propuesta Socialista 

Por la revolución socialista mundial

Espacio permanente de las mujeres

¡SÍ AL DOMINIO DE LA LIBERTAD!

Escribe: Amalia Vargas

En el artículo que escribimos en propuesta Socialista Nº 12, hicimos referencia a una frase de Engels que precisamente hoy, queremos emplearla como sustento teórico y práctico en una temática que siempre resulta controversial: la despenalización del aborto.

Nos hemos dado cuenta que este asunto, últimamente, se discute en foros universitarios y en los encuentros de mujeres.

Más que entrar a polemizar con posiciones religiosas, conservadoras o fobias colectivizadas por grupos conservadores y fundamentalistas, en torno a la despenalización del aborto, en este pequeño artículo, deseamos reivindicar y defender el derecho humano que tiene toda mujer a decidir sobre su sexualidad y reproductividad y esto no es ni más ni menos que llevar a la práctica el derecho a la libertad.

En la sociedad capitalista, nuestro cuerpo se convierte en un objeto comercial, fetiche del negocio, una mercancía o instrumento de trabajo propiedad de los burgueses.

No anhelo discutir sobre la despenalización del aborto en abstracto, porque considero que ese debate estaría sesgado y fragmentado si no ubico en su real dimensión, la problemática que origina la ausencia, en nuestro medio, de una verdadera educación sexual.

Ya sabemos que en nuestras escuelas y colegios no se imparte educación sexual, las familias carecen de información confiable. No existen por lo tanto, espacios de discusión y análisis ni ambientes adecuados en donde expresar dudas, inquietudes y propuestas.

En nuestro país, los derechos reproductivos son violados e ignorados y la mujer lleva la peor parte porque, constantemente, se le reprime, se le juzga, se le acusa y todo el “barrio” interfiere en el derecho que posee a tomar decisiones sobre su cuerpo y su capacidad reproductiva además, de otros menesteres. En la actualidad, los patronos de las fábricas  o de empresas de diferente índole, impiden la inserción de las mujeres en el campo laboral porque ellas se encuentran en su plenitud reproductiva. Una mujer embarazada o contagiada de SIDA jamás la emplean. Se dan el lujo de solicitar pruebas de embarazo antes de asalariarlas. Las mujeres, en las circunstancias descritas anteriormente, se convierten en seres despersonalizados y dependientes de los mandatos varoniles.

Todo se convierte en una nebulosa, los tabúes se interpelan con silencios cómplices o acusaciones temerarias. Los mitos se distribuyen en toda la urbe, los estereotipos y las ideas erróneas se propagan como el dengue. En fin, el derecho a la sexualidad está vedado por conveniencia. ¿Por qué no discutir sobre el SIDA y la comercialización que se presenta alrededor de esta mortal enfermedad? ¿Por qué no analizar los orígenes y consecuencias del abuso sexual, el acoso laboral, el embarazo en las adolescentes, el suicidio juvenil?

Reivindicamos el derecho a la intimidad y aquí, perfectamente ubicamos, el derecho que posee toda mujer a decidir libremente sobre sus funciones reproductivas. Esta es una capacidad humana  que siempre estaremos dispuestas a defender democráticamente.

Nadie, absolutamente nadie, tiene derecho a mancillar la dignidad humana, sexual, laboral, ambiental y cultural de las personas. Pero sabemos que nuestra vida cotidiana, diariamente es atropellada porque la burguesía mundial poco le importa el respeto a cualquier derecho. Por el contrario, usurpan absolutamente todos los derechos de las mujeres, de los hombres, de la niñez, de la adolescencia y de los adultos mayores. El código de ética y moral que conoce el imperialismo y la burguesía está basado en la sobreexplotación de las trabajadoras y de los trabajadores y en la destrucción de la naturaleza para su único beneficio. ¿Han respetado algún derecho humano? JAMÁS.

Por eso nos corresponde a todas y todos, las y los conscientes de esta realidad, destruir este sistema con el fin de iniciar la construcción del socialismo, único estado capaz de propiciar y desarrollar el derecho a la libertad en toda su plenitud.

En propuesta Socialista defendemos el derecho que posee la mujer  sobre su propio cuerpo. ¡Solo ella tiene el derecho a decidir en torno a su reproductividad, su maternidad! Por la inmediata despenalización del aborto. Por una democrática, científica e igualitaria educación sexual que forme e informe sin tabúes ni prejuicios a la población trabajadora y estudiantil. ¡Debemos conquistar la libertad para todas las mujeres!      

Hosted by www.Geocities.ws

1