Si el Amor fuera una marca comercial, Libra sería su representante.
Libra y las relaciones, sean del tipo que sean, son una misma cosa
en Astrología pero la que mejor representa este signo Cardinal
y de Aire es el amor, por su planeta regente. Venus. Pocos signos
tienen tanta necesidad de exteriorizarse a través de otra persona
como el encantador y fascinante Libra. Necesita alguién con
quien compartir sus ideas, sus sueños, sus días y sus
noches. Su carrera afectiva es muy brillante porque tiene una belleza
más allá de los cánones establecidos y es un
seductor nato. Siempre es Libra el que seduce aunque a veces parezca
que es el cortejado. Dispone de muchos recursos en el arte del galanteo,
en el que es un experto y sabe instintivamente cuál es la mejor
manera de conquistar a quien tiene delante. Pocas, muy pocas personas,
se le resisten porque es un mago de la diplomacia y el tacto y utiliza
la sonrisa y la caída de los ojos con una maestría inigualable.
Su inteligencia, su facilidad de palabra y una elegancia natural que
se percibe incluso si va mal vestido, hacen el resto. Libra es feliz
así, atrayendo, resultando agradable, encantador, y lo peor
que puede sucederle en este mundo es encontrarse con alguien a quien
no le guste. Inmediatamente se derrumba y se lo cuestiona todo. Esas
situaciones le producen una enorme inseguridad, se siente no querido,
de la misma forma que cuando encandila a alguien nuevo se siente terriblemente
gratificado e incluso amado.
Como buen romántico que es, Libra prefiere el amor platónico,
el juego de la seducción, los suspiros por el amor no correspondido
que la pasión ardorosa propiamente dicha. Cuando el amor es
tangible y la persona está rendida a sus pies, ofreciéndole
la yugular en el sentido figurado, él pierde bastante interés.
Eso responde también al hecho de que Libra se mueve en unos
terrenos un poco superficiales. Es, emotivamente, tirando a frío
y no vive los sentimientos con intensidad. No se implica en sus relaciones
afectivas y los excesos amorosos de otros signos llegan a parecerle
de mal gusto. En eso puede llegar a ser casi ridículo.
Libra tiene fama de ser rematadamente infiel y es cierto. No puede
vivir única y exclusivamente una sola relación amorosa.
Si está libre de compromiso va de una aventura a otra sin pasar
demasiado tiempo en una misma cama pero, si está casado o comprometido,
se las arreglará para hacer sus escapadas. También es
cierto que no sólo le interesan las relaciones amorosas. En
el fondo, lo que Libra necesita es entrar en contacto con los demás,
establecer relaciones personales del tipo que sea. No es extraño
que los nativos de este signo den "vida" a sus muebles favoritos,
a peluches y afirmen convencidos de que su perro o gato les habla.
Para ellos es vital sentir que no están del todo solos y conversar
con otros es un sistema de asegurarse que tienen compañía.
Si el matrimonio funciona sin tensiones, Libra es uno de los mejores
cónyuges que existe porque se acomoda con tranquilidad en el
hogar satisfecho y feliz de su familia, a la que se siente muy unido