"EL SOL DEL PERÚ" - Edición Digital
Director: Carlos Gallardo Guarniz
Buenos Aires,
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EDICIÓN IMPRESA Nº 57
REPORTAJE



Entrevista: Carlos Gallardo Guarniz

Se reunió para recibir a Jorge del Castillo, que llegó a Buenos Aires para participar en la Conferencia de Partidos Políticos de América Latina (COPAL)
LA NUEVA Y VIEJA GUARDIA APRISTA

La crema y nata del aprismo en Buenos Aires confluyó el pasado sábado 28 de mayo en la sede del Partido Socialista de esta ciudad (Sarandí 56) para dar la bienvenida a uno de sus más reconocidos compañeros, Jorge del Castillo. Hasta allí llegaron medio centenar de correligionarios de la doctrina de Haya de la Torre, entre viejos dirigentes de cuño y alguna que otra cara nueva.
La presencia de Jorge del Castillo en el recinto socialista animó el entusiasmo de sus seguidores que lo aplaudieron, casi, hasta romperse las manos, y, al unísono corearon vítores como ¡Se siente, se siente, Alan Presidente! Al punto se entonó el himno nacional del Perú y después la mítica marsellesa aprista.
Luego de juramentar a Jorge Pineda Alvarado como Secretario General del PAP en Buenos Aires, el ex alcalde de Lima acomoda su postura frente a sus partidarios para dar inicio a su discurso. En su perorata, que duró aproximadamente una hora, el congresista hizo un repaso histórico de los cimientos del pensamiento de Haya de la Torre, que se inspiró –dijo- en los movimientos latinoamericanos socialista de la década del ’20 (del siglo pasado). Luego explicó la nueva política económica que aplicaría su Partido de llegar a un segundo gobierno. Asimismo reconoció que durante la primera gestión aprista se cometieron errores que de ninguna manera se volverán a repetir en un segundo gobierno. Si nosotros hacemos los planes sociales sin respaldo, sin solidez, lo que viene es la hiperinflación y eso es una historia que no la vamos a repetir de ninguna manera. Por otro lado, Jorge del Castillo llamó a sus compañeros a ponerse en campaña para renovar la fe en el Apra y adherir nuevos simpatizantes.
En las siguientes líneas, el congresista habló sin empacho con El Sol del Perú.
-¿Hay una escisión del Partido Aprista en Buenos Aires?, pues tenemos entendido que hay dos facciones
-Eso ya fue superado. En todo caso hay que entenderlo como la pugna para servir mejor. No para aprovecharse, sino por el afán de servir. Por eso es que yo he hecho un llamado de unidad, pues me parece que siempre debe ser importante y reforzada.
-Usted habló en su alocución de una tesis, antítesis y de una síntesis o conclusión positiva en la ideología aprista; sin embargo, en la realidad esa dialéctica ha sido negativa en el gobierno del Apra ¿Cómo van a revertir esa teoría en un segundo gobierno?
-Bueno, primero con mucho realismo de las cosas. No olvide usted que el gobierno aprista se dio justamente en la etapa en la que se producían los grandes cambios mundiales. En el año ‘89 cayó el muro de Berlín y antes de eso habían caído ya una serie de países que se llamaban la Europa del Este, y empezaba además el proceso de la revolución científica tecnológica, del movimiento de capitales en el mundo. Y creo que el gobierno aprista por una tradición ideológica quizás, y por el afán de servir a las mayorías, aplicó políticas que estaban a contrapelo de lo que estaba ocurriendo en el mundo. Pero ahora hay una mejor apreciación de las cosas, hay un mayor realismo y estoy seguro que si el pueblo peruano le da una opción al Apra, el Apra va a ser una labor eficiente en beneficio del Perú.
-Desde principios de la década del ochenta se ha producido una gran diáspora, éxodo de peruanos que pululan por el mundo como gitanos en busca de un futuro mejor, esa fuga de connacionales se incrementó notablemente con el gobierno de Alan García, ¿cómo piensan ustedes, de llegar al poder, frenar esta situación?
-Bueno, no solamente en el ochenta, también en los noventa. Ahora mismo usted vaya a Lima a cualquier embajada y va a ver unas colas terribles para salir del país, pero eso también es parte de los procesos de integración de los pueblos, o sea, llegan a otras latitudes en busca de nuevos horizontes, lo que hay que crear son las condiciones para que haya una recuperación económica regional también, no solamente del Perú, sino regional. Eso está inmerso dentro de la aspiración de integración continental que planteó Haya de la Torre. Pero nosotros, finalmente, no queremos que nuestra gente se vaya, queremos que tengan una oportunidad dentro del país, y esa oportunidad se llama dar trabajo, por eso, parte principal de mi discurso ha sido cómo aplicar una política económica generadora de empleo, ése es el eje central de lo que he dicho esta noche acá. Porque si hay empleo, si hay crecimiento económico suficiente se va a crear empleo y la gente no tendrá que irse. La gente encontrará un espacio donde estudiar y donde aplicar sus conocimientos después.
-¿Cuál es la autocrítica al gobierno del Apra?
-Muchísimas autocríticas, para empezar yo creo que una política de subsidios abierta, por ejemplo, no funcionó. Una política de una baja aplicación de la presión tributaria tampoco funcionó, el mismo hecho de querer servir a la gente con precios bajos, que trajo como consecuencia la leche Enci más económica, el dólar MUC para que las cosas sean más baratas; finalmente se revertió, y trajeron como consecuencia inflación, entonces esas son cosas no se pueden repetir.
