Que la muerte te acompa�e
al abismo de tu sal.
No hay salida, no hay escape
para quien derrama el mal.
Las mentiras ladinas
comienzan a alborear�
Cu�date de tus espinas
son la cuenta a saldar.
La justicia sopesa
el peso y la salud,
baraja sobre la mesa
el balazo a tu negritud.
Que la muerte te acompa�e
al abismo de tu sal.
No hay salida, no hay escape
para quien juega con la bondad.