Google Books, la próxima apuesta de usabilidad del gigante de Intenet
Después de su comentado estreno en bolsa, Google nos sorprenderá con la mayor biblioteca virtual conocida por el hombre. 15 millones de libros están siendo escaneados para su posterior consulta en Intenet. Sin duda una buena noticia para los usuarios. Sin embargo, editores y escritores tienen mucho que decir.
Los lectores y bibliófilos que nunca pudieron comprar o consultar todos aquellos libros que deseaban están, o estamos, de enhorabuena. En sólo unos años podremos echar un vistazo o leer página a página 15 millones de ejemplares repartidos por todo el planeta.
Lo que empezó siendo un entretenimiento para los estudiantes Larry Page y Sergei Brin se convirtió en el cuento de hadas multimillonario llamado Google, cuyas acciones han duplicado su valor desde su salida a Bolsa el pasado verano.
El buscador más usado del mundo se ha asociado a Harvard, Standford, Oxford y Michigan, entre otras universidades, para su nuevo proyecto. John Wilkin, director de esta última, ha declarado a la prensa norteamericana que esta biblioteca virtual “es un hecho comparable a cuando Gutemberg inventó la imprenta. Con los nuevos recursos electrónicos, la biblioteca universitaria, que era poco accesible, queda abierta a todos”. El objetivo de sus creadores es que esta nueva librería global democratice aún más el acceso a la información, con especiales ventajas para los lectores de países donde hay censura.
Aunque no todos los escritores y entendidos comparten opiniones sobre el ambicioso proyecto, nadie está en contra. “A pesar de que yo pudiera dejar de vender libros por este nuevo proyecto, pienso que la cultura debe estar al acceso de cualquiera, ya que no todos tenemos el mismo poder adquisitivo”, opina el escritor Javier García Sánchez , premio Azorín de literatura. “Estoy a favor del pirateo porque es injusto que no pueda escuchar una canción el que no tiene dinero para comprársela, aunque creo que al que le gusta el libro o el disco como objeto o fetiche acaba adquiriéndolo”.
“Me parece bien este nuevo plan de Google. A mi me han pirateado varios libros que he escrito en Internet y lo comprendo porque está claro que la protección a ultranza de la propiedad intelectual ha fracasado”, afirma Lorenzo Silva, premio Nadal y escritor de varios libros en la red. “Lo importante es que la gente se identifique, sienta cierto afecto espontáneo a tu obra como para pagar por ella”. Silva cree que intentar evitar el pirateo es como poner vallas al campo y es fatal criminalizar al que lo hace. “Prefiero a que alguien lea mi libro gratis a que no lo lea”, afirma.
Mientras tanto, los colegas de Google siguen escaneando en un solo día tantos libros como antes se digitalizaban en un año.En cada una de las bibliotecas seleccionadas se instalan sus propios escáners y envían al personal especializado para que los haga funcionar. El proceso es muy rápido y, al parecer, la fotografía de cada página se hace casi a la misma velocidad a la que se le da la vuelta. El coste de la operación es de aproximadamente 10 dólares por libro. Después hay que asegurar el stockaje a través de una memoria informática muy sofisticada y, por fin, comprobar que las fotos de las páginas archivadas que consultarán los cibernautas queden descifradas por un programa de reconocimiento de texto. Los derechos sobre muchos textos ya son de dominio público, por lo que podrán ser leídos íntegramente, y gratis.
“Hay que estar loco para leerse un libro de 400 páginas en Internet; sin embargo, para millones de personas será un eficacísimo instrumento de consulta”, piensa Santiago del Rey, director editorial de Ediciones B.
“Tener ocho libros de Shakespiere a tu alcance en Internet es muy útil y también contar con una biblioteca de referencia”.
Valerie Miles, editora de adquisciones de Planeta, se reunió con algunos directivos de Gooble, “que me convencieron de que este proceso supone acercar la cultura al pueblo. No creo que las editoriales se resientan pues el que de verdad esté interesado en un libro lo comprará”.
Por su parte, Carlos GarcíaSanta Cecilia, del gabinete de prensa de la Biblioteca Nacional, prefiere no opinar de un proyecto que no conoce en profundidad. En cambio, apunta que se acaba de presentar un portal que han puesto en marchacon la Fundación Virtual Miguel de Cervantes, con una selección de sus fondos más valiosos que incluye una reproducción del manuscrito del Cantar del mío Cid, obras de Góngora, Larra y otros autores.
Como podemos ver, Google es y seguirá siendo el buscador de referencia.





