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Un viejo de ochenta años
va al médico a preguntarle si puede tener hijos con su esposa de setenta, y el
médico le da un tarrito y le dice que le traiga al día siguiente una muestra
de semen. Cuando vuelve:
- Doctor, doctor, que no
he podido traerle la muestra de semen.
- Vaya... ¿Cómo lo ha
intentado?
- Primero con la mano
derecha, después con la izquierda; luego lo intento mi esposa, primero con las
dos manos y luego con los dientes, pero no hubo forma, no hemos conseguido abrir
el tarrito...
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En clase:
- A ver, Jaimito, dame un
ejemplo de alguien que sea muy valiente.
- Mi papá, señorita...
- ¿Por qué?
- Porque es bombero, y en
cuanto suena la sirena sale a salvar vidas a riesgo de la suya propia.
- Muy bien. ¿Y un
ejemplo de cobarde?
- Mi tío, señorita...
- ¿Por qué?
- Porque cuando mi papá
sale a apagar incendios, el se mete en la cama con mi mamá, y los dos se ponen
a tiritar
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- Doctor, doctor, cuando
estaba soltera tuve que abortar seis veces, pero ahora que estoy casada no
consigo quedarme embarazada.
- Evidentemente, usted no
se reproduce en cautividad.
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Tres tíos están
hablando de sus más tempranas memorias.
- Pues lo primero que yo
puedo recordar es el salir de un sitio estrecho, y de repente encontrarme en una
sala blanca, donde hacia un montón de frío, y que estaba llena de gente.
- Pues yo recuerdo
perfectamente el estar flotando en un líquido cálido y agradable, sin prisas
ni preocupaciones.
- Pues eso no es nada, yo
recuerdo haber ido a una fiesta con mi padre y haber vuelto con mi madre.
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Un hombre va al médico
con un hacha clavada en la cabeza:
- ¡Doctor, doctor, vengo
a que me examine los huevos!
- Pero, ¿yel hacha?
- Si verá, es que cada
vez que estornudo me doy con el mango.
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Jaimito está molestando
a las niñas tirándoles polvo de tiza. La maestra lo sorprende y con una mano
escondida atrás le pregunta:
¡Jaimito! ¿Por qué no
te atreves a echarme polvos a mí?
- Pues... porque usted
tiene la regla...
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Una joven pareja va al médico
y le dicen:
- Verá, es que estamos
teniendo problemas con nuestra vida sexual, y quisiéramos que usted nos viera
para darnos alguna sugerencia.
- Pero yo no soy un
especialista, ustedes tendrían que...
- Ya, pero es que
confiamos en usted.
- Bueno, venga, vamos a
ver...
Total, que la pareja se
echa un par de caliqueños, y al acabar el doctor les dice que todo le ha
parecido bien y que no ve ningún problema. Los dos se van muy contentos, pero
vuelven la siguiente semana, y la otra, y la siguiente, hasta que al final el
doctor les pregunta:
- Pero bueno, ¿ustedes
porque creen que tienen un problema?
- Mire, si lo hacemos en
mi casa nos puede pillar mi mujer, y si lo hacemos en la suya nos puede pillar
su marido. Irnos a un hotel es demasiado caro. En cambio, venir a su consulta
nos cuesta 1000 pelas, y además las paga el seguro...
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Caperucita por el bosque
y en eso apareció el lobo y le dijo:
- Caperucita acércate,
ven para acá
- No lobo, a mi abuelita
no le va a gustar
- ¡Pero si tu abuelita
le encantó!
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Este es un fulano que
viaja a Frankfurt a una feria de novedades y allí en un stand se tropieza con
el anuncio de unas gafas mágicas que si se las pone uno ve a la gente desnuda.
El tío, escéptico, se ríe y le pide a la dependienta que se las deje probar
por si es verdad... así lo hace, se las pone y se asombra al ver a la
dependienta en pelota viva, las prueba de nuevo y ve que funcionan, le pregunta
el precio a la muchacha, que estaba buenísima por cierto.
- Son 1.000 Euros señor.
- Pero bueno... son carísimas.
- Puede Ud. comprarlas o no, señor.
- Bueno, la verdad es que
es un invento fantástico y me voy a divertir mucho con ellas, vale, aquí está
el dinero, envuélvamelas... o mejor me los llevo puestas...
El individuo sale muy
contento con sus gafas y de camino para el aeropuerto se pone las botas viendo e¡
todo el mundo desnudo. Cuando llego a su casa va a sorprender a su mujer y al
llegar de improviso seencuentra a su mujer con su vecino en el sillón de la
salita los dos en pelotas, el tío riéndose se quita los gafas y observa que
siguen desnudos... se las pone... se las quita y siguen desnudos... muy serio va
y dice:
- ¡Jooodeeeer, con lo
caras que me costaron los puñeteras gafas y ya se han estropeado...!
