José Luis
En la familia Martínez Nava los hermanos hemos sido los más desligados aunque, siento, que mis dos hermanos más que todos los demás. José Luis es una persona que siempre fue muy lista, muy inteligente. Fue un buen futbolista que tocó los dinteles del profesionalismo en ese deporte. Hubo una época que yo quise seguir sus pasos, pues para mí era una gran persona y él supo guiarme y ayudarme para que lo lograra, sólo que cosas de la vida pues no hicieron que resultara ni a él ni a mí lo que, de algún modo, nos habíamos propuesto.
Yo recuerdo una frase de él un día: "si mi papá me hubiera aconsejado yo hubiera sido profesional del futbol". Claro, era normal, pero mi padre nunca tuvo ni la idea de cómo alentarnos en ciertos sentidos que cada de uno elegíamos, pero tal vez no era culpa de él sino de la situación y de nosotros mismos. No obstante José Luis es un triunfador, una persona que, como todos los Martínez Nava, es de gran corazón. Se casó con Delia, una mujer estupenda y buena amiga. También entre nosotros hubo una época en que convivimos muchísimo y fructíferamente. Sólo que la vida nos llevó a caminos que tal vez no debieron separarse.
Hace muchos años que casi no nos frecuentamos pues él tiene su vida al lado de su esposa y sus hijos Luis Alfredo (QEPD) y Sagrario. Sólo coincidimos en cumpleaños de los padres o de los hermanos y en navidad. Sin embargo, todos sabemos que José Luis es, para todos nosotros, una buena persona que a su modo nos quiere como nosotros a él.
A mediados de año 2006 mi sobrino Luis Alfredo murió en un accidente de auto; fue una gran pérdida no sólo para sus padres, sino para el resto de la familia. Hay nombre para el esposo o la esposa que pierde a su cónyuge (viudo o viuda), para el hijo que pierde sus padres (huérfano o huérfana), pero el dolor enorme de perder a un hijo no tiene nombre, por ello ningún padre ni ningún hermano puede decir, yo soy.... (no hay nombre).




