Alegre, entusiasta e idealista, este signo de Fuego
inicia cada una de sus conquistas amorosas con un extraordinario optimismo.
La gente provoca en él una curiosidad que nada tiene que ver
con el cotilleo o la maledicencia. Sencillamente le interesan las
personas con las que entra en relación. Cada uno de ellos es
un nuevo mundo que explorar y descubrir, dos conceptos que vuelven
tarambana a Sagitario. Lo desconocido es un reto para Sagitario que
se dispone a desentrañar el misterio como el niño que
se apunta a jugar a la pelota. Como es un idealista, su amor ha de
ser elevado, único, distinto... quizás porque en el
fondo busca a la persona ideal de la que enamorarse hasta la médula.
Sagitario es un conquistador. Gusta mucho, lo sabe y no duda en aprovechar
todas las oportunidades que se le presentan para tener aventuras amorosas.
Cuando tiene una pareja estable o está casado, eso es motivo
de trifulcas o lloros desconsolados de su pareja pero lo cierto es
que este indómito y "culo inquieto" apenas si puede
hacer nada por evitarlo. Prueba de que no hay malicia en sus aventuras
es que nunca las oculta. Por eso sus relaciones amorosas muchas veces
son demasiado complicadas. Muchos de los Sagitarios, que conocen su
naturaleza y saben lo que pasa, optan por mantenerse solteros y evitarse
jaleos que les proporciona ser tan promiscuos afectivamente. Es un
signo simpático, aventurero, perfecto conversador que conquista
por la alegría que sin darse cuenta comunica.
No necesitan protector y no les gusta demasiado proteger
porque son terriblemente independientes. Jamás están
con alguien porque les dé estabilidad y rompen de inmediato
sus vínculos afectivos si notan que se quedan estancados en
su proceso de aprendizaje y crecimiento. Por eso pueden llegar a ser
crueles, porque no dudarán en dejar a alguien llorando a moco
tendido a sus espaldas si tienen la más mínima sospecha
de que se ha "colgado" demasiado de ellos y actúa
como bola de presidiario. Le gusta los compañeros de viaje
pero no la gente que se le cuelga. En eso no duda en ser intransigente
y como no tiene pelos en la lengua ni es diplomático, las suelta
como le vienen a la cabeza, aunque luego se arrepienta.
Como el resto de los signos de Fuego, tiene un fuerte
impulso sexual, es imaginativo y se desenvuelve muy bien en la cama.
El sexo le proporciona un placer muy intenso, pero se entrega a él
sin la profundidad de Escorpión o el compromiso de un Tauro.
Lo entiende como un acto creativo al que aporta parte de su energía.
Le gusta los niños y a pesar de que sólo llega a la
estabilidad del matrimonio cuando está muy convencido, es para
ellos un perfecto compañero de juegos. Su ideal del hogar es
una granja en el campo con muchos animales donde pudiera tener caballos,
el animal que le representa y que Sagitario es para el Zodíaco
un Centauro, figura mítica que combina mitad hombre y mitad
equino. Jamás tendrá un hogar sofisticado y la verdad
es que, si pudiera de verdad elegir donde quiere vivir, escogería
una tienda de campaña o una roulotte.