Piscis se mueve como pez en el agua en el mar confuso de los sentimientos.
La metáfora es perfecta porque se representación en
el Zodiaco son precisamente dos peces que nadan en direcciones contrarias.
Fuera de ese ámbito sentimental está perdido. Piscis
es una persona que no toca de pies a tierra, como si estuviera todo
el día ausente, sumergido en meditaciones que ni él
mismo podría explicar.
Introvertido y contradictorio, no es nada sencillo ser nativo de
este signo, especialmente cuando se trata de asuntos del amor. En
sus relaciones amorosas, el dulce y bondadoso Piscis quiere encontrar
estímulos emocionales que llenen su mundo. Sería algo
así como "alimentarse", proporciona combustible al
centro de su energía que en él se sitúa precisamente
en los sentimientos profundos. Como necesita vitalmente los sentimientos,
Piscis es una persona enamoradiza que parece estar perpetuamente oyendo
la suave música de los violines. No es exigente con su pareja
en lo que respecta a carácter, ídeas o forma de vida
porque lo que de verdad le interesa es lo mucho o poco que su amante
se implique en la relación que sostienen. Camaleónico,
Piscis puede adaptarse a las personalidades más variopintas,
ya sea un egocéntrico Leo, un independiente Acuario o un posesivo
Tauro, y es normal que adquiera los gustos, aficiones o intereses
de su pareja. Además de enamorarse hasta el tuétano
de esa persona, absorbe todo lo que es y hace esa persona. Es una
de sus formas, aunque sea inconsciente, de rendir admiración
y decirle que la comprende.
Piscis tiene un vena "mosca", aunque no todos los nativos
de este signo la presentan. Tiene una marcada tendencia a enamorarse
de personas extravertidas y extravagantes que les tratan sin miramientos
y, en lugar de revelarse y darse el piro, permanecen fieles a esa
relación que colocan en el centro de sus vidas. -Inexplicable
para todo aquel que no sea Piscis, desde luego- En sus amores más
que cantidad pide calidad, o sea, que la experiencia que tenga sea
fuerte emocionalmente. También entiende que el amor como abnegación
y entrega. Compasivo, comprensivo y dulce, Piscis siempre está
dispuesto a amparar a los que le necesitan, pero pide a su amante
que juegue el papel de protector. Como es un signo que está
sometido a fuertes tensiones emocionales, Piscis puede tener problemas
graves y desarrollar un fuerte instinto autodestructivo que se manifieste
a través de una adición a las drogas o el alcohol. Como
es un romántico empedernido, cuando se enamora es un espectáculo
de luz, color y sonido. Es como si todos sus sentidos se despertasen
y es capaz de bailar un vals oyendo una musica imaginaria en mitad
del pasillo del metro. Cuando el amor empieza, Piscis lo "arropa"
con toda su sensibilidad, imaginación y encanto de que es capaz.
Es un amante estimulante, que parece conocer todos los juegos de cama
posibles o ser capaz de inventar los que no conozca