Para Cáncer todas las relaciones personales
son importantes, pero la amorosa es la fundamental. Cada vez que
conoce a alquien nuevo es inevitable que entren en juego sus emociones
y su viva intuición y no resulta extraño que se enamore.
En cualquier caso, nunca conseguirá sentirse indiferente
respecto a las persona que tiene enfrente: o siente simpatía
y afecto o definitivamente le cae gordo. Si siente antipatía
o se encuentra a disgusto, entrará en funcionamiento su reserva.
Se cerrará en banda y ni un torturador de la Inquisición
logrará arrancarle palabra. Es su forma de expresar disgusto
o desinteres o de defenderse de lo que no le gusta o le ataca. Pero
no siempre su "cerrazón" tiene esas causas tan
sencillas de entender.
Cáncer es un signo cardinal de Agua, regido
por la Luna, que está sometido a fuertes cambios de carácter
y humor dependientes de las fases del satélite. De repente,
sin previo aviso, se enfurruña y no le dirije la palabra
a alguien o se muestra quisquilloso ante la más leve crítica
o se siente el más desgraciado de los mortales... Estas reacciones
extrañas le proporcionan muchos problemas en sus relaciones
personales (no digamos en las amorosas) pero no tienen remedio.
A Cáncer hay que aceptarlo así o, sencillamente, evitarlo.
La obsesión de Cáncer es encontrar el amor de su vida.
Romántico y sentimental, cree que esa persona existe y desde
su más tierna juventud, sea o no consciente de ello, la busca
con ahínco. Porque a pesar de su carácter tímido
y un poco apocado, Cáncer es de los que cree que las cosas
en la vida hay que ir a buscarlas si se quiere tenerlas. Esa determinación
le hace moverse, viajar, conocer a mucha gente. A lo largo de su
vida tiene muchas aventuras amorosas pero jamás hará
alarde de ello. En ese aspecto, posee el don de la elegancia innata.
Muchas de sus relaciones se van al garete por culpa de sus imprevisibles
cambios de humor, sus suceptibilidades y los celos que, terribles
y tenaces, se apoderan de él a la mínima de cambio.
Cáncer es de las personas que cambia más
de expresión y de forma de ser, según esté
o no enamorado. Si no tiene pareja piensa en tenerla y pide a sus
amigos la cordialidad y cariño mínimos que necesita
para funcionar. Si se siente solo y abandonado se derrumba y ni
siquiera el trabajo logrará animarle. Cuando por fin ha encontrado
la persona que considera su "ideal" amoroso es de los
que propone matrimonio sin vacilar. El cree en esa institución
a pie juntillas y no puede vivir sin tener un hogar cálido
y acogedor que le preserve de las amenazas y durezas de la vida
externa. Su casa estará agradablemente desordenada con libros
y juguetes por todas partes. Los muebles serán una extraña
mezcla de modas pasadas y actuales y las tapicerías tendrán
colores relajantes sin apenas adornos. No es un sibarita en cuestión
de comida, pero la alimentación juega un papel importante
en su forma de dar amor. A Cáncer le gusta dar, alimentar.
Es mejor anfitrión que huésped y le encanta organizar
veladas en las que todo el mundo se sienta cómodo y relajado.
En su casa se comerá siempre bien y abundará los platos
de pescados y los lácteos.