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Una familia de Nueva York
se compra un rancho en el Oeste y se dedican a la cría de ganado. Un amigo les
visita.
- Oye, ¿cómo habéis
llamado al rancho?
El marido responde:
- Jo, pues eso fue toda
una historia. Yo le quería llamar "Rancho El Camino", igual que aquel
bar al que íbamos en la universidad. Mi esposa lo quería llamar "El
Rancho Del Sol Naciente". Nuestro hijo lo quería llamar "Rancho
Toritos". Nuestra hija lo quería bautizar como "El Rancho Donde
Barbie Tiene Su Casita". Y a mi suegra le hacia tanta ilusión que se
llamase "Rancho Smith en California"
- ¿Y qué hicisteis?
- Decidimos llamarle
"El Rancho de los Smith en el Camino de California donde los Toritos ven el
Sol Nacer desde la Casita de Barbie."
- Pues vaya... oye, ¿dónde
está el ganado?
- Pues ya no tenemos,
todos los animales se murieron poco después de marcarlos.
---ooOoo---
La ONU promueve a varios
países enviar a sus cuerpos policiacos a una prueba donde se decidirá cual es
el mejor de ellos a nivel mundial. EE.UU. envía miembros del FBI, Moscú
algunos de la KGB y España a varios de la Guardia Civil. La prueba consiste en
soltar un chimpancé en la selva y capturarlo en el menor tiempo posible.
Los primeros en actuar
son los de la KGB. Sueltan el chimpancé, y a las tres horas los tíos llegan
con el animal.
- ¿Cómo lo lograron?
-pregunta alguien de la ONU-.
- Fácil, sólo fue
cuestión de ir siguiendo sus huellas y reconocer sus rastros de cáscara de
banana...
Enseguida siguen los del
FBI. Una hora más tarde regresan con el animal.
- ¿Cómo lo lograron?
- Fácil, sólo fue
cuestión de usar nuestros radares, coordinarnos con el satélite espía, y
finalmente lo encontramos en una cueva, gracias a nuestros visores
infrarrojos...
Después, los de la
Guardia Civil. Veinte minutos después de soltar al chimpancé, se les ve llegar
muy contentos con un gorila, todo maltrecho, golpeado y el hocico sangrando.
- ¡Se lo juro que yo soy
el chimpancé! -decía el gorila, a llanto tendido- ¡Yo soy el chimpancé!, se
lo juro, se lo juro...
---ooOoo---
Se encuentran dos amigos.
- ¡Oye macho, tengo un
pato que habla!
- ¡Amos, hombre, no
digas tonterías!
- Que sí, ya verás, ven
a mi casa y lo ves.
Llegan a la casa, abren
la puerta y aparece un pato.
- A ver, pato, tráeme
una corbata
- ¡Cuaaa!
- Pst... la de rayas
misma
---ooOoo---
Tres ingenieros
discutiendo sobre el diseño del cuerpo humano.
- Obviamente, el que lo
hizo era un ingeniero mecánico, fíjate en las articulaciones, en los huesos de
la mano, en...
- No hombre, fue un
ingeniero eléctrico, fíjate en el sistema nervioso, en lo complejo que es el
cerebro, en...
- Nah, tíos, ni puta
idea, esto lo hizo un ingeniero civil; a nadie más se le ocurre poner un desagüe
tóxico al lado de un área recreativa.
---ooOoo---
En mitad de una visita,
Jaimito dice:
- Me voy a cagar,
Así que sus padres le
dicen que la próxima vez que tenga que irse en presencia de extraños tiene que
decir "me voy a ver América".
Total, que en mitad de la
siguiente visita, va Jaimito y dice:
- Me voy a ver Chicago.
---ooOoo---
Un niño les escribe a
los Reyes Magos una carta, y les pide 3.000 pelas para comprarse unos zapatos en
invierno. En la oficina de correos no saben que hacer con la carta, así que la
abren, la leen, y se quedan tan enternecidos que hacen una colecta y le mandan
al niño otra carta con 1.000 pelas. Al cabo de unos días, reciben otra carta
para los Reyes Magos, que dice:
"Queridos Reyes
Magos, muchas gracias por el dinero. Pero la próxima vez no lo mandéis por
correo, porque algún cartero hijo de puta se ha quedado con 2.000 pelas."
---ooOoo---
Los judíos están a
punto de lapidar a una prostituta; sale Jesús y le dice a la multitud:
- Aquel de vosotros que
esté libre de pecado, que tire la primera piedra.
Entonces una viejecita
sale del grupo, se agacha, coge un pedrusco y se lo tira a la pobre puta, abriéndole
la cabeza y tirándola al suelo cubierta de sangre, matándola en el acto.
