
- Pues planchar, tender
la ropa, barrer, fregar, hacer las camas, la compra...
- ¡Pero señora eso no
son deberes sexuales!
- ¡Si hombre, si no sabré
yo que es lo que más me jode!
---ooOoo---
Oído por megafonía en
el Hospital de Calahorra:
"Los donantes de
semen que guarden la cola".
---ooOoo---
Esta es Caperucita Roja
que va por el bosque y se le aparece el lobo:
- Caperucita, te voy a
dar un besito donde nadie te lo ha dado antes.
- ¡Uy!, ¡Pues tendrá
que ser en la cestita!
---ooOoo---
Dos amigas que después
de unos cuantos años se encuentran:
- ¿Y tú qué has hecho
en estos años?
- ¡Ah! Pues me casé,
entre otras cosas.
- Anda, yo también me
casé. ¿Y qué tal te va la vida conyugal?
- Muy mal, hija, porque
mi marido es del Opus Dei, y unos días por el Opus y otros por el Dei, al final
nunca hacemos nada en la cama. ¿Y tú que tal?
- Ah, pues a mí muy
bien, porque mi marido es luterano, y unas veces por el útero y otras...
---ooOoo---
- ¿Qué es lo primero
que dice un mexicano después de haberse masturbado?
- ¡Gracias, mano!
---ooOoo---
Un tipo está haciendo un
crucigrama.
- Oye, a ver si tú sabes
ésta: "Órgano sexual femenino", con cuatro letras, y la segunda es
una "O".
- ¿Horizontal o
vertical?
- Horizontal.
- Entonces es
"boca".
---ooOoo---
Están dos becarias en el
cuarto de baño de la Casa Blanca y una le dice a otra:
- ¿Tú crees que este
vestido es demasiado escotado?
A lo que responde la
otra:
- Bueno, ¿tienes pelos
en el pecho?
- ¡No! -dice la otra-.
- ¡Pues sí que es
escotado ese vestido!
---ooOoo---
Esto es una monjita que
iba hacia León, y se le estropea el 4L. Se pone a hacer autostop y para un camión
que también va a León y la lleva. Una vez dentro, la monjita empieza a mirar
al camionero y piensa: "Este camionero no está nada mal". Total, que
empieza a lanzarle miradas provocadoras e insinuantes. El camionero, que no
tiene reparos a la hora de echar un kiki, se detiene en la cuneta y se ponen a
la faena. Cuando terminan vuelven a la carretera. La monjita comenta
entusiasmada:
- Cuando llegue a León y
le diga a la madre superiora que he echado tres polvos con un camionero se le va
a poner una cara...
El camionero la mira
extrañado y le dice:
- Pero, hermana, si sólo
hemos echado uno.
- ¡Sí, pero no me dirá
que de aquí a León no van a caer otros dos!
---ooOoo---
Un sábado por la noche
en un convento de monjas se reúnen un grupo de ellas después de cenar. Como la
madre superiora no está, después de charlar un rato, una de ellas dice:
- Oid, hermanas, vamos a
jugar a decir guarradas.
- Sí, sí, eso... -dicen
todas a coro aplaudiendo y muy nerviosas-.
- Venga Sor Angela,
empiece usted.
- Vale, vale, allá va...
¡Teta!.
Todas empiezan a chillar
histéricas, "Ala, ha dicho teta, ji, ji, ji."
- Ahora le toca a usted,
Sor Patricia. ji, ji, ji...
- ¡Culo!
Todas las monjas histéricas
chillando, "Culo, ha dicho culo, ji, ji, ji."
- Ahora le toca a Sor
Teresa.
- ¡Puesss...! ¡Pubis!
ji, ji, ji -dice tapándose la boca mientras se ruboriza-.
Todas las monjitas
nerviosas y mirándose de reojo unas a otras sin parar de reír nerviosamente.
- Ahora toca a Sor María.
- Yo diré... ¡Pene!
"Ala, dijo pene, ji,
ji, ji, ji, ji" dicen histéricas las monjitas
- Bien, bien, tranquilicémonos
que le toca el turno a Sor Mónica...
- ¡No puedo, me he
corrido...!
---ooOoo---
Un niño al que su madre
le manda a comprar un pavo al mercado y al volver pasa por una calle, observa
una puerta abierta y, por curiosidad, entra. Avanza por un largo pasillo donde
al final se oyen extraños jadeos y, justo cuando entra en el dormitorio que está
en penumbra, se oye la puerta de la calle que se cierra y una voz grave dice:
- María, ya he llegado
- ¡Mi marido! -oye el niño-
¡Rápido, escóndete en el armario!.