-¿Usted está diciendo que el Apra ha cometido más de un error?
-Pero por supuesto, tendría que ser un tonto para no reconocer las cosas. El primer deber de un político es ser realista y sincero y transparente en sus cosas. Yo no tengo ningún problema en aceptar las cosas como son, pero sí junto con eso, también les puedo decir que el Apra como tal fue el que le creó la conciencia social al pueblo peruano, como dije ahora, la educación gratuita, la seguridad social, los derechos laborales de los trabajadores. También eso está en el haber del Partido, el Apra no es cinco años de gobierno, el Apra es 70 años de historia.
-¿Cómo piensan cambiar esa falta de interés de los peruanos por la política, que están prácticamente defraudados de sus políticos?
-Bueno, ese fenómeno se dio en todas partes del mundo. Acá en Argentina muy fuertemente, al grito que se vayan todos, y al final creo que no se fue nadie y no pasó nada, pero creo que ha habido un salto cualitativo importante en la política.
-¿No cree usted que han contribuido en grado superlativo a esta insatisfacción, los últimos gobernantes del Perú, y para hacerlo más extensivo, los de esta región del continente?
-Sin duda, eso tiene mucho que ver, pero también ha contribuido, por ejemplo, en el Perú, la dictadura de Fujimori. La dictadura de Fujimori creó una situación de desconcierto en el Perú, de engaño colectivo, de corrupción masiva, eso no hay que olvidarse. La corrupción de Fujimori fue tremenda, se compró casi todos los dueños de los medios de comunicación y le ponía dinero uno sobre otro, en dólares, y con el objetivo de denigrar de la política y de los partidos. Entonces tampoco no es que no existió, sí existió, pero el de Fujimori fue el gobierno más corrupto de la historia del Perú. Existió y está ahí y eso no hay que olvidarlo.
-¿Qué opina del Mercosur?
-Bueno pues, yo diría es una integración comercial, no es una integración como el Apra quiere que sea, una integración cultural, social. El Mercosur es un paso sin duda. Hace poco, en el Cusco, se ha firmado el Acta de Constitución de la Comunidad Sudamericana y esa es una de las metas que hay que llevar adelante, y quizás en los siguientes años sea constituir una constitución sudamericana y poder avanzar en ese proceso. Hay una serie de iniciativas integradoras, el Parlamento Latinoamericano, la Comunidad Andina, el Mercosur. Todo eso tiene que ir convergiendo a esa unidad sudamericana que me parece es una opción muy importante de integración política y económica.
-Cómo ve la actual situación de los países latinoamericanos con relación a esos conflictos sociales que ya han derrotado a varios presidentes, como en Ecuador, Argentina, Bolivia. Toledo mismo está en la cuerda floja con un mínimo porcentaje de aprobación. ¿Cómo ve ese panorama político?
-Son hechos que han acaecido y uno tiene que aceptarlos como tal. Toledo probablemente no ha caído, entre otras cosas, porque el Apra ha tenido una responsabilidad sumamente madura. Usted puede imaginarse qué pasaría si el Apra le moviera la caña a Toledo, Toledo hace rato que estaría en su casa; pero, para nosotros ha primado más la opción de defender la estabilidad democrática del país. Eso nos parece aceptable, si nosotros queremos dar confianza a la idea de capitales, al desarrollo económico, el primer argumento para eso debe ser la estabilidad social y política del Perú. Por eso que el Apra no ha optado por una opción extremista o tremendista de inestabilizar al gobierno de Toledo, al revés, hemos actuado con una serenidad y una madurez que espero la historia recoja en su momento.
-¿Y en cuánto a la situación de los otros países latinoamericanos?
-Bueno, es penoso pues que eso pase, porque, ¡oiga! a una turba se le ocurre cambiar de presidente y van y lo sacan con ese criterio. ¡Qué cosa ganan! No ganan nada. Realmente es una inestabilidad total. Bolivia que podría estar explotando su gas, en lugar de eso, está ahí amarrado en una total inestabilidad. ¡Quién va ir a explotar el gas a Bolivia en esa inestabilidad! Es imposible, no hay confianza. Por eso el Apra tiene que ser un hito de confianza nacional e internacional para que sea la base del desarrollo del país.
-¿Qué mensaje le daría a la colectividad peruana que reside en la Argentina?
-Bueno, en primer lugar, un gran saludo a todos los compatriotas residentes en la República Argentina y decirles que nosotros tenemos una preocupación muy profunda por su condición en el país, por eso yo dije en mi discurso que la identidad histórica, antropológica, sociológica de Perú y Argentina tenía que ser tomada como un estímulo favorable para poder buscar entre los gobiernos de Perú y Argentina mejores condiciones para nuestros compatriotas de acá. No es justo que los peruanos tengan que vivir a salto de mata y en una situación de marginalidad, en una situación de ilegalidad, porque esa ilegalidad trae como consecuencia que se aprovechen de ella grupos marginales completamente al margen de la ley para delinquir y así desacreditar al resto de peruanos cuya gran mayoría son gente que viene a trabajar y hacer plata, hacer familia. Por eso es muy importante la legalización, y es un tema por el cual hay que luchar y hay que discutir y hay que tratar con el gobierno.

 

 

 

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