Entonces Jesús dice:
- De verdad que a veces
me irritas, mamá.
---ooOoo---
La maestra en la escuela
de Jaimito:
- A ver, mañana me traéis
todos un objeto relacionado con la medicina.
Al día siguiente:
- A ver, Manolito, ¿qué
has traído?.
- Pues unas tiritas señorita.
- Muy bien, ¿quién te
las ha dado?
- Mi mamá.
- ¿Y qué te ha dicho?
- Que sirve para curar
las heridas y los golpes.
- Muy bien, Manolito. A
ver, tu, Jaimito, ¿qué has traído?
- Una bombona de oxígeno.
- Ahhh, que bien. ¿Quién
te la ha dado?
- Mi abuelito, señorita.
- ¿Y qué te ha dicho?
- Joputaaaa, que me
ahogoooooo....
---ooOoo---
En una clase mixta el
maestro pregunta a sus alumnos qué quieren hacer de mayores:
- Dime, Roberto.
- Ingeniero, señor.
- ¿Y tú, Carlos?
- Fontanero.
- ¿Clara, y tú?
- Yo quiero ser mamá.
- Muy bien, Clara, ¿y tú,
Jaimito?
- Yo... ¡yo quiero
ayudar a Clara a que sea mamá!
---ooOoo---
Después de una noche
"loca", un amigo le pregunta a otro.
- ¿Y dónde está Pablo
ahora?
- Me imagino que o está
durmiendo o está dormido.
- Hombre, pero si es lo
mismo -asiente el primero-
- ¡Anda ya... va a ser
lo mismo estar jodiendo o estar jodido!
---ooOoo---
¿Qué es un anillo?
- El culillo de un enano.
---ooOoo---
- A ver Jaimito, ¿cuántos
habitantes hay en la tierra?
- Cinco millones...
- ¡No, hombre, no,
muchos más!
- Siete millones...
- ¡Que no, Jaimito,
muchos más!
- Nueve millones...
- ¡Que no hombre, di una
burrada!
- Pues... ¡Me cagüen tu
puta madre!
---ooOoo---
En clase le dice la
profesora a Jaimito:
- A ver, Jaimito. Dime el
presente de indicativo del verbo "nadar".
A lo cual responde el niño
gritando:
- Yo nado, tú nadas, él
nada...
- Jaimito, más bajo, más
bajo...
- Yo buceo, tú buceas,
él bucea...
---ooOoo---
Un tío va todo vendado y
está contando a sus amigos que se ha pegado una galleta con la moto. Repetidas
veces uno de los amigos le interrumpe de la siguiente forma:
- Iba yo con la moto...
- Vespa...
- No, una Honda..., pues
iba yo con la moto y no vi el camión...
- Vespa...
- No, una Honda..., pues
como decía, se atravesó el camión...
- Vespa...
- No, una Honda..., pues
giré de pronto...
- Vespa, Vespa...
- No. Te he dicho que era
una Honda, mierda.
- Vespa, Vespa lo que
sirven las motos.
---ooOoo---
Como de costumbre el Papa
está listo para ir a jugar al bingo en una iglesia americanizada que queda
cerca del Vaticano. El chófer de su limosina llega tarde a recogerlo lo cual
pone nervioso al Papa y le dice al chófer:
- Apresúrate que llego
tarde para jugar mi bingo.
- Ok, Ok. Pero recuerde
que el límite de velocidad es 100Km/h.
Después de haber
recorrido un par de kilómetros, el Papa no puede resistir la lentitud de su chófer
y dice:
- Te ordeno en el nombre
de la Cruz del Calvario que pares. Ahora yo voy a conducir. Así llegaré a
tiempo.
Su chófer obedece y se
sienta atrás en la limosina mientras el Papa pisa el acelerador y en cuestión
de minutos va a 200 Km/h en una zona de 100Km/h. No pasa desapercibido, ya que
inmediatamente una patrulla de policía le ordena que pare. El Papa obedece, y
baja su cristal. El policía se le acerca y dice:
- ¿Dónde es el fuego?
¡Oh! Espere un momento.
El policía regresa a su
vehículo y llama a su comisaria.
- Tengo una situación
difícil. Paré a un coche que iba a 200Km/h en una zona de 100Km/h.
- No veo ningún
problema. Ponle la multa máxima para que aprenda. –contesta la comisaria-
- Pero usted no entiende.
El tipo parece ser muy importante. –dice el policía-
- No puede ser tan
importante. Los jefes de la mafia tienen una reunión en New Jersey este fin de
semana. Esto está limpio de mafiosos hasta el lunes.
- Yo no sé. Pero
insisto, este tipo es alguien importante.