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María era la más
golfona del pueblo, la que mejor lo meneaba, la que se los tiraba el todos. Un día
llega a su casa y su mamá le cuenta que no hay nada que comer.
- Tranquila, mamá ahora
salgo y consigo algo.
Nada mas salir, ve venir
a lo lejos al bobo del pueblo con tres gallinas y piensa: "Listo, a
este idiota le quito las gallinas".
Se arregla el pelo, los pechos y se
acerca al tipo:
- Hola, ¿por qué no me regalas esas
gallinas?
- No, esas son mis gallinas.
María le insiste con voz dulce:
- Anda, regáleme las gallinas.
El bobo le replica:
- No, esas son mis gallinas.
Ella sigue insistiendo hasta que el tipo
le propone:
- Bueno, si me dejes chuparte una teta te
doy una gallina.
Indignada, la chica le contesta:
- ¡Estás loco! Por una gallina,
no
- Bueno, entonces me voy.
María al recordar a su familia cede:
- Está bien, vamos a aquel árbol.
Se saca una teta y el sujeto comienza a
chupar: "Much, much, much".
Después de eso, la joven se arriesga:
- ¿Por qué no me dos otra gallina?
- No, esas son mis gallinas.
- Anda dame otra gallina -insiste-.
- Bueno, si te dejas chupar la otra teta.
- Caramba, está bien, total ya me
chupaste una.
María se saca la otra teta y el bobo:
"Much, much, much".
Mientras el hombre estaba en lo suyo, María
le dice:
- Dame la otra gallina, ¿qué vas a
hacer con una solo? ¡Anda!
- Bueno, si te dejas chupar...
La mujer se queda pensando y acepta:
- Está bien, vale.
Y el bobo empieza a chupar; María
comienza a agitarse, a gemir y gritar. Toda excitada le suplica:
- ¡No aguanto, métemela, bobo, métemela!
- ¡Si me das las tres gallinas!
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En un antiguo reino
medieval, un rey poseía un formidable caballo, todo un semental, pero había un
problema: el corcel estaba triste y no había querido comer en más de dos
semanas.
El monarca envía un
decreto por todo el territorio ofreciendo la mano de su hija la princesa, a
quien lograra hacer reír al animal. Llegaron comediantes, bufones y payasos de
todo el reino pero ninguno lograba hacer reír al caballo. En eso, aparece en el
palacio un enano que dice que puede hacer que el caballo se ría sin parar. Escéptico,
el rey le da la oportunidad preguntándose qué puede hacer este enano si ya
muchos lo han intentado sin éxito. El liliputiense se acerca al caballo y éste
repentinamente comienza a reír a carcajadas. El soberano tiene que cumplir su
propio decreto y entrega a su hija, la princesa, en matrimonio al enano. La
pareja recién casada se va a vivir a otro palacio.
En esos días, el caballo
continúa con sus carcajadas y no puede parar de reír. Pasan dos días, tres días,
una semana, dos semanas y el caballo no para de reír, no come y no duerme. El
rey decide emitir otro decreto prometiendo un cofre repleto de joyas a quien
logre que el rocín vuelva a estar triste porque prefiere al caballo como estaba
al principio.
De todo el reino llegaron
individuos despreciables, tristes, deprimentes y ninguno lograba tener éxito.
En eso llega nuevamente el enano y se le acerca al caballo y lo deja más triste
que al principio. Cuando el enano se dispone a recoger su premio, el monarca lo
detiene y le pregunta:
- ¿Qué fue lo que hiciste cuando quería
que el caballo se riera?
- Fui y le dije que yo la tengo mucho más
grande que él
- ¿Y cuando lo quería triste otra vez
qué hiciste?
- Me lo saqué y se lo enseñé
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Después de una larga y
tendida sesión amorosa, el hombre se da la vuelta, saca un cigarrillo de sus
jeans y busca su encendedor. Como no lo encuentra, le pregunta a su compañera
si tiene uno a mano.
- Debe haber algunas
cerillas en la mesita de noche.
Él abre el cajón y
encuentra la caja de cerillas al lado de la foto de un hombre. Naturalmente, el
joven se preocupa.
- ¿Es
tu marido? -pregunta nervioso-
- No, tontito -responde ella acurrucándose
amorosamente-
- ¿Tu enamorado, entonces?
- No, para nada -dice ella, mordisqueándole
la oreja-.
- Bueno, ¿quien es él entonces?