Como la habitación
estaba medio a oscuras, la mujer empuja al amante en el armario, el amante
arrastra al pobre chaval con él, y se cierra la puerta. Dentro del armario se
encuentran los dos, amante y niño, encerrados y a oscuras mientras oyen que el
marido entra en la habitación y se tumba en la cama. Tras unos segundos de
silencio sepulcral, el niño pregunta en voz susurrante:
- Oiga, señor, le vendo
un pavo.
- ¡Un pavo! ¿Y para qué
quiero yo un pavo?
- Si no me lo compra,
grito. -amenaza el niño-.
- Está bien. ¿Cuánto
quieres por él?
- Mil pesetas.
- Toma. -dice el hombre
entregándole el dinero y cogiendo al pavo por el pescuezo-.
Al cabo de unos segundos
el niño dice:
- Oiga, señor, le compro
el pavo.
- ¡Pero si me lo acabas
de vender!
- Ya pero ahora quiero
comprarlo. Si no me lo vende, gritaré.
- ¡Vale! ¿Cuánto me
das?
- Cien pesetas.
- ¡Pero si antes te he
pagado mil por él!
- ¿Prefiere que grite?
- No, no. Toma el jodido
pavo y dame los veinte duros.
Al cabo de unos segundos
el niño vuelve a decirle al hombre:
- Oiga, señor, ¿quiere
comprarme un pavo?
- ¿Estás de coña? Me
lo has vendido, me lo has comprado otra vez y quieres volver a vendérmelo.
- Si no me da 5000
pesetas por él, grito.
- ¡Toma! -dice
malhumorado el hombre dándole el dinero y cogiendo el pavo-.
Unos segundos después,
dice el niño:
- Oiga, señor, tiene un
pavo muy bonito. ¿Me lo regala?
- ¡Pero si te lo acabo
de comprar!
- Si no me lo da, grito.
Total, que el hombre, muy
cabreado, le da el pavo y justo cuando el niño está a punto de volver a hacer
negocios se abre la puerta del armario y con el follón que se arma el niño
sale corriendo y se va feliz a su casa donde le cuenta emocionado a su madre lo
que le ha sucedido y el negocio que ha hecho. Su madre le pega dos bofetadas
diciéndole que lo que ha hecho no está bien y que vaya inmediatamente a la
iglesia a confesarse y a donar el dinero para el cepillo, argumentando que si no
lo hace irá al infierno. El pobre chaval, dolido por las tortas, se va al
confesionario lloriqueando y moqueando. Se arrodilla y, como no sabe como
empezar, le dice al cura:
- Ave María Purísima.
- Sin pecado concebida.
- Vera, padre, yo tenía
un pavo...
- ¿Vas a volver a darme
la coña con el puto pavo?
---ooOoo---
Una reunión a nivel
mundial de mujeres decide enviar una representación ante Dios para hacerle tres
peticiones:
- Dios, queremos que
cambies tres cosas en el mundo.
- ¡Vale! ¿Cuales son?
- Queremos que nos quites
la regla, que el embarazo dure menos de nueve meses, y que cambies la forma de
la polla de los hombres, que no nos gusta.
- Está bien, me lo
pensaré durante tres días.
Pasan tres días y Dios
se presenta ante la delegación femenina:
- He recapacitado y os
voy a conceder lo siguiente: lo de la regla lo voy a aceptar porque es un poco
cochinillo, así que os lo concedo; lo del embarazo también lo considero un
poco pesadillo, así que a partir de ahora durará dos meses; pero con respecto
a lo de la polla, no os lo concedo.
¿Pero por qué?
-responden ellas-
- Porque si con lo fea
que es ahora os la chupáis, si la mejoro os la coméis entera.
---ooOoo---
Una niña le dice a su
padre:
- Papá, papá, Manolo me
ha invitado a ir al cine. ¿Puedo ir?
El padre pone cara de
resignación y le dice:
- ¡Ay hija mía!,
puedes, pero primero te diré lo que va a pasar: Primero intentara arrimarse a
ti, después intentará cogerte la mano, después intentará besarte y luego
intentará ponerse encima de ti, y si pasa eso ¡yo me muero!
Total, que la niña se va
preocupada al cine y cuando vuelve le está esperando su padre para saber como
ha ido:
- Mira papá, todo tal
como dijiste tú, pero eso sí, cuando intento ponerse encima de mí yo le dije:
¡Ahh no! ¡Encima me pongo yo y que se muera tu padre!
---ooOoo---
|