- ¿Cómo de importante?
- ¡Pues no sé, pero su
chófer es el Papa!
---ooOoo---
Están jugando al fútbol
el equipo de los Elefantes contra el equipo de los Gusanos. A diez minutos del
final van ganando los Elefantes por 50-0. De repente anuncian un cambio por el
equipo de los Gusanos y sale el ciempiés. Cuando quedaban cinco minutos para el
final el ciempiés mete un gol tras otro y al final del partido quedan 50-75. El
capitán de los Elefantes se le acerca al de los Gusanos y le pregunta:
- ¡Qué portento de
jugador! ¿Por qué no lo habéis sacado antes?
- Es que estaba
terminando de atarse las botas.
---ooOoo---
Son cuatro madres que están
hablando de sus hijos sacerdotes. La primera dice:
- Mi hijo es monseñor, y
cuando entra en una sala la gente se pone de pie y le saluda diciendo:
"Buenos días, monseñor".
La segunda no puede ser
menos, y dice:
- Mi hijo es obispo, y
cuando entra en una sala la gente se pone de pie y le saluda diciendo:
"Buenos días, Excelencia".
La tercera dice:
- Mi hijo es cardenal, y
cuando entra en una sala la gente se pone de pie y lo saludan diciendo:
"Buenos días, Eminencia".
Pero el hijo de la cuarta
madre es un cura normal y corriente, así que va ésta y dice:
- Mi hijo mide 2 metros
20 centímetros y pesa 215 kilos, así que cuando entra en una sala la gente
dice: "¡Oh, Dios mío!".
---ooOoo---
- ¡Hola Venancio! Nos
vemos a las 10 en el bar?
- Vale Pedro.
Pedro llega e las 10
en punto y espera durante más de ocho horas, finalmente llaman al bar y era el
Venancio.
- ¡Pero Venancio, llevo
esperándote 8 horas!
- Es
que me perdí.
- ¡Pues hombre,
Venancio, que preguntando se llega a Roma!
- ¿Y desde dónde te
crees que llamo?
---ooOoo---
Un tipo está con su
amante cuando el esposo de ésta llega a casa y les pilla en la cama, sin pensárselo
dos veces saca una escopeta y le pega un tiro en los genitales al amante, que
consigue escaparse por los pelos y se va a ver a un médico.
- Puf... esto está muy
mal, habrá que amputar el pene.
- No, no puede ser...
mire, soy rico, pagaré lo que hago falta.
- Mire, yo no
puedo hacer nada por usted... pero tengo un amigo que a lo mejor le puede
ayudar.
- ¿Ah, sí? ¿Es
un especialista?
- No, que va. Pero toca
la flauta.
- ¿Y cómo me puede
ayudar un flautista?
- Le enseñará a tapar
todos los agujeros para poder mear sin salpicarse la cara.
---ooOoo---
Estaba Jaimito en clase
cuando entra el inspector de la Secretaría de Educación y dice a la profesora
que desea observar el desarrollo de la clase, y se sienta en una silla vacía,
justo detrás de Jaimito. La profesora continúa su clase:
- A
ver, Juanito: ¿Quién descubrió América?
- Cristobal Colón,
profesora.
Así continúa haciendo
preguntas y el inspector nota que la profesora omite hacer preguntas a Jaimito,
por lo que discretamente se lo señala con el dedo para que lo haga participar.
La profesora, un poco nerviosa porque no quiere que Jaimito salga con una de sus
vulgaridades, le prepara cuidadosamente una pregunta:
- A ver, Jaimito,
recuerdas la clase de ayer en la que hablamos de la Historia Nacional.
- ¡Claro que me acuerdo
profesora!
- ¿Recuerdos qué le
dijo Fernando el Católico a su esposa Isabel cuando ésta le pidió que
financiara el viaje de Colón a las Indias?, eso lo comentamos ayer Jaimito.
-Sí profesora... lo
tengo en la punta de la lengua...
Mientras la profesora
esperaba la respuesta, nerviosamente jugaba con un lápiz que acabó por caérsele
al suelo. Al inclinarse a recogerlo mostró todos sus lindos atributos físicos.
Entonces Jaimito continuó...
- ¡Ya me acordé! El
tipo ese dijo: ¡Vaya par de melones que tienes!
La profesora, sonrojada,
le dice:
- Coge los libros y sal
fuera de clase.
Jaimito, muy serio,
recoge sus cuadernos y libros e indignado se da la vuelta hacia el inspector y
le dice:
- ¡Si no sabes la
respuesta para qué soplos gilipollas!
---ooOoo---
En clase, la profe
pregunta a los niños:
- ¿Quién de vosotros
sabría decirme como se puede meter un agujero en otro agujero?