-pregunta desconcertado el muchacho-
- ¡Soy yo antes de la operación!
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Chicas, probad este
trabalengua
"...Mi moto alpina derrapante..."
Ahora con la A
"... Ma mata alpana darrapanta..."
Muy bien, ahora con la 0
"...Mo moto olpono dorroponto..."
¡Genial! Ahora, prueba tú con la E.
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Llega el esposo de
trabajar a su casa y encuentra a su esposa haciendo el amor con un vagabundo.
- ¡Mi amor! ¿qué estás haciendo?
Y ella le responde:
- Es
que tocó timbre y me preguntó: "¿no tiene nada que su esposo no
use?"
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- Oye, ¿tú te acostaste
con tu novia antes de casarte?
- ¡Yo, no! ¿Qué clase
de hombre te crees que soy?
Este último se queda un
momento pensativo y pregunta:
- ¿Y tú?
- ¡Yo sí, pero no sabía
que era tu novia!
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Estaba Pepito en clase
cuando entra el inspector de Educación y dice a la profesora que desea observar
el desarrollo de la clase, y se sienta en una silla vacía, justo detrás de
Pepito. La profesora continúa su clase:
- A ver Juanito ¿Quien
descubrió América?
- Cristóbal Colon,
profesora.
Así continúa haciendo
preguntas y el inspector nota que la profesora omite hacer preguntas a Pepito,
por lo que discretamente se lo señala con el dedo para que lo haga participar.
La profesora, un poco nerviosa porque no quiere que Pepito salga con una de sus
vulgaridades, le prepara cuidadosamente una pregunta:
- A ver, Pepito, ¿recuerdas
la clase de ayer en la que hablamos de la Historia Nacional?
- ¡Claro que me acuerdo
profesora!
- ¿Recuerdas qué le
dijo el Fernando el Católico a su esposa Isabel cuando ésta le pidió que
financiara el viaje de Colon a las Indias? Eso lo comentamos ayer Pepito.
- Sí profesora... lo
tengo en la punta de la lengua...
Mientras la profesora
esperaba la respuesta, nerviosamente jugaba con un lápiz que acabó por caérsele
al suelo. Al inclinarse a recogerlo mostró todos sus lindos atributos físicos.
Entonces Pepito continuó...
- ¡Ya me acordé! El
tipo ese dijo: ¡Vaya par de melones que tiene!
La profesora, sonrojada,
le dice:
- Coge los libros y sal
fuera de clase.
Pepito, muy serio, recoge
sus cuadernos y libros e indignado se da la vuelta hacia el inspector y le dice:
- ¡Si no sabes la
respuesta para que soplas gilipollas!
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En su noche de bodas,
ella se va a bañar y a cambiarse para su romántica luna de miel. Sale del baño
con una hermosa bata, él le dice:
- Amor mío, ¿por qué
tanta ropa? Ya estamos casados. Abre la bata y déjame ver tu belleza.
La mujer se abre la bata.
El hombre lanza un suspiro y le dice:
- Mi amor, ¡qué belleza
la tuya! Déjame hacerte una foto.
- ¿Para qué, mi vida?
- Para llevar siempre tu
foto cerca de mi corazón y poder contemplar tu belleza a diario.
Él entra a bañarse y
cuando sale, ella le dice:
- Mi amor, ¿por qué esa
bata? Ya estamos casados. Quítatela para contemplarte.
El hombre se abre la bata
y ella le dice:
- Déjame sacarte una
foto.
- ¿Para qué, mi vida?
-¡Para hacer una
ampliación!
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Estaba un sacerdote
conduciendo hacia su parroquia y en la carretera se encuentra con una monja
conocida. Para y le dice:
- Madre, suba que la
llevo al convento.
La monja sube y se sienta
en el asiento del copiloto, hace un cruce de piernas y el habito se le abre un
poquito y se le ve la pierna. El padre se le queda mirando y sigue conduciendo.
Al rato le toca la pierna y la monja le dice:
- Padre acuérdese del
Salmo 129.
El Padre le pide
disculpas y sigue conduciendo. Al rato otra vez le toca la pierna y la monja le
dice:
- Padre, acuérdese del
Salmo 129.
El Padre se excusa
diciendo:
- Perdóneme Hermana,
pero Ud. sabe, la carne es débil.
Después de un rato la
monja se baja y el Padre llega a su parroquia y se va rápidamente a buscar en
la Biblia el Salmo 129. Encuentra el Salmo que dice... "Seguid buscando y
allí arriba encontrareis la Gloria..."
MORALEJA: Siempre debes
estar bien informado, si no puedes perder oportunidades que valen oro.
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