Carmencita levanta la
mano:
- Yo sé cómo se hace.
- ¿Cómo? -pregunta la
profe-
Entonces, Cormencita une
el pulgar con el índice de las dos manos formando un anillo y luego los apoya
alrededor de la boca.
- Ya está, señora
profesora, un agujero en otro agujero.
- Muy bien. Y ahora a ver
quién sabe como meter tres agujeros en un agujero.
Carmencita levanta la
mano.
- Dime, Carmencita.
- Lo mismo de antes, señora
profesora, pero esta vez los dedos hay que ponerlos alrededor de la boca y los
agujeros de la nariz. Así, señora, tres agujeros en uno.
- Muy bien, Carmencita. Y
ahora ¿quiénn sobría como meter cinco agujeros en un agujero?
Carmencita vuelve a
levantar la mano.
- Dime Cormencita.
- Muy fácil, señora
profesora. lo mismo que antes, pero ahora los dedos cubren boca, nariz y ojos.
Así, cinco agujeros en uno.
Entonces, iJaimito que se
está cansando de que Carmencita se lo sabe todo, anuncia:
- Señora profesora,
quiero hacer yo ahora una pregunta: ¿Cómo se hace para meter 9 agujeros en un
agujero?
Nadie contesta. Hasta
Carmencita se queda callada. Entonces, la profe dice:
- No lo sabemos, Jaimito.
¿Por qué no nos lo explicas?
- ¡Fácil, metemos una
flauta por el culo de Carmencita!
---ooOoo---
La sangre fría permite
siempre enfrentar los peores problemas con buenos resultados, tal como ocurre en
esta historia:
Era el examen
final de inglés en la facultad. Como muchos de los exámenes universitarios, su
principal objetivo era eliminar a nuevos estudiantes ya que, si no, habría
más de 800 alumnos por clase. El examen duraba 2 horas y cada estudiante recibió
su correspondiente hoja con las preguntas. El profesor era muy recto, catedrático
o la antigua usanza, y le dijo a todo la clase que si el examen no estaba sobre
su mesa después de dos horas exactamente, no se aceptaría y el estudiante sería
suspendido. Media hora después de empezar, un estudiante entró por la puerta y
le pidió una hoja de examen al profesor.
- No va a tener tiempo
para terminarlo -dijo el profesor al dársela.-
- Sí que lo terminaré
-contestó el estudiante-
Se sentó y empezó a
escribir. Después de dos horas, el profesor pidió los exámenes, y todos los
estudiantes, en ordenada fila los entregaron. Todos menos el que habla llegado
tarde, que continuó escribiendo como si nada pasase.
Después de otra media
hora, éste último estudiante se acercó a la mesa donde se encontraba el profesor
sentado leyendo un libro. En el instante en que intentó poner su examen encima
del montón dijo el profesor:
- Ni lo intente, no puedo
aceptar eso. Ha terminado tarde.
El estudiante lo miró,
furioso e incrédulo. - ¿Sábe quién soy? -dijo-
- No, no tengo ni idea
-contestó el profesor en un tono de voz sarcástico-.
- ¿Pero... está seguro
que no sabe quién soy? -preguntó de nuevo el estudiante, apuntándose a su
propio pecho con su dedo y acercándose de manera intimidante.
- No, y no me importa.
-contestó el profesor con un aire de superioridad-.
En ese momento el
estudiante cogió rápidamente su examen y lo metió en medio del montón, entre
todos los demás.
- ¡Cojonudo! -dijo, y se
marchó tranquilamente de la clase-.
---ooOoo---
Una niña llevaba un rato
mirando detenidamente la cabeza de su madre y dice:
- Mira, mamá, tienes un
cabello blanco, y otro, y otro...
La madre le responde:
- Son canas, hija mía.
- ¿Canas? ¿Y por qué
te salen canas? -pregunta la niña-
- Pues cada vez que te
portas mal y tengo que regañarte me sale una cana.
- ¡Ay, mamá, ahora
comprendo porqué, la abuelita tiene toda la cabeza blanca!.
---ooOoo---
Una profesora manda una
tarea de redacción corta, y le propone al alumnado que trabaje con los
elementos religión, nobleza, amor y misterio. Al día siguiente Jaimito entrega
el siguiente trabajo:
"¡Oh, Dios mío!
-dijo la condesa-, estoy embarazada... ¡y no sé de quién!
---ooOoo---
Ring , ring, ring
- Despacho del señor
Morales ¿qué desea?
- ¡Hola! Dígale al señor
Morales, que se tome una aspirina y que me llame.
- ¿Es
usted su médico?
- No, soy el inspector de
hacienda.
---ooOoo---
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